nov 26 2013

Los misterios de Udolfo

Artículo escrito por: Augusto Prieto

No puede ser que yo no defienda aquí lo que afirman con rotundidad los editores y las enciclopedias: que Los misterios de Udolfo, de Ann Radcliffe, publicada en 1794, es uno de los más destacados ejemplos de la novela gótica.
Porque es cierto que presenta las características del género: la atmósfera de misterio, los castillos tenebrosos, la incursión en lo incierto. Y que lo inicia, puesto que lo más destacado de ese género vendrá después.
Pero por encima de todo es una novela que bascula entre lo romántico y lo racional, y sí que cumple, por tanto, con esa función de bisagra literaria entre el racionalismo de la Ilustración y la necesidad de mantener viva la llama de lo ulterior, tan típica del Romanticismo.
A la vista de hoy, podríamos decir que Los misterios de Udolfo es un culebrón, una historia melodramática de amor y negación, enrevesada hasta el enmarañamiento, en la que lo sobrenatural termina explicado, y la protagonista se mueve encorsetada por la razón y las conveniencias sociales. Una novela en la que todos los personajes viven en castillos, donde las grandes montañas, los paisajes agrestes y grandiosos, marcan el correlato con la reflexión sobre lo variable y lo insignificante de la condición humana; en medio de esas montañas el villano Montoni es la encarnación del mal, y la heroína se desvanece varias veces en cada capítulo.
Se hace presente también ese curioso trampantojo por el que los ingleses buscaron el misterio en cierto exotismo meridional, idealizado y bandidesco, cuando lo tenían en su isla envuelto en nieblas Tudor.
La información se le da al lector cuidadosamente dosificada para mantener su atención, dificultada hoy por lo farragoso de algunos diálogos y la de ciertos explicativos.
La Radcliffe destaca por una búsqueda prematura en la historia de la literatura, la de unos asideros psicológicos para el terror en vez de sostenerlo únicamente en lo sobrenatural. Una búsqueda de la verosimilitud.
Y quizá sea esa transversalidad de novela gótica, romántica, moralizante y realista, la que ha hecho de Udolfo una historia influyente y destacada.

Calificación: Interesante.
Tipo de lector: Voluntarioso, aficionado a los folletines.
Tipo de lectura: Algo espesa.
Argumento: Enrevesado.
Personajes: Románticos y arquetípicos.
¿Dónde puede leerse?: En un castillo.
¿Dónde encontrarlo?: Pídelo en tu librería habitual.


jun 30 2013

Historias Extraordinarias

Artículo escrito por: Augusto Prieto

Baudelaire publicó la traducción francesa de las Historias Extraordinarias de Edgar Allan Poe reivindicando la oscura figura del escritor norteamericano y convirtiéndolo en un autor de culto, que sería consagrado después en el panteón de la literatura como iniciador de géneros y de investigaciones literarias.
Poe nos atrae porque es retorcido, rebusca en los ambientes románticos, en lo lánguido y lo delicuescente, en las pasiones desordenadas y el hecho criminal, en la presencia del mal, en una sublimación simbolista de la novela gótica de terror cuyas referencias han llegado a nosotros, curiosamente pasada su moda, a través de la exageración de relatos como La caída de la casa de Usher.
Fue precursor de la novela policiaca de método analítico en El doble asesinato en la calle de Morgue, El misterio de Marie Roget, La carta robada y también de alguna manera en El escarabajo de oro.
Berenice es la piedra imán del horror, su protagonista vive la distorsión y la locura, y está en uno de los ciclos preferidos de Edgar Allan Poe, el de las amantes muertas. William Wilson es una historia de dopplegänger, porque la bilocación y la metempsicosis son dos de las obsesiones del escritor, como veremos en Metzengerstein. Ligeia tiene componentes de los dos anteriores.
El gato negro y El corazón delator son auténticos ensayos sobre la culpa y el remordimiento que nos internan en la mente del asesino.
Y si El pozo y el péndulo nos hace descender a los sótanos de la conciencia, la violencia extrema de la naturaleza se hace presente En el maelstrom.
Las Historias extraordinarias de Poe se  caracterizan por las diferentes técnicas, temas, lugares y habitantes de ficción; así como por los diversos recursos narrativos y narradores. Hay relatos satíricos, como los Episodios de la vida de un hombre de moda, y de ciencia ficción, Aventura sin par de un tal Hans Pfaall, que lo sitúan entre Sterne, Swift y Verne; bromas siniestras, como la de La barrica de amontillado. El escritor es un maestro del suspense y utiliza todos los resortes para llegar al lector, bien sea mediante lo macabro como en La caja oblonga; lo inquietante en El retrato oval; o la extravagancia de La máscara de la muerte roja.
En casi todas sus historias, el escritor de Boston explora los límites que separan la vida de la muerte, pero especialmente en La verdad en el caso del señor Valdemar.

Calificación: Extraordinarios.
Tipo de lector: Aficionados al terror y lo fantástico.
Tipo de lectura: Terrorífica.
Argumento: Aterradores.
Personajes: Neuróticos o muertos.
¿Dónde puede leerse?: En un cementerio británico.
¿Dónde encontrarlo?: Búscalo en tu librería habitual.


sep 23 2012

La carta robada

Artículo escrito por: Augusto Prieto

Franco Maria Ricci y Jorge Luis Borges idearon una Colección de lecturas fantásticas que en España editó Siruela. Uno de los volúmenes se dedica a Edgar Allan Poe, gran maestro de esa literatura, y recoge cinco cuentos.
La carta robada es un juego de ingenio, de prestidigitación. Los más célebres autores de novela de misterio intentarían imitarlo siempre con mayor o menor fortuna.
En el segundo relato lo terrible viene del mar y se prolonga en lo desconocido, sabemos de ese horror por El manuscrito encontrado en una botella, en el que lo fantástico se expresa por contradicción con una voz narrativa cabal, envuelta en un fulgor de pesadilla.
Gran parte de la literatura de Poe investiga la frontera entre la vida y la muerte, los recovecos de la conciencia humana, todo ello se condensa en La verdad sobre el caso de M. Valdemar; y en El hombre de la multitud se unen el espíritu de la gran ciudad y las muchedumbres que la forman en sus soledades. Es un cuento circular, que finaliza donde comenzó.
Pero quizás sea el último cuento, El pozo y el péndulo, una de los más decisivos relatos del escritor americano. Nos aterra porque nos introduce en un laberinto donde se encuentran los miedos más arraigados en el ser humano: sima, oscuridad, tumba, lo desconocido, el abandono y la tortura, toda la arbitrariedad de las maquinaciones inquisitoriales está aquí. Este cuento adquiere nuevas lecturas tras los horrores que produjo el siglo XX –sus hombres- en el cono sur de América.
Poe murió el siete de octubre de 1849 en circunstancias misteriosas, acosado por los mismos delirios que vomitó en sus obras. Los hechos que precipitaron su muerte nunca fueron aclarados.

Calificación: Extraordinarios.
Tipo de lector: Aficionados a la novela de terror y de misterio.
Tipo de lectura: Aterradora.
Argumento: Terribles.
Personajes: Lúcidos en sus pesadillas.
¿Dónde puede leerse?: En una noche de tormenta.
¿Dónde encontrarlo?: La edición de Siruela es difícil de encontrar pero existen otras recopilaciones. Intentarlo en www.iberlibro.com


abr 3 2012

El lado salvaje

Artículo escrito por: Gabriel Ramírez Lozano

Este es un cómic que cuenta una historia de vampiros, policías, chicos malos, sexo y alguna cosa más que no logro recordar. Un disparate que gusta mucho hoy en día a los que se hacen llamar góticos; a lo que quisieran serlo, pero no pueden; a jovencitos y jovencitas que ven películas y leen libros llenos de vampiros y hombres lobo; y, supongo, que a más gente de todo tipo. Es esto algo que el que escribe no comprende. Bram Stoker ya escribió una excelente novela y dijo todo lo que se podía decir alcanzando unos niveles de calidad literaria poco frecuentes. Lanzarse como locos a este tipo de literatura tan facilona me parece insólito. Debe ser que me hago viejo y ya no comprendo el curso de las cosas. En cualquier caso, me moriré pensando que la calidad no puede suplirse con marketing, con algo de sexo, una historia llena de crímenes y baratijas de este tipo que no se justifican con nada.
Rafa Fonteriz dibuja bien. Eso es verdad. Al césar lo que es del césar. Y no maneja mal el libreto. Pero claro, la calidad literaria no aparece por ninguna parte porque el objetivo del relato es contar chorradas sin atender a nada más. Y es una pena porque (muy despistado tengo que andar yo para equivocarme) este autor podría dedicar sus esfuerzos a otro tipo de cosas más serias y de mayor calado.
La cosa es que el cómic está lleno de momentos totalmente inverosímiles (no me refiero a lo de los vampiros). Hay un momento en que sucede un accidente y muere una persona. Para maquillar el asunto, el asesino accidental decide sacar a un loco de su celda (están en un sanatorio psiquiátrico) y le entrega un bisturí con el que se suicida de modo que parece un asesinato y un suicidio. Y allí nadie piensa que hacía un loco suelto, ni nada de nada. El autor intenta justificar con una frase la acción. Y ya está. Pues de estas hay varias. Es un disparate enorme. Pero parece ser que vale todo en esto de los vampiros.
No es necesario decir (supongo) que es un muestrario de tópicos absolutamente inmenso. Tampoco que los personajes son estereotipos sin excepción sin profundidad alguna y que el tono de la narración es bajo. No he podido subrayar una sola frase que me pareciese interesante por alguna razón. Ni una.
Insisto que es una pena porque el trazo de Rafa Fonteriz es muy notable. Los dibujos no escatiman en detalle alguno y el realismo está muy bien conseguido.

Calificación: Muy flojo el texto. Notable el dibujo.
Tipo de lectura: Si le gustan estas cosas supongo que será divertida. Para alguien que busca un producto de calidad en su conjunto es un desastre.
Tipo de lector: No me lo quiero imaginar.
Argumento: Todos podemos ser vampiros si hacemos el imbécil.
¿Dónde puede leerse?: No se me ocurre nada.
¿Dónde puede comprarse?: En la librería habitual. En bibliotecas públicas se suele encontrar.


sep 15 2011

Apocalipsis Z, los días oscuros

Artículo escrito por: Daniel Glez. Irala

Segunda parte de la novela Apocalipsis Z, que iba de zombis y pasaba por ser post-moderna. Sus méritos como best-seller se deben más al auge del género fantástico en el cine, antes que a sus cualidades literarias. De estilo premeditadamente descuidado, esta segunda aventura (ignoro si pasa igual con la primera parte, pues su lectura debiera ser independiente) cuenta con el escollo de estar narrada desde lo más profundo del averno. Y todo por un empeño incomprensible del autor por convertir la peripecia en un partido de fútbol mal contado, obviando las construcciones de atmósferas y seduciendo al público con la llegada a España de una tercera república a raíz de la que se desencadena una guerra civil que echa más leña al fuego a la ya de por sí oscura y extraña historia. La Z del título da ya debida cuenta del despropósito al género de terror, pareciendo a veces cómica y jugando también con clichés de la aventura y el noir, todo ello para convertir lo fácil en algo premeditadamente complejo.
En este cambio de registros se ve que Manel Loureiro quiere encontrar subversión. Se le compara con Stephen King, y ni por asomo miren, ya que se debe tratar este tema en concreto desde el trazado de una frontera y no desde su disolución. El hecho de esta mezcolanza no sólo entorpece la fluidez natural del relato, sino que aburre al más mitómano.
Convertido en genio de márketing a través de Internet, su autor sitúa la acción en torno a la aparición de TSJ, un virus parecido al ébola, por el que sus víctimas son no sólo mortales, sino capaces de resucitar bajo la apariencia de No-Muertos (o No-Vivos); en este mismo concepto no hay más que un profundo galimatías del que jamás se sale.

Calificación: Malo.
Tipo de lector: Dispuesto a dejar tomarse el pelo.
Tipo de lectura: Aburrida, farragosa.
Argumento: Que si quieres pan, Catalina.
Personajes: Diluidos.
¿Dónde leerlo?: Mejor no hacerlo.


oct 26 2010

Adulterios

Artículo escrito por: Daniel Glez. Irala

Obra de teatro estrenada el año pasado en Madrid. El libro está formado por tres comedias en un acto, que podrían ser escenas fílmicas dada la agilidad y el carácter de los diálogos, pero que seguramente Allen decidió convertirlas en materia teatral dado lo desordenado o caótico de dichas escenas; hay además un empeño de trascendentalismo que va de la natural psicosis de la población neoyorkina, retratada en tantas de sus películas, a la psicopatía más dura, lo que hace que sus personajes, establecidos casi sin lugar intermedio entre el rol de perdedores o el de histéricos, sean retratos tan intensos a veces como poco reales otras (verosímiles siempre), en aras de proyectar un sentido del humor que ni hoy ni nunca huye de lo tierno por patético o exasperado.
En Riverside Drive, ambos personajes, un escritor fracasado y un músico que inconscientemente le roba las ideas, juegan a intercambiarse los papeles; en un juego engañoso, pero sofisticado de lo que supone estar loco y ser un psicópata, Allen llega a la dolorosa convicción de que la culpa se puede aprender y juega a la identificación de un modo engañoso por ficcional, consiguiendo un resultado que conmueve por lo veraz.
Old Saybrook es una pieza más familiar, la acción la protagonizan tres parejas diferentes, de las cuales dos de ellas son amigas entre sí y están dispuestas a comer en una barbacoa. Con un macguffin dentro y un estilo más costumbrista, no se sale de la impronta de su autor, pero es visiblemente más floja.
Central Park West, por último, narra la relación entre una psiquiatra y una amiga, gracias a la que descubre que su marido le ha puesto repetidamente los cuernos; la psiquiatra aparece en escena ébria y temiéndose lo peor, la amiga le dice que no fue ella quién provocó la relación, sino él. Pronto aparece el escritor fracasado al que da todo igual, novio de la amiga-paciente; este elemento a la vez distorsiona y encumbra la pieza.

Calificación: Buena.
Tipo de lector: Cualquiera al que le guste Woody Allen.
Tipo de lectura: A pesar de ser reciente, recuerda remotamente lo más vintage  de Allen indagando en sus neuras y obsesiones aún más si cabe.
Argumento: Tres comedias con fondo amargo de lo que supone ser infiel a uno mismo o a otra persona.
Personajes: Estupendos por poco acomodaticios la mayoría.
¿Dónde puede leerse? Lejos de la zona cero neoyorkina, pero habiéndola visitado.


oct 21 2010

Fantasmas

Artículo escrito por: Daniel Glez. Irala

Libro de cuentos de terror escrito por Joe Hill, hijo de Stephen King, supone el reconocimiento de una obsesión sobre personajes y situaciones sobrenaturales, que prolongan un imaginario común al de su padre. Consciente de ello, Hill entrega quince relatos, algunos de los cuales son pequeñas nouvelles, tras los que culmina en el apartado de agradecimientos con una pieza que es más Hill y menos King, en que la máquina de escribir de su viejo, una vez éste ha muerto, sigue tecleando con profusión historias de las que toda la familia se siente deudora. Titulado La máquina de escribir de Sherezade, en este relato encontramos toda una declaración de intenciones, sobre lo que significa ser hijo de escritor y verse convertido a sí mismo por las ideas que pueblan su imaginario como un fantasma más, dentro de los muchos que pueblan sus relatos; en este sentido, existe originalidad y la misma forma de resolver enigmas y plantear conflictos.
Ya en El mejor cuento de terror, sabe Hill introducirse en el mundo de los fanzines del género sobre un caso que tiene las mismas dosis de realidad que de ficción. Escalofriante. Comienza a partir de aquí un periplo de tres cuentos en los que el autor juega con lo sobrenatural en los personajes, potentes en su rareza, pero con narraciones tan centradas en ellos, que pierde algo el diapasón.
El esquema que siguen sus narraciones es, más o menos, el siguiente: hijo jodido por sus padres o el sistema tiene un hermano con problemas mentales, capaz de hacerle ver lo que no llega a comprender sobre un problema. Este esquema es inmutable en unas piezas y variable en otras; de los cuentos más abstractos (o peor traducidos) debemos destacar Oirás cantar a la langosta, que me gustaría que se pareciese menos a La metamorfosis de Kafka; de los otros, adquiere clarividencia y cierto estilo, Bobby Conrroy regresa de entre los muertos.

Calificación: Recomendable.
Tipo de lector: Aficionado a King y a su vertiente más descriptiva (La zona muerta, El talismán).
Tipo de lectura: Sencilla y moderna; a veces los conflictos pierden eficacia si no te metes en una mentalidad típicamente USA.
Argumento: Sobre la necesidad de sobrevivir como y entre fantasmas.
Personajes: Algunos carentes de espontaneidad, otros más logrados.
¿Dónde leerlo? Lejos del sol.


sep 1 2010

Cuentos de Lovercraft

Artículo escrito por: Augusto Prieto

No dudaría este escribiente en caer en la heterodoxia de considerar a Howard Phillips Lovercraft como precursor, o seguidor acaso, del decadentismo literario. Porque apartado el Terror, participa de la misma escritura obstinada y manierista, del exceso de adjetivos y la creación de atmósferas, de lo sensorial y lo lujoso.

Deberíamos preguntarnos después, cómo utilizando esos recursos, pudo transcribir sus pesadillas. Mediante qué artificios y alteraciones, o cuales estados mentales, fue capaz de exorcizar esos sueños malsanos vomitándolos sobre sus lectores.

El Mundo se divide en dos bandos que no se pueden conciliar: los adoradores de Lovercraft, habitantes de sus mundos, y los que detestan ambos factores. Tanto la filia como la fobia exceden el hecho literario.

El escribiente estremecido piensa que es un escritor excesivo, aunque puede comprender el mito, y que sus lectores necesiten de la droga de esos mundos imaginarios y perversos que estamos seguros que el escritor americano vio.

Sus cuentos son el Horror materializado. The nightmare.

Lovercraft amalgama lo mortuorio y lo maldito, lo deforme y lo perturbado, lo morboso; para espantarnos. Y lo conseguirá cuando nos liberemos del brillo excesivo del lenguaje, que nos deslumbra en la lectura y opaca sus temas.

El acontecimiento trascendente y eterno de una maldición; las visiones del apocalipsis; los vértices de la locura y del sueño, y sus vórtices también; la inaccesible verdad del movimiento de los astros que redujo al temor a las antiguas civilizaciones; los estados alterados de la conciencia y sus sucesos; la mancha de los antepasados como signo; la locura –nuevamente- y la muerte, lo inefable; lo onírico: son los temas de los ocho cuentos de una humilde recopilación del diario El Pais, en una de esas colecciones que regalan los diarios para fidelidad de sus clientes (¿lectores?). Maestros del Terror.

El Alquimista, Dagón, Mas Allá del Muro del Sueño, Polaris, El Caos Reptante, Hechos tocantes al Difunto Arthur Jermyn y su Familia, La Tumba, Celephaïs; no puede haber títulos más evocadores. Uno de ellos se atreve con tabúes aborrecibles.

Es posible que los mismos cuentos barajados con otros más, se desplieguen en múltiples ediciones. Seguro que los amantes de lo siniestro y de lo oscuro los devorarán. Pueden ser indigestos.

El amante del hecho literario debe conocerlos.

Calificación: Terroríficos.

Tipo de lector: Siniestros y simpatizantes.

Tipo de lectura: Escalofriante.

Argumento: Demenciales

Personajes: Espeluznantes.

¿Dónde puede leerse?: Sentados en una tumba (inglesa)

¿Dónde encontrarlo?: Seguro que ésta edición ha terminado casi entera en libreros de lance. Hay otras en tu librería favorita.