jun 15 2011

El malestar al alcance de todos

Artículo escrito por: Augusto Prieto

Unos relatos que nos incomodan, alternados con unos poemas que aún lo hacen más.
Mercedes Cebrián (Madrid, 1971) demuestra ser una escritora subversiva, hábil para captar las corrientes emocionales subterráneas en la sociedad, ese poso sutil y chocante que dejan las relaciones humanas.
Su campo de experimentación es la ciudad y la familia, el círculo de ¿amigos?, la maldad escondida en lo cotidiano, nuestras -las de los personajes, quiero decir- tiranías e intolerancias.
Hace en este libro Cebrián un elogio del raro, del inadaptado, de aquel que no consigue encajar en el grupo y que deja en el gran puzle de la vida social un hueco, a través del cual se ve el tablero de la mesa, un agujero informe, con pestañas en forma de ameba que se incrustan en las piezas adyacentes, penetrándolas; hiriéndolas con su vacío hostil.
El factor que aglutina todas las piezas del libro, es la irrupción de lo inesperado en la cotidianeidad.
Lo híbrido del género -poema/relato- potencia las extrañas asociaciones de ideas formando un conjunto inquietante de textos alternados.
Deliciosamente manipuladores y malvados.

Calificación: Muy interesante.
Tipo de lector: Cualquiera.
Tipo de lectura: Inquietante y divertida.
Argumentos: Engañosos.
Personajes: Mezquinos.
¿Dónde puede leerse?: En el metro, mirando a las caras de los otros viajeros.
¿Dónde encontrarlo?: Pídelo en tu librería habitual de nuevo o de viejo.


jun 25 2010

Bajo las ruedas

Artículo escrito por: Nuria A. Quintero

Bajo las ruedas es la segunda novela del alemán Herman Hesse, que  en el año 1946 fue galardonado con el Premio Nobel  de Literatura. Narra la historia de Hans Giebenrath, un niño que vive con su padre, un hombre de poco carácter. La vida de Hans se desarrolla en un ambiente sencillo y rural donde dedica sus momentos de ocio a la pesca y a nadar. Su educación correrá a cargo, inicialmente, de su padre, un hombre demasiado influenciable e inocente. Poco a poco, arrastrado por el maestro del pueblo, Hans dejará de lado las cosas que más le gustan para centrase en su ingreso en el seminario, perdiendo sus años más valiosos cultivando amistades, odios, pasiones que terminarán aplastándole. En el seminario, Hans conocerá a Heilner. A través de él, se dará cuenta de todo lo que ha dejado atrás y comenzará a perder interés por todo aquello que hasta el momento era su único objetivo. Hans terminará siendo expulsado del seminario y volverá a su pueblo con la decepción de todos aquellos que esperaban de él que se consagrara. Hans entrará en una debacle de la que le costará recuperarse. Cuando lo consigue, volverá a estrellarse de nuevo contra un desenlace brutal que pondrá de manifiesto, una vez más lo nefasto del sistema educativo en el que se vio inmerso desde un principio.

Esta novela de Herman Hesse se ha dicho que es en cierto modo autobiográfica. En realidad, es una crítica feroz al sistema educativo de la Alemania de principios del siglo XIX, en el que se hacía primar a los clásicos y lo políticamente correcto, sobre la imaginación de los jóvenes y la necesidad de la propia experimentación como paso imprescibible para el desarrollo de un pensamiento y personalidad solido. Este encorsetamiento educativo fue sufrido por el autor en sus propias carnes.

Quizá por ser una de las primeras novelas del escritor no es la mejor.

La escritura de Hesse se verá profundamente influenciada por las  constantes desilusiones de su vida personal y la influencia de los conflictos bélicos vividos por éste. Todo ello, sin lugar a duda, dió paso a unas novelas  posteriores mucho más simbólicas, elaboradas y cercanas al psicoanálisis de Jung. Aún quedaba mucho para el Herman Hesse de El lobo estepario.

Los tintes autobiográficos no volverán a aparecer en los trabajos de Herman Hesse, pero sí que  nos mostrarán su talante contestatario y pacifista frente a nacionalismos exacerbados que, entre otras cosas, habían llevado al encumbramiento de Hitler. Una de las notas que caracterizan la obra de Hesse es la sensación de estar ante un autor distinto en cada una de las obra que escribió.

En los años 60 Herman Hesse fue un autor de culto. Los jóvenes se identificaban con las ideas pacifistas que sostuvo durante su vida, ideología ajena a cualquier partido político del momento, pero que, en muchas ocasiones, le supuso estar en la lista de los autores menos recomendables y censurados de la Alemania de tu tiempo.

Calificación: Interesante como paso previo a la lecturas más elaboradas de Hesse.

Tipo de lectura: Lenta.

¿Dónde leerse?: En un butacón sentado. Sin prisas.

¿Dónde adquirirse? En su librería habitual.