jul 27 2010

Alejandría historia y Guía. Faros y Farallón

Artículo escrito por: Augusto Prieto

Escribió Durrell en Clea: “Una ciudad se convierte en un Mundo cuando se ama a uno de sus habitantes” y posiblemente lo escribió, hablando en la misma ciudad, sobre la experiencia personal de E.M. Forster, autor de Howard´s End, Habitación con Vistas, Pasaje a la India o Maurice.

Forster viajó a Alejandría en 1915 para colaborar con la Cruz Roja y esa ciudad se convirtió para él en “un Mundo” tras conocer al joven Mohamed el Adl. Iba a vivir por vez primera una relación sentimental plena y a través de ella se enamoró de la ciudad. El resultado fueron dos obras menores que quiso que fueran un homenaje a la ciudad fundada por Alejandro.

La primera de ellas: Alexandría, A history and a guide, es una breve historia de que interactúa con una interesante guía, es resumen de muchas otras obras y destaca por la lucidez con la que pasa revista a las formas heréticas en la que germinaron las religiones en esta parte de levante. La guía es breve, precisa y bastante irónica. La primera edición salió en 1922 y ardió casi completa, en ella Forster descubría a Constantino Cavafis para los europeos con la feliz publicación de su poema El dios abandona a Antonio. La edición se acompañaba de planos y diagramas.

Pharos and Pharillon, se publicó posteriormente y se compone de una colección de relatos breves, de atmósfera histórica los primeros y los otros de crónica contemporánea, muchos de los cuales habían sido colaboraciones periodísticas del literato británico. Algunos del último grupo son cínicamente divertidos. La editó la Howard Press de Leonard Wolf.

Ambas obras se publican, juntas, por vez primera en castellano. Las acompaña la publicación de la carta emocionada que Forster escribió a su amante muerto, unas curiosas anotaciones con las que el escritor quiso recordar la forma de hablar del joven y numerosas notas del autor y de los editores como prólogos a las distintas ediciones. También retazos de una conferencia, un extenso estudio introductorio, anotaciones y bibliografía.

El proyecto es encomiable y la labor de Miriam Allot que la prologa y anota (en el original inglés) habrá sido severa. Se hace -no obstante- en mi opinión, fastidiosamente reiterativa. Tenemos pues una publicación valiosa como consulta por inédita, pero es de lamentar que se haya perdido la frescura y la intención de las pequeñas obras de Forster que en un libro de gran envergadura como es este, se hacen inmanejables y pierden valor cuando se les concede una importancia desmesurada.

Otra forma de editarlos, quizás en una colección de libritos, hubiese sido más consecuente y oportuna. Esto no le quita valor a la publicación, ni mérito a editores e investigadora, a los que disculpa el mito que rodeaba a estas dos obras por lo destacado de su autoría y lo limitado de su distribución. Sería ingrato no reconocer su tesón.

Los espíritus de los fantasmas ilustres siguen escondidos en Alejandría: Alejandro Magno, la Biblioteca y el Faro, Antonio y Cleopatra, Atanasio e Hipatia, Calímaco, Ptolomeo…  se unen al coro las hermosas presencias del viejo poeta, del gran escritor que fue Edward Morgan Forster y del joven el-Adl que ya le acompañará siempre.

No digas que fue un sueño.

Calificación: Muy interesante.

Tipo de lector: Curioso

Tipo de lectura: Amena

¿Dónde puede leerse?: Sentado en los viejos cafés de Alejandría.

¿Dónde encontrarlo?: La edición que se reseña en tu librería favorita. El lujo de pasear las ediciones originales eventualmente en www.ilab.org


jul 4 2010

Poemas

Artículo escrito por: Augusto Prieto

Muerto en 1933, Constantino Cavafis no desaparecerá nunca. Está considerado como uno de los grandes poetas clásicos griegos. Su mundo fue el mestizo helenismo de Alejandría y en el rumor de sus sonidos se pierde para nosotros con la traducción, una formalidad depurada y moderna que le convierte en el último eslabón de los poetas inmortales.

El mito se forma con su escasa producción, apenas ciento cincuenta y cuatro poemas canónicos; con su oscura vida de oficinista sin aspiraciones y con la trascendencia de su homosexualidad.

Para sus lectores en español, descartada la importancia del idioma en su producción y en el momento histórico del mundo griego, quedan tendidas las redes de los temas que utiliza, el aroma de un mundo antiguo que aún podemos recuperar y la sensibilidad exquisita con las que escondió –y a la vez mostró- lo más íntimo de sus sentimientos.

Muchos de sus poemas envuelven con palabras un erotismo resplandeciente.

Cavafis fue descubierto por Forster, traducido por Marguerite Yourcenar, e idolatrado en España por Terenci Moix o Jaime Gil de Biedma.

Es un icono gay y símbolo de la permanencia del espíritu alejandrino por su presencia destacada en El Cuarteto de Alejandría de Lawrence Durrell.

Ninguna de las palabras de esta reseña tiene valor sin una muestra de sus composiciones.

“Vino a leer. Están abiertos

Dos o tres libros, de historiadores y poetas.

Mas apenas leyó diez minutos,

Los dejó a un lado. Y se adormece

en un diván. Pertenece plenamente a los libros.

Pero tiene veintitrés años y es muy hermoso;

Y en la tarde de hoy ha cruzado el amor

por su carne ideal, por sus labios.

Por su carne que es toda belleza

ha cruzado el calor del amor;

Sin ridícula vergüenza por la clase de goce…”

La traducción es de Ramón Irigoyen que prologa y anota la edición de Seix Barral Los Tres Mundos.

Calificación: Obra maestra incontestable.

Tipo de lector: Sensible

Tipo de lectura: Hermosa

¿Dónde puede leerse?: En la playa

¿Dónde encontrarlo?: Pídelo en tu librería favorita.