jul 15 2013

El gran dios Brown – Extraño Interludio

Artículo escrito por: Augusto Prieto

Eugene O´Neill parece haber creado sus dramaturgias para que no se representaran nunca.
Extraño interludio es larga, y el tiempo en esa ficción es excesivo, de casi toda una vida. El autor requiere que sus personajes cambien con la edad y con las nuevas características, físicas y emocionales, que ésta trae consigo. Las acotaciones son más propias de una novela que de una obra de teatro, minuciosas en lo que se refiere a la escenografía pero imposibles de cumplir para un director artístico en lo que es la evolución de los personajes. Porque O´Neill se ensaña con ellos en las descripciones.
En ese Extraño interludio que es la vida los personajes hablan, pero también piensan en voz alta en un conflicto interior complicado de interpretar para los actores y también para el público. Una reminiscencia del coro de los griegos.
En El gran dios Brown son las máscaras las que se modifican y evolucionan, se ponen y se quitan, convirtiendo a sus personajes en personas distintas, hasta llegar a la suplantación. La máscara deshumaniza al actor y crea un ser nuevo sobre el escenario. Como en el teatro de los griegos y de los chinos. Como en el chamanismo.
Las protagonistas en ambas obras son mujeres que equivocan su camino hasta el final.
Nina Leeds sabe que vive equivocada. Margaret no. Margaret vive engañada por las máscaras que la persiguen.
Escribe Cándido Pérez Gallego sobre algunas de las mujeres de O ´Neill que parecen salidas de Esquilo y que hubieran ido directamente a Ibsen, tras leer a Freud. Pues sí. Debe de ser eso.
El tema de las dos obras son los amores desacertados. Personajes que son rehenes unos de otros y mantienen relaciones rabiosas de celos, de rencor, de debilidad y de dominio.
O´Neill investiga en estas obras los estratos de la mente humana, la lucha de unas personas con otras, elevadas al cuadrado de sus conflictos interiores. Un asunto complejo, que debe de suponer para los actores un viaje interesante a las profundidades de su propia naturaleza.
El gran dios Brown se escribió en 1926 y Extraño interludio al año siguiente.

Calificación: Interesantes.
Tipo de lector: Aficionado al teatro.
Tipo de lectura: Razonablemente fácil.
Argumento: El conflicto humano.
Personajes: Con varias naturalezas.
¿Dónde puede leerse?: En la sala de espera del psicólogo.
¿Dónde encontrarlo?: Pídelo en tu librería habitual.


jun 3 2013

Tragedias (I)

Artículo escrito por: Augusto Prieto

Medea es la reina de la tragedia, un género caracterizado por el desencadenamiento de una desgracia anunciada e inaplazable, una desgracia que sobrecoge al espectador y le recuerda su papel de brizna en el universo. La venganza de Medea es despiadada, su drama es intenso y concentrado.
La venganza de Hécuba –sin embargo- es modulada y razonable, necesita de la complacencia del oyente, se justifica en su desdicha, que es la de las mujeres de Troya: exiliadas, viudas y cautivas; como Andrómaca, obligada a compartir su marido con otra y de la que sirve el autor para analizar los vicios de las mujeres –tema recurrente en sus obras- y los males de la bigamia.
Eurípides intenta situarse siempre en posiciones racionalistas y esa búsqueda de argumentos que convierte a sus personajes en humanos los acerca al futuro, a los lectores y los espectadores del siglo XXI. A pesar de ser difíciles de analizar en su contexto, porque ni uno solo de los ciclos en los que se estructuraban sus tragedias ha quedado completo. A pesar de que sus personajes vienen de leyendas cercanas a los griegos pero no a nosotros que nos perdemos en las cadenas de los mitos y las generaciones.
Fedra rompe un tabú al enamorarse de su hijastro, Hipólito, y en la desesperación lo arrastrará en su caída. Su tema es la pasión descontrolada, el poder que tiene Eros sobre los cuerpos y las almas.
El derecho sagrado de asilo de los suplicantes se analiza en Los Heráclidas, un asunto que obsesionaba a los griegos y que era una de las bases de su sistema legal.
Alcestis es una obra curiosa, una tragicomedia muchos de cuyos matices se han perdido con el tiempo, las versiones y el resto de una tetralogía. Todos se lamentan por el destino de Alcestis que acepta morir en el lugar de su esposo, pero nadie acierta a ver el cinismo que encierran las lamentaciones, especialmente en lo que respecta a Admeto, su marido.
También es satírica El Cíclope, cuyo argumento viene de La Odisea y que recrea, para regocijo de los espectadores, la astucia del ser humano, representado por Ulises.
Eurípides es el último en el tiempo de los tres grandes trágicos griegos y dice la leyenda que nació el día de la batalla de Salamina, en la que Esquilo habría participado, y un Sófocles adolescente formado parte del coro que celebró la victoria. La escalera generacional viene a representar una Edad de Oro en la que el teatro recogió las aspiraciones morales de los pueblos de la Grecia antigua y formuló su dramaturgia con estructuras cerradas.

Calificación: Extraordinarias, especialmente Alcestis, Medea y Hécuba.
Tipo de lector: Cualquiera.
Tipo de lectura: Hace falta habituarse al tono y a las referencias pero no son tan difíciles como se teme.
Argumentos: Intensos.
Personajes: Desbordados por las pasiones.
¿Dónde puede leerse?: En Grecia.
¿Dónde encontrarlo?: Pídelo en tu librería habitual o en www.machadolibros.com, es el primer tomo de Eurípides en la Biblioteca Clásica Gredos.


mar 15 2013

Una pareja en discordia

Artículo escrito por: Augusto Prieto

Jane Bowles y Helvetia Perkins fueron una pareja en discordia.
Jane Bowles y Cherifa fueron una pareja en discordia.
Relaciones sentimentales difíciles, discordantes, complicadas, que dominaron la vida de una escritora que murió en 1973 internada en un hospital de Málaga. Desquiciada.
Su única novela –Dos damas muy serias- tiene algo de lo mismo.
Una pareja en discordia es una pieza breve para un teatro de marionetas.
Y el acierto de la composición estriba en que somete lo grotesco por la misma deformidad de los intérpretes para los que se crea: títeres. Consiente una ironía que no existe realmente en el texto, palía la crueldad de la relación entre esas dos hermanas, Harriet y Rhoda, aisladas, condenadas a sí mismas a un infierno que no son los otros sino la otra, el alter ego, el remedio para la soledad, bálsamo y veneno a la vez.
Una dramaturgia sencilla y compleja, a la que se pueden buscar lecturas múltiples o ninguna.
Lo editó el Ayuntamiento de Málaga en el marco de un homenaje a la escritora norteamericana en 2010, con el patrocinio de la Unión Europea bajo el lema invertimos en su futuro. Eran otros tiempos para la cultura.

Calificación: Interesante.
Tipo de lector: Aficionados al universo de los Bowles.
Tipo de lectura: Rápida.
Argumento: Carece.
Personajes: Dos mujeres.
¿Dónde puede leerse?: El él cementerio de Málaga donde está enterrada la escritora.
¿Dónde encontrarlo?: Dirigirse al Ayuntamiento de Málaga o al mercado especializado o de lance.


ene 24 2012

Hamlet-Romeo y Julieta

Artículo escrito por: Augusto Prieto

Se colacionan estas dos obras de teatro diferentes porque juntas las editó EDAF en una utilísima edición encuadernada en plástico azul, inmune al tiempo, que tiene algunas evocadoras ilustraciones de Teodoro Delgado y cuyas traducciones son -ni más ni menos- que de Leandro Fernández de Moratín y de Marcelino Menéndez y Pelayo.
La primera como es sabido se basa en una fantasmagoría y en su corporeidad: Hamlet, príncipe de Dinamarca, versus Hamlet padre, monarca asesinado. Es una obra muy profunda, anticipadamente psicoanalítica, que estudia los recovecos de la mente humana y la locura como exilio interior, hermosamente escrita, difícilmente comparable con ninguna otra porque pocas veces la dramaturgia se ha revelado como la maquinaria perfecta, perenne y de múltiples lecturas que aún hoy sigue asombrando a lectores y espectadores.
La caracterización de los personajes mediante una modulación infinita de los diálogos y la reflexión sobre aquello que transforma a algunos seres en humanos, convierten esta obra admirable en un prisma de numerosas facetas en cuyas aristas brillan la traición y la venganza. Una obra total que se contiene a sí misma, teatro en el teatro, un estudio sobre la simulación que oscila entre el cinismo y la comicidad, con un telón de odio cubriendo la cuarta pared.
Y después de la oscuridad de ese mundo interior, envuelto en una atmósfera nórdica y tenebrosa, Romeo y Julieta viven eternamente su drama bajo el sol de los cielos meridionales, donde las pasiones emergen inesperadas, salen a la luz y se desbordan.
La composición escénica exige en esta pieza -de las palabras y las acciones- exageración, y a ello se aplican todos los personajes con las consecuencias conocidas.
Romeo y Julieta narran de una forma ideal y devastadora el relato del sentimiento más irracional que posee a las personas, representa –también- un canto a la juventud.
La multiplicación de los prodigios dramáticos (La tempestad, El mercader de Venecia, Macbeth, Otelo…), convirtió a William Shakespeare en inmortal.

Calificación: Imprescindibles
Tipo de lector: Cualquiera, en especial los aficionados al teatro
Tipo de lectura: Interesante y reveladora
Argumento: Hamlet es acumulativo y apasionante mientras que Romeo y Julieta es más lineal
Personajes: Inmortales
¿Dónde puede leerse?: Ante el castillo de Elsinor y en la Arena de Verona, respectivamente
¿Dónde encontrarlo?: Esta edición habrá de buscarse en librerías de lance y no será difícil de encontrar.


oct 1 2011

Tragedias

Artículo escrito por: Augusto Prieto

Las de Esquilo son las piezas teatrales –siete- más antiguas que nos ha dejado el tiempo (perdidas en los avatares de la historia millares de obras, entre ellas la mayor parte de las de este dramaturgo) considerado ya desde los tiempos antiguos, uno de los tres poetas trágicos canónicos. Los otros son Sófocles y Eurípides.
Dos mil quinientos años de representaciones separan la presentación de Los persas en el arcontado de Menón, 409 años antes del nacimiento de Augusto, del día de hoy.
Las versiones modernas transforman las intenciones originales, aparcan las estructuras formales, y pierden los ritmos del idioma y el mecanismo teatral, pero nunca la fuerza que las mantiene vivas.
Atosa, reina de Los persas inicia –pues- la historia del teatro envuelta en inquietantes presagios, en Susa, corazón del Imperio, junto a la tumba de su esposo Darío. El cumplimiento de los augurios desolará la más grande de las naciones del mundo al conocerse el desastre de su ejército en Salamina. ¡Ya no habrá ancianos!
Los persas es el canto de libertad de los griegos, pero también un homenaje al enemigo honorable, conjurado por la derrota.
Los siete contra Tebas formó sin duda parte de una tetralogía Edipodea. Una ciudad sitiada convoca a un pueblo detrás de su gobernante y enfrenta a dos hermanos en un duelo que concluirá sus vidas. En ella aparece por primera vez la nave del estado como concepto y unos dioses mudables que abandonan las ciudades conquistadas. La labilidad de las mujeres se convierte en quinta columna en una obra marcadamente misógina.
Como cada tetralogía, esta concluía con una pieza satírica, Esfinge, que desapareció, devorada por su enigma.
Se desarrolla en Las suplicantes el conflicto entre la voluntad y el deber, incompleto por el extravío en el tiempo de su contraparte, Egipcios, sobre la que se intuye una réplica grandiosa. El tema es el sagrado derecho de asilo y la protección del extranjero en la tierra griega.
Agamenón y Coéforos forman parte de la Orestía, obra oscura, culta y referencial, basada en la presencia de los signos, que lleva la tragedia a la máxima tensión, un lugar de suspense que ya no será rebasado nunca más. Hay en él densidad dramática, solapamiento de venganzas cargadas de razón. Se inicia la acción cuando el fuego anuncia en Argos la caída de Troya. Orestes y su hermana Electra declamarán el lamento funerario, vengadores de su padre, Agamenón.
La acción concluye en Las Euménides, que fabula la institución de los tribunales de justicia. Las Euménides representan la caída de un régimen tribal y primario, provocada por las maquinaciones de la razón. Como Los persas es profundamente ética y racional, mientras que el Prometeo encadenado es una obra emocional, que remueve las fuerzas telúricas y oceánidas; es el lamento de un padre, el primer redentor de la humanidad, su esperanza es la debilidad de un dios injusto del que prevé la caída.
Las ediciones de los clásicos suelen ser, por su formato y su diseño, tan atroces como los crímenes que encierran. La de Alianza es un buen ejemplo de ello.

Calificación: Espectaculares.
Tipo de lector: Todos.
Tipo de lectura: No tan difícil como se sospecha, descontadas referencias mitológicas y anotaciones.
Argumento: Frenético e intenso.
Personajes: Por sus hechos los conoceréis.
¿Dónde puede leerse?: En Grecia, arruinada por un gobierno conservador.
¿Dónde encontrarlo?: Pídelo en cualquiera de tus libreros habituales, de nuevo o de segunda mano.


jul 19 2011

Los justos

Artículo escrito por: Augusto Prieto

Los justos es una de las obras que escribió para el teatro el autor y filósofo francés Albert Camus, que regresa en ella a una serie de temas sobre los que trabajó y que le obsesionaron, a unas reflexiones provocadas por las circunstancias de su infancia, de su juventud, de su lugar de nacimiento, que el escritor repercutiría sobre el mundo de las ideas del siglo XX.
Vuelve en Los justos a darle vueltas a ese poder de decisión que algunos hombres adquieren o pretenden sobre la vida de otros, por la violencia del terror o por el terror social. La pena de muerte, la condena, el asesinato meditado, la justicia con la que las ideologías se justifican para convertirse en razón, sin darse cuenta de que no hay felicidad en el odio.
Pero la vigencia de ésta obra se sostiene difícilmente, desbordada por los excesos del mundo moderno, que han quitado todo atisbo de romanticismo a la lucha terrorista, porque el terrorismo ha sido deslegitimado por la historia y por la mayoría de las sociedades, por su maldad intrínseca, pero también a causa de sus excesos y sus extraños compañeros de viaje, y las razones de las que se dotan éstos justos resultan excéntricas para comprender a los individuos de esas otras sociedades -o tribus- que aún lo legitiman.
No hay justos.
Porque hoy el terrorismo se ha convertido en un fin en sí mismo, en vez de un medio para llegar a alguna parte, como soñaron equivocadamente los movimientos socialistas y anarquistas del pasado, y los nacionalismos coloniales. Una tiranía, un fanatismo, una mafia.
Los justos está basada en los hechos reales que despertaron a Rusia de su sueño imperial.
Queda de interesante en el papel, el trabajo de Albert Camus sobre el poder de las ideas -y sobre las trampas del lenguaje- en una obra breve, de diálogos precisos e insuficiente dramaturgia.

Calificación: Obsoleta.
Tipo de lector: Aficionados al teatro y a Camus.
Tipo de lectura: Sencilla.
Argumento: Cerrado sobre sí mismo y obsesivo.
Personajes: Firmes en sus certezas y en sus dudas.
¿Dónde puede leerse?: En cualquier lugar es un texto breve.
¿Dónde encontrarlo?: Pídelo en tu librería habitual.


may 16 2011

La vida del rey Enrique V

Artículo escrito por: Augusto Prieto

Se caracteriza William Shakespeare por la variedad de registros que utiliza en su lenguaje teatral -elegante e incisivo- y en éste texto, alejado de la intensidad psicológica y dramática de Hamlet o de Macbeth, destaca la arquitectura de ese lenguaje.
El desarrollo es una maquinación política como las que vemos hoy en los periódicos, aunque en ellos –claro- no las leemos así. Está el patriotismo y las argumentaciones para convencer al público, la amenaza como hecho retórico y el arte de amenazar. Están el honor y la guerra cuando ambos conceptos aún cabían juntos en una mente humana.
El dramaturgo inglés transforma el coro de los griegos en un intermediario entre diferentes realidades, la del público y la de los actores, en espera del advenimiento de la cuarta pared. Son por tanto telones de retórica, y la escenografía una arquitectura efímera formada de metáforas.
Como siempre en el Bardo de Avon hay humor, momentos de gran solemnidad, atmósfera histórica y algunos diálogos van creciendo paulatinamente en intensidad, preparando al lector/espectador para el trance de ingenio.
La batalla de Agincourt en torno a la que se crea la función dio una inesperada victoria a los ingleses sobre un número superior de tropas francesas, hizo variar la distribución de poderes en la Guerra de los Cien Años y abrió las puertas a la soberanía de los reyes de Inglaterra sobre importantes territorios en el continente.
Henry V, o The Cronicle History of Henry the fifth, fue escrita en 1599. Es famoso el llamado discurso del día de san Crispín, con el que Enrique anima a los suyos a la batalla, que ha inspirado destacadas arengas en el cine, como las de Braveheart, de Mel Gibson (1995) o Independence Day de Roland Emmerich (1996).

Calificación: Glorioso.
Tipo de lector: Shakesperianos y aficionados al texto teatral.
Tipo de lectura: Amena.
Argumento: Guerrero.
Personajes: Traidores o heroicos.
¿Dónde puede leerse?: En la campiña inglesa (sí, inglesa)
¿Dónde encontrarlo?: Pídelo en tu librería habitual.


abr 24 2011

El malentendido

Artículo escrito por: Augusto Prieto

El malentendido es un libreto de Albert Camus para el teatro, con el esquema clásico de una tragedia.
No es una pieza maestra porque la construcción dramática se queda escasa, y falta intensidad en los recursos actorales, aunque el hecho de que un personaje marginal precipite como el eje sobre el que gira la función –y el mundo- le da al final una vuelta de tuerca reveladora de gran intensidad.
Están ahí todos los grandes temas camusianos: la ausencia de dios, la soledad del ser humano, la añoranza de un lugar en el sur donde el mar y el sol reinan sobre todo, la paralización de los sentimientos que permite continuar viviendo en un mundo hostil, la condena.
Dice uno de los personajes principales: La vida es más cruel que nosotras, y ese nosotras es aquí la literatura y la invención.
Una joven Maria Casares estrenó la obra en el Téâthre des Mathurins, en París, en 1944, mientras las tropas aliadas desembarcaban en Normandía, y se debió de vivir la representación como metáfora y como trasposición.
Albert Camus incluyó esta pieza en lo que llamó ciclo del absurdo junto con El extranjero, Calígula y El mito de Sísifo; en él reflexionaba sobre lo absurdo de la condición humana.

Calificación: Buena.
Tipo de lector: Interesados en el teatro y en Camus.
Tipo de lectura: Cómoda para lo que es un texto teatral.
Argumento: Trágico.
Personajes: Sin describir, no demasiado marcados en su función.
¿Dónde puede leerse?: En cualquier parte.
¿Dónde encontrarlo?: Pídelo en tu librería habitual.