oct 2 2010

La tormenta de nieve

Artículo escrito por: Gabriel Ramírez Lozano

Todo aquel que quiere llegar a ser escritor o todo aquel que quiere llegar a a ser un buen lector no tiene más remedio que acercarse a los grandes autores. Es una pena que alguien piense que la literatura actual es producto de la excelencia de un grupo de escritores contemporáneos que todo lo inventan y que todo lo saben. Esos escritores beben de los clásicos. Todos sin excepción. Leyendo a Chejóv sabemos que Salinger le leyó. Leyendo a Salinger entendemos mejor a Carver. Y leyendo a Homero comprendemos que en su Odisea ya estaba todo dicho. Lo original de la literatura siempre es dudoso. No por cambiar el punto de vista un autor trata un asunto distinto. La cosa se resuelve desde la técnica diferente, pero el tema es el mismo. Siempre se trata de los mismos asuntos. Que nadie se haga ilusiones.
Lev Tolstói fue un maestro, un grande de la literatura. Novelas colosales, como Guerra y Paz, se mezclan en su producción con relatos fascinantes o un buen número de cartas que completan el pensamiento de este autor. Es verdad que hoy, mucho de lo que escribió Tolstói no lo querría editar el más intrépido de los editores. Sin embargo, todos quieren publicar su obra. Porque es de Tolstói.
La tormenta de nieve es un relato que esconde, tras una aparente sencillez, buena parte de la evolución de una persona. En este caso el narrador es el propio autor, pero puede servir para cualquier ser humano. Cuenta un viaje durante la noche a través de las tierras del Don, tierras cosacas. La tormenta es durísima y hace que los cocheros se desorienten. Se mezcla la realidad con los sueños, la vida con la muerte, el arrojo con el miedo, la luz con la oscuridad. El viaje es, en realidad, el retorno que debe hacer el narrador hasta encontrar su propio yo.
Lo interesante del relato no es lo que cuenta sino cómo lo cuenta. Las variaciones de los registros son magistrales. No se puede contar un sueño como si estuviéramos narrando el bautizo de un sobrino. Cada momento narrativo, para que adquiera la intensidad necesaria, requiere una solución técnica. Y esto lo hace Tolstói con gran acierto. Y lo mejor: las modificaciones de esos registros se realizan con suavidad, sin obligar a cambios que provoquen en el lector el más mínimo malestar.
El relato lo que quiere tratar es el asunto del recuerdo y de cómo influye en nuestro presente, cómo modifica nuestra percepción de las cosas si lo tenemos presente o no, de cómo nos aborda en momentos extremos para afianzar nuestras posiciones ante la vida.
Son setenta y cinco páginas fascinantes. Muy recomendables.

Calificación: Excelente.
Tipo de lector: Cualquiera, absolutamente cualquiera.
Tipo de lectura: Amable y aparentemente sencilla aunque el grado de exigencia no es menor.
Engancha desde la primera línea. Y no sobra ni una de ellas, claro.
Argumento: Cómo el miedo y la cercanía de la muerte nos acerca a lo que somos por lo que fuimos.
Personajes: Esbozados con dos palabras y resueltos. Es decir, trazados por la mano de un maestro.
¿Dónde puede leerse? No se me ocurre un solo lugar que no sea ideal.


sep 24 2010

Aquí empieza nuestra historia

Artículo escrito por: Gabriel Ramírez Lozano

El que escribe puede afirmar, sin temor a equivocarse, que leer a Tobias Wolff marco un antes y un después en su relación con la lectura. Perder la inocencia al leer es doloroso. Por ejemplo, uno tiene la sensación de haber leído miles de páginas para nada, de haber leído mal. Perder la inocencia al leer, de la mano de los relatos y novelas de Wolff, es algo brutal y, casi, inexplicable.
Este autor norteamericano es uno de los máximos exponentes del llamado realismo sucio. Deudor de Chéjov, de J. D. Salinger y de Raymond Carver; presenta su mundo desde lo pequeño, desde lo cotidiano, desde esos lugares que nadie quiere creer que le son propios. Lo hace sin grandes alardes técnicos, pero con una contundencia que deja al lector frente a un monstruo que llamamos vida.
Aquí empieza nuestra historia es un libro de relatos que recoge treinta y uno de los mejores que ha firmado Wolff. Entre ellos se encuentran El Otro Miller, Di que sí (escritos hace ya tiempo) y los más recientes, como, por ejemplo, El perro de ella.
El nivel técnico que alcanza este autor es más que notable. Destaca el uso de los silencios, tanto de sus personajes como de la voz narrativa (siempre acertada y construida con solvencia). Y este recurso, junto a la mirada fija en elementos casi imperceptibles para otro autor, aporta a la narración un nivel de expresividad potentísimo.
Un excelente libro de relatos.

Calificación: Ejemplo para autores de todo tipo. Imprescindible.
Tipo de Lectura: Apasionante aunque exigente.
Tipo de lector: Todo aquel que este dispuesto a parar cada poco para entender qué es lo que le cuentan. Todo aquel que quiera aprender a leer o escribir
No sobra ni una sola página. Enganchan todos sus relatos de principio a fin.
Personajes: Magistrales siempre.
¿Dónde puede leerse?: No se me ocurre un solo lugar en el que no sea una delicia hacerlo.
¿Dónde puede comprarse?: En cualquier librería. Si no lo tienen en la suya es mejor que busque una alternativa para siempre.


jul 3 2010

Nueve cuentos

Artículo escrito por: Augusto Prieto

La figura de J.D.Salinger está rodeada por un aura de misterio creado por su escasa producción literaria y sobre todo por el hecho de haberse apartado de la vida social y literaria tras el éxito de su novela El Guardián entre el Centeno.

Ésta colección de relatos está considerada casi unánimemente como el engranaje de una obra maestra. Los cuentos son difusamente oscuros y parece que su autor entendió que para descifrar los mundos que en ellos propone, los lectores debemos hacer un ejercicio de voluntad iniciático. Esto no quiere decir, ni mucho menos, que sean difíciles de leer.

La composición de los personajes es magistral, como lo es también la creación de los ambientes. Casi todos los relatos están impregnados, de una u otra forma, de amargura por la visión de los hechos de la Guerra Mundial que el escritor vivió en primera persona y que le marcaron para siempre, es el caso de Un Día Perfecto para el Pez Plátano o de Para Esmé con Amor y Sordidez. En otros -El Tío Wiggily en Connecticut- retrata la crueldad del fracaso y el dolor profundo que causan las decepciones de la vida y Linda boquita y verdes mis ojos nos invita a participar en un diálogo donde un acontecimiento cotidiano convierte la traición y el remordimiento en lúcida pesadilla. En todos ellos, los finales traspasan lo previsible y se abandonan a un aire de desconcierto que prolonga la intención del cuento más allá del agotamiento de su lectura, a la manera de Chejov.

Salinger nos habla del engaño y de la mentira, de la compleja comunicación entre los seres humanos por debajo de lo trivial y del mundo de los niños, que es a un tiempo inocente y perverso (¿o quizás la perversión está en la mirada contaminada del adulto?) Investiga en lo que ocurre cuando los pequeños alcanzan el conocimiento de que van a crecer y profundiza en sus traumas.

Analiza lo que sucede cuando los adultos nos sentimos niños desprotegidos.

Son historias que leídas una y otra vez, crecen, revelando ricos mundos emocionales. De la primera lectura queda una prosa precisa y sin adornos que sitúa al lector en un balcón privilegiado sobre el comportamiento humano. Donde la cordura y la demencia se acercan y se confunden.

Son imprescindibles para cualquier aficionado a la literatura.

Salinger plasmó la conciencia de una sociedad acomodaticia y enferma. Artificialmente aislada del infierno de violencia que se cebaba sobre el mundo.

El último cuento, El periodo azul de Daimier-Smith, glosa la impostura ingeniosa y divertida de la adolescencia.

Geniales Nueve Cuentos.

Calificación: Extraordinario.

Tipo de lector: Aficionados a la buena literatura.

Tipo de lectura: Aparentemente sencilla, encierran claves sutilmente ocultas.

Argumento: Imposible de abandonar.

Personajes: Vivos, esclavos de sus egoísmos y emociones.

¿Dónde puede leerse?: En cualquier parte.

¿Dónde encontrarlo?: Pídelo en tu librería habitual. Ayudaremos a mantener un negocio que nos permite soñar.