ago 18 2013

Sueño en el pabellón rojo (II)

Artículo escrito por: Augusto Prieto

En su libro La luz de la noche, Pietro Citati hace un acercamiento espléndido al mundo exclusivamente femenino de Sueño en el pabellón rojo.
Cuando pasamos el ecuador de la novela la campana de cristal que conservaba esa atmósfera artificial y perfecta, se quiebra en mil pedazos y -en paralelo a la llegada de Baoyu a la edad adulta- comienzan las incursiones de los personajes en la realidad -en el exterior- con mil maquinaciones corruptas, y entonces ese mundo que había permanecido excluido del relato, y que actuaba lejano, como la materia negra que forma el universo y alimenta el brillo de las constelaciones, comienza a filtrarse en la realidad del sueño, dando lugar a una reacción en cadena que lo destruirá.
Es el fin de una familia y de una época:
Podredumbre, infidelidades, hombres depravados y mujeres deslenguadas que resuelven los asuntos con energía en un matriarcado tiranizado por la Anciana Dama, desatarán la arbitrariedad del poder imperial acelerando una catástrofe inimaginada.
El profundo desencanto de la decadencia va unido literariamente al fin de una adolescencia, la del heredero Baoyu, que rompe un encantamiento que, no obstante, Cao Xequin consigue congelar con un final cargado de misticismo.
La poesía tiene un papel destacado en el argumento de la novela, con pequeños ensayos que la referencian a los modelos clásicos y analizan la mecánica de su composición tal y como la debieron de estudiar las clases cultas.
Las complejas religiones orientales tienen también su lugar en el texto y en las acciones de sus más de cuatrocientos personajes, con la carga filosófica del taoísmo, con los viejos fantasmas de la religión china y su culto a los ancestros, con unos rituales de obligado cumplimiento que, sin embargo, retratan a una clase descreída y cínicamente crítica con la religión y con los religiosos.
Pero con la conclusión, un aroma budista carga de sentido la composición, porque al final todo fue un sueño, como lo es la realidad.
Sueño en el pabellón rojo.

Calificación: Interesante.
Tipo de lector: Interesado o intenso.
Tipo de lectura: Monótona en algunos momentos.
Argumento: Corrupciones, inmoralidades.
Personajes: Muchachas en flor, hombres viles.
¿Dónde puede leerse?: En el transmongoliano.
¿Dónde encontrarlo?: Pídelo en tu librería habitual.


ago 10 2013

Sueño en el pabellón rojo I

Artículo escrito por: Augusto Prieto

El sueño de un adolescente en el aposento de la adorable Qin Keqing, rodeado de objetos exquisitos, contiene los destinos de los principales personajes de ésta novela en forma de acertijos: son las doce canciones tituladas Sueño en el pabellón rojo, que terminarán dando nombre a todo el libro. Sueño dentro de un sueño, cuyas predicciones no siempre se cumplen, puesto que la novela fue terminada por manos ajenas a Cao Xuequin, y no siempre fieles al plan trazado por este.
Ese sueño es símbolo de los mundos concéntricos –físicos y literarios- en los que se encierra el relato: la aristocracia china del periodo Qing, representada por las casas de Rong y de Ning; dentro de ella el mundo reservado a las mujeres que lo administran y lo habitan, manteniendo a las más jóvenes retiradas en el Jardín de la vista sublime donde reina el heredero como un pequeño tirano.
Desde esa reclusión asistimos al modus vivendi de la nobleza imperial: su organización familiar y jerárquica, el desenvolvimiento de sus celebraciones: banquetes, fiestas, sacrificios, funerales; el uso social de las comidas, las bebidas y los recursos farmacéuticos; la economía familiar, pero también la milenaria base cultural que apoyaba la educación sobre el estudio de las doctrinas confucianas, y la composición poética que analiza ese mundo en miniatura -perfecto como si fuera el interior de un mandala- en la floración de las peonías, en un grupo de bambúes que salen del manto de la nieve.
Un mundo habitado por muchachas en flor. Por rencillas. Habitado por la cháchara incesante de las mujeres.
En una sociedad endogámica y refinada.
Conocida también como Memorias de una roca, porque está narrada por la misma piedra de jade con la que nace en la boca su protagonista, esta obra importante –es una de las cuatro novelas clásicas chinas- trabaja sobre la dilatación de la adolescencia, un proceso de  iniciación sobre la que raramente se ha escrito para componerla como aquí, mediante una relación exhaustiva de detalles que significan el universo emocional de Jia Bayou, un joven que vive irregularmente en un mundo de doncellas.
Los lectores europeos asistimos al espectáculo detrás de una leve gasa como la que cubre las ventanas de los aposentos de la ficción: la traducción del simbolismo de los caracteres chinos.
Difundida manuscrita en ferias y mercados de China, en la segunda mitad de nuestro siglo XVIII, sucede que hoy existe una disciplina denominada hongxue -literalmente rojología- dedicada exclusivamente al análisis de este Sueño en el pabellón rojo.

Calificación: Interesante.
Tipo de lector: Interesado o intenso.
Tipo de lectura: Algo monótona.
Argumento: Conversaciones, rencillas.
Personajes: Muchachas en flor.
¿Dónde puede leerse?: En el transmongoliano.
¿Dónde encontrarlo?: Pídelo en tu librería habitual.