ago 1 2012

El hombre en busca de sentido

Artículo escrito por: Gabriel Ramírez Lozano

El testimonio de Viktor Frankl es aterrador y, al mismo tiempo, alentador. Narra su llegada y estancia en los campos de exterminio alemanes durante la época en la que los nazis obligaron al ser humano a preguntarse si después de todo aquello el arte era posible, la vida seguía siendo vida y el ser humano un ser racional. Lo hace intentando buscar explicaciones al comportamiento de unos y otros; explicaciones que -ya avisa el autor desde el principio- no terminan de convencer al lector que mira la escena instalado en un territorio ajeno que le impide tomar conciencia de lo ocurrido. Nadie puede llegar a comprender algo tan tenebroso puesto que es difícil, incluso, que una persona normal pueda creer que algo así pudiera ocurrir. Los campos de exterminio forman parte de las cloacas humanas que sólo una realidad terca han hecho real para la humanidad.
Divide la obra en tres fases buscando movimientos en las mentes de, sobre todo, los hombres (por una cuestión de experiencia personal limita a los varones su mirada) que fueron víctimas. Añade, al final, unos conceptos básicos de logoterapia que entran de lleno en la zona técnica de esta búsqueda. Aunque son las tres fases primeras las que hacen importante este libro.
No esconde Viktor Frankl su tendencia hacia lo sagrado tratándolo como un anclaje fundamental del individuo si quiere encontrar un sentido a su existencia. Sin Dios cerca es difícil encontrar la idea que acompaña el método de análisis psicológico que utiliza el autor.
El libro no es nada del otro mundo si nos fijamos en calidades literarias. Tampoco intenta serlo. La importancia de la obra, que es extraordinaria, llega desde el testimonio y de esa luz que se ve al final de un túnel casi eterno abierto por una banda de locos rodeados de poder que entendían el mundo de forma equivocada y destructiva.
Se pueden señalar frases, párrafos completos. Por su ternura, por su brutalidad, por inexplicables.
Un buen libro que edita Herder con prólogo de José Benigno Freire y traducido al español (con gran acierto) por Christine Kopplhuber y Gabriel Insausti.

Calificación: Excelente.
Tipo de lector: Con aguante.
Tipo de lectura: Fácil.
¿Dónde puede leerse?: A las puertas de una sinagoga.
¿Dónde puede comprarse?: En tu librería habitual.


feb 12 2012

Dibujos animados

Artículo escrito por: Daniel Glez. Irala

Primera novela de Félix Romeo, escritor zaragozano recientemente fallecido. La obra es una sucesión de pequeños relatos narrados con tremenda sequedad y donde afiches típicos de los 80 cobran nueva vida para mostrar un entorno desestructurado por culpa de tanta muerte; la grisura de la Transición democrática en pañales, toreros que causan hilaridad al ser cogidos por la bestia, militares que presumen de haber ido a la cárcel, una familiar loca que parece no estarlo, una puta a la que la madre del protagonista cose y zurce los vestidos con dos hijos.
Con este primer bosquejo literario, Romeo conoce sus primeros monstruos en forma de insatisfacción, coleccionando cromos de fútbol (ese deporte que tan poco entiende) o esnifando pegamento junto a unos recreativos, empieza a mostrarse lo fugaz e intrépido de una existencia, mostrada primero vicariamente a través de una identificación con el Correcaminos y el Coyote, para participar de ella de una forma irremediable cuando el chiquillo que escucha canciones de muerte en el tren entre risas de los soldados, decide ejercer de Brutus ante una Olivia discapacitada, ya que ésta tiene a una amiga que se llama Popeye, y no porque coma espinacas.
De un humor y aliento breve, aparece también el 23-F tal y como podía entenderlo un niño de entonces.
Como ocurre en Amarillo, el personaje podría ser Félix Romeo o cualquiera de nosotros, si bien se viene a la cabeza un dato importante: el autor fue condenado por insumisión ante la llegada del servicio militar; leer las disertaciones sobre el ejército y el santo que se niega a doblegar su fe, es más un ejercicio de cinismo, que una declaración de intenciones desde la que se entiende la escritura como una forma de ver el mundo propia y profundamente triste.

Calificación: Buena.
Tipo de lector: Aficionado a interpretar los espacios entre puntos.
Tipo de lectura: Sencilla.
Argumento: Sobre la vida de un niño atrapado entre ficciones.
Personajes: Bien dibujados.
¿Dónde leerlo?: Reinterpretando junto a niños un capítulo de Bob Esponja.


dic 4 2011

Libros en llamas: Historia de la interminable destrucción de bibliotecas

Artículo escrito por: Augusto Prieto

Escribe Diódoro que en la entrada de la biblioteca del Rameseum, en Tebas, podía leerse: “casa de los sueños del alma”, y Berosio, sacerdote y adivino, atestigua que antes del Diluvio Universal, la capital del mundo se llamaba Todos los Libros.
Desde el desaparecido primer libro de la humanidad, el improbable De nominubus animantium -en el que Adán nombraba todo lo que se movía en el jardín del Edén- sumergido bajo las aguas aquel Diluvio, hasta el incendio que devastó la biblioteca de Sarajevo, la historia de la humanidad es la enumeración de una encadenada destrucción de libros; incendios –provocados o fortuitos-, guerras, autos de fe, involuciones fanáticas, ignorancia.
Lucien X. Polastron investiga, recopila y enumera en un escalofriante ensayo extensamente documentado.
Y el estudio vuelve a recrear para nosotros paraísos de libros perdidos para siempre: las treinta y seis bibliotecas de Bagdad arrasadas por los mongoles; la destrucción de las colecciones del Templo del Sol, en el Cuzco, grabadas sobre planchas de oro y arrancadas de los muros por los hombres de Pizarro; la hecatombe de todos los códices aztecas de Méjico –todos- y posteriormente la de los libros mayas en Mesoamérica, que permitiría a García de Palacio pronunciar una afirmación escalofriante sobre las ruinas de Copán: creo que queda un solo libro, y lo tengo yo. El saqueo del Palacio de Verano de Pekín o la pérdida de la Biblioteca Imperial de Constantinopla.
En torno a 590, el papa Gregorio I ordena quemar todos –de nuevo todos- los libros que quedaban de la antigua Roma.
Destrucción, el número de obras perdidas para siempre es incalculable.
Pero cada catástrofe es la semilla de un nuevo renacer; como sucede con los mártires de las religiones monoteístas, las bibliotecas se suceden a sí mismas, a veces en el mismo lugar, recompuestas una y otra vez por fanáticos de los libros, en un alineamiento de eliminación-dispersión-acumulación interminable.
Libros en llamas es una fuente de bibliografía y documentación apabullante, su autor se pone incendiario hacia el final, censor de las modernas destrucciones de libros, ignoradas por los ciudadanos y ordenadas por las grandes instituciones públicas o inducidas por la nueva tecnología, oscureciendo con su ingenio el futuro de las colecciones de soportes digitales y microfilmados; juntando las calamidades de ficción compuestas en la literatura y a los escritores pirómanos que aconsejan la desaparición como paso a un nuevo renacer.
Libros en llamas. Historia de la interminable destrucción de bibliotecas, ha sido premio de ensayo de la Societé de Gents de Lettres en 2004, y ha sido editado con el apoyo de la Embajada de Francia en Méjico.

Calificación: Muy interesante.
Tipo de lector: Bibliófilos e investigadores.
Tipo de lectura: Técnica pero chispeante y sencilla.
Argumento: La Historia de la humanidad.
¿Dónde puede leerse?: En/frente a una biblioteca; en la corniche de Alejandría.
¿Dónde encontrarlo?: Pídelo en tu librería habitual.


oct 30 2011

El último emperador

Artículo escrito por: Augusto Prieto

El esplendor de la película con éste título (1987), de Bernardo Bertolucci, encubre con su brillo desmesurado a una personalidad antipática, destruida por los sucesos de su infancia, las memorias empañadas por la manipulación de un ser débil y despreciable, convertido en hombre nuevo por la gracia de la reeducación comunista.
Pu Yi Aisin-Gioro murió como simple ciudadano de la República Popular China en 1967, había nacido hijo de un príncipe en 1906, dos años más tarde fue entronizado como Hsuan Tung, el Dragón Sagrado, emperador del Gran Chin, Hijo del Cielo y Señor de los Diez Mil Años. Las circunstancias de su vida fueron excepcionales e ingratas.
Su autobiografía es manipuladora y engañosa, porque más allá del alucinante retrato que hace de la última corte imperial en la Ciudad Prohibida, la narración se limita al relato sesgado de una sucesión de acontecimientos históricos y termina con una complaciente auto justificación. Pero la escritura no puede encubrir a un hombre sin personalidad ni proyectos políticos, cruel, frágil y desgraciado, una persona frustrada en lo sentimental y en lo sensual, un incapaz; una desdichada marioneta desde el día de su nacimiento hasta su muerte.
Algo muy triste.
Y la novela, la verdadera biografía, debemos de buscarla en lo que no nos cuenta, porque no quiso, no supo o –una vez más- no le dejaron.
Como siempre sucede con un relato histórico, este nos recuerda sucesos que no deberíamos olvidar si es que queremos entender el mundo de hoy: la violación que las potencias europeas realizaron sobre China y sus motivaciones espurias, el expansionismo fanático de Japón y sus crímenes, una revolución histérica como reacción a la realidad de una tiranía feudal y anacrónica, una guerra civil cuyas heridas no se han cerrado y los quistes de un imperio aun por descolonizar: China.

Calificación: Interesante.
Tipo de lector: Interesados en la Historia.
Tipo de lectura: Se hace algo enredosa por las continuas referencias a hechos puntuales y lejanos, y la ingratitud mnemotécnica de los nombres chinos.
Argumento: Informativo.
Personajes: Mezquinos, todos.
¿Dónde puede leerse?: En la plaza de Tian´anmen, frente a la Ciudad Prohibida.
¿Dónde encontrarlo?: Búscalo entre tus libreros de lance.


oct 23 2011

El caso Pasolini

Artículo escrito por: Gabriel Ramírez Lozano

La muerte de Pier Paolo Pasolini se rodeó de misterio, de violencia. Gianluca Maconi firma este cómic que se adentra en lo que pudo ocurrir aquel mes de noviembre de 1975. Intenta ajustarse el autor a las actas del juicio en el que se declaró culpable a Pino Pelosi aunque deja constancia de que el crimen se cometió por más personas. Acompañan textos de Furio Colombo y de Francesco Barilli a modo de introducción y epílogo. Y una nota del propio autor, así como la cronología del caso Pasolini.
Los dibujos son sencillos, en blanco y negro. Tratan de ser realistas y acercarnos al mundo que se vivía en Italia en ese momento histórico. Pero no es el trazo lo importante de esta obra. Es el texto. El autor ahonda en la forma de pensar de un intelectual de primera fila. Poeta y director de cine, Pier Paolo Pasolini fue abanderado de una vanguardia del pensamiento que aún hoy sigue en vigor. Además, Giuanluca Maconi construye una hermosa metáfora que acompaña la zona de realidad del autor para que el lector entienda al personaje. Muy bella y bien trenzada esa zona expositiva que, por otra parte, es en la que el dibujo sobresale por su esmero y acierto.
Los seguidores de Pasolini deben leer este cómic. Los amantes de su cine, de su poesía. Y los de la cultura.

Calificación: Bueno.
Tipo de lectura: Debe ser reposada dada la profundidad de algunas ideas que se exponen.
Tipo de lector: Más los amantes de Pasolini que los del cómic.
Argumento: El asesinato de las ideas.
Personajes: Pasolini frente al mundo.
¿Dónde puede leerse?: De camino a Ostia.
¿Dónde puede comprarse?: En tu librería habitual.


oct 14 2011

Los perros y los lobos

Artículo escrito por: Augusto Prieto

Irène Némirovsky encubre, bajo la apariencia de una historia de amor y sacrificio, la eterna maldición de los judíos.
El retrato, pero también la crítica y la reivindicación de Shylock.
Irène Némirovsky lo vio todo, y todo quiso contarlo para que nunca se olvidase: los pogromos, la emigración, el hechizo siniestro de la pobreza que marca de por vida a quien lo sufre en la niñez. Hay una valentía inmensa en retratar a esa raza maldita en el momento crucial de la Historia; de hacerlo al margen de todo el ruido de fondo que la silenciaría con el terror dos años después de publicado este libro.
En 1942. En Auschwitz.
Dio muestras con ello de ser un espíritu inmortal e independiente.
Una escritora imparcial y sensible. Grande.
Supo captar porque era el suyo, el apasionado alma ruso, pero también (también eran suyas) la dureza del corazón de los burgueses de Francia; la desesperación de los miserables y la avidez de los opulentos; la amargura del exilio interior y del exterior, que lleva a todo ser humano –ayer, hoy, mañana- a sentirse extranjero, perdido y solo.
Vio las raíces del miedo y de la religión, las ataduras de la raza.
Es cierto que en algunos momentos roza el cliché y el melodrama, pero la escritura de Iréne Nèmirovsky es tan diáfana, tan honrada, tal alejada de toda pretensión, que el conjunto supera todo escollo.
Los perros y los lobos, tiene descripciones hábiles; habla de la infancia como marca indeleble que modela la personalidad, como pecado original; de la tenacidad con la que muchas mujeres -sobre todo- son capaces de perseguir los sueños que se resisten; de la obra de arte como llave.
El inicio es dickensiano, simbólico como las pinturas de los templos medievales; el final esperanzador.

Calificación: Buena.
Tipo de lector: Cualquiera.
Tipo de lectura: Diáfana.
Argumento: Apasionado.
Personajes: Firmes en su carácter.
¿Dónde puede leerse?: En París, en un exilio.
¿Dónde encontrarlo?: En tu librería habitual.


sep 12 2011

La caída de Madrid

Artículo escrito por: Daniel Glez. Irala

En torno a la muerte, junto a la cama de Francisco Franco, Caudillo de las Españas, se estructuran voces, que son pensamientos, que son sentires y acciones, definiendo un puñado de personajes, que desde la traición o fidelidad a sí mismos, nos recuerdan una Transición democrática difícil y en la que, ya fueras tirio o troyano, tenías que actuar en una dirección: la hoy por todos conocida y reconocible en nuestras vidas.
Tiene la novela de Chirbes una inmediatez que no da tregua al lector que busca el compás y la armonía, quizás porque no existió tal, pues cada uno de ellos con su máscara y coraza tiene su peculiar modo de vestirse o desnudarse ante la narración. El objetivo es no sentirse hipócrita ante nadie, definiendo el panorama de las dos Españas que tanto furor hace en la capital.
El identificable José Ricart, nos recuerda a su Crematorio, a la vez que define el legado de la empresa familiar tan común, por el que sus hijos son príncipes y los nietos pordioseros.
Es esta una novela más apta para el desapego político que para tragar con lo que viene y enriquecerse de inmediato. Nos encontramos además con víctimas del pasado, como el agente Maxi, súbdito de los fachas que enloquece ante el amor de una prostituta, un estudiante desencantado que luchó con los grises y dos profesores de Universidad, que independientemente de la materia que imparten buscan medrar y/o tener sueños de izquierda.
Alternando el monólogo interior con la escasez de aliento corto, temas como el sexo están tratados desde la ingenuidad o torpeza hasta el vicio o la dominación, todavía demasiado masculinizada.

Calificación: Muy bueno.
Tipo de lector: Alguien que le guste perderse por laberintos, aún a sabiendas de que se puede encontrar.
Tipo de lectura: Amena, interesante.
Argumento: Las dos Españas, la ambición, la pérdida.
Personajes: Estupendos.
¿Dónde leerlo?: Con buena compañía.


jun 25 2011

El invierno del dibujante

Artículo escrito por: Gabriel Ramírez Lozano

El invierno del dibujante es un tebeo que habla sobre todos los tebeos, sobre todos los que los hacen. Pero también es un tebeo que habla sobre un momento histórico de España, sobre lo que significa la falta de libertad y el coste de lograrla. Y también sobre la condición humana que se pega a cada individuo y queda transformada en un mal dibujo o en algo grande.
Paco Roca, el autor, mantiene un tono narrativo distante aunque no puede evitar rozar territorios difíciles desde la injerencia. Pero, ciertamente, el conjunto queda más acá de la frontera y no causa molestias narrativas al lector.
Dibujantes que buscan dar un paso que les lleve a ser dueños de su trabajo, profesionales de la edición que ocultan sus frustraciones, dibujantes que tras una apariencia amable ocultan una cara oscura y denigrante, lo ridículo que resulta dar un salto social, maquinarias empresariales y falta de libertad son algunos asuntos que trata el autor desde una trama llena de amargura. Y desde un dibujo cuidado y muy apropiado.
Tres personajes que pueden parecer secundarios soportan, sobre todo, la carga ideológica del cómic. Rafael González representa la represión el sistema y, al mismo tiempo, la posibilidad de salir adelante más que bien adaptándose al sistema. Vázquez es la imagen de la anarquía que desemboca en lo menos deseado cuando la presión supone que la capacidad de prosperar es nula. La delación. Ibáñez es la imagen del que quiere triunfar y lo hace a base de trabajo, pero tragando todo lo que puede alguien tragar. Desde esa base se construye el edificio que termina siendo este tebeo. Barcelona, su retrato, forma parte fundamental de la narración y es presentada con mimo por el autor.
Como siempre que la obra está firmada por Paco Roca, el producto final es excelente. Conviene echar un vistazo tranquilo a una forma de entender la historia. Por supuesto, los jóvenes pueden acercarse a este cómic con la garantía de encontrar en él un anclaje estupendo a su afición por la lectura.

Calificación: Excelente.
Tipo de lectura: Muy cómoda aunque exige cierta calma para entender lo que sucede.
Tipo de lector: Jóvenes y adultos. Sin distinción.
Personajes: Muy humanos.
Argumento: España bajo el peso de la dictadura.
¿Dónde puede leerse?: En un banco de las ramblas de Barcelona.
¿Dónde puede comprarse?: No hay problema alguno.