ago 6 2011

Shenzhen

Artículo escrito por: Gabriel Ramírez Lozano

Guy Delisle estuvo un mes trabajando en Shenzhen. Esta ciudad sirvió al gobierno chino como lanzadera de su economía socialista de mercado. Era una ciudad pequeña y se convirtió en una de las ciudades más habitadas del mundo. Y Delisle fue por allí a dirigir un equipo de animación. Durante un mes.
Relata en su cómic la estancia, su aburrimiento, su trabajo desquiciante, la relación con los chinos, la que tuvo con algunos occidentales que encontró por allí. Y lo hace con un trazo difuso, un blanco y negro que genera en el lector la misma desazón que debió experimentar él mismo, haciendo que predomine el grafismo sobre el texto. Irónico, sarcástico a veces, divertido y yendo de lo superficial a las sensaciones más íntimas sin dar respiro. Actitudes absurdas de todos (incluidos él mismo), nuevas comidas en las que nadie podría pensar y con las que se sorprende gratamente, conversaciones de besugos y llenas de secretos que nunca podrán ser desvelados.
Shenzhen es un cómic excelente (como casi todo lo de este autor; si no han leído ya Crónicas Birmanas o Pyongyang deberían hacerlo) que sirve de diario de viaje, de atlas y de reportaje gráfico. Un libro que acerca al occidental mucho más cerca que cualquier otro libro a China, a su dimensión y a su forma de situarse frente al resto del mundo. Es casi un monólogo interior que nos acerca, también, a la personalidad de uno de los mejores artistas del mundo.

Calificación: Excelente.
Tipo de lector: Cualquiera.
Tipo de lectura: Muy divertida.
Argumento: Cómo un occidental no entiende nada en China.
Personajes: Podrían ser los chinos, pero no, son los occidentales.
¿Dónde puede leerse?: Antes de viajar para ver la Gran Muralla. Más que nada para saber lo que nos puede esperar por allí.
¿Dónde puede comprarse?: Acaba de reeditarse. Es una oportunidad de oro.


jul 2 2010

Crónicas birmanas

Artículo escrito por: Gabriel Ramírez Lozano

Cómic de Guy Delisle que retala su estancia en la antigua Birmania acompañando a su esposa (miembro de Médicos Sin Fronteras). Hoy Birmania se llama Myanmar. ¿Usted lo sabía? Pues no crea que son muchos los que atinan con facilidad señalando un país como este en el mapamundi.

Aunque solo fuera por eso, para saber señalar en un mapa, merecería la pena leer el cómic de Delisle. Pero es que, además, se trata de una obra más que notable. Aprovecho para declararme fan incondicional de los tebeos que firma este hombre.

Interesante, irónica y muy bien contado todo lo que aparece, es un cómic que garantiza un rato inolvidable de lectura.

El autor de Crónicas Birmanas (también lo es de Pyongyang reseñado en este blog anteriormente) hace un análisis de lo que se encontró en un país que soporta dictadura tras dictadura desde los años sesenta. Lo hace desde una fina mirada que disecciona cada detalle, la población, sus costumbres, la arquitectura, la prensa e, incluso, sus propias necesidades de occidental acomodado.

El dibujo de Delisle es fácil y encaja muy bien con los textos. Aunque, al que firma, le deja boquiabierto la capacidad expresiva de la ilustración carente de literatura. No pierdan detalle de cómo relata a través de l dibujo (sin una sola palabra) un viaje turístico por el país junto a su esposa.

Los jóvenes son carne de cañón si se acercan a este tipo de cómic. Los adultos también.

¿Han mirado el mapa para saber si acertaron a colocar Myanmar en el lugar exacto?

Calificación: Excelente.

Tipo de lectura: Muy amena. Interesante al máximo.

Tipo de lector: De 12 años en adelante por decir algo. Si hubiera dicho de 99 hacia atrás hubiera servido del mismo modo.

No sobra ni una viñeta. Y no es ninguna exageración.

¿Dónde puede leerse? Eso es igual. Es una obra que lo aguanta todo.

¿Dónde comprarlo? En tu tienda habitual. En la Fnac lo tienen seguro.