dic 8 2013

El pan a secas

Artículo escrito por: Augusto Prieto

El pan a secas es El pan desnudo en las anteriores traducciones al español.
Un libro tremendo, el terrible relato en primera persona de un adolescente criado en la calle, maltratado por su padre y por la sociedad, cuya historia termina, curiosamente, cuando aprende a leer y a escribir. Como si la promesa de este hecho fuera un exorcismo capaz de deshacerle de los demonios del pasado.
Y así fue. Porque merced a ese regalo que fueron para Mohamed Chukri las letras, pudo dedicar la vida a escribir, pudo relacionarse con el grupo de escritores que hicieron de Tánger una parada ineludible a mediados del siglo XX: Paul Bowles, Jean Genet, Teneesee Williams. Nos dejó un testimonio desgarrador, sobre todo porque sabemos que hoy, jóvenes y adolescentes sufren, aman y sobreviven como lo hizo Chukri, como si el tiempo no hubiera pasado, como si las sociedades no hubieran aprendido nada.
No nos cabe duda de que su historia es cierta. En algunos momentos nos gustaría que fuera una ficción.
Chukri no hace ninguna concesión al lenguaje, el eufemismo o la piedad para con los lectores, sino que se deja tiranizar por la verdad y por su historia, vomitándola para poder seguir viviendo en un relato descarnado.
Escrito en 1973, El pan a secas no pudo ser publicado en árabe hasta el año 2000, tres años antes de la muerte de su autor.
Mohamed Chukri tradujo además al árabe a Lorca, a Bécquer y a Aleixandre.

Calificación: Muy interesante.
Tipo de lector: Fuerte.
Tipo de lectura: Dura, sin concesiones.
Argumento: Autobiográfico.
Personajes: Violentamente vivos.
¿Dónde puede leerse?: En Tánger y en Tetuán.
¿Dónde encontrarlo?:Pídelo en tu librería habitual.


abr 22 2013

Marthe, historia de una fulana

Artículo escrito por: Augusto Prieto

Marthe, historia de una fulana, es la primera novela del escritor Joris-Karl Huysmans, que se convertiría en un autor de culto con À rebours (1884). Es una novela descarnada, de una sordidez luminosa, que se desarrolla en los ambientes más cutres de París, unos ambientes canallas y marginales que el escritor francés tuvo que conocer necesariamente a fondo para hacer un retrato tan vívido y tan real.
Huysmans parece querer derribar el mito de esa bohemia literaria idealizada por sus contemporáneos para sacar la verdad a la luz: la marginalidad, el hambre y la suciedad que se esconden bajo las alfombras burguesas del Segundo Imperio, que sofocan a los proletarios, condenándoles a una vida sin esperanza.
Y es un retrato que tiene simas escalofriantes en esa carrera de Marthe hacia el abismo de la prostitución, por lo realista, por lo implacable de su caída.
Hay una atracción del narrador por ese infierno, que logra traspasar a los lectores con la veracidad de lo contado, con la utilización de un lenguaje de excepcional brillantez, colorido y cuidado, hermoso pero sin lugar para la piedad con nosotros lectores, que nos vemos obligados a asistir a esa historia de una fulana sin justificación posible para nuestros estómagos agradecidos, sin tapujos, sin un gesto que atenúe la brutalidad del alcoholismo y de la pobreza que siguen minando aun hoy las sociedades. Por nuestra culpa.
Es el retrato implacable de la vida de una mujer.
Marthe, historia de una fulana, fue el primer paso de una carrera literaria destacada.

Calificación: Excelente.
Tipo de lector: Cualquiera.
Tipo de lectura: Intensa.
Argumento: Tremendo.
Personajes: Grandiosos en sus miserias.
¿Dónde puede leerse?: En París, en un cafetín de Pigalle.
¿Dónde encontrarlo?: Pídelo en tu librería habitual o en www.libreriamendez.net


abr 2 2013

In nomine filii

Artículo escrito por: Carmen Neke

In nomine fillii de Gabriel Ramírez cuenta la historia de Germán y Claudia,una historia terrible, condenada de antemano, sin un solo resquicio de esperanza; y eso es justamente lo que la hace soportable. Si el lector pudiera llegar a pensar en algún momento que esa pareja tiene una oportunidad de salir adelante, creo que le resultaría imposible seguir con la lectura.
Germán y Claudia son como espejos invertidos. De Claudia sabemos todo lo que piensa y lo que siente, casi se podría decir que llegamos a saber demasiado de sus pensamientos y sentimientos: pero no sabemos absolutamente nada de sus verdaderos actos. Con Germán ocurre justamente lo contrario, sus acciones son narradas con todo lujo de detalles pero sus pensamientos se cuentan en clave, con alusiones vagas difíciles de entender.
Es muy destacable la ausencia total de melodrama, a pesar de lo cargadas que están las tintas temáticas. Es una historia desgarradora y asfixiante, pero al mismo tiempo despiadada, la única compasión que hay es la que los protagonistas sienten por sí mismos.
Calificación: Muy bueno.
Tipo de lector: Un lector crítico que no acepta las cosas tal como se las presenta el autor.
Tipo de lectura: Densa.
Engancha desde el principio.
No le sobra ni una página.
Argumento: Un hijo y una hija, su relación de amor-odio con sus padres y entre ellos, y su deseo de tener un hijo juntos.
Personajes: Complejos, duros y despiadados, en primer lugar con ellos mismos.
¿Dónde puede leerse?: En un lugar tranquilo y silencioso, si es posible fumando.


abr 1 2013

La edad de los protagonistas

Artículo escrito por: Carmen Neke


La edad de los protagonistas de Gabriel Ramírez Lozano es una novela escueta. En la primea parte, “Cosas que pasan”, ambientada en la Brigada Político Social de los años 50 en España, se cuentan de manera fragmentaria los sucesos que llevaron al policía Pepe Tocornal a “El desenlace” que se narra en la parte final de la obra. En los “Diarios” que preceden a este desenlace, el lector podrá encontrar la explicación a los sucesos referidos. O no.
Es esta una novela breve que según algunos lectores pide más páginas. Pero yo estoy de acuerdo con el autor cuando afirma que es una novela que necesita de una segunda lectura.  En mi opinión está perfectamente tal como está, para meterle más páginas habría que meterle muchísimas más páginas y escribir un libro muy diferente. Todo lo que hay que saber de la historia, lo que realmente se puede saber y es relevante, está ya contenido en el libro. La novela tiene la longitud justa en la que el autor se maneja con una maestría enorme.

Calificación: Excelente.
Tipo de lector: A quien le guste hincar los dientes en un hueso duro de roer, y extraerle pacientemente todo su jugo.
Tipo de lectura: Densa y exigente, pero muy gratificante.
Engancha desde el principio.
No le faltan páginas, le faltan lecturas.
Argumento: Un policía y una monja marcados por la circunstancias buscan la salvación personal, a pesar de todo.
Personajes: Intensos, torturados, extremos, contradictorios. Y sin embargo, creíbles.
¿Dónde puede leerse? El avión es un sitio estupendo para leer este libro.


oct 13 2012

Trainspotting

Artículo escrito por: Daniel Glez. Irala

El título de esta novela, que se llevó al cine con acierto, hace referencia al hecho de esperar la vida pasar desde las vías de un tren. Los personajes son supervivientes escoceses que, como sabemos, están enganchados a la heroína; de amigos y colegas que pasan por un proceso degenerativo que lleva a más de uno a morir enfermo. La idea del comportamiento incorregible hacia la maldad y su tratamiento debe mucho a La naranja mecánica y el clímax típicamente británico nos hace remontarnos en cuanto a su génesis a la más conocida y celebrada novela de Stevenson.
Se roza el patetismo y se trabaja una idea de la muerte que iguala a caídos por el terrorismo con estos desagradables seres capaces de cualquier cosa por conseguir sus dosis, se drogaron un día por placer y no pueden dejar de hacerlo. Son David, Sick Boy o Mark, aunque también hay mujeres que abusan del buen tipo que deja el caballo para matar de impotencia psíquica a sus novios actuales y por venir.
Juega con la dislocación espacio-temporal. Por otro lado cuesta entrar en la atmósfera en un principio, siendo su desenlace oportuno, claro y brillantemente lúcido. Basado en hechos reales, el libro cuenta con decenas de criaturas, algunas de las cuales aparecen y se pierden. Diario, narrador omnisciente, diálogo casi teatral y narrador pegado a la acción nos sugieren una apertura de miras sin la que hubiera sido más fácil contar más con menos.
El protagonista, por tanto, más que Sick Boy, es la heroína, su rito y el tráfico de voces y pululaciones que a este modo de vida circundan, agradeciendo no sólo la rica mezcolanza de géneros, sino también la adopción de un punto de vista diferente que pierde fuelle si se ve anteriormente el filme, lo que suele ser un error común en estos casos.

Calificación: Brutal, más incluso que la película.
Tipo de lector: Dispuesto a ver lo peor de cada cual.
Tipo de lectura: Subyugante.
Argumento: Por todos conocido.
Personajes: Novelescos.
¿Dónde leerla?: En una cafetería de la Golden Mile de Edimburgo.


dic 17 2011

13,99 euros

Artículo escrito por: Daniel Glez. Irala

Autodestructiva, nihilista y falsamente hedonista resulta esta lúcida visión de la publicidad, escrita desde dentro del oficio por Frederic Beigbeder, para hacer reventar todos y cada uno de los engranajes por los que subsiste. Su autor emplea un manuscrito lleno de notas existenciales con propósito de que vean la luz y así despedirse como creativo senior de una agencia que, llevando la campaña de Madone (marca que no existe, pero que resulta fácilmente reconocible), debe hacer un spot para la línea de productos Delgadín.
Octave, que así se llama quién empieza narrando en primera persona, para convertirse sólo en los puntos suspensivos de un claim vulgar contado por ellos, sabe del poder de las palabras como subterfugio que seduce por sí mismo, siendo consciente de que con ellas no se cambiará el mundo, sino que como mucho, se maquillará para que parezca otra cosa; por debajo de un oficio demasiado bien pagado para soportar toda ética, Octave pasa de ser conductor de deseos insatisfechos o morbo, a convertirse en un ramplón y exquisito cocainómano en cura de desintoxicación. Desde el principio, su visión del mundo es aberrante, pero él ejerce de amo que con su pluma es capaz de dominar el mundo. No pide que sus anuncios gusten o no. Da por supuesto que es muy bueno, porque lo que hace vender él, pobre diablo, es insólito; él, a quién le gustaría gustar sólo por haber escrito menos de la mitad de medio párrafo de lo que cualquiera de sus admirados escritores muertos dejó escrito en cualquier cuartilla.

Calificación: Demoledora.
Tipo de lectura: Asequible; existe hasta una película con este material.
Tipo de lector: Capaz de vislumbrar un falso techo sobre lo lúdico en publicidad.
Argumento: Diario de un naufrago vital, que no profesional.
Personajes: Nuevos ricos.
¿Dónde leerlo?: En una cafetería cercana a AZCA, lugar de ejecutivos.


dic 9 2011

Amarillo

Artículo escrito por: Daniel Glez. Irala

Pequeña nouvelle que tras la desaparición de su autor ha terminado por convertirse en su buque insignia; pieza que es parte contratante dentro de la labor periodística de su autor, que en este caso hace una reflexión sobre la memoria en la ficción, memoria que hace preguntas y no ofrece respuestas, que escribe y borra, al basarse en un sustrato tan sumamente delicado como es el suicidio de un amigo del protagonista narrador. Narrador en cuya voz presta salario Félix Romeo, aunque no sólo es él; recuerda este juego al que realiza en sus novelas Javier Cercas, pero temáticamente y gracias a la utilización de la segunda persona, se asemeje también al delicioso libro de Gonzalo Suárez, El asesino triste.
El finado por despecho y culpa hacia sus amigos es Chusé Izuel, un nombre pergeñado desde un dialecto aragonés, al igual que el de su amigo Bizén. Izuel ha conseguido publicar un libro de cuentos que es analizado con minuciosidad por el otro; los tres habitaron un piso de estudiantes en la ciudad condal y de sus neuras y autodestrucciones habla su amigo como si de un heterónimo de Pessoa se tratara, confesando que en toda voluntad de suicidio, por más que se quiera intelectualizar con Vila-Matas, existe un patético proceso que causa una hilaridad diabólica y cruel en los otros, que se trata de justificar desde la culpa y el dolor.
Hay ciertos libros que se pueden leer desde la timidez, el recato o la desmesura; desde la llaneza o el delirio, y nada más peligroso, por cierto.
De todo ello y de la voluntad habla esta pequeña obra metaliteraria publicada tres años antes a la muerte de su autor, desaparecido, entiendo, en circunstancias muy diferentes.

Calificación: Interesante.
Tipo de lectura: Fácil, aunque a veces desagradable.
Tipo de lector: Aficionado tanto al periodismo como a la ficción.
Argumento: El suicidio como tentación literaria.
Personajes: Bien delimitados.
¿Dónde leerlo?: En el campo.


sep 9 2011

Conversación en La Catedral

Artículo escrito por: Augusto Prieto

La novela concebida como opera omnia, en la más pura tradición flaubertiana, embarcó a Mario Vargas Llosa en un ejercicio literario intenso, extenso y ambicioso, que consiguió llevar a puerto con la precisión y la minuciosidad de un maestro.
El mérito es enorme, porque Vargas Llosa era, cuando transcribió esta Conversación en La Catedral, un escritor joven; porque estaba en la periferia del vasto mundo del idioma español; porque ensayaba además renovar el género sin dejar de ser fiel a una herencia literaria sólida ni renunciar a la libertad de su universo personal. Por todo, el escritor peruano dicta una lección que hizo dar un paso de gigante a la literatura iberoamericana.
Una obra decisiva.
La construye con ráfagas, pero sin perder el hilo narrativo. Son retazos de conversaciones que se han encasquillado en las cabezas de los personajes y que regresan como vómito para poblar sus recuerdos. Dispuestas hábilmente, con acierto e inteligencia, obligan al lector a no dejarse llevar por la comodidad, desafiándole a esforzarse sobre la novela como el novelista lo hace en una composición sin fisuras, como se disfuerzan los personajes en vivir para nosotros esas vidas que componen una urbe, y un cosmos de sentimientos.
Porque hay una insistencia en cartografiar una ciudad, cuyos tonos coloreó Mario Vargas Llosa como lo hicieron otros escritores –Juan Goytisolo, Virginia Wolf- con otras ciudades infinitas, se escondan estas bajo los nombres de Lima, de Tánger o de Londres.
Dos hombres hacen balance de sus vidas en una conversación donde se mezcla lo contado con lo escuchado y lo vivido, dilatándose a un presente inamovible que los tiene atrapados, que es la ciudad, que son las circunstancias que definen un país multiforme y complejo, con numerosas cuentas pendientes que saldar que el novelista pone negro sobre blanco.
Conversación en La Catedral está compuesta sobre una estructura firme y compleja, como las grandes sinfonías o las más poderosas pinturas murales.
Es una novela grande. Reflexiva sobre la condición humana.

Calificación: Obra maestra.
Tipo de lector: Cualquier lector con inquietudes debería proponerse leerá.
Tipo de lectura: Requiere atención pero no es oscura.
Argumento: Riquísimo.
Personajes: Extraordinariamente atractivos.
¿Dónde puede leerse?: En Lima, claro.
¿Dónde encontrarlo?: En cualquier librería de Hispanoamérica.