oct 19 2011

Los cachorros. Los jefes

Artículo escrito por: Augusto Prieto

Los cachorros es un relato breve que Mario Vargas Llosa escribió en 1965, como avanzadilla de su reconocida y extensa obra literaria. En ese grupo de adolescentes, de cachorros, el escritor baliza el espacio físico y social del barrio limeño de Miraflores en el que transcurrió parte de su juventud, y retrata unos jóvenes dorados (y ciegos para lo que ocurría en el inmenso país de hambrientos que era el nuestro, escribirá en un prólogo). Es un tema sobre el que trabajará en sus primeras novelas. En este relato, una vida y una sociedad son construidas y destruidas sobre un silencio. Declara el escritor haber luchado sin tregua por conseguir una voz narrativa que cuajara la historia; el lector, ajeno a ese trabajo ímprobo, disfruta de un viaje a un lugar que sabe cierto.
Los seis cuentos que se publican bajo el título de Los jefes, son relatos que Vargas Llosa escribió en su juventud, reconoce la influencia de numerosos autores, de Hemingway, de Faulkner o de Bowles. Hay una voluntad academicista de investigar con la estructura del relato, de profundizar en las descripciones de tipos y de paisajes hasta apoderarse de ellas para el lector, de mantener la tensión hasta la última página con el recurso al suspense.
En Los jefes está ya el hombre político que fue siempre el escritor de Arequipa, asoma el idealismo en un conflicto donde aparecen por primera vez en su obra los perros como símbolo. El desafío se resuelve con un truco algo burdo que no desencanta al lector, y es el mismo que utiliza en El hermano menor, y en Un visitante, que son historias de frontera, de un mundo antiguo y agreste que choca con la razón y que se rige por principios ancestrales, mundo parecido al de los gauchos y los malevos de Borges, en los que el único brillo sobre un territorio salvaje es el de las cachas de un revolver o el filo de una navaja que hiere.
Día domingo es una historia de superación que llevó en hora buena a su autor a París, y le acercó a una merecida vida de trabajos y gloria literaria; y en El abuelo, se lo juega a lo enigmático y lo siniestro.
La lectura de los cuentos primerizos de Mario Vargas Llosa, Premio Nobel de literatura, confirma a un creador esforzado, coherente y de recorrido largo, y apunta una voluntad pertinaz, enamorada de la literatura.

Calificación: Los cachorros es muy bueno, los que se recogen en Los jefes, desiguales pero interesantes.
Tipo de lector: Cualquiera.
Tipo de lectura: Salvo en el caso de El abuelo, diáfana, aunque engañosa.
Argumentos: Lineales sin dejar de ser atractivos.
Personajes: Muy bien compuestos, excepcionalmente en Los cachorros.
¿Dónde puede leerse?: En uno de los interminables recorridos en autobús por el Perú de Vargas Llosa.
¿Dónde encontrarlo?: En tu librería de nuevo o de viejo en diferentes selecciones y ediciones, como la Suma Literaria de Seix Barral, en la que completan la Conversación en La Catedral.


sep 9 2011

Conversación en La Catedral

Artículo escrito por: Augusto Prieto

La novela concebida como opera omnia, en la más pura tradición flaubertiana, embarcó a Mario Vargas Llosa en un ejercicio literario intenso, extenso y ambicioso, que consiguió llevar a puerto con la precisión y la minuciosidad de un maestro.
El mérito es enorme, porque Vargas Llosa era, cuando transcribió esta Conversación en La Catedral, un escritor joven; porque estaba en la periferia del vasto mundo del idioma español; porque ensayaba además renovar el género sin dejar de ser fiel a una herencia literaria sólida ni renunciar a la libertad de su universo personal. Por todo, el escritor peruano dicta una lección que hizo dar un paso de gigante a la literatura iberoamericana.
Una obra decisiva.
La construye con ráfagas, pero sin perder el hilo narrativo. Son retazos de conversaciones que se han encasquillado en las cabezas de los personajes y que regresan como vómito para poblar sus recuerdos. Dispuestas hábilmente, con acierto e inteligencia, obligan al lector a no dejarse llevar por la comodidad, desafiándole a esforzarse sobre la novela como el novelista lo hace en una composición sin fisuras, como se disfuerzan los personajes en vivir para nosotros esas vidas que componen una urbe, y un cosmos de sentimientos.
Porque hay una insistencia en cartografiar una ciudad, cuyos tonos coloreó Mario Vargas Llosa como lo hicieron otros escritores –Juan Goytisolo, Virginia Wolf- con otras ciudades infinitas, se escondan estas bajo los nombres de Lima, de Tánger o de Londres.
Dos hombres hacen balance de sus vidas en una conversación donde se mezcla lo contado con lo escuchado y lo vivido, dilatándose a un presente inamovible que los tiene atrapados, que es la ciudad, que son las circunstancias que definen un país multiforme y complejo, con numerosas cuentas pendientes que saldar que el novelista pone negro sobre blanco.
Conversación en La Catedral está compuesta sobre una estructura firme y compleja, como las grandes sinfonías o las más poderosas pinturas murales.
Es una novela grande. Reflexiva sobre la condición humana.

Calificación: Obra maestra.
Tipo de lector: Cualquier lector con inquietudes debería proponerse leerá.
Tipo de lectura: Requiere atención pero no es oscura.
Argumento: Riquísimo.
Personajes: Extraordinariamente atractivos.
¿Dónde puede leerse?: En Lima, claro.
¿Dónde encontrarlo?: En cualquier librería de Hispanoamérica.


abr 7 2010

Conversación en La Catedral

Artículo escrito por: Gabriel Ramírez Lozano

Si alguien quiere saber hasta dónde puede llegar la capacidad de fabulación de un buen escritor, si alguien quiere saber como esa capacidad para inventar historias se ordena en una novela, si alguien quiere comprobar que escribir es una de las cosas más importantes que el hombre ha hecho jamás, lo que tiene que hacer es asomarse a Conversación en La Catedral de Mario Vargas Llosa. Una espléndida novela que muestra lo que supone la escritura con total claridad.

Durante la conversación que mantienen los protagonistas de la novela en un bar de Lima, iremos conociendo una historia dura y cruel, de éxitos y grandes fracasos, de injusticia, de amor, de amistad o de desilusión. La política, las relaciones humanas, la corrupción, la maldad y la locura serán vehículos que Vargas Llosa utilice para llegar a configurar un mundo en el que sólo un ser humano puede sobrevivir.

La novela de Vargas Llosa es exigente con el lector. Mucho. Los cambios de registro constantes. El número de personajes extenso. Las modificaciones en el tempo acompasados con las bruscas variaciones espaciales y temporales hacen obligatoria una alerta que impida perder el ritmo narrativo. El vocabulario desconocido. Frases inacabadas en las que la reverberación del lenguaje aparece con claridad aunque producen un pequeño conflicto hasta aprender a leer de este modo. Diálogos de una potencia descomunal que dibujan los rasgos fundamentales de cada personaje a veces sin que lo sepan ellos mismos.

Calificación: Excelente.
Tipo de lector: Conviene tener cierta experiencia para leer esta obra.
Tipo de lectura: Una vez que el lector se situa es fascinante.
Engancha desde el principio.
No le sobra ni una página.
Argumento: Varias historias buscan su punto común para ser una sola. Un trabajo colosal.
Personajes: De todos los tipos y colores. Y perfectamente dibujados.
¿Dónde puede leerse?: A ser posible en un lugar tranquilo.


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