abr 14 2012

Sonetos

Artículo escrito por: Daniel Glez. Irala

Ciento cincuenta y cuatro piezas únicas escondidas en un cajón durante siglos. Un legado de poemas de amor y desamor, que ante el profuso corpus al que dotó a la Humanidad este universal dramaturgo, William Shakespeare, tal vez le resultase poco conveniente publicar en su día. Eso y una traducción, la de Gustavo Falaquera, que huye del exceso de exhaustividad métrica para convertirnos esta obra en un placer moderno con las palabras y, a la vez, un prodigio de equilibrismo sin igual; tal vez, a pesar de todo, se buscaba una arquitectura que si no vendible, sí consiguiese su propósito. La edición bilingüe permite seguir aprendiendo inglés y comprobar lo poco que se sabe, por más que se sepa. La calidad y el entusiasmo lírico es incuestionable; se consigue en español dar cierto sentido del ritmo, que cambia el marchamo de endecasílabos iniciales por alejandrinos nada opacos, vivaces y limpios, que encuentran su capacidad métrica dentro de los versos.
Comienza el libro advirtiendo la necesidad de abrir corazones con el propósito de que la belleza de los mismos no los marchite, para terminar con la muerte de esta advertencia; existe también una voluntad de jugar con los géneros que llevó a muchos a pensar en que el amor homosexual pudiera estar presente; poemas de desgarros y dulzura, de corazones cerrados y hechos migajas por dentro, y otros (o los mismos) que se muestran en carne viva, sangrando e igualmente indefensos que los anteriores.

Calificación: Estupendo.
Tipo de lector: Aficionado a conocer los recursos de cualquier idioma.
Tipo de lectura: Vivificante y mortífera a partes iguales.
Argumento: El amor y el odio en tiempos donde no estaba Punset.
Personajes: Identificables.
¿Dónde leerlo?: Junto a una copia de Anonymous, para no imaginarnos al Shakespeare de los libros de texto de la LOGSE.


abr 7 2012

Natalie Barney

Artículo escrito por: Augusto Prieto

Natalie Barney fue y será para siempre la Amazona de Remy de Gourmont.
Ilustre lesbiana, escritora, poetisa y mecenas, durante más medio siglo su salon en la rue Jacob de París fue el epicentro de la vida intelectual: Colette, Lyane de Pougy, André Gide, Pierre Loüys, Anatole France, Lily Gramont, Paul Claudel, Jean Cocteau, Louis Aragon, Djuna Barnes, Gertrude Stein, Ezra Pound, Ford Madox Ford, Isadora Duncan, Tamara de Lempicka… continuar con esta lista no tiene sentido.
Por encima de todo Natalie fue una mujer libre y una precursora.
Tras un repaso bastante tedioso a los antecedentes familiares –el único reproche que cabe hacer al libro-, Suzanne Rodriguez inicia una tesis detallada sobre la vida de la escritora norteamericana y una vez que se inicia su carrera, el lector se siente incapaz de dejar de leer.
Porque es una buena biografía, excelentemente informada y anotada, atenta a todas las facetas de la vida compleja de su protagonista, que no se extiende en lo escabroso; sobria y bien contextualizada se convierte en un repaso apasionante del siglo XX.
Nos revela una vida que ha permanecido envuelta en la leyenda de un nombre, los detalles de una obra prácticamente desconocida, y una concatenación de relaciones amorosas a las que no cabe poner definición.
Natalie Barney fue una mujer admirable y poderosa. Cierto que una vida ajena a las preocupaciones económicas influyó decisivamente en su libertad personal, pero podía haberla malgastado como otras mujeres de su época y sin embargo la capitalizó, dejándonos el testimonio de una vida convertida en arte, como quiso Montaigne.

Calificación: Muy interesante.
Tipo de lector: interesados en la historia cultural del siglo XX, lesbianas.
Tipo de lectura: Amena.
Argumento: Increíble.
Personajes: Decisivos.
¿Dónde puede leerse?: En París.
¿Dónde encontrarlo?: En tu librería habitual o en www.libreriaberkana.com


ago 1 2011

Ararat

Artículo escrito por: Augusto Prieto

No es un relato de viajes demasiado brillante.
El destino al que nos lleva, por el contrario, es muy interesante: Ararat, los montes donde se asentó la estructura del Arca después de un diluvio que anegó el mundo. Un lugar de peregrinación con los accesos restringidos por la política y los enfrentamientos. El último santuario no revelado, común a las religiones del Libro. Turcos, kurdos, armenios, y rusos han participado en convertir la montaña en frontera.
El acercamiento que el escritor neerlandés Frank Westerman pretende, con la búsqueda personal de una religiosidad perdida en un lugar sagrado, es válida, pero falla en su articulación, porque mezcla materiales diferentes que no termina de cohesionar: son recuerdos de la infancia, una elaboración de la presencia de la montaña, la relación del viaje, o la curiosidad geológica.
Persiguiendo la tensión narrativa, nos lleva adelante y atrás, errático, confundiéndonos; desinteresándonos porque salta por lugares ajenos a la exposición, construyendo como relato de viaje zonas que pertenecen a la novela en marcha o al ensayo, y viceversa.
No termina de salir de lo prosaico, la pretensión de acercamiento al hecho religioso resulta forzada, y hay algunas partes farragosas, mientras que se echan de menos muchas cosas: cierta profundización sutil en los textos antiguos y las exégesis de los libros sagrados -en las que sorprende la ausencia del padre Kircher entre otras fuentes-; una mención a la iconografía, del Arca, quizás; y el seguimiento de algunas expediciones que no se mencionan, de los bulos en torno a la nave, de sus avistamientos y sus reliquias. En fin, una historiografía más completa del mito, insertada con sabiduría sobre el terreno. En el viaje.
Concluye la narración de una manera tan abrupta, que éste viaje literario que nos entrega se queda sin justificación y sin remate.
Tampoco es especialmente hábil en las descripciones de las atmósferas ni de los personajes con los que se encuentra en esta ascensión a las cumbres.
Como viajero se muestra novato, eso está bien por lo sincero, pero peca de ingenuo.
No llega a ser un libro prescindible porque hay escasa literatura moderna sobre el asunto y está bien que exista como testimonio de su viaje.

Calificación: Mediocre.
Tipo de lector: Viajeros tras las huellas del Arca de Noé.
Tipo de lectura: Sencilla, en algunos momentos cansina por lo superficial.
Argumento: En torno al viaje.
Personajes: Esquemáticos y escasos.
¿Dónde puede leerse?: En un viaje al Ararat, o a Armenia.
¿Dónde encontrarlo?: Búscalo en tu librería de viajes: www.deviaje.com www.orixa.com


may 19 2011

La primera tarde después de navidad

Artículo escrito por: Gabriel Ramírez Lozano

La primera tarde después de navidad es un libro estupendo. Lo pueden leer los niños desde los seis siete años. Pero que lo lean los padres con ellos puede ser una actividad divertida y muy satisfactoria. Fue V Premio Anaya de Literatura Infantil y Juvenil.
Marta Rivera de la Cruz, crea una historia llena de imaginación y de momentos mágicos en las que van apareciendo elementos que ayudan a trazar un camino lleno de sorpresas para el lector. No abusa de un lenguaje excesivamente pueril y eso se agradece por parte de niños y adultos. ¿Desde cuándo los niños hablan como si fueran medio tontos?
Marta y Nacho son los hermanos protagonistas de la historia. Después de navidad, van a conocer a Melinda que resultará vivir en un lugar mágico en el que el tiempo se detiene y todo es posible.
Muy escrito y muy bien pensado, La primera tarde de navidad, se presenta como una alternativa al aburrimiento de cualquier tarde de domingo.

Calificación: Muy bueno.
Tipo de lector: Niños desde seis años.
Tipo de lectura: Muy divertida, casi mágica.
Personajes: Cualquiera de nosotros cuando imaginamos.
Argumento: Bien trenzado.
¿Dónde puede leerse?: Detrás de un sillón junto a los padres o los hijos pequeños.
¿Dónde puede comprarse?: No debería haber problemas en cualquier librería.


abr 15 2011

La señora Dalloway

Artículo escrito por: Augusto Prieto

Virginia Woolf es una de las grandes renovadoras.
De la literatura, por novelas rupturistas con la época en la que escribió, entre las dos grandes guerras; del feminismo, por sus reflexiones sobre la mujer en textos como Una habitación propia; y también del pensamiento por la aplicación de los complejos procesos psicoanalíticos que genera en la creación de sus personajes.
La señora Dalloway (1925) es el paradigma.
Y lo que transmite al relato una energía descomunal, aparte de la lucidez en la percepción de las realidades y de la empatía con los seres que desfilan por las páginas, es el hecho de utilizar como trampolín el marco más vetusto: el viejo espíritu de la Inglaterra imperial; Londres, que sale gracias a Virginia de la niebla en que le sumergiera Turner; The Season.
Porque todo lo que sucede en la novela, sucede en una conciencia universal el día en que La señora Dalloway da una fiesta mundana.
Una narración de impresiones y de pensamientos que va de lo diminuto de las fibras de la hoja de un árbol, a lo general de la luz brillante del verano que lo impregna todo, con un trasfondo pagano y panteísta.
El narrador de Virginia va saltando de un personaje a otro, dibujando el mundo con arabescos de colores, coreografiado como un ballet, en el que hilos imperceptibles unen a los seres humanos entre sí, y también con la naturaleza, mientras que fuerzas misteriosas los repelen. Un narrador que va entrando en la mente de los personajes, interpretándolos para el lector.
De esta manera Virginia Woolf pensó la Inglaterra secular y la reveló al siglo XX. Es una de los grandes escritores de todos los tiempos.

Calificación: Obra maestra indiscutible.
Tipo de lector: Cualquiera.
Tipo de lectura: Lúdica y brillante.
Personajes: Vivos.
¿Dónde puede leerse?: En Londres, sentados en Green Park.
¿Dónde encontrarlo?: En tu librería habitual de nuevo o de viejo encontrarás diferentes traducciones.


nov 16 2010

Áyax, Las Traquinias, Antígona, Edipo Rey

Artículo escrito por: Augusto Prieto

Edipo es sin duda el Rey en este cuarteto de textos teatrales, unidos únicamente en la edición por motivos compilatorios. Siguen la secuencia temporal, supuesta en la creación de los textos, aunque no hubiese sido inoportuno alterar el orden de los dos últimos para facilitar su comprensión dramática.
Sófocles es considerado como uno de los padres del teatro. El Mármol de Paros, sitúa su nacimiento cuatrocientos treinta y cuatro años antes del nacimiento de Augusto. En ese gran siglo de oro, Atenas asiste al nacimiento de la democracia, que descarga del poder a los dioses, y enfrenta al individuo con su destino.
Edipo Rey es una obra decisiva en la historia del teatro, que es la de la literatura. Por la creación del mito, enraizado en lo subconsciente y lo primitivo; por la perfección de su composición dramática, que mantiene la tensión con un dominio de los recursos equilibrado y eficiente; pero sobre todo por la composición de un conflicto íntimo y desgarrador que deviene público, y que materializa un ambiente de pesadilla que captura al espectador, y en menor medida al lector. Edipo nace con un pecado original que le deja preso de la arbitrariedad del destino, pero también colabora en precipitarse dentro de una de las grandes tragedias de la literatura.
La confrontación de Antígona -hija de Edipo- con Creonte, es la que enfrenta al ciudadano con la ley; al individuo con la sociedad; pero también a la mujer con un mundo de hombres. Cuestiona el ejercicio del poder y la sumisión, en un contexto en el que el peso de la religión y de las tradiciones comenzaba a cambiar (como hoy, dos mil quinientos años después, sigue comenzando a cambiar, de ahí la actualidad del texto).
Esas dos obras son mucho más poderosas que Las Traquinias, en donde sin embargo se reflexiona sobre temas cruciales y se hace desde el punto de vista de la mujer: los celos, la reversión del Amor, la posesión del otro.
Sófocles ancla la tragedia de Áyax en la Ilíada, prolongando la querella por las armas de Aquiles. La obra teatral, tiene resonancias de ese gran poema épico. Es la historia de la caída de un gran hombre vencido por las pasiones de la ira y la venganza, que debe expiar sus culpas con la muerte para ser reivindicado. La construcción de los diálogos es un interesante ejercicio de retórica.
En todas las tragedias, el coro asume la reflexión sobre lo que sucede, y encaminaba -en la antigüedad- los estados de ánimo del espectador; leídas hoy, sus intervenciones resultan arduas por las continuas referencias a la mitología y el exceso lírico, complicado por las traducciones. En muchos montajes teatrales contemporáneos se prescinde de él o se reduce su presencia.
Como siempre sucede con el teatro clásico, conviene en su lectura acudir a diferentes versiones, incluso leyéndolas simultáneamente, porque las traducciones son bastante variables.

Calificación: Edipo Rey es una obra maestra y Antígona un excelente texto dramático. Áyax y Las Traquinias son interesantes.
Tipo de lector: Aficionados al teatro. Espectadores.
Tipo de lectura: Puede costar un poco entrar en los textos que tienen pasajes difíciles de leer, pero la construcción dramática acaba con todos los recelos. Facilita la lectura el hecho de que todos los textos son breves.
Argumento: Vertiginoso.
Personajes: Profundos.
¿Dónde puede leerse?: En Grecia. En Mérida.
¿Dónde encontrarlo?: En cualquier librería deberían tenerlo.


nov 9 2010

Historia del jazz

Artículo escrito por: Gabriel Ramírez Lozano

Historia del Jazz, firmado por Ted Gioia, es uno de los volúmenes clásicos sobre el jazz y pasa por ser imprescindible para todos aquellos que se acercan a este tipo de música e incluso para los que la conocen bien, pues abunda en datos y discografía que siempre son de gran ayuda.
Repasa desde la prehistoria musical (en la que residen los ritmos africanos que llevarían hasta el primer jazz en Nueva Orleans) hasta el jazz moderno. Y lo hace explicando los cambios que se fueron produciendo en momentos históricos determinados. No entra en profundidades que hagan difícil la lectura aunque sí enfrenta asuntos que no podrían entenderse sin la ayuda de un buen disco sonando para entender eso que dice Gioia. Con esto quiero decir que este libro no ayudará a nadie a saber de jazz. Tan sólo a reconocer nombres y fechas. La música se llega a conocer escuchándola.
Inexplicablemente, algunos interpretes y compositores aparecen en alguna página suelta casi tan rápido como desaparecen. Es en estos detalles donde encontramos al autor (las preferencias del autor es más exacto) y esto no deja de ser un inconveniente porque Bill Evans (por poner un ejemplo) es un grande del jazz y Gioia le convierte en un espectro. Hay varios casos parecidos que roban lustre a lo que podría ser una obra excelente.
Aporta el autor una relación de discos recomendados que son, francamente, inolvidables y sólo eso es una buena razón para hacerse con un ejemplar.
Por otra parte, señalar que la zona más interesante de la obra es la que abarca el nacimiento y desarrollo de lo que vino a llamarse BeBop. Da la sensación de que es la que domina el autor y la que más admira.

Calificación: Interesante.
Tipo de lectura: Fascinante si se escucha a la vez ese disco del que se habla o un tema en concreto.
Tipo de lector: Amantes del jazz. También caben los que quieran iniciarse por curiosidad.
Faltan algunas referencias a compositores e interpretes. Imperdonable.
¿Dónde puede leerse?: En casa, con música, una copa y el tabaco a mano.
¿Dónde puede leerse?: Seguro que lo encuentras en cualquier sitio. Es un clásico.


sep 17 2010

El Enigmático conde de Saint Germain

Artículo escrito por: Augusto Prieto

Palabrería. Este libro no es nada más que un hilvanar de memorias, muchos de cuyos fragmentos no podemos comprobar, rodeadas de un océano de conclusiones gratuitas y sin fundamento. No hay bibliografía, no hay credibilidad y las citas son engañosas.
Como ensayo es nefasto, malo como novela y dudoso como libro de citas; hay algunas grotescas, como esta de Teilhard de Chardin, que sacada de contexto nos deja estupefactos: “Solamente lo fantástico tiene la probabilidad de ser cierto”.
Una obra vana.
Era de esperar, por resucitar el escribiente, de las estanterías polvorientas, una colección esotérica, Otros Mundos, que tuvo mucha difusión en España en los años setenta y cuya encuadernación le complace.
El Conde de Saint Germain, que fue conocido también como Marqués de Montserrat, Conde de Belmar y de Weindome o Caballero de Schoening fue un aventurero que se movió con comodidad en las cortes reales en los mediados del siglo XVIII. Parece que era muy culto, de personalidad magnética y jugaba a promocionar su inmortalidad. Un personaje interesante que se merece un estudio más riguroso que este panfleto de Pierre Ceria y François Ethuin.

Calificación: Vano.
Tipo de lector: Ni los más aficionados al ocultismo podrán con su falta de rigor.
Tipo de lectura: Confusa.
¿Dónde puede leerse?: No lo sé. Quizás a ratos en el excusado.
¿Dónde encontrarlo?: Mejor no encontrarlo en www.iberlibro.com