abr 23 2013

Fuego en las entrañas

Artículo escrito por: Gabriel Ramírez Lozano

Fuego en las entrañas en un libro espantoso. Lo firma Pedro Almodóvar y le acompaña con las ilustraciones Javier Mariscal. Pero es horrible. Mal escrito, sin un contenido mínimamente hondo, vacío. ¿Es un libro gamberro? Tal vez en el momento de escribirlo (se editó por primera vez en 1981) lo fue. Hoy resulta ramplón, falto de ritmo y de coherencia interna. La transgresión que suponía escribir sobre el sexo o decir muchos tacos en cada página se ha convertido en una patraña con el paso del tiempo. Aunque me temo que siempre lo fue.
El relato, desde un punto de vista argumental, es muy flojo. El lenguaje, su uso, es muy flojo. La estructura es muy floja.
Es difícil entender cómo Pedro Almodóvar permite la reedición de algo tan malo.
Lo que cuenta el autor es cómo Chu Ming Ho, empresario chino al que le dejan todas las mujeres con las que está, es capaz de inventar una compresa que convierte a las mujeres en máquinas sexuales peligrosas, letales. Poco más. Alguna gracia se encuentra en el texto, pero siendo generoso y echándole ganas. Siempre el disparate puede llegar a ser cómico. Pero, desde luego, no es nada literario.
Las ilustraciones de Javier Mariscal no son nada del otro mundo. Con los años, afortunadamente, ha madurado y su obra es otra cosa.
Hacer caja con Fuego en las entrañas está garantizado. Al fin y al cabo los autores son famosos y no les faltan seguidores. Aportar algo a la literatura, desde luego, está descartado aunque a uno le entreguen un Óscar cada año o el otro diseñe mascotas olímpicas cada cuatro.
La obra fallida, la propuesta vacía y gratuita, lo es al nacer y lo sigue siendo diez, veinte o treinta años después.

Calificación: Muy malo.
Tipo de lector: No avisado (usted ya lo está) o fan muy fan de los autores. Pero muy fan.
Tipo de lectura: Fácil y aburrida.
Argumento: Las mujeres pueden ser las jefas a poco que se pongan manos a la obra.
Personajes: Mal diseñados, superficiales.
¿Dónde puede leerse?: No se me ocurre lugar en el mundo entero.
¿Dónde puede comprarse?: No lo haga. Es un buen consejo.


mar 17 2013

Momento poco estelares de la humanidad

Artículo escrito por: Gabriel Ramírez Lozano

Existen libros escritos para que el lector se entretenga, para que pase el tiempo riendo o sonriendo, sin buscar nada más. Suelen ser malos libros desde un punto de vista literario aunque, a decir verdad, tampoco buscan nada en ese territorio. Pero ocurre con frecuencia que tampoco entretienen, que son un tostón, que de lo mal escritos que están provocan un rechazo enorme incluso entre los lectores menos exigentes.
Momentos poco estelares de la humanidad es de estos libros diseñados para el divertimento puro. Y de los aburridos. Toni Mata es el autor. El libro se compone de diferentes relatos que fabulan sobre lo que podría haber ocurrido si un hecho concreto hubiera influido de forma distinta en el personaje histórico, si ese hecho se hubiera convertido en algo diferente a lo ideado. Igual que cambia de personaje en cada relato (Fidel Castro, John Lennon, Napoleón o Dalí, por ejemplo) intenta un cambio de registro al narrar. Hace ambas cosas, pero el resultado no convence en absoluto. Todo se llena de clichés, de frases manoseadas mil veces, de chascarrillos y escenas que resultan estupidas. El humor de Toni Mata puede que funcione entre los quinceañeros; lo desconozco, pero entre lectores que buscan en la lectura algo inteligente (quinceañeros incluidos) no creo que cuaje.

Calificación: Malo.
Tipo de lector: No se me ocurre.
Tipo de lectura: Facilona y aburrida.
Personajes: Caricaturas de trazo grueso.
Argumento: No merece la pena.
¿Donde puede leerse?: ¿No tiene usted mejores cosas que hacer?
¿Dónde puede comprarse?: En tu librería habitual.


ene 22 2012

Españistán: Este país se va a la mierda

Artículo escrito por: Daniel Glez. Irala

Viendo libros como éste, hasta el más pintado se da cuenta de lo absurda e infantil que resulta a veces la industria del cómic en nuestro país. Nacida como idea más para Internet que para papel, los personajes recorren cinco zonas del Reino de Españistán, trasunto mal encarado de los lugares que Tolkien ideó para El señor de los anillos. Todo en este libro es casposillo y encuentra su excusa en el chiste fácil y la ocurrencia costumbrista. Y es que ser perezoso, marrullero y aspirante a apocalíptico, tiene sus riesgos. El dibujo es simple, más que sencillo y poco simbólico de nada, son garabatos con cierta gracia epatante sin resultado siquiera aparente en ninguno de sus intentos.
Los cinco reinos son: el país de los curritos, la ciudad burocrática, las tierras muertas, la aldea santa y el distrito financiero; todas ellas cargadas de tópicos y clichés son parte del camino del protagonista, que quiere refinanciar una hipoteca que le aplasta. Sus compañeros de viaje son un blogger especializado en Madonna y un mago cutre llamado Gandolfo; a la aventura –por decir algo- se sumará finalmente una secretaria que está harta de su papel de funcionaria y les llevará ante el amo del mundo a Moncloa, que no es el Presidente del Gobierno, y sí más Jordi Hurtado o Jorge Javier Vázquez.
Con malaleche a raudales, Españistán se instala de modo agresivo en el Torrente way of life del mundo del tebeo.
Desconocemos si el autor (Saló)pertenece a la corriente más amarilla de la revista El Jueves, ya saben, aquella que desarrolla más sombra sobre el árbol caído, que verdadera conciencia crítica.

Calificación: Infame.
Tipo de lector: No hace falta ni que lo sea.
Tipo de lectura: Aficionados al reconcome de la crisis.
Argumento: Muy tonto, pero ocurrente.
Personajes: Nada.
¿Dónde leerlo?: Mejor vendérselo a tu peor enemigo.


sep 2 2011

Por amor a Isis

Artículo escrito por: Daniel Glez. Irala

Ambientada en una época convulsa e intensa, el egiptólogo francés nos sitúa en un clima donde dioses y hombres se pelean en pro del catolicismo o de la religión existente antes del nacimiento de Cristo. El misticismo está en todas partes y también la guerra, seis siglos después de su nacimiento. En Elefantina transcurre la mayor parte de un camino donde Nabsis el guerrero e Isis la sacerdotisa tratan de imponer su criterio. Como novela, la narración hace aguas por muchos sitios y poetiza quizás en exceso en las descripciones. Desde su edición no venal gratuita, pretende manifestar el espíritu de una época de modo amplio, si bien demasiado general.
El hijo al que el corredor de relevos pasa el testigo es File, personaje que detenta el poder de una religiosa ideología, cuyo potencial ni se sugiere, ni se muestra, ni se demuestra por ninguna parte, depositando quizás demasiada confianza en tratar de hacer ver unos usos y costumbres en los oficios tradicionales que optan por resistir.
Se considera cobarde y villano no sólo al que no lucha, sino a quién no trata de soñar por un mundo mejor. Hombre o mujer de poca fe son aquellos que escudándose en una intención o adoración, se postran en el inmovilismo premeditado, quizás porque el autor pretenda que rellenemos los huecos desde la Ítaca de Cavafis.
Posee pues, esta introducción a la obra de Jacq, ese vano alarde de erudición tan común a los malos best-sellers y sus casi 400 páginas, bien hubieran sido invertidas para reciclaje de ese bien tan escaso que es el papel.

Calificación: Prescindible, mal escrito.
Tipo de lector: No sirve ni quién quiera introducirse ni llenarse de Egipto.
Tipo de lectura: Con demasiadas servidumbres.
Argumento: Conflictos bélicos e ideológicos entre el cristianismo y lo anterior.
Personajes: Estereotipos mal embutidos.
¿Dónde leerlo?: En ninguna parte.


jun 20 2011

Aguirre, el magnífico

Artículo escrito por: Augusto Prieto

Aguirre, el magnífico es una falla. Una gran estructura de cartón piedra con personajes grotescos pintados de colores a la que una vez confeccionada, exhibida y comentada, se le prende fuego en público. Ocurre en Valencia.
Tierra natal de Manuel Vicent, el autor.
Esto -claro- está bastante lejos del fresco valleinclanesco que el escritor pretende e imita.
El género en sí es bastante mezquino, quiere ser una autobiografía del propio Vicent, en la que se incrustan anécdotas y chascarrillos sobre Jesús Aguirre, intelectual y editor español, fallecido como duque de Alba. De lo que haya hecho Vicent de interesante en su existencia, quedamos ayunos, más allá de sus obras anteriores citadas en la solapa.
De lo que hizo de interesante el duque –y por lo que el duque es interesante- tampoco averiguamos nada con ésta fabulación.
Porque la supuesta novela se sostiene solo sobre una docena de anécdotas malvadas y de sobreentendidos, cotilleos de Black & White.
¿Por qué ha escrito entonces Manuel Vicent éste libro?
Porque el personaje llamado Jesús Aguirre, duque de Alba, vende; y es éste hecho venal el que precipita al autor en lo que critica del personaje, el esnobismo. Pero la pedantería y el cinismo con el que el escritor pinta al duque se vuelven contra el autor, retratándole a él.
Aguirre, el magnífico, intenta ser una crónica del último cuarto del siglo pasado, de su sociedad intelectual y literaria, pero se queda en una sucesión de datos y de nombres.
Hay incorrecciones sangrantes, pequeñas, pero mezquinas inexactitudes imperdonables que llegan a la zafiedad y el descuido; travestimiento de rojerío –por supuesto- y un lenguaje vanidoso y altisonante, lleno de tópicos, cursi, no exento de resentimiento.
Es bastante canallesco por parte de Manuel Vicent, no el hecho de salpicar los capítulos de sobreentendidos, como lo hace, sino la manera en que lo hace y el pretexto que busca para emprender ésta obra.
Suponemos, como siempre, la excusa de que la construcción de una ficción lo admite todo.
La duquesa Cayetana se quejó en una carta al director del diario El País, por la ficción construida con la vida de quien fuera su marido durante veinte años, lo hizo a sabiendas de que le daba publicidad gratuita a Vicent; lo hizo –declara- porque ya que no puede contestarle, lo hago yo, y demuestra con ese gesto lo que es: una señora.
En la carta, Cayetana de Alba dice que ese no es el Jesús Aguirre que ella conoció.
Los que no le conocimos nos quedamos sin saber, y con la impresión de que Manuel Vicent no es un señor.
Y de que nos ha tomado el pelo.

Calificación: Superfluo.
Tipo de lector: Marujillas.
Tipo de lectura: Entre lo corriente y lo pedante.
Argumento: Una serie de anécdotas.
Personajes: No hay dibujo de ninguno de ellos.
¿Dónde puede leerse?: En los camerinos de Sálvame de Luxe, esperando a que te maquillen.
¿Dónde encontrarlo?: En todas las librerías, sección novedades.


nov 26 2010

El hipnotista

Artículo escrito por: Carmen Neke

Según la editorial, esta es la novela que esperaban los fans del género negro sueco. Esta frase me parece más difamatoria que publicitaria, no creo que haya lector alguno que esté esperando un engendro libresco de estas características.
Ya sabemos que en la actualidad basta con ser sueco para que te publiquen cualquier novela, a condición de que sea de género negro y esté ambientada en cualquier lugar de la geografía escandinava. Pero el matrimonio que se oculta tras el pseudónimo de Lars Kepler ha decidido además aplicar el método Ikea de creación literaria, consistente en montar un libro con una serie de piezas sueltas según un plan incomprensible, y sin importar que al final sobren elementos que no hayan encajado en ninguna parte. El resultado es una historia donde las situaciones no tienen ni pies ni cabeza, poblada de personajes de usar y tirar, y cuyo protagonista es un Juan Lanas que acaba alegrándole la novela al sufrido lector gracias a todas las desdichas que se le van acumulando en una vida carente de interés alguno.
Y ni siquiera es una novela aislada, al parecer es la primera entrega de una serie de ocho. Efectivamente, ocho. El fin de la literatura vuelve a estar un poco más cerca.

Calificación: Un insulto para la inteligencia lectora.
Tipo de lector: Ingenuo, que se deja timar por el marketing de la editorial.
Argumento: Ni los propios autores terminan de estar seguros de qué trata exactamente el libro.
Personajes: Perfectamente surrealistas, André Breton debe de estar revolviéndose en su tumba de envidia.
¿Dónde puede comprarse? Ni se le ocurra.


nov 14 2010

Kamasutra sin límites

Artículo escrito por: Gabriel Ramírez Lozano

No suelo asomarme por las habitaciones de casa en las que hay un televisor encendido. Me aburre enormemente. Pero todos sufrimos alguna noche de insomnio. Y ayer fue una de ellas. Aproveché el silencio para ver con calma una película sobre Charlie Parker (magnífica y repleta de buena música y un maravilloso trabajo de sonido). Al apagar el reproductor me encontré mirando la pantalla con asombro. Les garantizo que nunca había visto una cosa igual. Como el asunto iba de libros me senté a escuchar.
Por un lado, un grupo de periodistas (o lo que sean, porque cuesta trabajo creer que esos cuatro señores y esa señora lo sean dado la cantidad de gritos que se escuchaban, la cantidad de interrupciones que se produjeron para quitarse la palabra entre ellos y a la entrevistada, el discurso tan penoso y, por tanto, el espectáculo bochornoso que regalaban); decía que por un lado unos gritaban y por otro una jovencita gritaba, también. Los primeros acusaban a la señorita de haber presentado un libro que ya estaba escrito cinco años antes y publicado por la misma editorial. El título del libro es Kamasutra sin límites y la autora es Beatriz Trapote (me dicen que el gran mérito de esta chica es ser la novia de un torero o el de ir por los platós de televisión diciendo idioteces). Parece ser que sólo se pueden leer treinta y siete páginas nuevas del total publicado. Y parece ser que tampoco esas páginas han sido escritas por esta señorita Trapote. En la portada aparece, claramente, su nombre como autora aunque en las páginas interiores se puede leer que el libro es una colaboración entre esta señorita y la autora del volumen anterior (Kamasutra Salvaje) que es la marquesa de no sé qué (mejor lo buscan ustedes en la red porque yo no me voy a tomar la molestia). En definitiva, que la publicación de este libro es una estafa. Vale.
Plagiar no es algo que haya inventado esta criatura. Esto es algo tan viejo como la propia escritura. No me parece un gran descubrimiento ni una gran noticia. Se denuncia si es que procede o no se compra el libro y arreglado.
No pienso adquirir un ejemplar y menos leerlo. No perdería el tiempo en algo así ni loco. Supongo que este es de esos libros que están llenos de paridas y poco más. Que cada uno haga lo que crea más oportuno.
Lo importante es otra cosa. Por un lado, se confirma que en la televisión buena parte de los que pasan por ser periodistas son, en realidad, una banda de maleducados que defienden sus tesis a base de gritos. Y, por otro, que aquí ya vale todo. Una señora tiene las piernas largas y los ojos bonitos y le invitan a escribir un libro. Una mierda de libro que le hará mucho más famosa y mucho más millonaria. Y esto se traduce en que hay autores magníficos que no publican sus obras ni a la de tres, que hay editoriales apostando por la literatura de calidad que están pasando las de Caín para salir adelante; que nos siguen metiendo, a base de campañas de marketing, una cantidad de porquería que quita el aliento (con la excusa de que eso es lo que demanda el personal. Mentira). Por ejemplo, médicos y enfermeros se quejan de lo que se llama intrusismo. Eso es lo que sucede cuando un auxiliar de clínica se dedica a inyectar a un paciente o alguien sin la titulación necesaria diagnostica enfermedades. Todo el mundo se lleva las manos a la cabeza con estas cosas. Pero cuando una criatura presenta un libro plagiado, lleno de gilipolleces no pasa nada. No pasa nada si los programas de televisión se construyen desde la zafiedad y el bochorno. No pasa nada si nos estamos convirtiendo en lo más tonto de la historia de la humanidad.
Ya está bien. Espero que este texto no invite a la compra del libro. Sería un gran disgusto para mí.


oct 19 2010

El gozo de escribir

Artículo escrito por: Gabriel Ramírez Lozano

El gozo de escribir lo ha escrito una tal Natalie Goldberg. Anima a todos los seres humanos a escribir bien. Maravilloso. Pero, además, dice cosas importantísimas. Por ejemplo, Si para escribir necesitáis una habitación, encontrad una habitación. Me deshago del gusto leyendo consejos como este. Pero el clímax lo he alcanzado al leer que (habla del oficio de escribir) tenemos que ser amables con nosotros mismos; si lo conseguimos, lo seremos también con el resto del mundo. No tengo palabras de agradecimiento para esta autora. Mi vida ha cambiado radicalmente. Debería haber sospechado algo así al leer la contraportada. Dice que (el libro) puede incluso salvarnos la vida.
Impresionante. No merece la pena decir nada más.

Calificación: Bochornoso e insultante.
Tipo de lector: Natalie Goldberg y familia.
Tipo de lectura: No lo negaré… tronchante.
Le sobra desde la primera hasta la última letra. No engancha.
¿Donde puede leerse?: A punto de morir por si salva vidas mediante rayos siderales. Lo que dice no salva nada. Pero por probar que no quede.
¿Dónde puede encontrarse?: En mi cubo de la basura hay un ejemplar.