may 20 2013

La buena letra

Artículo escrito por: Augusto Prieto

Ana hace un amargo repaso de su vida durante la guerra civil y sus posteriores miserias -materiales y morales- un relato que va destinado a un hijo ausente y que se convierte en un ejercicio de transmisión de la memoria a beneficio de inventario, para que su destinatario tome las enseñanzas, pero pueda desechar las fatigas.
Quizás el hijo ausente es el lector.
La creación del personaje de Ana es perfecta, no se puede decir menos ni más. Por ser un género epistolar, por ser las cartas de una madre, por acercar aquel mundo de pequeñas decepciones con el nuestro –de innegable bienestar a pesar de los pesares- nos resulta cercano y entrañable.
La buena letraque esconde las mentiras- es la pequeña historia del siglo XX en el Levante español, el recuento de una vida de tristezas, una nueva visión de las dos Españas; pero esto no debe hacernos pensar en algo cansino o ya leído, porque utilizando una economía de medios estricta, Rafael Chirves construye una novela corta que nos atrapa desde la primera línea por su sinceridad, por la limpieza de la mirada de Ana, por la verdad que sale de las páginas que convierte la novela en algo hermoso, en una pequeña obra maestra.
Por eso Rafael Chirves es un escritor con un enorme prestigio en los cenáculos literarios y ha recibido destacados galardones y fascina a los lectores que se acercan a sus novelas, de Mimoun (1988) a Crematorio (2007).

Calificación: Obra maestra.
Tipo de lector: Cualquiera debería leerla.
Tipo de lectura: Ágil y breve.
Argumento: Una vida.
Personajes: Muy cercanos.
¿Dónde puede leerse?: En cualquier pueblo de España, sentado en una plaza.
¿Dónde encontrarlo?: Pídelo en tu librería habitual


may 5 2013

El día de la langosta

Artículo escrito por: Gabriel Ramírez Lozano

Si preguntásemos a cualquier joven sobre un tal Homer Simpson, seguramente la respuesta tendría que ver con el personaje de una serie de animación que aparece en la televisión actual. Es casi seguro que ninguno de ellos relacionaría a este Homer Simpson con un personaje de ficción literaria. Sin embargo, además de un muñequito animado que nos muestra una realidad concreta, Homer Simpson es uno de los personajes que Nathanael West (1904 – 1940) utiliza para mostrarnos una sociedad despedazada por la falta de esperanza en lo que se conoce como sueño americano. Es curioso que ambos personajes se manejan mejor confundidos entre una masa social que no acepta disidencias -Tod cerró los ojos y se esforzó por mantenerse en pie. Lo empujaron y zarandearon en medio del revoltijo de hombros y espaldas, llevado a toda velocidad en una dirección y luego en la contraria. Siguió dando empellones y pegando a la gente que tenía alrededor, intentando quedar de cara al sentido de la marcha. Tenía terror a ser arrastrado de espaldas-; son receptores de cualquier información, de cualquier mensaje encontrado en los medios de comunicación, sin el menos criterio, sin la capacidad mínima para formularse las preguntas necesarias ante una situación cualquiera por cotidiana que sea. En eso son muy parecidos los dos Simpson: son o representan la desdicha del ser humano que no tiene otra posibilidad que no pase por una mimesis social que convierte a la persona en mercancía que va de un sitio a otro dependiendo de los intereses económicos y políticos de los gobernantes; son personajes que esconden sus carencias entre miserias de los demás para, así, pasar desapercibidos; en definitiva, almas de las que se sirve la máquina social con el fin de que los falsos sueños puedan tener un arraigo ilusorio, pero muy efectivo.
El grupo arrasa como lo hacen las plagas de langosta. Violencia de un colectivo en contraposición a la pasividad individual; bondad individual ante una gran estafa social. El insecto solitario puede ser pisoteado sin problema alguno -Su ropa triste y mal cortada, la habían comprado por correo. Mientras que las otras se movían con rapidez, entrando apresuradamente en tiendas y bares, éstas merodeaban por las esquinas o permanecían de espaldas a los escaparates observando a todo lo que pasaba. Cuando alguien les devolvía la mirada, sus ojos se llenaban de odio. En aquel tiempo Tod sabía muy poco de ellos, salvo que habían venido a California para morir. Este es el oscuro Hollywood que presenta West en su obra El día de la langosta y que maneja para destrozar el mito de una sociedad abierta y llena de posibilidades para cualquiera que forme parte de ella; sobria y descargada de elementos técnicos innecesarios para cumplir con el objetivo casi demoledor del autor respecto al tratamiento de los mitos sociales norteamericanos.

Calificación: Excelente.
Tipo de lectura: Fácil y muy entretenida.
Tipo de lector: Cualquiera.
Personajes: Bien dibujados y profundos.
Argumentos: El sueño americano es una patraña.
¿Dónde puede leerse?: En Hollywood, claro.
¿Dónde puede comprarse?: Difícil. En librerías de viejo.


may 4 2013

Lección de alemán

Artículo escrito por: Gabriel Ramírez Lozano

En la década de los sesenta, un nutrido grupo de escritores alemanes, comprometidos con el sentido político (que no con los partidos), y con la renovación del impulso experimental de las vanguardias, promueve la conversión de la literatura en un asidero para miles de jóvenes que levantan barricadas en cualquier calle contra un poder que intuyen insulso, histérico y favorable a la ruina de la cultura. En ese marco histórico Siegfried Lenz publica Lección de alemán. Estamos en 1968.
Peter Weiss, Martín Wassar, Arno Schmidt o el mismo Siegfried Lenz son excelentes representantes de este movimiento cuya preocupación será más la palabra y el estallido etimológico que la idea pura. Algunos críticos les denominaron, desde el principio, como el grupo de los destructores. Son el producto de la influencia del Gruppe 47 que había intentado recolocar en el terreno de la autonomía cualquier manifestación artística; que se mostraba receloso ante ideologías de todo tipo; que no asumían compromisos con siglas, ni emblemas, ya que el análisis político no tenía cabida entre los severos traumas causados por lo que había sucedido en la Alemania de Hitler.
De entre todos ellos, Lenz es el más moderado. Muy joven, con tan sólo diecisiete años, se incorpora a la marina del ejército alemán. Una vez finalizado el conflicto mundial experimenta el paso como profesional por los medios de comunicación y, ya en 1961, publica su primera obra teatral con la que consigue el Premio de literatura de la ciudad de Bremen.
En plena madurez como escritor, publica Lección de alemán, su primera obra de éxito, en la que a través del ejercicio de castigo redactado por Siggi Jepsen (personaje principal de la novela que se encuentra recluido, por su propio padre, en un reformatorio para jóvenes difícilmente educables al proteger cuadros prohibidos), nos presenta un mundo construido por los adultos que destruye el de la infancia, un poder que busca el aniquilamiento cultural que es lo que hace el mundo algo vivo. El servicio al poder, representado por el padre de Siggi (policía en el puesto exterior de Rugüll que llevará más allá de la guerra su sentido de la obligación) se contrapone a la autonomía del arte, esta vez personificado en el pintor Nansem, que llega a calificar a los estamentos gobernantes como esos idiotas, esos una vez que conoce la prohibición expresa de su obra. Un artista que intentó en el pasado incorporarse al entramado político, pero fracasó por no encontrar un solo hueco. Todo esto lo descubrimos en la mirada de Siggi, que trata de utilizar la palabra del arte, la del color, como herramientas para interpretar un mundo deshecho, una infancia oscura con la única referencia de la rebeldía por medio de la escritura o la pintura. Ante los cuadros que describe el narrador, que van tomando vida a medida que avanza el relato, ni siquiera esos idiotas, esos pueden mantener una postura absurda frente al cumplimiento de un deber descerebrado. Cuadros que terminan siendo el retrato de una Europa devastada por el horror de la guerra.
Una excelente novela olvidada, desde hace años, por las editoriales españolas.

Calificación: Excelente.
Tipo de lectura: Placentera.
Tipo de lector: Cualquiera debería paladear una obra como esta.
Personajes: Perfectos en su diseño y evolución.
Argumento: Los poderosos no tienen arreglo.
¿Dónde puede leerse?: En casita, tranquilo.
¿Dónde puede comprarse?: Es difícil de encontrar. Tal vez en una librería de lance.


abr 30 2013

El beso y otros cuentos

Artículo escrito por: Daniel Glez. Irala

Selección realizada y prologada por Ricardo San Vicente para Alianza de doce memorables cuentos del escritor ruso de entresiglos, Antón Chéjov. Concebida en torno a la idea de libertad ganada, perdida o recuperada, un eje temático en el que cabe desde el popular La señora del perrito a otros más curiosos y no por ello menos sugestivos como son El profesor de lengua, El estudiante o La novia. Algunos son como pequeñas nouvelles; otros, como el segundo mentado, parecen querer discernir qué hay de leyenda y qué de realidad en la negación durante tres veces consecutivas de Pedro a Jesucristo tras la última cena.
Uno no tiene más remedio que recurrir a la poesía tal y como la concebimos hoy para comprenderlos y empaparse no sólo de su trascendencia y tristeza, sino para ser debidamente contextualizado en una Rusia zarista poblada por mujiks o terratenientes pudibundos que esclavizan a Los campesinos.
El volumen resulta ambicioso en su edición y pretende no decepcionar al lector tanto tradicional como moderno. Y es que en ellos se empiezan a mover los impulsos anímicos de los personajes de un modo que empieza a ser singular para la época en que están escritos; la palabra oída, sentida y volcada en el papel hace que imaginemos las situaciones de una manera meridiana sin necesidad de haber recorrido el Volga o de conocer Moscú o Yalta.
Realmente lo bueno y rico de ellos es que cuentan con la lectura social debidamente acompasada con la vital en todos ellos, y eso en tiempos donde la coherencia parece un disvalor, es más que un alarde.

Calificación: Imprescindibles.
Tipo de lector: Dispuesto a descubrirse a través de ellos.
Tipo de lectura: Honda y ágil.
Argumento: Menos en La Nueva Dacha o Por asuntos del servicio de alta carga reivindicativa, la vida misma y el amor.
Personajes: Magistrales.
¿Dónde leerlo?: En zona rural junto a chimenea, a ser posible.


abr 28 2013

Paul se va a trabajar este verano

Artículo escrito por: Gabriel Ramírez Lozano

En 2002, Michel Rabagliati editó Paul se va a trabajar este verano (en España se publicó el año 2006 y se reeditó en 2012).
Es un cómic excepcional. Muy, muy, bien narrado (los textos están ajustadísimos y encajan perfectamente con los dibujos), el personaje protagonista (alter ego del autor) crece en cada viñeta de forma portentosa, los recursos técnicos de Rabagliati son sencillos aunque de una efectividad aplastante, el diseño de página magnífico y es divertido a más no poder.
Paul se va a trabajar este verano podría parecer un viaje iniciático (que lo es) aunque incluye una zona final que va mucho más allá. Porque ese viaje es para el personaje lo que llega a ser mucho más tarde y lo que será para otro personaje (su hija).
Paul es un adolescente que no encuentra su sitio en el mundo. Casi por casualidad termina como monitor de un campamento de verano. Se conocerá a sí mismo, a personas importantes a pesar de lo efímero de la amistad de verano, ejemplos que le acompañarán toda la vida y un espacio imposible de cambiar por nada o por nadie.
Rabagliati se muestra ocurrente, sensible y capaz de mirar atrás con la distancia suficiente como para echar un vistazo alejado de lo que cualquier otro vería.
Este es un cómic muy recomendable para lectores jóvenes (les gustará mucho). Este es un cómic imprescindible para los adultos (les recordará lo mejor de sí mismos). Este es un cómic que no puede faltar en cualquier biblioteca.
Extraordinario, evocador, divertido, hondo.

Calificación: Excelente.
Tipo de lectura: Fácil y divertida. Una segunda o tercera más divertida todavía.
Tipo de lector: De 15 años en adelante. Sin excepciones.
Argumento: Los adultos lo que envidian es a sí mismos cuando eran jóvenes.
¿Dónde puede leerse?: En la orilla de un lago.
¿Dónde puede comprarse?: En tu librería habitual.


abr 25 2013

Bordados

Artículo escrito por: Gabriel Ramírez Lozano

Bordados es un cómic delicioso. Alrededor de un té, mientras los hombres descansan, las mujeres hablan de sus cosas, cuentan sus historias y las de otras, diseccionan a los hombres, indagan sobre el papel de la mujer en una sociedad difícil. Las mismas situaciones o muy parecidas son enfrentadas de distintas formas. Los resultados, no obstante, pueden ser similares.
Son diversos los puntos de vista posible. Cada una de las protagonistas narra desde el lugar que ha logrado ocupar o le han dejado como refugio. Diferentes edades y experiencias, zonas comunes, sorpresas.
Los textos van de lo superficial (aunque no innecesario) a lo íntimo, pasando por la ironía o por el dolor. Son precisos y nada sobra. Eliminar alguna de las entradas convertiría la obra en otra cosa.
Los dibujos de Marjane Satrapi, como es habitual en su obra, son sencillos y detallistas. Busca con ellos más la expresividad que el alarde técnico y se corresponden con el tipo de escritura. Una cosa sin la otra deja de tener el más mínimo sentido.
La mujer como protagonista del mundo. El hombre como algo que no puede evitarse. Un excelente trabajo de la autora iraní que fue nominado como mejor álbum del año en el Festival del Cómic de Angulema de 2004.

Calificación: Muy bueno.
Tipo de lectura: Deliciosa, fácil, entrañable.
Tipo de lector: Cualquiera. Las mujeres disfrutarán de lo lindo con este trabajo.
Argumento: El mundo está lleno de hombres, pero da igual.
Personajes: Muy bien diseñados. Desde un par de caracteres aparecen con fuerza para quedarse.
¿Dónde puede leerse?: A solas, tomando un té, buscando las analogías con uno mismo.
¿Dónde puede comprarse?: En tu librería habitual.


abr 15 2013

Gambito de caballo

Artículo escrito por: Augusto Prieto

Se llama gambito, en el juego del ajedrez, al sacrificio intencionado de una pieza al comienzo de la partida en espera de una ventaja posterior, y queremos creer que William Faulkner utilizó la treta para esta colección de relatos policiacos, una medida cadencia entre las informaciones y los silencios, un narrador parcial que, en vez de ir al grano, se enreda en detalles marginales para despistarnos, cuando serán estos detalles diminutos los que construyan la historia.
El astuto investigador de todos ellos es Gavin Stevens, fiscal del distrito de Yoknapatawpha, que representa la Ley y el Orden.
Como en sus novelas, el escritor norteamericano construye un mundo rural cerrado sobre sí mismo, implacable y austero; una sociedad salvaje, poblada por personajes ausentes, disminuidos, emocionalmente deficientes, sobrevolados por la presencia del Mal.
Una sociedad en la que el crimen se paga siempre y que, en torno al apacible ciclo de las cosechas y el paso de las estaciones, encubre fraudes, arreglos testamentarios, enfrentamientos familiares, venganzas soterradas, crímenes.
En el relato que da título a la obra –por supuesto- un caballo será decisivo para la trama.
Cierta parte de la crítica literaria señala la manera en que el escritor utiliza los recursos psicoanalíticos para la construcción de sus obras.
William Faulkner es uno de los grandes escritores norteamericanos, su obra estará siempre unida a los estados del Viejo Sur al que retrata de manera magistral.
Obtuvo el Premio Nobel de Literatura en 1949.

Calificación: Estupendos.
Tipo de lector: Aficionado a la literatura policiaca.
Tipo de lectura: Algo enredosa.
Argumento: Intrigantes.
Personajes: Especiales.
¿Dónde puede leerse?: Navegando por el Viejo Sur.
¿Dónde encontrarlo?: Pídelo en tu librería habitual de lance o de nuevo.


abr 2 2013

In nomine filii

Artículo escrito por: Carmen Neke

In nomine fillii de Gabriel Ramírez cuenta la historia de Germán y Claudia,una historia terrible, condenada de antemano, sin un solo resquicio de esperanza; y eso es justamente lo que la hace soportable. Si el lector pudiera llegar a pensar en algún momento que esa pareja tiene una oportunidad de salir adelante, creo que le resultaría imposible seguir con la lectura.
Germán y Claudia son como espejos invertidos. De Claudia sabemos todo lo que piensa y lo que siente, casi se podría decir que llegamos a saber demasiado de sus pensamientos y sentimientos: pero no sabemos absolutamente nada de sus verdaderos actos. Con Germán ocurre justamente lo contrario, sus acciones son narradas con todo lujo de detalles pero sus pensamientos se cuentan en clave, con alusiones vagas difíciles de entender.
Es muy destacable la ausencia total de melodrama, a pesar de lo cargadas que están las tintas temáticas. Es una historia desgarradora y asfixiante, pero al mismo tiempo despiadada, la única compasión que hay es la que los protagonistas sienten por sí mismos.
Calificación: Muy bueno.
Tipo de lector: Un lector crítico que no acepta las cosas tal como se las presenta el autor.
Tipo de lectura: Densa.
Engancha desde el principio.
No le sobra ni una página.
Argumento: Un hijo y una hija, su relación de amor-odio con sus padres y entre ellos, y su deseo de tener un hijo juntos.
Personajes: Complejos, duros y despiadados, en primer lugar con ellos mismos.
¿Dónde puede leerse?: En un lugar tranquilo y silencioso, si es posible fumando.