jul 5 2012

No te olvides de recordar

Artículo escrito por: Gabriel Ramírez Lozano

Querer entender el mundo desde lo enorme es una opción. Querer entenderlo desde lo particular, desde la miniatura, es otra. ¿Qué es mejor? La respuesta tiene que ver con el talento del que muestra. Y en el caso de Peter Kuper esta se acerca a la alternativa de lo personal, de lo íntimo, de lo bueno convertido en grandioso.
Kuper es un dibujante magnífico y un narrador con oficio y duende. Desde sus propias experiencias nos cuenta una época de la historia norteamericana y fija las bases de lo que puede llegar a ser, del camino que seguimos transitando muchos.
El dibujo es la palanca que mueve el mundo de Kuper en No te olvides de recordar (título que nos hace pensar en una famosísima frase del guión de la película Memento). Aunque es la trama de esta novela gráfica lo que aporta el combustible suficiente para que la maquinaria funcione al 100 %.
Se mezclan recuerdos, ideas abandonadas, el mundo editorial, la relación de pareja, la paternidad, desafecciones ideológicas, obsesiones y amistad. Se mezclan para que el resultado sea atractivo, divertido y, ciertamente, profundo.
Peter Kuper es un autor de novela gráfica de primera categoría y cualquier aficionado al cómic debe asomarse a sus viñetas para saber cómo está la cosa en EEUU y su posible evolución.
Utiliza el blanco y negro para representar el tiempo actual y un tono rojizo cuando quiere recordar o imaginar (en esta obra);  lo que ayuda al lector a seguir  un ritmo narrativo  que impone el autor, no difícil, aunque sí exigente. El trazo, aunque lo modifica en ocasiones dependiendo de lo que cuenta, es cuidado y detallista. Todo se encuadra en un diseño de página que recuerda al resto de su obra.

Calificación: Muy bueno.
Tipo de lector: Adultos.
Tipo de lectura: Muy divertida.
Argumento: Se llega a un lugar porque el camino lleva hasta allí.
Personajes: Muy bien perfilados.
¿Dónde puede leerse?: En Central Park.
¿Dónde puede comprarse?: En tu librería habitual. No olvides que en las bibliotecas públicas se puede encontrar.


jun 10 2012

Crónicas de Jerusalén

Artículo escrito por: Gabriel Ramírez Lozano

Después de Pyongyang, Shenzhen y Crónicas Birmanas, Guy Delisle entrega Crónicas de Jerusalén en las que nos cuenta cómo fue su estancia en Israel durante dos años acompañando a su mujer.
Delisle se integra en el escenario y logra desde la ironía o la gravedad (dependiendo de los casos) mostrar un país lleno de contradicciones, injusticiasy situaciones completamente delirantes.
Con un trazo sencillo (al que nos tiene acostumbrados) aunque no exento de detalles suficientes y una técnica narrativa muy cuidadosa con el ritmo del conjunto y de cada página, nos enseña Israel en todo su esplendor y decadencia.
El tebeo es estupendo. Más en la línea narrativa de Pyongyang y de la madurez de las Crónicas Birmanas. Se acerca a una guía de viaje vital en la que impera el sentido común de una mirada que sabe reposar sobre lo importante que no siempre es lo más pomposo.
Los colores, aunque discretos en su mayor parte, se utilizan con gran acierto. No sólo matizan la luz escénica sino que sugieren esa luz que el autor maneja de forma emocional al contar lo que vio. Sólo las estridencias (todo en amarillo) resaltan sobre el conjunto.
Aporta el autor algunos datos curiosísimos a lo que ya sabemos sobre Israel; otras veces, tan sólo constata lo que ya es conocido o intuido, y deja algunas páginas que reproducen las opiniones de los palestinos y de los israelitas, de los judíos, cristianos o árabes, de los militares y sacerdotes.
Excelente tebeo de un dibujante que está empeñado en hacerse más grande cada día.

Calificación: Excelente.
Tipo de lectura: Más divertida no puede ser.
Tipo de lector: Esto puede leerlo cualquiera. Y le gustará.
Argumento: La madre de todos los desastres se llama Israel.
Personajes: Episódicos y deslumbrantes. Y él mismo. El autor digo.
¿Dóde puede leerse?: Frente al Muro de las Lamentaciones para entender lo que pasa.
¿Dónde puede comprarse?: En tu librería habitual.


jun 10 2012

Tú me has matado

Artículo escrito por: Gabriel Ramírez Lozano

En España tenemos un buen número de dibujantes que apuntan excelentes maneras. Uno de ellos es David Sánchez. Buen trazo y guiones que hacen al lector traspasar esa línea tan fina que separa el bien del mal, lo bello de lo horrible, lo sensual de lo sórdido; en definitiva, el lado amable del mundo y su opuesto.
Tú me has matado es un tebeo que descoloca en un primer momento y que deja cada cosa en su sitio (incluido al lector) al finalizar. David Sánchez elige una narración circular para decir lo que quiere. Al menos, esa es la sensación, porque, aunque la figura del círculo aparece finalmente, lo que hace es abrir el compás y señalar la forma sin una continuidad narrativa clara. Esto aporta al tebeo un ritmo muy interesante que no se pierde en ningún momento. Los personajes se van construyendo desde la maldad, desde la violencia. Los que no comienzan en ese punto acaban en él. Porque todos son culpables de que el mundo sea una pocilga, de que todos matemos a todos. Todo se mezcla para dar como resultado la misma cosa. Dios, la muerte, sexo, depravación, falta de comunicación, justicia, abusos. La conversación entre Alonzo y un psiquiatra (este termina dejándose ver como asesino de niños) no tiene desperdicio. La conclusión es que el final es uno sólo y que nada puede hacerse en una situación como la que enseña el autor.
David Sánchez suma una zona surrealista, casi onírica, que aporta una buena dosis de credibilidad a  la narración. Sin esa duda sembrada en los lectores (a través de sus personajes que, también, dudan sobre lo que es y no es) lo contado sería muy difícil de sostener. De este modo, la cosa aguanta bien.
El autor se encarga del color. Otro de los aciertos del cómic. Las gamas van modificándose a medida que el relato lo va demandando y el lector tiene una agarradera narrativa para seguir el hilo sin problemas.
En definitiva un buen cómic de un buen autor al que habrá que seguir la pista.

Calificación: Bueno.
Tipo de lectura: Fácil aunque el tebeo exige volver a él.
Tipo de lector: El que se atreva con cosas diferentes.
Argumento: Entre Dios que no aparece y los hombres y mujeres que sí que están, el mundo es un desastre.
Personajes: Episódicos. Se explican unos a otros.
¿Dónde puede leerse?: En la Ruta 66 mientras tomas café en un bar de carretera.
¿Dónde puede comprarse?: En la feria del libro de Madrid. O en cualquier librería.


may 26 2012

Nadie es más que nadie

Artículo escrito por: Gabriel Ramírez Lozano

Miguel Ángel Revilla es político. Ha sido durante algunos años presidente de la comunidad cántabra. Y, sobre todo, es un tipo divertido, campechano y buena gente.
No suelo leer este tipo de libros en los que los políticos cuentan sus batallitas y sus grandes logros. Me aburren mucho y no recibo a cambio de mi atención nada que merezca la pena. No los leo porque, además, suelen estar muy mal escritos.
Sin embargo, en este caso, cuando abrí el libro y comencé a leer no pude dejar de hacerlo hasta el final. Entre otras cosas porque me pareció ver mucha verdad desde las primeras páginas. El libro no está mal escrito aunque no es ninguna demostración de gran calidad literaria. Lo que aporta desde un punto de vista artístico es cero (tampoco creo que hubiera esa intención por parte del autor). Pero es tremendamente divertido. Revilla lo salpica de anécdotas entrañables; de recuerdos que van de la niñez a su madurez como persona y político; de retratos accesibles de personajes de suma importancia (el rey de España, presidentes de la nación o políticos de diverso pelaje). Hasta aquí un libro más. Pero lo que diferencia este libro de todos los demás es la honestidad y la cercanía con la que nos llega una información que no nos cambiará la vida, pero que, sin embargo, nos recuerda que detrás de un cargo político (a veces y sólo a veces) encontramos a una persona normal y corriente. La solemnidad queda al margen, afortunadamente.
Como todos estos libros, incluye algunas fotografías del autor. Siendo niño, joven, político, padre y esposo. No aportan nada de nada como suele pasar.
Me quedo con un aspecto que me ha parecido especialmente sugerente. La relación de Revilla con el fundador de ETA cuando la banda armada no existía. Y, por otro lado, ese mensaje que envía Revilla que viene a decir que sin esfuerzo nada es posible. Un esfuerzo que se convierte en conflictos con los más poderosos y, sobre todo, con uno mismo.
Que nadie espere una sola frase para anotar. Que nadie espere confesiones incendiarias. Que nadie espere algo que no sea un rato de entretenimiento. Que nadie lo espere, pero si tienen un rato, no dejen de leer un más que agradable volumen lleno de honestidad.

Calificación: Interesante y divertido.
Tipo de lectura: Muy sencilla.
Tipo de lector: Cualquiera que este intersado en echar un vistazo a la España de hoy.
Argumento: Revilla y sus anchoas.
¿Dónde puede leerse?: De camino a Santander. No en AVE porque les dejaron colgados.
¿Dónde puede comprarse?: Dadas las fechas, en la Feria del Libro de Madrid. Hay que visitarla y dejarse unos euros.


may 20 2012

Te vas a reír cuando te lo cuente

Artículo escrito por: Daniel Glez. Irala

De una localidad de Albacete es el autor, Félix J. Velando, de este descacharrante libro. Publicista de estudios y guionista de profesión. Estos nueve relatos editados por La Página van de la sátira blanca a lo coral; de esta primera tendencia vemos ramalazos del mejor humor de Joaquín Reyes y su famoso grupo Muchachada Nui, mientras que la coralidad recuerda al mejor José Luis Cuerda; son cuentos éstos irreverentes y hasta cierto punto marcianos por lo explosivo de su propuesta sobre el cotidiano delirante; cuentos fraguados en una espontaneidad trabajada y que da mucho de sí, tiernos y crueles como el de la novia de Elvis, brillantes como el increíble y sugerente Pezones, que en realidad podría ser segunda parte (y no última) de Una noche en la tele, en tanto en cuanto ambos comparten a un tal Peralada, un contra alter ego nada ocasional.
Es difícil encontrar verdadero sentido del humor en la literatura en España, y este libro la tiene. En sus páginas hay algo más que un buen chiste, una voluntad, si acaso algo reiterativa, por contar las cosas con gracia; tiene en su ligereza y aparente falta de pretensiones a su mejor aliado y maneja el tiempo con gran solvencia, arrancándonos la carcajada tras varias sonrisas solapadas, por acumulación, sabe reírse de y con lo excesivo y sesudo en literatura, aportando una visión que desacraliza tantos altares encumbrados por un afán supuesto de trascendencia. Además sabe jugar bien con las palabras sin caer en el galimatías.
Relatos muchos rurales con personajes de la capital que tiran para el terruño, coralidades que no se entienden más que desde una firme actitud de crear y crear personajes que definen un mundo cercano y lejano a la vez, borroso y nítido, como la vida misma.

Calificación: Muy divertido.
Tipo de lector: Dispuesto a no dejar títere con cabeza.
Tipo de lectura: Agradecida.
Argumento: Nueve historias más sobre lo humano que sobre lo divino.
Personajes: Risibles.
¿Dónde leerlo?: En la Roda, mientras compramos Miguelitos.


may 7 2012

El amante de Lady Chatterley

Artículo escrito por: Gabriel Ramírez Lozano

Hunt Emerson adapta la novela de D. H. Lawrence para convertirla en un cómic. Lo hace desde el territorio de la prohibición de este texto durante treinta años, desde el encausamiento de la obra promovida por el Acta de Publicaciones Obscenas, desde la cantidad de disparates que se han dicho sobre ella. Y logra un cómic muy divertido, transgresor y satírico.
La lectura es sesgada ya que el autor no busca reproducir con exactitud lo que dice el texto original. Más bien intenta responder al puritanismo y, sobre todo, a las lecturas erróneas que se han hecho. No obstante, sin ser fiel, se acerca mucho a lo que podría ser la trama. Eso sí, lleno de detalles que en la novela no están escritos, pero están. Sugeridos siempre cuando el lector sabe comprender la psicología de los personajes.
El dibujo se acerca a la caricatura y se llena de detalles que elevan cada línea de diálogo un par de escalones por encima de lo literal. Un guardabosques brutal que visto a través de los ojos de la protagonista se convierte en un galán. Un marido completamente torturado y absurdo (antes y después de la guerra). Lady Chatterley desbocada ante un mundo nuevo que le hace sentir viva. Una sociedad hipócrita y terrible con la mujer.
Es patente que el autor procede del campo underground. Por su ingenio, por su falta de buenos modales al tratar a un tipo de lector, por su forma de ver esa parte ridícula del ser humano que no le permite ser feliz.
Este cómic es de esos que, los que tienen como un tabú el sexo, debe estar siempre a mano en la mesilla de noche. Más que nada como aviso a las lecturas obtusas de grandes obras de la literatura que esconden mucho más que lo que algunos son capaces de ver.

Calificación: Muy divertido.
Tipo de lector: Cualquiera aunque le va muy bien a curas, puritanos y gente así.
Tipo de lectura: Ligera. Pero cuidado; el cómic también hay que saber leerlo.
Argumento: El de la novela, pero más disparatado.
¿Dónde puede leerse?: En un bosque, claro.
¿Dónde puede comprarse?: Tiene unos añitos. Así que en librerías de lance. La opción de ir a la biblioteca pública es muy buena.


may 2 2012

El enredo de la bolsa y la vida

Artículo escrito por: Gabriel Ramírez Lozano

La literatura puede ser de gran altura y, a la vez, divertida. Quien confunde la buena literatura con llenar textos de palabras grandilocuentes, o con armar escritos que no entiende nadie (a veces, ni el propio autor), o con la escritura para listos; bien no sabe lo que dice, bien trata de poner listones imposibles diciendo que él ya los salto (mentira, seguro) convirtiendo la escritura en un gueto de acceso imposible.
Recuerdo que, hace ya muchos años, un tipo me afeó la escritura diciendo que el único artículo que se había escrito (se trataba de una revista de crítica literaria) para ser entendido era el mío. Que aquella era una publicación de pensamiento profundo. Le contesté que me daba una alegría muy grande y, por supuesto, no cambié una sola coma del texto. Aquel tipo se quedó tan ancho, se lo puedo asegurar. He de decir que lo que escribía ese señor era difícil de entender y no interesaba a nadie, era aburrido como un plomo. Y que la revista dejó de publicarse. Ese día decidí escribir lo que me diera la gana y, de paso, escapar de la masa de idiotas que chupan del mundo literario esgrimiendo, para ello, razones ridículas e inexplicables; que se rasgan las vestiduras cuando una novela triunfa sin ser una acumulación de frases enormes y llenas de un vocabulario imposible de digerir.
El enredo de la bolsa y la vida es el último trabajo de Eduardo Mendoza. Muy, muy divertido. Bien contado, estructurado con acierto y lleno de humor ácido, unas veces, humor que despierta ternura otras; y siempre fino.
El detective protagonista de las divertidísimas El laberinto de las aceitunas, El misterio de la cripta embrujada y La aventura del tocador de señoras (esta última algo más flojas que el resto que compone la serie), regresa a las páginas de un autor que parece escribir este tipo de novelas sin esfuerzo alguno. Es tal la potencia de la voz narrativa que, en ningún momento, el lector duda de su credibilidad. El detective, loco como una cabra y sin nombre conocido, utiliza un tono al narrar que, por inusual y ridículo, se ancla en la zona que el lector tiene como posible dentro de la narrativa moderna cuando el tipo de trabajo es delirante y extraordinario en su desarrollo.
Las páginas de este libro se salpican de situaciones sonrojantes para el común de los mortales, de diálogos esperpénticos, de personajes que rozan la estupidez desde su forma de vida.
Cuenta Eduardo Mendoza una historia en la que se mezcla una trama detectivesca completamente absurda, los problemas de la Barcelona actual y un mundo que el narrador convierte en la cola de un comedor social sea relevante o no la zona en la que se fije. El lector se ve obligado a reír entre disparate y disparate. Es una forma divertida de presentar la realidad que no queda al margen de la literatura,que no deja de obligar al lector a pensar en ese universo en el que, posiblemente, estamos inmersos y que no queremos asumir como propio.

Calificación: Muy divertido.
Tipo de lector: Cualquiera dispuesto a reírse de sí mismo. Jóvenes, adultos, abuelos y locos de atar.
Tipo de lectura: Ligera y llena de carcajadas.
Argumento: Rómulo el guapo, amigo del narrador, desaparece y el mundo se pone patas arriba.
Personajes: Redondos en su locura y en su ridiculez.
¿Dónde puede leerse?: En el Raval de Barcelona.
¿Dónde puede comprarse? En tu librería habitual.


abr 30 2012

Vida y opiniones del caballero Tristam Shandy

Artículo escrito por: Daniel Glez. Irala

Manejamos la edición de Akal Bolsillo, traducido el texto por López de Letona, y ya advertimos que no es la más recomendable, pero en fin. Moderna y rompedora para el siglo XVIII en que fue escrita e inspirada tanto en el Quijote de Cervantes como en la filosofía positivista de Locke, Tristram Shandy es una reflexión y un paso hacia delante, un empezar a cuestionarse lo arraigado como tradicional en literatura; se lee con placer y flema, sabiendo calibrar debidamente la belleza de un inadaptado narrador y narratario, que hace lo que le place en sus observaciones y pasos vitales, pero al que por otro lado le cuesta tanto la complacencia. Hay duques e historias de amor, diserciones sobre los humores del cuerpo y la mente, sobre nudos marineros, narices, bigotes; cuentos en espacios cerrados al mar y donde una escalera que no termina de recorrerse vaticina la mejor magdalena de Proust, es decir, aquella que sugiere la misma pereza que fruición, la misma egolatría, esta vez inglesa, canalizada hacia lo ácido e irónico, lo pudibundo y reseco.
Apenas se sabe si Trim nace y ya tiene un alma que todo lo orquesta y mira a un padre depresivo y su tío Toby, obsesionado por ofrecer progenie a una familia devastada por asteriscos que simbolizan los renglones torcidos del mundo. Porque aquí se cuestiona con simplicidad y ante lo que precisa ser encontrado. Si es verdad que la complejidad a veces provoca cierto estupor, uno no tiene por menos
que reír a mandíbula batiente sólo con la forma en que el padre y su tío se montan en sus rocines, quizás porque éstos simbolicen unos molinos de viento que a pesar de que se eviten a toda costa, no por ello dejan de existir.
Calificación: Maravillosa.
Tipo de lectura: Paciente, compleja.
Tipo de lector: Aficionado a los clásicos.
Argumento: Las acciones ¿pesan más que las palabras, o viceversa?.
Personajes: Bien.
¿Dónde leerlo?: Cerca de una tienda londinense de trajes de caballería, si es que existen.