mar 25 2013

Memorias de un hombre en pijama

Artículo escrito por: Gabriel Ramírez Lozano

Durante poco más de un año, Paco Roca publicó una tira semanal en el diario Las Provincias. La editorial Astiberri las publica, ahora, en el libro titulado Memorias de un hombre en pijama.
El autor agarra un asunto y lo desarrolla. El asunto puede ser casi insignificante o profundo, personal o de carácter universal; desarrollado desde la ironía, desde la naturalidad de alguien que asume su vida como algo que le pasa a cualquiera. En este sentido, el libro recuerda algo a los trabajos de Guy Delisle.
Es este un libro que puede leerse por partes, desde el principio o de atrás hacia delante, un libro en el que se encuentran siempre matices distintos en las relecturas. Muy divertido.
Otra faceta más de un autor que se coloca, definitivamente, a la cabeza de los autores de cómic españoles.

Calificación: Muy divertido.
Tipo de lector: Cualquiera que quiera pasar un buen rato.
Tipo de lectura: Amable y fácil.
¿Dónde puede leerse?: En casa y en pijama.
¿Dónde puede comprarse?: En tu librería habitual.


ene 28 2013

Trece fábulas y media y Fábula decimocuarta

Artículo escrito por: Gabriel Ramírez Lozano

La fábula es un relato del que el lector puede arrancar una enseñanza que le sirva para vivir de otro modo o, al menos, para mirar de otro modo las cosas. En las fábulas los rasgos de los personajes son escasos, incluso únicos. Y, tanto ellos como lo que sucede están al servicio de lo que queda en el texto de forma esencial en forma de alegoría.
Juan Benet, uno de los mejores escritores que ha dado la literatura española el siglo XX, escribió Trece fábulas y media a principio de los años ochenta. En 1991 publicó la decimocuarta. En la edición de Alfaguara de 1997 ya aparecen juntas. Todas ilustradas con collages de Emma Cohen, excepto la decimocuarta que está acompañada de una ilustración de Eugenio Benet.
El libro de Juan Benet es delicioso. Cada fábula parece estar cortada con la precisión de la pluma afilada de un genio. Todas ellas carecen de esa moraleja tan característica en el género (que en estas fábulas de Juan Benet hubieran sido como garrapatas en el texto -eso diría él con seguridad). Es esta una característica de los relatos que los diferencia del resto.
Los temas tratados se repiten de forma casi obsesiva. La muerte, el destino, las apariencias, Dios, la religión; aunque son la muerte y el destino los asuntos que sirven de hilo conductor al conjunto de los relatos de este volumen. Esto, tan grueso, lo trata Benet con una ironía exquisita y llega a rozar la mofa cuando el tema es más profundo. Sonrisas para lo leve, carcajadas para lo solemne. Casi nada merecía seriedad en la literatura de Juan Benet. Sólo la propia literatura.
Lo que se encontrará el lector es un destino del que no podemos deshacernos, la condena que supone querer parecer lo que uno no es y se queda como estigma, la muerte como único sentido de la vida, lo ridículo de la leyenda o el mito y del que cree en ello, la versatilidad del futuro. Incluso encontrará una de las fábulas en inglés. Las cosas de Benet. Aprendió ese idioma para poder leer a su admirado Faulkner y nos dejó una reflexión estupenda utilizando lo aprendido.
Trece fábulas y media y Fábula decimocuarta (la media llega de un doble desenlace en la décima) es un libro que cualquier amante de la literatura y del lenguaje debe echar un vistazo. Un monumento a la reflexión literaria.

Calificación: Excelente.
Tipo de lectura: Reflexiva y muy amena.
Tipo de lector: Aquel que esté interesado en reflexionar desde el texto literario.
¿Dónde puede leerse?: En Madrid. Aunque todo pasa fuera a Benet se le debe leer en Madrid. Región queda algo retirado para el que escribe.
¿Dónde puede comprarse?: En tu librería habitual.


ene 4 2013

Todos mis amigos están muertos

Artículo escrito por: Gabriel Ramírez Lozano

El que escribe localizó este pequeño cómic en una biblioteca municipal. Le resultó extraño que un libro con ese formato, con ese tipo de ilustraciones y tan delgadito estuviera colocado en la comiteca de adultos. Parecía más cosa de niños. Y no pudo contenerse, abrir el libro y echar un vistazo al interior. Por si tenía que cambiar el libro de estante, más que nada. La sorpresa fue enorme porque encontró uno de los libros que más le han hecho reír de cuantos ha leído (y eso no es poco). Risa desde la tristeza que provoca la soledad, lo inevitable, la ausencia, desde la relaciones inventadas, desde las relaciones imposibles, desde la realidad disfrazada de realidad (de otra, claro).
Jory John y Avery Monsen son los autores. Y un par de locos maravillosos. Escribir Todos mis amigos están muertos e ilustrarlo tan estupendamente bien sólo lo puede hacer alguien con un punto de genialidad.
Con este cómic se puede reír, llorar o lo que sea, en dos minutos y medio. Es el tiempo que tardé en leerlo por primera vez. Pero las reflexiones a las que te lleva son eternas. La vida, la muerte, las horas perdidas ante un ordenador jugando a la amistad, la idea de pareja, la idea de soledad, la vejez, el cambio.
Todos mis amigos están muertos debería ser el regalo obligatorio en cumpleaños, santos, tanatorios y fiestas navideñas. Fantástico, divertido y conmovedor.

Calificación: Estupendo.
Tipo de lectura: Rápida. Cada vez que se abre el libro es una distinta.
Tipo de lector: Cualquiera que sepa reírse de la mierda que es este mundo.
Argumento: Esto es lo que hay.
Personajes: La humanidad. Los animalitos. Todo, todo, todo.
¿Dónde puede leerse?: Cualquier lugar del mundo.
¿Dónde puede comprarse?: En tu librería habitual. Regalar un libro siempre viene bien. Si no le gusta te lo lees tú mismo.


dic 27 2012

El enredo de la bolsa y la vida

Artículo escrito por: Daniel Glez. Irala

Hay autores que se divierten escribiendo, y eso es muy de agradecer dados los tiempos que corren. Eduardo Mendoza es, desde hace treinta años, uno de ellos. Sabe, desde la utilización de un narrador reconocible como loco y que ya hizo las delicias en la cripta embrujada y el laberinto de las aceitunas, montar una sátira quevedesca de los tiempos que corren, donde si no nos reconocemos, no es por falta de empatía precisamente.
La crisis económica, el boom de los bazares chinos, el terrorismo o el robo a un banco que burocratiza todo lo que toca, son algunos de los temas que con sorna y a través de la desaparición de un antiguo compañero de sanatorio, se nos advierten en escena de una forma disparatada, precisa y lúcida. Todo para no dejar títere con cabeza y ofrecernos bajo la apariencia de un malintencionado festín, toda una lección de realidad.
Eso y unos personajes afines a la voz principal; desde la adolescente Quesito, pasando por la suerte de curandero del sentido común, el timador Pollo Morgan o hasta la trasnochada femme fatale Lavinia Torrada, nos vehiculan la trama de un modo claro y poco dado a artificios, y es que por mucho que algunos sean secundarios, lo son de lujo en tanto en cuanto cada uno va a la suya; desde el colombiano que quiere participar en una película cuyo director no sabe lo que es una escaleta a políticos que actúan en la sombra poderosa como artífices coadyuvantes.

Calificación: Divertidísima.
Tipo de lectura: Ágil, dinámica.
Tipo de lector: Dispuesto a emborracharse de gracia.
Argumento: El detective y su desventurada vida a raíz del encuentro con un amigo del sanatorio años ha.
Personajes: Perfectos.
¿Dónde puede leerse?: En una biblioteca del Raval, sin levantar sospechas.


oct 8 2012

Kabul Disco (Cómo no fui secuestrado en Afganistán)

Artículo escrito por: Gabriel Ramírez Lozano

Primer tomo de Kabul Disco firmado por el dibujante Nicolas Wild en el que se narra su estancia en Afganistán.
En plena crisis creativa y económica encuentra una oferta de una sociedad dedicada a las actividades culturales y publicitarias de ese país y accede a viajar. Una estancia que debería llegar a tres meses se dilata en el tiempo y las experiencias de Nicolas Wild van tomando forma y hondura.
Recuerda mucho, este cómic, a la serie en la que lleva trabajando algunos años Guy Delisle y es, tal vez, excesivamente deudora de la misma. Pero el trabajo de Wild es excelente y toma personalidad propia desde la primera viñeta.
Adaptación al entorno, disfrute del mismo, enfrentarse a una cultura diametralmente opuesta, los amigos que son expatriados, el ritmo de trabajo endiablado y una ironía finísima acompañan la narración. Una narración con buen ritmo que se desplaza con un aprovechamiento del papel muy inteligente que hace resaltar lo importante, sugerir lo esencial y mostrar los detalles de un viaje iniciático espléndido.
El trazo del dibujo es sencillo aunque no deja escapar nada importante. Un blanco y negro que juega con los tonos y las sombras es un acierto artístico indudable. Y el guión es muy divertido.
Este es un trabajo que gustará a todo tipo de lectores. Incluidos los amantes de la novela gráfica. Merece la pena.

Calificación: Muy bueno.
Tipo de lectura: Muy divertida. Fácil.
Tipo de lector: Cualquiera.
Argumento: Sobrevivir en cualquier parte del mundo no es un milagro.
Personajes: Muy bien perfilados.
¿Dónde puede leerse?: Afganistán está lejos. sería lo suyo, pero, dadas las circunstancias, en casa, con tranquilidad y un café cerca, es suficiente.
¿Dónde puede comprarse?: En tu librería habitual. Que para eso están.


oct 1 2012

Esperanza: una tragedia

Artículo escrito por: Laura Kvaternik
Shalom Auslander es un rebelde, un agitador. Un adolescente con ganas de tocar las narices. Puedo afirmarlo con tan solo conocer el título de su primera novela, Lamentaciones de un prepucio
(pendiente de lectura), y el contenido de la segunda, Esperanza: una tragedia.
Educado en la ortodoxia judía, este columnista de importantes publicaciones estadounidenses como The New York Times y The New Yorker, se rebela contra su pueblo a través de la literatura. Y
lo hace con descaro y con un humor exquisito que escandalizará a muchos, pero que provocará en el resto de sus lectores unas sonoras y sanísimas carcajadas.
Yo me quito el sombrero ante esta novela; por su argumento sorprendente, por las ideas fascinantes que plantea, por las escenas desternillantes que protagoniza el desgraciado de Kugel… Y, ante
todo, por alcanzar todas estas pretensiones con una simplicidad solemne, alejándose de esa sobrecarga que a menudo nos hace pesadísimas lecturas potencialmente buenas.
Esperanza: una tragedia es una radiografía de la culpa en nuestra sociedad y, especialmente, en las entrañas del pueblo judío. A Solomon Kugel le corroe la culpa por haber traído a su hijo a este
mundo (Lo siento son las primeras palabras que le dirigió al nacer).
También le corroe el odio hacia la culpa que siente su madre por haber sido otros judíos, y no ella, las víctimas del Holocausto, hasta el punto de afirmar que sí lo fue cuando, en realidad, nació pasada
la Segunda Guerra Mundial. Por supuesto, a Kugel le corroe la culpa por ese odio a su madre y a sus raíces. Y es precisamente esa culpa la que le lleva a aceptar hospedar a dos viejas insoportables en su casa: una es su madre; la otra, una mujer que encuentra en su desván y que dice ser la mismísima Ana Frank. Todo ello a costa de su matrimonio. Porque sí, Kugel está casado. Kugel tiene una mujer, y un hijo inteligente, y un trabajo en el que destaca, y hasta una casa nueva. Kugel lo tiene todo, ¡debería ser feliz! Debería…, pero no lo es. Porque, sobre todo, a Solomon Kugel le corroe la esperanza. Eso es lo que le asegura su terapeuta, el excéntrico pero brillante profesor Jove, que considera la esperanza el mayor y más nocivo vicio de la raza humana. El opio del pueblo, que diría Marx.
Auslander nos presenta esta y otras fantásticas ideas con un envoltorio de ácida ironía, todo lo cual hace de esta rompedora novela un caramelo delicioso que conviene saborear.
Calificación: Brillante.
Tipo de lectura: Divertidísima.
Tipo de lector: Gente que aprecie lo políticamente incorrecto. Puritanos, absténganse.
Argumento: Un judío cansado de toda esa mierda del Holocausto que encuentra a Ana Frank en su desván intenta ser feliz.
Personajes: Excepcionales. Divierten tanto como irritan, o más.
¿Dónde puede leerse?: Cualquier lugar es bueno. Lugares en los que te sientas a disgusto, para aprender a tomártelo con humor.
¿Dónde puede comprarse?: En tu librería habitual o en la web de Blackie Books, una jovencísima editorial barcelonesa pionera en generar un fenómeno fan: http://www.blackiebooks.org/


sep 5 2012

Los muertos no se tocan, nene

Artículo escrito por: Daniel Glez. Irala

Rafael Azcona, conocido por ser el guionista de obras maestras del cine español de la mano de Berlanga y Bardem entre otros, en una época de posguerra que burlaba como podía la censura, la obra retrata sobre un fresco conocido por el provincianismo de su querido y natal Logroño, una fábula irreverente, llena de humor negro y con mimbres de iniciática por obra y gracia de Fabianito, poeta que suma sílabas de versos para reconvertirlos en de arte mayor y que compagina el amor platónico con una chica de su edad con sus frecuentes masturbaciones pensando en tía Abelarda.
La novela, como la película firmada por José Luis García Sánchez, mayormente dialogada, resulta ser una crítica feroz de lo que suponía y supone cualquier óbito por más que el fallecimiento se dé en alguien ya casi centenario; se critica a las familias que se visten de lo que no son o fingen con teatralidad lo que son, los cotillas que dan palmaditas en la espalda sin saber, el servicio de pompas fúnebres y su implacabilidad (tienen que tener lista la esquela antes del último suspiro),…
Todo ello mezclando juventud y vejez y haciendo ver por un lado que el final, tan presente en la edad adulta, no es más que parte del principio si lo ve un chaval de quince años con una libreta llena de paroxismos y contratiempos y que no está dispuesto a ser avasallado a las primeras de cambio.
Rafael Azcona, a quién también debemos en libro El repelente niño Vicente, sabía de sobra lo que es un buen personaje. Es una pena que en ocasiones se dejase llevar por lo fácil y tentador de determinadas situaciones. En cualquier caso hay genios a los que se les perdona todo.

Calificación: Buena.
Tipo de lector: Familiarizado con el humor negro, pero también con el costumbrismo.
Tipo de lectura: Simpática.
Argumento: El velorio de una eminencia de Logroño y los escarceos de su nieto.
Personajes: Bien trazados.
¿Dónde leerlo?: Junto al féretro de Juan Luis Galiardo, uno de sus últimos actores fetiche.


sep 3 2012

Te dejo es jódete al revés

Artículo escrito por: Gabriel Ramírez Lozano

Para cualquier lector, un libro tiene un momento reservado único y especial. Si hoy no puedes con Faulkner ya llegará el día que te lo tragues sin pestañear. ¿Cuántos muchachos renuncian a El Quijote durante su época escolar? Bueno, este es un mal ejemplo, porque, a pesar de lo que dicen unos y otros, son pocos los que encuentran huecos para la obra de Cervantes. Si alguien asegura haber leído El Quijote no se fíe de él. El caso es que los libros deben llegar en el momento justo. De no ser así, la lectura se atasca y no hay forma; o, lo que es peor, uno se traga una buena novela pensando que es una castaña pilonga.
Del mismo modo, cada autor tiene reservada la novela justa. Salinger no hubiera escrito nunca jamás Guerra y Paz. Esto tiene su cara amable (un buen autor encuentra la escritura y narra lo que la literatura necesita de él) y su cara espantosa (Sánchez Dragó no para de escribir por si hay suerte; pero nada, ni para él ni para el resto que sigue aguantando mecha con esos textos que presenta).
Purificación García, Señorita Puri en internet, ha encontrado su libro y, lo que es más importante, su público. Ha escrito una novela divertida, fácil de leer; ha dibujado un personaje muy vital que transita el universo de la narración con seguridad, acercando la vista a los lugares que le interesan y resultan ser comunes y fáciles de reconocer para los lectores; ha sabido utilizar un lenguaje acertado para conseguir lo que yo creo que es su gran objetivo: divertir al lector, divertirse ella y explicarse las cosas desde el lugar en el que más cómodas se sienten (autora y personaje). Porque este no es un libro que tienda a la profundidad (salvo en uno de sus últimos capítulos que, por cierto, no está nada mal) ni a utilizar recursos pomposos ni a servir de escaparate de ideas nunca vistas. Afortunadamente para los lectores, el interés es claro de principio a fin. Si hubiera sido de otra forma, si la autora se hubiera animado con algún alarde por el camino, la novela hubiera perdido toda la gracia.
Todo esto se convierte en un pequeño problema a medida que avanza la narración. Por una parte, se acumulan más tópicos de los que serían necesarios y, por otra, la autora comete alguna injerencia. Pero en un libro con esta vocación esto es un problema menor.
Un libro estupendo para pasar el rato, para disfrutar de un personaje sin pliegues, que narra sus peripecias sin buscar sorpresas baratas. Un libro estupendo para disfrutar de una forma de hacer literatura transparente. No todo tiene que ser Faulkner. No todo tiene que ser Cervantes. Además, casi nadie los lee. Digan lo que digan

Calificación: Muy, muy divertido.
Tipo de lectura: Más que agradable.
Tipo de lector: Creo que no podría excluir a nadie.
Personajes: Bien dibujados. No pierdan de vista a Simona.
Argumento: El mundo según Puri.
¿Dónde puede leerse?: Sobre una de esas cintas en las que ponemos los yogures antes de que nos cobren un IVA despiadado.
¿Dónde puede comprarse?: En tu librería habitual.