dic 2 2010

La comedia de las equivocaciones

Artículo escrito por: Carmen Neke


Los intelectuales postmodernos que afirman con gran convencimiento que la intertextualidad ha supuesto la liberación de la literatura gracias a los nuevos avances tecnológicos, harían bien en repasar sus conocimientos de la historia de la literatura. La comedia latina fue la inventora del “remake” o el versioneado de obras ya existentes, su teatro se basó en comedias griegas cuyo original en muchos casos no ha llegado a nuestros días. Plauto se sirvió ampliamente de esta práctica, combinándola con la contaminatio es decir la mezcla de dos o más piezas teatrales, lo que ya en su época le valió amplias críticas de ciertos sectores que criticaban su falta de originalidad creativa y de respeto hacia las obras de las que se servía para elaborar su teatro. Todo ello no le impidió sin embargo gozar de una enorme popularidad y de ser reconocido entonces y en nuestros días como un estupendo autor teatral.

Muchos siglos más tarde, en la Inglaterra del siglo XVI, el joven William Shakespeare empieza su carrera como dramaturgo. Habiendo recibido una sólida formación académica, conocía bien los clásicos y las prácticas teatrales de la comedia de la antigua Roma. De esta manera, para escribir su Comedia de las equivocaciones , que bien podría haber sido la primera pieza que compuso, se dejó inspirar ampliamente por Plauto tanto para el contenido de sus obras como en sus métodos creativos. El argumento de esta comedia de Shakespeare, con el equívoco entre los hermanos gemelos como base de la trama, está claramente basado en Los Menecmos de Plauto (obra basada a su vez en una comedia griega desconocida hoy), pero Shakespeare la amplió introduciendo en ella elementos de otras comedias de Plauto, como Anfitrión. Está claro que los conceptos de originalidad, autoría y plagio todavía no se habían inventado, y que aún careciendo de ordenadores, la libertad creadora del artista tenía en aquella época muchos menos límites que en la actualidad.

Calificación: Muy entretenida.
Tipo de lector: Al alcance de todos los públicos.
Tipo de lectura: Fácil y amena.
Argumento: Las cosas no son lo que parecen.
Personajes: Dos parejas de gemelos provocan toda una serie de equívocos entre sus sufridos conciudadanos.
¿Dónde puede leerse?: Mucho mejor verla representada, si tiene ocasión.


nov 16 2010

Áyax, Las Traquinias, Antígona, Edipo Rey

Artículo escrito por: Augusto Prieto

Edipo es sin duda el Rey en este cuarteto de textos teatrales, unidos únicamente en la edición por motivos compilatorios. Siguen la secuencia temporal, supuesta en la creación de los textos, aunque no hubiese sido inoportuno alterar el orden de los dos últimos para facilitar su comprensión dramática.
Sófocles es considerado como uno de los padres del teatro. El Mármol de Paros, sitúa su nacimiento cuatrocientos treinta y cuatro años antes del nacimiento de Augusto. En ese gran siglo de oro, Atenas asiste al nacimiento de la democracia, que descarga del poder a los dioses, y enfrenta al individuo con su destino.
Edipo Rey es una obra decisiva en la historia del teatro, que es la de la literatura. Por la creación del mito, enraizado en lo subconsciente y lo primitivo; por la perfección de su composición dramática, que mantiene la tensión con un dominio de los recursos equilibrado y eficiente; pero sobre todo por la composición de un conflicto íntimo y desgarrador que deviene público, y que materializa un ambiente de pesadilla que captura al espectador, y en menor medida al lector. Edipo nace con un pecado original que le deja preso de la arbitrariedad del destino, pero también colabora en precipitarse dentro de una de las grandes tragedias de la literatura.
La confrontación de Antígona -hija de Edipo- con Creonte, es la que enfrenta al ciudadano con la ley; al individuo con la sociedad; pero también a la mujer con un mundo de hombres. Cuestiona el ejercicio del poder y la sumisión, en un contexto en el que el peso de la religión y de las tradiciones comenzaba a cambiar (como hoy, dos mil quinientos años después, sigue comenzando a cambiar, de ahí la actualidad del texto).
Esas dos obras son mucho más poderosas que Las Traquinias, en donde sin embargo se reflexiona sobre temas cruciales y se hace desde el punto de vista de la mujer: los celos, la reversión del Amor, la posesión del otro.
Sófocles ancla la tragedia de Áyax en la Ilíada, prolongando la querella por las armas de Aquiles. La obra teatral, tiene resonancias de ese gran poema épico. Es la historia de la caída de un gran hombre vencido por las pasiones de la ira y la venganza, que debe expiar sus culpas con la muerte para ser reivindicado. La construcción de los diálogos es un interesante ejercicio de retórica.
En todas las tragedias, el coro asume la reflexión sobre lo que sucede, y encaminaba -en la antigüedad- los estados de ánimo del espectador; leídas hoy, sus intervenciones resultan arduas por las continuas referencias a la mitología y el exceso lírico, complicado por las traducciones. En muchos montajes teatrales contemporáneos se prescinde de él o se reduce su presencia.
Como siempre sucede con el teatro clásico, conviene en su lectura acudir a diferentes versiones, incluso leyéndolas simultáneamente, porque las traducciones son bastante variables.

Calificación: Edipo Rey es una obra maestra y Antígona un excelente texto dramático. Áyax y Las Traquinias son interesantes.
Tipo de lector: Aficionados al teatro. Espectadores.
Tipo de lectura: Puede costar un poco entrar en los textos que tienen pasajes difíciles de leer, pero la construcción dramática acaba con todos los recelos. Facilita la lectura el hecho de que todos los textos son breves.
Argumento: Vertiginoso.
Personajes: Profundos.
¿Dónde puede leerse?: En Grecia. En Mérida.
¿Dónde encontrarlo?: En cualquier librería deberían tenerlo.


ago 31 2010

El sueño de una noche de verano

Artículo escrito por: Augusto Prieto

Muchos de los matices y la sonoridad del lenguaje, se pierden con la traducción, y sin embargo, como sucede casi siempre con las obras grandes, a pesar de esa disminución, continúa atrapándonos con una fuerza poderosa.

Porque William Shakespeare trabajó sobre lo literario, lo épico, lo lírico y lo poético unificando todo con una dramaturgia que funciona como el mecanismo de un reloj y que desafía al tiempo.

Teatro dentro del teatro, porque las vicisitudes de unos cómicos errantes, dan lugar a un juego de equívocos en el que las hadas y los duendes, justifican las acciones locas de los humanos, el amor, el desamor y sus arbitrariedades.

Al final todo queda en nada, es solo el sueño de una noche de verano cargada de presagios y saturada del perfume de los bosques.

Todo en el texto es una sucesión de hermosas metáforas que nos transportan a un mundo simbólico y hermoso, pero también terrible.

La compañía ha de actuar para un gran señor que también somos nosotros, esa función comienza cuando debería terminar y censura en clave de comedia el amor desdichado que afecta por igual al mundo de los hombres y de las mujeres, de los duendes y de las hadas. En lo real y en lo soñado, pues todo lo puede y todo lo iguala. Se construye como un juego de simetrías y duplicidades, a semejanza de una instalación de espejos, que reflejando la realidad, la transformaran.

A Midsummer Night´s Dream es una obra única para interpretar el teatro moderno, por supuesto, pero también la literatura universal. Bebe en los ciclos artúricos, en Apuleyo y en Plutarco. Asombra pensar que cuando fue escrita, el siglo XVI no había terminado. Su magia se prolonga con fuerza en la pintura, en la música y en el cine, hasta hoy, merced a los artistas que se contagiaron de su sencilla complejidad: Mendelssohn, Britten, Bergman y Allen entre otros.

Algunos de sus personajes dan nombre para siempre a las lunas de Urano.

No es texto que soporte bien la lectura –salvo para los acostumbrados a leer teatro- y reclama las voces y la interpretación de unos buenos actores. Alterna la prosa y el verso rimado.

Su construcción teatral es un artificio grandioso.

Calificación: Obra maestra.

Tipo de lector: Aficionados al teatro.

Tipo de lectura: Exige concentración.

Argumento: Bien tramado y exuberante.

Personajes: Mágicos

¿Dónde puede leerse?: En una cálida noche de verano.

¿Dónde encontrarlo?: En cualquier librería, si está especializada en teatro, mejor.


jul 31 2010

Academia de Baile

Artículo escrito por: Gabriel Ramírez Lozano

La gente acude poco a los teatros. Muchos han tenido que cerrar porque los presupuestos no llegan ni para pagar la limpieza.

Antes las formas de diversión eran muy reducidas. Cine, teatro, salas de fiesta y, los domingos, viaje al campo. Treinta kilómetros que tardaban en recorrerse un siglo como poco. Todos hacíamos lo mismo y la cosa era más sencilla.

Antes los teatros se llenaban y muchas de las obras que se representaban eran comedias. Inocentes, picaronas, sobre lo cotidiano. Enredo, un puñado de chistes y unos actores decentes. No hacía falta más. Con esto no quiero decir que fueran un pestiño. Al contrario. Con eso, con poca cosa, se lograban obras inolvidables y treméndamente divertidas.

Una de ellas es Academia de Baile. La firmó Jaime de Armiñán. Y es lo más divertido que puede leerse. Puede ocupar el lugar de un programa infame de televisión que vemos a diario y lo pasaremos mucho mejor. No olviden que una obra de teatro se lee, más o menos, en el mismo tiempo en que se representa. Es decir, en hora y media.

Academia de Baile cuenta lo que sucede en un piso del centro de Madrid dedicado a que un grupo de señoritas enseñen a bailar a todos los caballeros que se dejen caer por allí. Amores, enamoramientos, engaños, parejas imposibles a ritmo de cha cha cha. Humor tan inocente como fino y accesible. Y una técnica de escritura y visión global de la obra exquisita de parte de Armiñán.

Eso sí, esta comedia se estrenó el año 1.962 y contiene alguna intervención que hoy causaría cierto revuelo por machista. Las cosas eran de otra forma. No sé si mejores o peores, pero diferentes seguro. Aún así merece la pena. Encontrar estas obras en las librerías es casi imposible. Sólo en tiendas de viejo existen ejemplares. Lo editó Alfil en su colección de teatro. Busquen, quizás tengan suerte con esta o con otra cualquiera.


jul 17 2010

Fuente Ovejuna

Artículo escrito por: Carmen Neke

Aunque parezca mentira, hubo un tiempo en el que la literatura tenía el poder de influir sobre la sociedad. En el que se discutía si la pluma era o no más poderosa que la espada. El teatro del Siglo de Oro fue una de las armas propagandísticas más importantes de la monarquía de la época para consolidar su incipiente poder absoluto con respecto a una nobleza que no se resignaba a perder tan fácilmente sus poderes y privilegios feudales. Y las gentes del pueblo no eran más que peones en una partida de ajedrez en la que estaba en juego el nuevo régimen político que tras su victoria iba a imperar en Europa hasta el siglo XX.

Hay estudiosos que han leído en Fuente Ovejuna la exaltación del pueblo que se levanta contra su opresor. Deben de ser estudiosos que no tienen los conocimientos más fundamentales de la historia de la época, porque lo que ocurre en Fuente Ovejuna dista mucho de ser una revolución popular. Se trata de una restauración monárquica del orden establecido que había sido roto por un noble que no sabía estar en su lugar. Porque cada estamento social tiene su lugar y su función, nos dice esta obra, y quien rompe este equilibrio merece ser castigado. Pero esta lección propagandística y moralizante la expresa Lope de Vega con una enorme sutileza y mano izquierda, digna de los mejores asesores de imagen de los políticos actuales.

Sin embargo, todo esto son consideraciones extraliterarias. Fuente Ovejuna es, ante todo, una obra de teatro extraordinaria, con la versificación tan efectiva que caracterizaba a Lope de Vega, la adecuación perfecta del tono y el lenguaje a los diferentes personajes, y una dosificación perfecta de emoción, suspense, intriga y humor. Una obra que merece ser leída, y aún más ver representada.

Calificación: Excelente.

Tipo de lector: Interesado en el teatro barroco y en la historia de España, y a quien no le importe tener que leer notas aclaratorias a pie de página para saber el significado de algunos términos utilizados.

Tipo de lectura: Se lee de un tirón, a pesar de las notas a pie de página.

Argumento: El Comendador se enfrenta a los Reyes Católicos en el plano superior y a los habitantes de su pueblo en el plano inferior. Tal ruptura de la armonía social no podrá quedar sin castigo.

Personajes: Nobles con y sin escrúpulos, plebeyos que defienden su orgullo de aldea, aldeanas de armas tomar.

¿Dónde puede leerse?: En alguna casa rural andaluza, a la hora de la siesta.


jun 25 2010

Lisístrata

Artículo escrito por: Augusto Prieto

El acto grotesco de las mujeres de Atenas que deciden cerrar sus piernas y abstenerse de complacer a sus maridos para parar la guerra con Esparta, es utilizado por el griego Aristófanes, considerado como el mejor poeta cómico de la época clásica, como pretexto para provocar la farsa lasciva e irreverente, pero encierra una crítica social y moral de una profundidad devastadora.

Aristófanes era un autor populista, que se manejaba con lo grosero, lo chabacano, lo escatológico, lo cual le hacía muy atractivo y muy cercano a las clases más populares que asistían a los teatros. No por ello dejó de cultivar un firme mensaje social. Su sentido del humor es cercano pero extraño y siempre son difíciles de modular en una traducción los equivalentes semánticos al contexto y al momento histórico. Lisístrata está construida sobre una estructura definida, que el dramaturgo utiliza con gran flexibilidad y donde el prólogo da paso a las entradas del coro y a las partes de debate formal entre los bandos, hombres y mujeres. Alternó el verso y las partes cantadas.

Es una comedia muy actual, cuyo mensaje pacifista continúa vigente. Su autor adquirió fama en vida de asocial y desarraigado, gustaba de ir descalzo y renunciaba a ser remunerado, su sociedad era una ciudad-estado rica, inquietada por las guerras del Peloponeso y a punto de precipitarse en la decadencia. Se agotaba el siglo quinto antes del nacimiento del Cristo.

Es quizás, la primera obra feminista que gestó la mente humana y por ello es moderna y transgresora.

Calificación: Buena.

Tipo de lector: Cualquiera.

Tipo de lectura: Muy variable según la versión. Una de las mejores la de Gredos.

Argumento: Muy teatral y divertido.

Personajes: Fuertes.

¿Dónde puede leerse?: En casa.

¿Dónde encontrarlo?: En tu librería habitual, con los clásicos grecolatinos.


jun 6 2010

La Casa de Bernarda Alba

Artículo escrito por: Gabriel Ramírez Lozano

El teatro de Federico García Lorca tiene algo que le falta a cualquier otro. Es algo que pasa desapercibido para casi todos, pero que está. Si el autor teatral escribe sabiendo que eso lo dirán otros (los actores), Lorca lo hace teniéndolo en cuenta, pero, al mismo tiempo, sabiendo que el lector hará lo propio. Dicho de otra forma, la carga expresiva del teatro de Lorca es de tal envergadura que el lector puede ver con claridad lo que está sucediendo sin necesidad de una puesta en escena. Sea cual sea. Puede adelantarse a la acción porque, como en la grandes sinfonías, todo va apareciendo para configurar una escena que va mucho más allá de lo que se ve. Esto no es lo mismo que ser previsible (eso es el horror). Esto lo que significa es que las cosas son como son por no caber otra posibilidad. Algo muy difícil de conseguir. A veces es el director de la obra el que aclara de una forma u otra el sentido de la obra, otras son los actores los que logran aportar luz a lo escrito. Con Lorca eso es imposible porque las palabras están en su lugar, justo donde deben estar.

Martirio (una de las hijas de Bernarda Alba) dice “Todo es una terrible repetición. Las mujeres están condenadas por siempre jamás”. Ese es el nudo que trata de deshacer Lorca en La Casa de Bernarda Alba. La obra habla de la mujer en el mundo, de lo que tendrá que padecer, de las relaciones entre ellas, de las que tendrán con los hombres. Y todo esto desde la mirada del odio. Esa es la terrible repetición a la que están condenadas. “Nacer mujer es el mayor castigo”, dice Amelia. “El hombre. a los quince días de boda, deja la cama por la mesa y luego la mesa por la tabernilla, y la que no se conforma se pudre llorando en un rincón”, dice Poncia la criada. Pero antes (este mismo personaje) ya adelantaba que ellas (las mujeres) tienen “cuatro manos y un hoyo en la tierra de la verdad”. El odio encarnado en Bernarda trata de impedir que ese hoyo exista (ella cree que no existe), encerrado en su casa con sus hijas, repitiendo una vida atroz que ella ha preparado y es la que ya ha vivido en sus propias carnes.

En el segundo acto, cuando aún no sabemos qué está pasando exactamente, una intervención, un movimiento de uno de los personajes, una pregunta, nos aclara la situación, nos marca el camino. La obra se lee desde eso, desde lo implícito del texto. Es tan importante lo que no se dice como lo que sí queda dicho. Esa es la grandeza del teatro de Lorca. Su lirismo, su potencia expresiva, su hondura.

Como anécdota diré que esta es la primera obra de teatro que leí siendo muy jovencito. Castigado a pasar los recreos en la biblioteca del colegio (¡menudo castigo!), sin saber porqué, agarré de la estantería el tomo de obras completas de Lorca. Abrí el libro buscando el índice. Y por azar me encontré con esta obra maestra de la dramaturgia. Cada día, cada recreo (ya sin estar castigado) fui leyendo obras, poemas, artículos. Y me hice escritor. Me encontré con un papel en blanco sobre la mesa, sintiendo que era necesario escribir, sin saber qué ni porqué.

No dejen de leer esta obra. Su forma de entender las cosas se verá modificada. El mundo será otro. Seguro.

Calificación: Obra maestra indiscutible.

Tipo de lector: Cualquiera aunque si cree que la vida es de color rosado y no quiere cambiar, ni lo intente.

Tipo de lectura: Fácil y muy amable. Deliciosa.

Argumento: Fácil de seguir.

Personajes: Impecables.

¿Dónde puede leerse?: En cualquier parte. Pero es una lectura que no pasa de hora y media por lo que, si puede ser, mejor tranquilo.


jun 4 2010

A puerta cerrada

Artículo escrito por: Carmen Neke

Esta obra de Jean-Paul Sartre, donde el infierno que se nos pinta como una simple habitación de hotel con tres condenados, dos mujeres y un hombre. En el transcurso de la historia, ellos se van dando cuenta del castigo que les fue asignado: su convivencia.

Este fue mi primer contacto con Sartre, un autor al que siempre había rehuído por parecerme un pedante insoportable. Y no sé cómo sería en la vida real (un pedante insoportable sin duda alguna) pero tengo que reconocerle que sabía escribir. Esta pieza de teatro es soberbia, estupendamente construida y elaborada, y se lee en un suspiro.

“El infierno son los otros”. De tan repetida la frase se ha convertido en algo manido y casi sin sentido; pero aquí tenemos la demostración detallada de cómo una eternidad en la compañía de otras dos personas puede ser peor que cualquier tortura inventada por la Inquisición. Y no por la maldad intrínseca de estas personas, sino por el efecto que sus palabras y acciones pueden tener sobre nosotros. Una idea muy inquietante, me parece.

Calificación: Estremecedor.

Tipo de lector: Tan elitista que quiere haber leído las obras de las que provienen las citas que usa. O más modestamente, cualquiera que aprecie el buen teatro moderno.

Tipo de lectura: Devoradora, tanto activa como pasivamente.

Engancha desde el principio.

No le sobra ni una sola escena.

Argumento: El infierno son los otros.

Personajes: Demasiado humanos, demasiado reconocibles, su destino nos afecta a todos.

¿Dónde puede leerse?: En lugares de gran aglomeración humana: la sala de espera del médico, el metro, la Feria del Libro.