may 26 2012

Nadie es más que nadie

Artículo escrito por: Gabriel Ramírez Lozano

Miguel Ángel Revilla es político. Ha sido durante algunos años presidente de la comunidad cántabra. Y, sobre todo, es un tipo divertido, campechano y buena gente.
No suelo leer este tipo de libros en los que los políticos cuentan sus batallitas y sus grandes logros. Me aburren mucho y no recibo a cambio de mi atención nada que merezca la pena. No los leo porque, además, suelen estar muy mal escritos.
Sin embargo, en este caso, cuando abrí el libro y comencé a leer no pude dejar de hacerlo hasta el final. Entre otras cosas porque me pareció ver mucha verdad desde las primeras páginas. El libro no está mal escrito aunque no es ninguna demostración de gran calidad literaria. Lo que aporta desde un punto de vista artístico es cero (tampoco creo que hubiera esa intención por parte del autor). Pero es tremendamente divertido. Revilla lo salpica de anécdotas entrañables; de recuerdos que van de la niñez a su madurez como persona y político; de retratos accesibles de personajes de suma importancia (el rey de España, presidentes de la nación o políticos de diverso pelaje). Hasta aquí un libro más. Pero lo que diferencia este libro de todos los demás es la honestidad y la cercanía con la que nos llega una información que no nos cambiará la vida, pero que, sin embargo, nos recuerda que detrás de un cargo político (a veces y sólo a veces) encontramos a una persona normal y corriente. La solemnidad queda al margen, afortunadamente.
Como todos estos libros, incluye algunas fotografías del autor. Siendo niño, joven, político, padre y esposo. No aportan nada de nada como suele pasar.
Me quedo con un aspecto que me ha parecido especialmente sugerente. La relación de Revilla con el fundador de ETA cuando la banda armada no existía. Y, por otro lado, ese mensaje que envía Revilla que viene a decir que sin esfuerzo nada es posible. Un esfuerzo que se convierte en conflictos con los más poderosos y, sobre todo, con uno mismo.
Que nadie espere una sola frase para anotar. Que nadie espere confesiones incendiarias. Que nadie espere algo que no sea un rato de entretenimiento. Que nadie lo espere, pero si tienen un rato, no dejen de leer un más que agradable volumen lleno de honestidad.

Calificación: Interesante y divertido.
Tipo de lectura: Muy sencilla.
Tipo de lector: Cualquiera que este intersado en echar un vistazo a la España de hoy.
Argumento: Revilla y sus anchoas.
¿Dónde puede leerse?: De camino a Santander. No en AVE porque les dejaron colgados.
¿Dónde puede comprarse?: Dadas las fechas, en la Feria del Libro de Madrid. Hay que visitarla y dejarse unos euros.


may 20 2012

Te vas a reír cuando te lo cuente

Artículo escrito por: Daniel Glez. Irala

De una localidad de Albacete es el autor, Félix J. Velando, de este descacharrante libro. Publicista de estudios y guionista de profesión. Estos nueve relatos editados por La Página van de la sátira blanca a lo coral; de esta primera tendencia vemos ramalazos del mejor humor de Joaquín Reyes y su famoso grupo Muchachada Nui, mientras que la coralidad recuerda al mejor José Luis Cuerda; son cuentos éstos irreverentes y hasta cierto punto marcianos por lo explosivo de su propuesta sobre el cotidiano delirante; cuentos fraguados en una espontaneidad trabajada y que da mucho de sí, tiernos y crueles como el de la novia de Elvis, brillantes como el increíble y sugerente Pezones, que en realidad podría ser segunda parte (y no última) de Una noche en la tele, en tanto en cuanto ambos comparten a un tal Peralada, un contra alter ego nada ocasional.
Es difícil encontrar verdadero sentido del humor en la literatura en España, y este libro la tiene. En sus páginas hay algo más que un buen chiste, una voluntad, si acaso algo reiterativa, por contar las cosas con gracia; tiene en su ligereza y aparente falta de pretensiones a su mejor aliado y maneja el tiempo con gran solvencia, arrancándonos la carcajada tras varias sonrisas solapadas, por acumulación, sabe reírse de y con lo excesivo y sesudo en literatura, aportando una visión que desacraliza tantos altares encumbrados por un afán supuesto de trascendencia. Además sabe jugar bien con las palabras sin caer en el galimatías.
Relatos muchos rurales con personajes de la capital que tiran para el terruño, coralidades que no se entienden más que desde una firme actitud de crear y crear personajes que definen un mundo cercano y lejano a la vez, borroso y nítido, como la vida misma.

Calificación: Muy divertido.
Tipo de lector: Dispuesto a no dejar títere con cabeza.
Tipo de lectura: Agradecida.
Argumento: Nueve historias más sobre lo humano que sobre lo divino.
Personajes: Risibles.
¿Dónde leerlo?: En la Roda, mientras compramos Miguelitos.


may 7 2012

El amante de Lady Chatterley

Artículo escrito por: Gabriel Ramírez Lozano

Hunt Emerson adapta la novela de D. H. Lawrence para convertirla en un cómic. Lo hace desde el territorio de la prohibición de este texto durante treinta años, desde el encausamiento de la obra promovida por el Acta de Publicaciones Obscenas, desde la cantidad de disparates que se han dicho sobre ella. Y logra un cómic muy divertido, transgresor y satírico.
La lectura es sesgada ya que el autor no busca reproducir con exactitud lo que dice el texto original. Más bien intenta responder al puritanismo y, sobre todo, a las lecturas erróneas que se han hecho. No obstante, sin ser fiel, se acerca mucho a lo que podría ser la trama. Eso sí, lleno de detalles que en la novela no están escritos, pero están. Sugeridos siempre cuando el lector sabe comprender la psicología de los personajes.
El dibujo se acerca a la caricatura y se llena de detalles que elevan cada línea de diálogo un par de escalones por encima de lo literal. Un guardabosques brutal que visto a través de los ojos de la protagonista se convierte en un galán. Un marido completamente torturado y absurdo (antes y después de la guerra). Lady Chatterley desbocada ante un mundo nuevo que le hace sentir viva. Una sociedad hipócrita y terrible con la mujer.
Es patente que el autor procede del campo underground. Por su ingenio, por su falta de buenos modales al tratar a un tipo de lector, por su forma de ver esa parte ridícula del ser humano que no le permite ser feliz.
Este cómic es de esos que, los que tienen como un tabú el sexo, debe estar siempre a mano en la mesilla de noche. Más que nada como aviso a las lecturas obtusas de grandes obras de la literatura que esconden mucho más que lo que algunos son capaces de ver.

Calificación: Muy divertido.
Tipo de lector: Cualquiera aunque le va muy bien a curas, puritanos y gente así.
Tipo de lectura: Ligera. Pero cuidado; el cómic también hay que saber leerlo.
Argumento: El de la novela, pero más disparatado.
¿Dónde puede leerse?: En un bosque, claro.
¿Dónde puede comprarse?: Tiene unos añitos. Así que en librerías de lance. La opción de ir a la biblioteca pública es muy buena.


may 2 2012

El enredo de la bolsa y la vida

Artículo escrito por: Gabriel Ramírez Lozano

La literatura puede ser de gran altura y, a la vez, divertida. Quien confunde la buena literatura con llenar textos de palabras grandilocuentes, o con armar escritos que no entiende nadie (a veces, ni el propio autor), o con la escritura para listos; bien no sabe lo que dice, bien trata de poner listones imposibles diciendo que él ya los salto (mentira, seguro) convirtiendo la escritura en un gueto de acceso imposible.
Recuerdo que, hace ya muchos años, un tipo me afeó la escritura diciendo que el único artículo que se había escrito (se trataba de una revista de crítica literaria) para ser entendido era el mío. Que aquella era una publicación de pensamiento profundo. Le contesté que me daba una alegría muy grande y, por supuesto, no cambié una sola coma del texto. Aquel tipo se quedó tan ancho, se lo puedo asegurar. He de decir que lo que escribía ese señor era difícil de entender y no interesaba a nadie, era aburrido como un plomo. Y que la revista dejó de publicarse. Ese día decidí escribir lo que me diera la gana y, de paso, escapar de la masa de idiotas que chupan del mundo literario esgrimiendo, para ello, razones ridículas e inexplicables; que se rasgan las vestiduras cuando una novela triunfa sin ser una acumulación de frases enormes y llenas de un vocabulario imposible de digerir.
El enredo de la bolsa y la vida es el último trabajo de Eduardo Mendoza. Muy, muy divertido. Bien contado, estructurado con acierto y lleno de humor ácido, unas veces, humor que despierta ternura otras; y siempre fino.
El detective protagonista de las divertidísimas El laberinto de las aceitunas, El misterio de la cripta embrujada y La aventura del tocador de señoras (esta última algo más flojas que el resto que compone la serie), regresa a las páginas de un autor que parece escribir este tipo de novelas sin esfuerzo alguno. Es tal la potencia de la voz narrativa que, en ningún momento, el lector duda de su credibilidad. El detective, loco como una cabra y sin nombre conocido, utiliza un tono al narrar que, por inusual y ridículo, se ancla en la zona que el lector tiene como posible dentro de la narrativa moderna cuando el tipo de trabajo es delirante y extraordinario en su desarrollo.
Las páginas de este libro se salpican de situaciones sonrojantes para el común de los mortales, de diálogos esperpénticos, de personajes que rozan la estupidez desde su forma de vida.
Cuenta Eduardo Mendoza una historia en la que se mezcla una trama detectivesca completamente absurda, los problemas de la Barcelona actual y un mundo que el narrador convierte en la cola de un comedor social sea relevante o no la zona en la que se fije. El lector se ve obligado a reír entre disparate y disparate. Es una forma divertida de presentar la realidad que no queda al margen de la literatura,que no deja de obligar al lector a pensar en ese universo en el que, posiblemente, estamos inmersos y que no queremos asumir como propio.

Calificación: Muy divertido.
Tipo de lector: Cualquiera dispuesto a reírse de sí mismo. Jóvenes, adultos, abuelos y locos de atar.
Tipo de lectura: Ligera y llena de carcajadas.
Argumento: Rómulo el guapo, amigo del narrador, desaparece y el mundo se pone patas arriba.
Personajes: Redondos en su locura y en su ridiculez.
¿Dónde puede leerse?: En el Raval de Barcelona.
¿Dónde puede comprarse? En tu librería habitual.


abr 30 2012

Vida y opiniones del caballero Tristam Shandy

Artículo escrito por: Daniel Glez. Irala

Manejamos la edición de Akal Bolsillo, traducido el texto por López de Letona, y ya advertimos que no es la más recomendable, pero en fin. Moderna y rompedora para el siglo XVIII en que fue escrita e inspirada tanto en el Quijote de Cervantes como en la filosofía positivista de Locke, Tristram Shandy es una reflexión y un paso hacia delante, un empezar a cuestionarse lo arraigado como tradicional en literatura; se lee con placer y flema, sabiendo calibrar debidamente la belleza de un inadaptado narrador y narratario, que hace lo que le place en sus observaciones y pasos vitales, pero al que por otro lado le cuesta tanto la complacencia. Hay duques e historias de amor, diserciones sobre los humores del cuerpo y la mente, sobre nudos marineros, narices, bigotes; cuentos en espacios cerrados al mar y donde una escalera que no termina de recorrerse vaticina la mejor magdalena de Proust, es decir, aquella que sugiere la misma pereza que fruición, la misma egolatría, esta vez inglesa, canalizada hacia lo ácido e irónico, lo pudibundo y reseco.
Apenas se sabe si Trim nace y ya tiene un alma que todo lo orquesta y mira a un padre depresivo y su tío Toby, obsesionado por ofrecer progenie a una familia devastada por asteriscos que simbolizan los renglones torcidos del mundo. Porque aquí se cuestiona con simplicidad y ante lo que precisa ser encontrado. Si es verdad que la complejidad a veces provoca cierto estupor, uno no tiene por menos
que reír a mandíbula batiente sólo con la forma en que el padre y su tío se montan en sus rocines, quizás porque éstos simbolicen unos molinos de viento que a pesar de que se eviten a toda costa, no por ello dejan de existir.
Calificación: Maravillosa.
Tipo de lectura: Paciente, compleja.
Tipo de lector: Aficionado a los clásicos.
Argumento: Las acciones ¿pesan más que las palabras, o viceversa?.
Personajes: Bien.
¿Dónde leerlo?: Cerca de una tienda londinense de trajes de caballería, si es que existen.


abr 26 2012

Antología de Mingote

Artículo escrito por: Daniel Glez. Irala
Aprovechando su desaparición, el diario ABC adjunta a la compra del periódico dominical, este libro con sus viñetas, que son historias, que son reflexiones sobre lo cotidiano en el sentido más amplio de la palabra. Culto e ingenioso, Antonio Mingote empieza a dibujar y a escribir como producto del espíritu irreverente de La Codorniz, una revista que hizo de la consigna silogística caja es a cajón,
lo que cogín es a x, su fórmula más protestona y satírica; eran tiempos difíciles para muchos donde Tono o Mihura hacían esas travesuras tan deliciosas como generosas en torno a lo actual y atemporal del españolito de a pié.
El libro combina viñetas y chistes más intelectuales con otros más ideológicos en que deja ver gran riesgo en temas tan controvertidos como el de la banda terrorista ETA, gracias a los cuales empatizó con gran cantidad de coetáneos como Alfonso Ussía y Jaime Campmany, con los que compartía tribuna y momentos de relajo y disfrute en los cafés de Madrid.
De dibujo sencillo y en ocasiones rozando el esquematismo que da la prisa, el autor estaba más curtido en el oficio de tomar el pulso a la calle de lo que en principio y por este tomo, pudiera parecer; trabajador del humor incansable, sus viñetas para el periódico valen más en este sentido que en el puramente artístico, y quizás esto sea debido a que era un factótum que se trabajaba muy bien los
guiones antes de ejecutar y sabía a su vez improvisar, mostrando la suficiente espontaneidad como para que el acabado tuviese no sólo gracia, sino sentido crítico.
Calificación: Interesante, se agradecería mayor amplitud en cuanto a cantidad.
Tipo de lector: Fans de Mingote y del humor negro en clave blanca.
Tipo de lectura: Rápida y a la vez reflexiva.
Argumento: Esa cosa tan rara llamada España.
Personajes: De hoy y de siempre.
¿Dónde leerlo?: En la estación de Metro de Retiro, cuyas paredes son todo un homenaje.


mar 30 2012

Un poco antes de la fortuna

Artículo escrito por: Gabriel Ramírez Lozano

Este es un buen cómic. Porque el guión está diseñado con inteligencia y oficio y porque el dibujo está más que cuidado (el uso del color es, especialmente, atractivo). Lo firman Dupuy, Berberian y Denis. Los dos primeros son dibujantes. El tercero es el guionista.
Un poco antes de la fortuna cuenta cómo Etienne gana un premio de loteria, cómo antes de cobrar el premio el mundo comienza a girar muy rápido; cómo todo se desvirtúa ante la llegada de una fortuna. Obsesiones, miedos, delirios, trampas; el cómic va progresando de la mano de los personajes y de las situaciones que, bien planteadas, acaban bien rematadas.
Los autores logran que un asunto sin demasiado interés termine atrapando al lector. A cualquier lector.

Calificación: Bueno.
Tipo de lectura: Divertida.
Tipo de lector: De 15 años en adelante.
Argumento: La vida es una tómbola.
¿Dónde puede leerse?: En la cola de la administración de lotería.
¿Dónde puede comprarse?: En tu librería habitual. Recuerda que las bibliotecas públicas tienen un gran fondo de todo tipo de libros que puedes utilizar.


mar 26 2012

Lloyd Llewellyn

Artículo escrito por: Gabriel Ramírez Lozano

Piensen en un cómic que tiene como protagonista a un detective privado que acumula todos los ingredientes propios de un personaje así. Añadan las inevitables chicas (fatales, bellas, tontas, monumentales, cariñosas, inteligentes, astutas o lo que sea, pero señoritas) de un cómic costumbrista. Una vuelta de tuerca más. Sumen seres extraterrestres, situaciones que hacen de la realidad un juego de niños.
Pues eso en lo que están pensando es el trabajo de Daniel Clowes. Divertido, sarcástico, crítico y lleno de frases insolentes, inrreverentes y todo lo ue empiece por i.
En el volumen titulado Crímenes, marcianos y mujeres muy, muy salvajes, se integran las historietas editadas entre 1986 y 1988 por este autor.
Es posible que no sean las mejores (son las más antiguas), pero son buenas y marcan la evolución del autor.
Los personajes son estupendos, estereotipados, escandalosos y todo lo que quieran añadir que empiece por e. Sí, algo estúpidos también. Pero están rematados con acierto y cierta profundidad.
El dibujo es sencillo aunque sugerente. La expresividad de los rostros es notable y, muchas veces, se acerca a la caricatura. Cosas del costumbrismo. El nivel de detalle es el adecuado.
Daniel Clowes es un autor muy interesante al que hay que seguir la pista. Como si fuésemos el mismísimo Lloyd Llewellyn.

Calificación: Muy divertido.
Tipo de lectura: Entretenida.
Tipo de lector: Desde los 15 años en adelante. Amantes de la novela negra y las series B de cualquier cosa.
¿Dónde puede leerse?: En un bar de mala muerte.
¿Dónde puede comprarse?: En tu librería habitual.