ago 29 2011

Madre mía, que estás en los infiernos

Artículo escrito por: Gabriel Ramírez Lozano

Carmen Jiménez escribe con gusto, con buen ritmo y sabiendo de lo que habla. Al menos eso es lo que parece al leer Madre mía, que estás en los infiernos.
Novela de trama, en la que los alardes técnicos no aparecen (creo yo que no lo hacen porque no caben en este tipo de literatura). Novela que habla del mundo de la inmigración para ventilar los problemas con los que se encuentran las mujeres en la sociedad actual. Es la mujer el centro de la narración; una mujer rodeada siempre del peligro varonil; preparada para lo que pueda venir de frente y capaz de alcanzar cualquier objetivo.
Es la primera novela publicada por esta autora y, por ello, nos encontramos con problemas muy habituales en las óperas primas. Un cierto afán por contar todo, una reiteración de ideas que no por tener más presencia son más impactantes o quedan más claras, unos diálogos que van salpicando el relato y son más conversaciones que otra cosa. Lo habitual. Pero es una muy buena primera novela.
El personaje de su protagonista se dibuja bien desde el principio. Y desde el principio sabemos que los hombres representan el peligro, la violencia o el muro que tienen que saltar las mujeres a lo largo de su vida. Justifica la acción de Adela una serie de rasgos que la hacen creíble ante los ojos del lector. Además, nada de esa acción se encuentra en oposición con ella. La acción avanza con un ritmo adecuado (tal vez a media novela baja algo la intensidad y la lectura se hace algo más lenta) hasta que la autora resuelve bien una trama que, sin ser extraordinaria, puede soportar muy bien lo que es necesario.
La novela presenta un tono medio además de un aliento más bien corto. Y le va muy bien a lo que se cuenta ya que los personajes quedarían muy apartados por palabras y fraseos que no les corresponderían.
Un relato que ayudaría a comprender mejor los problemas de un inmigrante, los problemas de una mujer sea de donde sea y esté donde esté. No perderían el tiempo si se animaran a echar un vistazo a la novela de Carmen Jiménez.


jun 3 2010

La Analfabeta

Artículo escrito por: Gabriel Ramírez Lozano

Agota Kristof es húngara de nacimiento aunque reside en Suiza desde 1956. Posiblemente, es una de las autoras que más me han conmocionado con su literatura. Creo que será difícil que alguna vez más en mi vida me encuentre con algo parecido a El Gran Cuaderno.

Pero ha escrito, además, una pequeña autobiografía verdaderamente interesante. La Analfabeta. Cuenta en ella sus primeros años en Hungría, su paso por un internado catastrófico, el recuerdo de la apisonadora del camarada Stalin, su huida para llegar a Suiza, su tristeza hasta que comienza a conocer el idioma y se hace realidad su sueño: ser escritora. Once pequeños cuadros que explican todo esto.

No dice nada del otro mundo. Lo importante es porqué lo dice. El lenguaje es nuestro mundo y sin él no podemos llegar a encontrarnos con nosotros mismos. Soy de los que piensa que el ser humano puede renunciar a todo excepto a eso, al lenguaje, porque es lo mismo que renunciar a explicarse a sí mismo. Es la muerte. Y en esta pequeña obra Kristof dice eso y lo dice muy bien, desde las entrañas, desde el convencimiento íntimo de haber salvado la vida gracias a las palabras.

Los jóvenes que quieren ser escritores deberían echar un vistazo a La Analfabeta. Los que no quieren serlo, también, para entender mejor qué es lo que se le pasa por la cabeza al escritor además de la trama. Y los que ya lo son, también. No conviene olvidar ni llenar de vanidad cada frase dando la espalda al pasado.

Calificación: Excelente.

Tipo de lector: Todo el mundo.

Tipo de lectura: Agradable.

Argumento: ¿Por qué escribir?

Personajes: Las palabras.

¿Dónde puede leerse?: Son veinte minutos de lectura. Si puede ser tranquilo, mejor.


may 5 2010

El Vértigo de las Listas

Artículo escrito por: Augusto Prieto

Lista de listas, listas de cosas, cosas que se suceden, sucesos que se acumulan, acumulaciones de cuadros, relatos que acontecen, acontecimientos enumerados, sucesiones de ángeles, de pájaros, de prodigios. El exceso, el vértigo de la acumulación, la simultaneidad de lugares y fantasmas, la relación entre lista y forma y sus intercambios. Miriabilia, Wunderkammer, medios, masas, summae, enciclopedias, catálogos, enumeraciones. Lo extravagante, lo poético, lo repetido, lo incontable, lo numeroso, lo indecible, el elenco, la reiteración, lo excesivo, la descripción por acumulación, su retórica. Lo plural y lo ilimitado.

Una fragmentación de textos magistrales e hipnóticos. Joyce, Calvino, Borges, Wilde, Éluard, Ezequiel, Dickens, Gautier, Darío, Cervantes, Bretón, Milton, Neruda, Poe, Prévert, Proust, Zola maridados con las obras de Dalí, Correggio, Höch, Magritte, Klimt, Hirst, Ernst, Ghirlandaio, Goya, Tanguy, Severini, da Vinci, Warhol, Tenniers, Delacroix, Rousseau.

El ensayo de Umberto Eco surge del encargo por parte de la dirección de un museo infinito, El Louvre, para un ciclo de conferencias, sobre un tema que propone el propio Eco, porque le ha fascinado desde los inicios de sus estudios y está contagiado de confusión. La selección de textos es brillante.

Imposible no citar a Borges y su clasificación de los animales: “1.- pertenecientes al emperador, 2.- embalsamados, 3.- amaestrados, 4.- lechones, 5.- sirenas, 6.- fabulosos, 7.- perros sueltos, 8.- incluidos en esta clasificación, 9.- que se agitan como locos, 10.- innumerables, 11.- dibujados con un pincel finísimo de pelo de camello, 12.- etcétera, 13.- que acaban de romper el jarrón, 14.- que de lejos parecen moscas.”

Etcétera, repetimos nosotros como un mantra.

Calificación: Brillante selección de textos.

Tipo de lector: Distintos

Tipo de lectura: De lo más sencillo a lo más complicado

¿Dónde puede leerse?: Ante un lugar vacío pero infinito: el desierto, el mar, el bosque

¿Dónde encontrarlo?: Por ejemplo en Madrid www.libreriamendez.net o en tu librería habitual


Concha BuikaLa Falsa Moneda