abr 26 2012

Antología de Mingote

Artículo escrito por: Daniel Glez. Irala
Aprovechando su desaparición, el diario ABC adjunta a la compra del periódico dominical, este libro con sus viñetas, que son historias, que son reflexiones sobre lo cotidiano en el sentido más amplio de la palabra. Culto e ingenioso, Antonio Mingote empieza a dibujar y a escribir como producto del espíritu irreverente de La Codorniz, una revista que hizo de la consigna silogística caja es a cajón,
lo que cogín es a x, su fórmula más protestona y satírica; eran tiempos difíciles para muchos donde Tono o Mihura hacían esas travesuras tan deliciosas como generosas en torno a lo actual y atemporal del españolito de a pié.
El libro combina viñetas y chistes más intelectuales con otros más ideológicos en que deja ver gran riesgo en temas tan controvertidos como el de la banda terrorista ETA, gracias a los cuales empatizó con gran cantidad de coetáneos como Alfonso Ussía y Jaime Campmany, con los que compartía tribuna y momentos de relajo y disfrute en los cafés de Madrid.
De dibujo sencillo y en ocasiones rozando el esquematismo que da la prisa, el autor estaba más curtido en el oficio de tomar el pulso a la calle de lo que en principio y por este tomo, pudiera parecer; trabajador del humor incansable, sus viñetas para el periódico valen más en este sentido que en el puramente artístico, y quizás esto sea debido a que era un factótum que se trabajaba muy bien los
guiones antes de ejecutar y sabía a su vez improvisar, mostrando la suficiente espontaneidad como para que el acabado tuviese no sólo gracia, sino sentido crítico.
Calificación: Interesante, se agradecería mayor amplitud en cuanto a cantidad.
Tipo de lector: Fans de Mingote y del humor negro en clave blanca.
Tipo de lectura: Rápida y a la vez reflexiva.
Argumento: Esa cosa tan rara llamada España.
Personajes: De hoy y de siempre.
¿Dónde leerlo?: En la estación de Metro de Retiro, cuyas paredes son todo un homenaje.


oct 12 2010

El Mus

Artículo escrito por: Gabriel Ramírez Lozano

Con prólogo de Adolfo Suárez, se repasa en este librito la historia para imaginar de dónde pudo llegar este juego de naipes tan divertido como tramposo. Antonio Mingote, además de ilustrarlo con talento y buen gusto, intenta iniciar a los nuevos jugadores en la jerga, en el tipo de jugadas, en lo que representa cada cosa. No tiene ninguna importancia literaria (estando Mingote presente sí tiene mucha importancia la ilustración), pero es un libro que entretiene, puede servir de ayuda al que no sabe qué es esto del mus y, de paso, comprarlo supone una ayuda  a la asociación pro-disminuidos psíquicos. Lo editó AFANIAS.
Mi ejemplar está dedicado por el autor por lo que le tengo un cariño especial. No hace mucho, coincidí con Mingote y su esposa en el tren. Íbamos camino de Valencia. Charlamos sobre sus cosas y sobre las mías. Fue cuando recordé este ejemplar de El Mus y la dedicatoria (dibujo incluido). Y por eso lo reseño. Nada más que por ello. Ah, y por lo de AFANIAS. Les hace falta el dinero como a todas estas asociaciones. Bueno, porqué no reconocer que echo en falta mis partidas en el restaurante Méndez junto a El Fary y Antoñete. Por todo eso. Nada más y nada menos.

Calificación: Entretenido.
Tipo de lector: Todo el que quiera aprender a jugar al mus. Y el quiera echar un cable a los disminuidos psíquicos también.
Tipo de lectura: Sencilla.
¿Dónde puede leerse?: Nunca antes de jugar la primera partida. No le servirá de nada.
¿Dónde puede encontrarse?: Seguramente AFANIAS tenga ejemplares. Como regalo está más que bien. Se puede regalar a alguien que se las da de jugón para humillarle.