abr 24 2011

Desmontando a Cela

Artículo escrito por: Gabriel Ramírez Lozano

El año 2.002, Ediciones Libertarias publicó esta obra de Tomás García Yebra. No creo que sea una obra necesaria. Francamente, no lo creo. Se trata de un ensayo escrito peor que mejor, que muestra desde la dedicatoria (A los amigos de Cela, para que pasen el rato) una inquina enfermiza. Si Cela tenía negros queda en el territorio de lo anecdótico puesto que sus grandes obras fueron escritas por él. Digo esto con toda seguridad. Además, no hace falta leer este libro para afirmar que no sólo Cela los tuvo (negros); hay unos cuantos autores que los tienen y no pasa nada porque la gente quiere leer lo que escriben esos pobres en la sombra y las editoriales quieren ganar dinero. Que Cela enviase libros dedicados a los académicos antes de su ingreso me parece más anecdótico todavía. Que se trabajara a los suecos es algo que hace todo escritor propuesto para el Nobel. Que la Xunta de Galicia pagara una pasta a Cela por promocionar la patata de allí es un problema que deberían solventar los políticos si es que hubo alguna irregularidad. Intentar desmontar a un buen escritor por este lado me parece absurdo. De verdad. Por supuesto, lo referente al matrimonio de Cela con la señora Castaño, no me interesa en absoluto. Y también está presente en la obra. Una obra que habla más de lo tangencial que de literatura.

Calificación: Prescindible.
Tipo de lectura: Se hace pesada por ser muy poco interesante.
Tipo de lector: Según el autor los amigos de Cela. Pero no. Ni siquiera van a ser lectores que asimilen este disparate.
¿Dónde puede leerse?: Pues no se me ocurre nada.
¿Dónde puede comprarse?: En internet se puede encontrar.


dic 2 2010

Manhattan Transfer

Artículo escrito por: Daniel Glez. Irala

Novelón de John Dos Passos que marcó época debido no sólo al uso de estructuras temporales novedosas, sino al hecho de ofrecer una visión caleidoscópica de los personajes y el relato, visión que permite que podamos ver trozos de vida como por el ojo de una cerradura; lo que convierte la novela en un fresco lleno de cuadros luminosos por catárticos sobre la realidad en que se fraguó la ciudad, desde sus orígenes, de Nueva York. A la vez, la obra va desde lo más bajo en cuanto a nivel socioeconómico de sus protagonistas hasta llegar a formar una pequeña Alejandría gracias a una arquitectura humana que toma como excusa entre otros temas o imágenes el del embarcadero a partir del cual nace una ciudad, su vertiginoso marchamo, un ruidoso espíritu de lucha y el dinero como afán.
La novela empieza en un paritorio; una pareja de hombre y mujer sufren y se desvelan al ver nacer de su seno una criatura procedente de sus entrañas; criatura que mágicamente se transformará en abogado sarnoso que defiende causas perdidas por las que obtendrá sustanciosas minutas así gane o pierda, en arquitecto o en self-made man dispuesto a delegar en sus hijos la herencia de lo ganado o perdido en forma de acciones bursátiles. El descalabro en la economía que supuso el crac del 29 es tan fundacional, que parece gestarse en la base de los edificios, en su punto gordiano o vertebral. También destacamos la presencia masculina en forma testosterónica, ya sea en la opulencia o indigencia y de la mujer como objeto o souvenir que suena a dinero (véanse imágenes tan potentes por elegantes como la de la indolente y a la vez poderosa caída de manos semejante a unos guantes sujetos desde su base en la muñeca).

Calificación: Imprescindible para entender a autores posteriores.
Tipo de lector: La crítica lo ha relacionado con La colmena de Cela, pero aquí la coralidad adquiere unos visos titánicos de intensidad; el lector que más la disfrutará no sólo es quién vea en ella el nacimiento de un signo de los tiempos, sino quién quiera disfrutar con la literatura.
Tipo de lectura: Accesible, desprejuiciada.
Argumento:  Tres generaciones sucesivas y sus ideas sobre el dinero, el trabajo y la educación.
Personajes: Perfectamente identificables.
¿Dónde leerlo?: En cualquier lugar escondido.