abr 2 2013

In nomine filii

Artículo escrito por: Carmen Neke

In nomine fillii de Gabriel Ramírez cuenta la historia de Germán y Claudia,una historia terrible, condenada de antemano, sin un solo resquicio de esperanza; y eso es justamente lo que la hace soportable. Si el lector pudiera llegar a pensar en algún momento que esa pareja tiene una oportunidad de salir adelante, creo que le resultaría imposible seguir con la lectura.
Germán y Claudia son como espejos invertidos. De Claudia sabemos todo lo que piensa y lo que siente, casi se podría decir que llegamos a saber demasiado de sus pensamientos y sentimientos: pero no sabemos absolutamente nada de sus verdaderos actos. Con Germán ocurre justamente lo contrario, sus acciones son narradas con todo lujo de detalles pero sus pensamientos se cuentan en clave, con alusiones vagas difíciles de entender.
Es muy destacable la ausencia total de melodrama, a pesar de lo cargadas que están las tintas temáticas. Es una historia desgarradora y asfixiante, pero al mismo tiempo despiadada, la única compasión que hay es la que los protagonistas sienten por sí mismos.
Calificación: Muy bueno.
Tipo de lector: Un lector crítico que no acepta las cosas tal como se las presenta el autor.
Tipo de lectura: Densa.
Engancha desde el principio.
No le sobra ni una página.
Argumento: Un hijo y una hija, su relación de amor-odio con sus padres y entre ellos, y su deseo de tener un hijo juntos.
Personajes: Complejos, duros y despiadados, en primer lugar con ellos mismos.
¿Dónde puede leerse?: En un lugar tranquilo y silencioso, si es posible fumando.


abr 24 2012

La habitación amarilla

Artículo escrito por: Gabriel Ramírez Lozano

Hablar de un libro de poemas es, siempre delicado. Más que nada porque, generalmente, el que lo hace no sabe si habla del poemario o de él mismo. Muchos artículos críticos o reseñas intentan explicar lo que no se puede. Creo que fue Juan Carlos Suñén, hace ya muchos años, quien me dijo que un poema explicado era un poema muerto. Algo con lo que estuve de acuerdo desde el primer momento.
Y hablar de un libro de poemas firmado por este autor es, además, un verdadero reto. Juan Carlos Suñén es un poeta mayor; posiblemente, de entre los que están vivos, uno de los tres o cuatro mejores de habla hispana. Al mismo tiempo, su literatura es difícil, rebosa tonos excesivos para los que se acercan a la poesía por primera vez; para los que ya cuentan con cierta experiencia lectora también aunque la cosa es más llevadera. Pero, claro, estamos hablando de poesía y eso significa experimentación con el lenguaje, la construcción de un universo en el que el personaje va creciendo con cada sílaba, el uso de las palabras exactas. Las concesiones de cara a la galería están de más. Nada dicho en un buen verso puede decirse de otro modo distinto.
La habitación amarilla es el último poemario de este autor madrileño. Cierra con él la trilogía que encabezaba El viaje de todos y tuvo continuidad con La misma mitad. Una obra excelente que habla de las aristas que la realidad presenta para un poeta; una realidad que se crea dejando claro lo que es: casi todo eso que los otros no alcanzan a ver más lo que llamamos realidad. En este libro de poemas se construye, además, al hombre que se alza sobre sus propias cenizas (las pasadas, las de ahora y las que serán), las que quedaron al ser padre, amante, amigo, observador; las que quedaron al dejar de ser él mismo en otros. La realidad se dibuja con los trazos del ser, del deseo, de la ausencia, del no ser, del amor o la venganza; para colocar en el centro a un narrador que quiere ser la propia humanidad.
La poesía no puede explicarse aunque sí puede entregarse a modo de recomendación. Este es un fragmento que creo servirá para animar a los posibles lectores:

La habitación amarilla dispone sus muchos libros entre
los ventanales insistentemente revisitados por la brisa
arrugada de la desilusión, pone oído a la noche y deja
de echar de menos al pobre como a la madre. Lo que
cierra ninguno lo abre. Lo que abre ninguno lo ve.

Calificación: Excelente.
Tipo de lectura: Reposada, exigente.
Tipo de lector: El que tenga ganas de comprobar hasta donde se puede llegar con el lenguaje.
¿Dónde puede leerse?: En El Bierzo.
¿Dónde puede comprarse?: En tu librería habitual.


jun 27 2011

Una ciudad flotante

Artículo escrito por: Augusto Prieto

Tratamos de un relato que no ha envejecido bien, alejado de las fantásticas novelas que levantaron el mito de Julio Verne como escritor visionario.
Aparenta ser un híbrido entre la crónica viajera y la ficción, que viene con un toque de romanticismo bastante pedestre y traído por los pelos.
Es el viaje por mar que repasamos en otras obras del autor, fascinado aquí también por la ingeniería y la mecánica, con un abuso del leguaje técnico que hoy nos resulta arcaico.
Viaje incierto sobre Una ciudad flotante, a pesar de la técnica moderna y de la confianza que en ella deposita el narrador.
En la edición de RBA, se añade otro relato breve, embrión de novela o narración pergeñada, mucho más interesante -por lo anecdótico-, se trata de Los amotinados de la Bounty, un relato de ambiente histórico y marinero basado en unos hechos reales sucedidos en los mares del Sur a finales del siglo XVIII. Parece que no es totalmente obra del propio Verne, sino la corrección del original de un geógrafo de la Biblioteca Nacional de Francia llamado Gabriel Marcel, cuyos derechos habría comprado el escritor galo. La historia ha sido adaptada al cine y a la literatura en numerosas ocasiones.
Dos obras menores.

Calificación: Mediocre la primera e interesante la segunda
Tipo de lector: Verneanos irredentos y aficionados al relato marinero aunque éste no es una de las mejores muestras
Tipo de lectura: Fácil
Argumento: Una ciudad flotante, aburrido y trasnochado; mucho más interesante Los amotinados de la Bounty
Personajes: Bien trazados, a pesar de estar construidos sobre clichés
¿Dónde puede leerse?: A bordo
¿Dónde encontrarlo?: En tu librero de viejo o en www.uniliber.com


mar 13 2011

Tala

Artículo escrito por: Augusto Prieto

Tala es una novela que es un monólogo interior que hace el efecto de un roman à clef.
Susceptible de provocar, por lo tanto -y lo hizo- en el momento de su publicación, polémica; y es comprensible. Mediaban los últimos años 80.
El escritor austriaco Thomas Bernhard hace un retrato implacable de los círculos artísticos vieneses, de la sociedad que en torno a ellos crece para magnificarlos en su vanidad. Utiliza para esta relación una repetición provocada e impertinente de los nombres propios para enemistar al lector con ellos. Es un recurso irónico e inteligente, que extiende, según avanza el relato, a las frases hechas y a los pequeños detalles de lo narrado, creando una atmósfera obsesiva que envuelve muy bien la narración. Esto le sirve para trabajar sobre los códigos sociales, sobre el paso del tiempo en la visión de los otros y con este material va hilvanando una cadena de resentimiento.
Es una conversación interior en forma de reflexión improvisada, trufada de referencias culturales.
El resultado de todos estos recursos es –sorprendentemente- un retrato del narrador, que se hace protagonista por la mera existencia de su voz; que poco a poco va transformando esa sociedad de la que habla en un estanque en el que él mismo se refleja, en un accesorio de su discurso, en un pretexto para revelarse contra la estupidez humana.
La acción se reduce a unos salones elegantes en los que se recibe para una cena artística. Una cena que solamente será divertida para los lectores.

Calificación: Genial.
Tipo de lector: Cualquiera.
Tipo de lectura: Sencilla.
Argumento: Ausente y a la vez complejo.
Personajes: Tremendos y muy bien dibujados.
¿Dónde puede leerse?: Esperando a los invitados para una cena de ARCO.
¿Dónde encontrarlo?: Intentarlo en www.uniliber.es o en tu librería habitual.


nov 13 2010

Jardín de espinos

Artículo escrito por: Gabriel Ramírez Lozano

La buena literatura no está al alcance de cualquiera. Muchas veces se convierte en una especie de coto cerrado para el lector medio, en algo lejano y desconocido para el gran público y, por qué no decirlo, para un buen número de autores.
Es verdad que existen libros, tan aplaudidos como vendidos, capaces de divertir a cualquiera que se atreva a leer más allá de las dos o tres primeras páginas; obras que construyen microcosmos facilones llenos de personajes esteriotipados en los que se puede ver reflejado cualquier lector (por eso gustan de ese modo), pero son pocas las novelas en las que la literatura aparece como principal anclaje de la narración. Encontrar novelas que reúnan las características necesarias para encuadrarlas en ese espacio reservado, al verdadero trabajo literario, es un duro trabajo que pocos quieren realizar. Las editoriales apuestan por sobrevivir vendiendo y, a veces, perdiendo su propia definición, publican trabajos puramente comerciales; los lectores se conforman con pasar el rato; las librerías llenan cajas de libros que devuelven a su destino sin haberlos expuesto en sus estanterías. Esto es lo que hay. No nos engañemos por más tiempo.
Sin embargo, también podemos tener satisfacciones al leer algunos trabajos y al comprobar que aún existen proyectos editoriales en los que prevalece la calidad literaria frente a las cuentas de resultados.
Una de ellas es Jardín de Espinos. Su autor, Miguel Ángel Serrano (Madrid, 1965.; Premio José María de Pereda de Novela Corta con la obra Tango; finalista del premio NH de relato en el año 2001 y autor del ensayo La ciudad de las bombas. Barcelona y los años trágicos del movimiento obrero), ha sabido construir desde un tono muy elevado una narración espléndida que nos habla del dinero, del poder, de las diferencias sociales y de la imposibilidad de redención para el ser humano. Una novela exigente a la que, poco a poco, el lector se va acercando durante sus primeras páginas para poder entender el alcance de lo narrado. En esto, la novela presenta cierto paralelismo con las de Proust, en las que es necesario aprender a leer durante el comienzo de la narración para que los personajes, los escenarios y la misma trama, vayan apareciendo en plenitud gracias a esa implicación del lector con lo leído. Jardín de espinos es una novela técnicamente compleja en la que la descripción (este registro se encuentra lleno de espléndidos giros benetianos), el correlato objetivo (Serrano es capaz, por ejemplo, de mostrar un pueblo entero enseñando el vehículo de un joven que reside allí) y los diálogos, conforman un relato que araña la conciencia de los personajes para que el lector profundice en la suya propia. Original y sorprendente es la lectura de Lord Jim que, aunque aparece de forma explícita mediada la narración, acompaña desde la primera frase al relato y que el autor utiliza para que su texto tome fuerza desde un territorio ajeno aunque paralelo y muy bien escogido. Del mismo modo, la novela de Scott FitzgeraldEl gran Gatsby, va apareciendo debajo de las zonas expositivas más interesantes y se mezcla con la anterior haciendo de la mirada que el autor ejerce sobre la diferencia de clases y sus muros infranqueables sea de una potencia narrativa poco frecuente.
La buena literatura no está al alcance de cualquiera, ya está dicho, pero sí al alcance de Miguel Ángel Serrano y de todo aquel que se acerque a Jardín de Espinos.


nov 13 2010

Isla de Pascua

Artículo escrito por: Gabriel Ramírez Lozano

Si una novela va a ser traducida a catorce idiomas diferentes, si la apuesta editorial por ese trabajo es clara, si el esfuerzo promocional que se realiza es importante; lo más prudente es buscar la razón por lo que esto ocurre. Podremos encontrarnos en ese análisis, entre otras cosas, con productos mediocres (desde una perspectiva literaria) que necesitan una comercialización agresiva y feroz para competir en el mercado editorial, algo que suele ser muy habitual en los tiempos que corren, o podremos encontrarnos, entre otras cosas, con buenas novelas que necesitan de esos recursos para no pasar desapercibidas.
Isla de Pascua, primer trabajo de la autora Norteamérica Jennifer Vanderbes (Nueva York, 1974), será traducida a catorce idiomas, una editorial importante como es Alfaguara apostó por esta novela y, además, es un buen relato.
Presenta algunos problemas en el arranque de la narración. Los primeros capítulos de cada trama -tres en total- son algo extensos, lo que provoca una demora en ese arranque que llega muy despacio. También en la elección de tonos puesto que no se percibe un cambio claro de registro al narrar las diferentes historias cuando sería muy necesario en esta novela y, sin embargo, se perciben cambios de tonos dentro de cada una de las historias que, por no estar justificados, difuminan la figura de un narrador que, por otro lado, queda finalmente construido a base de cierto rigor técnico. Y, por último, en el uso del diálogo que se presenta con unos contenidos informativos en exceso, lo que impide una construcción clara del cosmos de cada personaje y que dejan la sensación de vacío narrativo en algunos momentos. Pero esos problemas, que es verdad empañan algo el trabajo de Vanderbes y que si apareciesen en el trabajo de un escritor consagrado serían muy graves, no sobresalen de forma especial por encima de sus aciertos narrativos. Isla de Pascua es una buena primera novela en su conjunto; un trabajo muy bien documentado que se sostiene sobre los tres personajes femeninos que terminan bien perfilados a pesar de los problemas apuntados, sobre una descripción objetiva que dibuja los escenarios con gran claridad y un tempo casi decimonónico necesario para hacer verosímil una narración que nos lleva desde una Inglaterra aún victoriana hasta un momento histórico muy cercano a nosotros; una novela que da cuenta de un trabajo muy cuidado ( la experiencia de Vanderbes como profesora de escritura creativa se deja ver desde las primeras líneas); un texto con el que la autora ha sabido tomar la distancia justa evitando así que se perciba, por parte del lector, una labor que podría aparecer como excesivamente académico en alguna de sus zonas expositivas más arriesgadas.
Bajo la sospecha de recibir un nuevo título desde Estados Unidos unido a la tradición del best seller, encontramos con agrado Isla de Pascua. Una buena primera novela firmada por la que, posiblemente, llegue a ser una excelente escritora.


sep 5 2010

Juventud sin Dios

Artículo escrito por: Gabriel Ramírez Lozano

Ödön Von Horváth es de esos autores que, siendo geniales, no han tenido todo el reconocimiento que hubiera sido deseable por parte del gran público.

El autor austriaco escribió un buen número de obras de teatro y alguna novela. Una de ellas es Juventud sin Dios. Una obra maestra indicutible de la literatura de todos los tiempos.

Puede leerse con cierta facilidad dado que la trama está compuesta por trazos detectivescos muy bien dibujados. El recurso que utiliza para narrar este autor es magistral. El monólogo interior, traído para presentar los saltos que se producen en la consciencia de los personajes, para enseñar el caos interno del cualquier pensamiento, es uno de los registros más difíciles de utilizar. Sólo unos pocos son capaces de hacerlo sin, de paso, hacer el ridículo.

Alemania anterior a la segunda guerra mundial. El nacional socialismo alemán va copando todos los estratos de la sociedad. La moral y la ética desaparecen con rapidez. Un profesor en un colegio alemán tiene que pelear con un grupo de alumnos desigual, violento, tosco. Y aparece el crimen.

Todo esto aparece con frases que carecen del más mínimo intento de floritura literaria. Desde un tono que roza el mínimo y un aliento muy pegado a la representación del pensamiento, el autor consigue construir imágenes poderosas, casi arrasadoras. A esto le sumamos una tensión narrativa especialmente atractiva y tenemos entre las manos una de las mejores novelas de la literatura. Aunque no se venda por kilos.

Calificación: Extraordinaria.

Tipo de lectura: Amena, muy accesible.

Tipo de lector: Cualquiera. Es un libro que recomiendo especialmente a los jóvenes. Comprenderán mejor lo que pasó en la Alemania nazi.

Personajes: Perfectos. No falta un detalle. Sin grandes descripciones lo consigue con maestría.

No sobra ni una coma.

¿Dónde puede leerse?: Con un ejemplar de Maus de Art Spielman al lado para seguir profundizando.

¿Dónde puede comprarse?: Si alguna librería no lo tiene es que la gestiona un político o algo así.


sep 5 2010

Relatos de lo inesperado

Artículo escrito por: Daniel Glez. Irala

Original colección de quince cuentos escogidos del prolífico escritor inglés (Roald Dahl) desaparecido en 1990. Tienen todos ellos un componente humorístico que, en piezas simples, recuerda a Sharpe y en las más complejas a Wodehouse. Entre los temas que trata destaca uno por encima de todos que es la guerra de sexos siempre tratada de una forma bienintencionada y blanca, donde el factor sorpresa juega un papel fundamental y la capacidad de seducción se encuentra del lado de personajes redondos por excesivos que nos sitúan en tramas insólitas que el narrador se empecina en llevar hasta límites siempre absurdos por cómicos o trágicos.
Anécdotas como las apuestas por adivinar quién sabe más de vinos o pintura en una reunión social sólo apta para hombres o el hecho e encontrar aliados en nada menos que un mayordomo o sirvienta, nos señalan la clase o tipología de ciertos personajes acusados o perdonados por sus compañeras o esposas.
Por ejemplo, en Cordero asado se nos narra una situación límite ante la que las víctimas o crecen o saben reaccionar, mientras que los verdugos son convencidos para comerse un cordero que aliviará sus aires estomacales hacia un lugar que queda descrito o insinuado como una pompa de jabón.
Hombre del sur vuelve al mundo de las apuestas esta vez en un lugar de vacaciones; un sudamericano, amigo del narrador testigo, se apuesta con un temerario norteamericano el dedo meñique de su mano izquierda a que es capaz de encender ocho veces consecutivas un mechero; en caso de que gane, se llevará su Cadillac.
Destacar por último, Edward el conquistador que narra, a partir de la entrada de un gato a una vivienda familiar, la obsesión de la dueña por creerlo, a partir de sensaciones y movimientos del mismo, la reencarnación del alma de Franz Liszt.
Calificación: Divertido.
Tipo de lector: Acostumbrado al humor inglés, en ocasiones realmente brillante (Edward el Conquistador).
Tipo de lectura: Interesante, intelectual más que artísticamente en algunos casos. No sobran páginas.
Argumento: Guerra de sexos contada desde una apuesta aristocrática o desde el cotidiano burgués más delirante.
Personajes: A veces demasiado bien perfilados sin ser necesario.
Donde puede leerse: Tomando el té cerca del Big Ben.