jun 6 2011

Maus

Artículo escrito por: Daniel Glez. Irala

Premio Pulitzer en la modalidad de cómic, ensalzado por el mismísimo Umberto Eco, supone una profunda reflexión enciernes no sólo sobre las consecuencias del Holocausto nazi durante tres generaciones de habitantes judíos polacos en Alemania, sino del imperialismo que les atenaza desde otros países, a partir de que Hitler perdiera la 2ª Guerra Mundial. En este sentido, es interesante observar cómo el resentimiento y, a la vez, el recato por no hablar más de la cuenta, hacen mella en el modo de expresarse de los personajes.
Artie, un dibujante de cómics, tiene una historia que contar, historia que le cuenta su padre de forma desordenada pero cabal y que empieza con un personaje que no es él mismo que sufre el suicidio de su madre y la consecuente tristeza y abatimiento de su padre. La familia es judía y conscientes de que muchos de su condición se han largado a hacer una vida mejor a EE.UU.; por ello, Maus es el nombre de la historia, un ajuste de cuentas con el ratón de los dibujos animados de Walt Disney, hito que supuso la inserción judía en Hollywood, que a la vez nos hace ver a los personajes como ratas; toda la candidez e inocencia infantil de quién se hizo famoso a costa de abandonar a un pueblo oprimido en pos del progreso, se convierte aquí en algo cínico y duro, en tanto muestra la realidad de los sumisos o los que perdieron.
Pero por encima de todo, Maus reflexiona sobre un tema tabú para muchos, la libertad de expresión.

Calificación: Espléndida.
Tipo de lector: Dispuesto a reconstruirse a través de un libro.
Tipo de lectura: Amena, pero dificultosa a la hora de entender a un padre que apenas sabe conjugar verbos.
Argumento: El éxito y el fracaso, la libertad y el servilismo.
Personajes: Tratados de manera extraordinaria.
¿Dónde leerlo?: En cualquier gasolinera, por la parte de atrás, mientras fumamos.


sep 5 2010

Juventud sin Dios

Artículo escrito por: Gabriel Ramírez Lozano

Ödön Von Horváth es de esos autores que, siendo geniales, no han tenido todo el reconocimiento que hubiera sido deseable por parte del gran público.

El autor austriaco escribió un buen número de obras de teatro y alguna novela. Una de ellas es Juventud sin Dios. Una obra maestra indicutible de la literatura de todos los tiempos.

Puede leerse con cierta facilidad dado que la trama está compuesta por trazos detectivescos muy bien dibujados. El recurso que utiliza para narrar este autor es magistral. El monólogo interior, traído para presentar los saltos que se producen en la consciencia de los personajes, para enseñar el caos interno del cualquier pensamiento, es uno de los registros más difíciles de utilizar. Sólo unos pocos son capaces de hacerlo sin, de paso, hacer el ridículo.

Alemania anterior a la segunda guerra mundial. El nacional socialismo alemán va copando todos los estratos de la sociedad. La moral y la ética desaparecen con rapidez. Un profesor en un colegio alemán tiene que pelear con un grupo de alumnos desigual, violento, tosco. Y aparece el crimen.

Todo esto aparece con frases que carecen del más mínimo intento de floritura literaria. Desde un tono que roza el mínimo y un aliento muy pegado a la representación del pensamiento, el autor consigue construir imágenes poderosas, casi arrasadoras. A esto le sumamos una tensión narrativa especialmente atractiva y tenemos entre las manos una de las mejores novelas de la literatura. Aunque no se venda por kilos.

Calificación: Extraordinaria.

Tipo de lectura: Amena, muy accesible.

Tipo de lector: Cualquiera. Es un libro que recomiendo especialmente a los jóvenes. Comprenderán mejor lo que pasó en la Alemania nazi.

Personajes: Perfectos. No falta un detalle. Sin grandes descripciones lo consigue con maestría.

No sobra ni una coma.

¿Dónde puede leerse?: Con un ejemplar de Maus de Art Spielman al lado para seguir profundizando.

¿Dónde puede comprarse?: Si alguna librería no lo tiene es que la gestiona un político o algo así.