jun 20 2012

The Art Of Rockefeller Center

Artículo escrito por: Augusto Prieto

En 1930, John D. Rockefeller Jr. dio inicio a las obras de uno de los proyectos constructivos más imponentes del siglo XX. El Rockefeller Center es hoy uno de los highlight de la ciudad de Nueva York, un proyecto urbanístico visionario y memorable, una acumulación de exquisitas obras de arte, y -su plaza famosa- el paradigma del invierno y las fiestas de la navidad en el occidente capitalista.
Empresario y filántropo, Rockefeller fue heredero del fundador de la Standar Oil, y se consideraba a su padre el hombre más rico de la Historia, el Tío Gilito de los tebeos de Walt Disney. Con la ayuda de su esposa Abby, John Jr. comisionó un comité para desarrollar un proyecto iconográfico integral para lo que fue -en su día- el mayor proyecto de una construcción privada en el mundo.
The Art of Rockefeller Center es el catálogo de los detalles ornamentales de ese conjunto que incluye edificios y espacios públicos, destacados murales y esculturas, lámparas, textiles y mosaicos, además de relieves dorados o polícromos.
Seguramente la estatua Prometeo, de Paul Manship, o el Atlante de Lee Lawrie y Rene Chambelan sean las más conocidas; pero están también los murales de José María Sert -El progreso de América-; los de Diego Rivera que destruyeron los promotores por motivos políticos, y los excepcionales relieves en arenisca y en cristal de Attilio Piccirilli, así como los terminados por Isami Noguchi en acero, que convierten al conjunto en una de las obras maestras del Art Decó.
Cada una de esas obras es estudiada minuciosamente por Christine Roussell, tanto en su aspecto artístico como en su gestación, significado y procedimientos constructivos, y se acompaña de numerosas fotografías -algunas de época- de calidad, que ayudan a comprender un conjunto lleno de alusiones alegóricas entre las que destacan por su número las de Mercurio, dios del comercio, de los negocios y –curiosamente- del robo.

Calificación: Excelente.
Tipo de lector: Aficionados al arte, estudiosos.
Tipo de lectura: Informativa.
¿Dónde puede leerse?: En cualquiera de los establecimientos de la plaza, en el mismo Centro Rockefeller.
¿Dónde encontrarlo?: Puede intentarse en librería especializadas en arte como www.panta-rhei.es


may 19 2012

Café Society. Socialites, Patrons, and Artist. 1920 to 1960

Artículo escrito por: Augusto Prieto

Ese mundo de lánguida despreocupación, provocación caprichosa, y lujo sin sentido: así define Thierry Coudert a la élite a la que retrata en las páginas de éste libro que tiene algo de scrapbook, de cuaderno de recortes como el que compuso el barón de Cabrol con las imágenes de su vida social y que ilustra muchas de éstas páginas.
La cronista de sociedad Elsa Maxwell popularizó la expresión Café Society y el escritor Phillippe Jullian la utilizó como título para uno de sus libros, Coudert le pone paréntesis: 1920 y 1960, el tiempo que transcurre entre las Soirées de París del conde de Beaumont y el Bal des Têtes de Alexis de Redé. Ni siquiera una guerra mundial pudo interrumpir un sueño que terminó ante el ascenso de la clase media y la sociedad de consumo.
No están todos los que fueron, pero los protagonistas de ésta Café Society, hicieron de sus vidas una obra de arte, en París con preferencia, pero también en Nueva York, Venecia, Saint Moritz y la Riviera; se articularon en torno al círculo de los duques de Windsor, al de Marie-Laure de Noailles, al de las Polignac: Winnaretta o Marie-Blanche.
El paradigma nos desafía desde la guarda de portada, es Barbara Hutton durante un partido de tenis en Palm Beach, y a lo largo de las páginas nos encontramos las sucintas –pero sabrosas- biografías de los principales miembros de esta Café Society: Natalie Paley, Daisy Fellowes, Mona Bismark, Charles de Beistegui, Porfirio Rubirosa, Nicky de Gunzburg… millonarios, aristócratas, gigolós, parásitos, socialites, arribistas de todo tipo en torno de los que giró vertiginosa una noria de artistas encabezada por los Dalí y las grandes estrellas de los ballets rusos: Lifar, Diaghilev, Nijinsky, Karsavina y Pavlova; literatos como Noel Coward y Violet Trefusis. Todos congelados para la posteridad por una serie de fotógrafos que fueron parte de ese carnaval inigualable, y sin los cuales no hubiera podido existir: Adolf de Meyer, Horst P. Horts, Hoyningen-Huene, André Ostier, Robert Doisneau, y -por supuesto- Cecil Beaton.
El libro presenta fotografías fabulosas, repasa las figuras que contribuyeron a ese mundo dorado -decoradores, interioristas, modistos, músicos y editores de moda- cuyo afán, escribió Jullian, fue combinar la libertad de un burdel con la apariencia externa de una embajada.
Faltan personajes muy destacados –es cierto-, no es suficiente con la información de alguno de los que sí están y –a cambio- rescata figuras memorables como la de Lilia Ralli. Una obra imprescindible para los adoradores de la frivolidad, que ayuda a entender las vanguardias y a olvidar la sordidez de un presente sin fantasía.
Un volumen para la mesa de los iniciados.

Calificación: Extraordinario.
Tipo de lector: Exquisito.
Tipo de lectura: Interesante.
Personajes: Fastuosos.
¿Dónde puede leerse?: En el hall de uno de los grandes hoteles evocadores, Waldorf=Astoria, Gritti o Martínez.
¿Dónde encontrarlo?: intentarlo en librerías especializadas como www.pantha-rhei.es


abr 18 2012

El chico, el efebo en las artes

Artículo escrito por: Augusto Prieto

Este es un libro sobre la belleza masculina, un estudio de la iconografía del adolescente en las artes.
Germaine Greer demuestra ser buena observadora para el análisis iconográfico, conocedora del aparato mitológico que sustenta la imaginería clásica, intuitiva para la selección de las obras, y acertada en la elección de los temas: la mirada femenina, el chico soldado, el chico como objeto de deseo; o chicos para todo, en donde se centra en la función de los pajes en la vida cotidiana de las clases acomodadas y de ahí su presencia en la pintura áulica.
Como es un estudio serio, cabría exigir un poco más de rigor en la selección –centrarse en el muchacho- y puesto que el planteamiento es global, que hubiera compensado la perspectiva clásica con un estudio más profundo de la imagen del adolescente en la modernidad -especialmente en la fotografía- y de la repercusión de los iconos en las sociedades de la información; ciertamente apunta estos temas pero no los desarrolla suficientemente y es una pena.
Por lo demás es una mirada de inteligente voyeuse, reivindicativamente femenina, sobre cuerpos jóvenes, escasamente vestidos por lo general, donde los de siempre, David (de Donatello, de Miguel Ángel, de Mercié), Caravaggio (especialmente su San Juan Bautista) y el Sátiro Farnese, triunfan junto a afortunados hallazgos de Germaine Greer como el retrato del conde de Carlisle, de Reynolds; un Cupido (y Psiqué) de Jean-Louis David; o El martirio de san Lorenzo, de Valentín de Boulogne. Es especialmente acertada la selección de los retratos de grupo: los Nadadores de Thomas Eakins, Agosto azul de Henry Scott Tuke, o Los jugadores de bolos de William Blake, en el capítulo titulado juegos de chicos.
Un buen tema para una exposición que nadie se atreverá a presentar.

Calificación: Interesante.
Tipo de lector: Aficionados al arte, la iconografía, o los muchachos.
Tipo de lectura: Técnica.
¿Dónde puede leerse?: En Italia, que alberga una parte destacada de las obras.
¿Dónde encontrarlo?: Búscalo en tu librería habitual o en www.panta-rhei.es


ago 23 2010

Zötl

Artículo escrito por: Augusto Prieto

Los libros de la colección Los Signos del Hombre, editados por Franco María Ricci son joyas exquisitas para los sentidos. Encuadernados en negra seda de China, emergen de sus estuches blasonados para sorprender al lector con sus cuidados ensayos y sus poderosos aparatos iconográficos.
Con esta colección, el editor intentó recopilar las señales que el hombre ha dejado en el Arte, de sus sentimientos, de su fantasía, de su piedad.
El tercer título de la colección, con tirada limitada a cinco mil ejemplares numerados, impresos en papel de Fabriano, reúne las láminas del bestiario que Aloys Zötl, un desconocido tintorero austriaco, pintó con acuarela en el siglo XIX y que fueron dispersadas tras su salida a subasta en el Hôtel Drouot en los años cincuenta del siglo pasado.
Desde su periférica existencia en una aldea minúscula, Zötl dedicó su vida a plasmar una zoología de una belleza singular que se exhibe en unos paisajes inventados y misteriosos. Animales que, en su mayoría, el humilde tintorero nunca pudo ver: el camello, el caimán, los macacos, el rinoceronte, el leopardo, el onagro.
Acompaña a las imágenes un texto encargado por Ricci a Julio Cortázar: Paseo Entre las Jaulas, en el que el autor argentino juega con  el editor, con el lector y con los animales, que elegidos como signos, en la pluma clarividente de Cortázar, recuperan recuerdos, momentos, anécdotas y sensaciones en una mélange algo surrealista. Un texto curioso.
Viene también un postfacio redactado por José Pierre que intenta un estudio iconográfico de las láminas y de la historia de la colección.
Una obra rara y caprichosa.
Calificación: Rara.
Tipo de lector: Curioso.
Tipo de lectura: Simpática.
¿Dónde puede leerse?: En vez de una visita al Zoo, esa cárcel de animales hermanos.
¿Dónde encontrarlo?: Difícil de encontrar porque está agotada la edición, puede existir algún ejemplar disponible en www.iberlibro.com.


jul 30 2010

The Maharaja & the Princely States of India

Artículo escrito por: Augusto Prieto

En 1971, el gobierno democrático de Indira Gandhi aprobó una enmienda constitucional que privaba a los príncipes indios de los privilegios que habían retenido después de la independencia.

En este libro Sharada Dwivedi recuerda el fastuoso tren de vida de las casas principescas, Maharajas, Rajas y Nababs; hindúes o musulmanes; y testimonia como viven hoy esas familias de ciudadanos particulares despertadas súbitamente de un sueño de las Mil y Una Noches.

Se da la noticia del alucinante collar ceremonial del príncipe de Baroda, del que colgaban dos de los mayores diamantes del mundo, las Estrellas del Sur y de Dresen; de la colección de Rolls Royces del Maharaja de Patiala, más de veintisiete; o del codiciado diamante Jacob, de sesenta y dos quilates, utilizado como pisapapeles por el Nizam de Hydebarad.

De edificios como el fuerte de Jaisalmer, levantados sobre los principios del Vastushastra -la antigua ciencia de la arquitectura que buscaba la aquiescencia de los astrólogos- que todavía hoy nos asombran.

La virreina Alice, Condesa de Reading, describía el palacio del Maharaja de Khapurtala, donde reinara la malagueña Anita Delgado, como “una masa de oro, con figuras de ninfas retozando en las bóvedas”; el Maharaja había hecho copiar uno de los palacios de Versalles.

La historia nos deja también testimonio de hecatombes monstruosas, desconocidas en Occidente, como el jauhar de Jaisalmer, cuando dieciséis mil mujeres se arrojaron al fuego para no rendirse a las fuerzas del Sultán de Delhi, Feroze Shah y del que se cuenta, que mientras el humo de las piras ascendía a los cielos, la sangre fluía en torrentes.

Algunos de los descendientes de estas familias forman parte del parlamento o el cuerpo diplomático, como el Maharajá de Jaipur que fue embajador en España, o han convertido sus palacios en hoteles de ensueño como el Umaid Bhavan Palace, con trescientas cuarenta y siete habitaciones que incluyen ocho comedores, un edificio art decó que es una de las mayores residencias privadas del mundo; o el palacio del lago, en Udaipur, famoso gracias a un filme de James Bond.

Los herederos de ese mundo de ensoñación posan para destacados fotógrafos indios y deslumbra la belleza de la Begum Yaseen Ali Khan de la familia Rampur y la prestancia del adolescente príncipe de Bissau, aunque el estilismo de los príncipes de Jammu y Kashmir es indescriptible.

Sharada Dwivedi es una mujer interesada en la Historia, la arquitectura, el interiorismo y la cocina; es miembro del Comité para la Conservación del Patrimonio Urbanístico de Mumbay, la misma Bombay desde la que los británicos gobernaron el Indostán.

Calificación: Curioso

Tipo de lector: Inquieto

Tipo de lectura: Entretenida

Argumento: La vida misma de la aristocracia india.

Personajes: Excepcionales

¿Dónde puede leerse?: Durante el thé time en el Palace on Wheels, un tren compuesto con los antiguos vagones de los Maharajas que atraviesa el Rajastán.

¿Dónde encontrarlo?: Pídelo en tu librería de viajes.


jul 5 2010

Himalayas, were gods and man meet

Artículo escrito por: Augusto Prieto

Lo primero que nos sorprende de este libro, en el que Jaroslav Poncar, fotógrafo checo, enamorado de los majestuosos Himalayas desde niño, compendia el resultado  de treinta años de trabajo, es su tamaño. Medio metro de ancho y treinta y cinco centímetros de altura, apaisado, que permite a la impresión de las fotografías una fuerza sobrecogedora.

El formato que eligió en los setenta es la fotografía panorámica y en el plasmó para nosotros los paisajes, quizás, más dramáticos de la tierra por la fuerza excepcional con que allí se despliega la naturaleza. La mayoría de las imágenes están tomadas en el valle de Zanskar y en otros lugares de Ladakh, en el legendario reino de Mustang y en los ocultos valles de Buthan.

Poncar nos presenta una naturaleza abrumadora, retrata la soledad del hombre y el ambiente de religiosidad que empapa los valles escondidos entre las nieves eternas del Techo del Mundo. Documenta rituales mágicos, místicos y funerarios.

Himalayas, were gods and man meet, recibió el German Photo Book Award 2005. Es un documento histórico excepcional, un regalo para la vista de quien ha visitado las grandes montañas de Asia o de quien se propone hacerlo y busca documentación sobre los monumentos naturales más impresionantes. Para amantes de la fotografía y de la naturaleza.

Poncar fue el primer europeo en atravesar el Himalaya de este a oeste. Como miembro del proyecto German Apsara, ha producido importantísima documentación fotográfica sobre las ruinas de Angkor en Camboya y las pinturas murales de los monasterios budistas de Alchi, en Ladakh.

Edita Timeless una producción cuidada e impecable, con una breve introducción y citas seleccionadas para algunas de las imágenes, todo ello en una edición bilingüe en inglés y alemán.

Calificación: Estupendo

Tipo de lector: Amantes de la naturaleza y la fotografía

¿Dónde puede leerse?: Al regresar de un viaje para rememorar.

¿Dónde encontrarlo?: Inténtalo en tu librería favorita de viajes, por ejemplo www.deviaje.com


jun 26 2010

Vintage Egipt

Artículo escrito por: Augusto Prieto

Acompáñenme a soñar. Emprendamos un viaje maravilloso.

Con el subtítulo Cruising the Nile in the Golden Age of Travel, Alain Blottière nos propone un recorrido fotográfico por el país del Nilo cuando se sabía viajar. Unos breves textos introductorios nos sitúan en la época dorada de la primera mitad del siglo XX, y las imágenes despliegan ante nosotros un mundo suntuoso y fascinante.

La reina Isabel de Bélgica, jugando a los aros en la cubierta del Esperia en el invierno de los años treinta, envuelta en zorros; los interiores desaparecidos del hotel Shepheard´s decorados a la oriental; Bárbara Hutton, heredera del imperio Woolworth mirando a cámara con cara de mala leche en la terraza del Mena House, en el campo de las pirámides; y la legendaria Pavlova subida en un camello haciendo el Grand Tour.

Imágenes de archivo, algunas inéditas que nos transportan a un mundo al que siempre quisimos pertenecer.

Un recorrido por El Cairo y Alejandría, un repaso a las tenures que se usaban para el thé time a bordo de los grandes cruceros. No descuidemos un vistazo a la brillante escena social, con la hermosísima princesa Fawzia retratada por Armand y su hermano el rey Farouk instalado en el tren real o el exótico príncipe Hassan Hassan con un estilismo estremecedor. Um Khaltoum y Samia Gamal, estrellas del cine.

Hombres con trajes blancos y sombreros de panamá, bailarinas exóticas. Lujo y sensualidad.

La espectacular fotografía a doble página de una mujer desconocida con pamela y dos mecánicos circulando bajo la pirámide de Keops es su Packard Phaeton convertible, merece por sí sola el libro entero.

Porque estamos hartos de ordinarieces, de turismo de masas, vamos a soñar.

Calificación: Excepcional.

Tipo de lector: Cualquiera.

Tipo de lectura: Inglés bastante asequible. Amena.

¿Dónde puede leerse?: En el lobby del Old Catarats.

¿Dónde encontrarlo?: www.machadolibros.com


jun 24 2010

Tamara de Lempika

Artículo escrito por: Augusto Prieto

Tamara de Lempika fue un destacado personaje del París de las vanguardias y sublime pintora art-decó. El impacto del cubismo y su alejamiento de los círculos artísticos hizo caer en el olvido su obra hasta que la rescató el editor italiano Franco María Ricci con un artículo en su revista FMR en 1986, al que sigue la edición exquisita de este libro –seda, oro, tipografía settecentesca- dos años más tarde.

A partir de ese momento, algunas de sus obras se convierten en iconos del siglo XX, especialmente su autorretrato en el bugatti verde (1925).

Para acompañar las reproducciones de sus cuadros, pegadas a mano sobre papel artesanal gris perla, Ricci exhuma un texto raro que ocasionará el disgusto de la artista y la ruptura de sus relaciones con el editor. Son fragmentos del diario de Aelis Mazoyer, gobernanta del literato Gabriel D´Annunzio en su extravagante residencia Il Vittoriale, cerca de Milán. La malvada gobernanta, que había sido a su vez amante del poeta desvela historias de desencuentros y seducciones durante la estancia de Tamara en los años veinte. Detalles escabrosos y grotescos. Porque como la araña teje sus redes, el encargo de un retrato fue el pretexto de D´Annunzio para atrapar a la pintora en su mundo de sensualidad desordenada.

Rizando el rizo, Ricci salpica esta nouvelle con facsímiles de las notas autógrafas que Gabriel y Tamara se intercambiaban con recados caprichosos, muchas de veces de una a otra habitación.

Delicioso texto, imágenes y libro.

Calificación: Obra de arte

Tipo de lector: Exquisito

Tipo de lectura: Procaz

¿Dónde puede leerse?: En casa

¿Dónde encontrarlo?: Difícil. Puede intentarse en www.iberlibro.com