jun 26 2013

La infancia de Alan

Artículo escrito por: Gabriel Ramírez Lozano

Los autores; especialmente los más jóvenes o los que comienzan, sea cual sea su edad; se pasan el día pensando para dar con la idea monumental, espléndida y grandiosa; con la idea que les permitirá ser aclamados y famosos. Creen que ser escritor es algo así como ser una máquina de fabricar ideas pomposas y deslumbrantes. Sin embargo, los autores más veteranos o los grandes talentos; sea cual sea su edad; saben que la literatura, igual que el mundo entero, se soporta sobre las cosas pequeñas, sobre lo cotidiano, sobre la realidad más cercana. Para escribir y hacerlo bien no es necesario nada que no sea mirar la realidad, ordenarla y explicarla.
Emmanuel Guibert conoció a Alan Ingram Cope. El autor de cómics anotó la vida de Alan y la dibujó. Parte de ese trabajo se concentra en La infancia de Alan (La guerra de Alan precede a esta y abarca las experiencias del personaje durante su experiencia bélica). Una adorable novela gráfica en la que; de la mano del personaje principal, Alan; se repasa lo que fue la sociedad norteamericana de entreguerras y cómo funcionaban las cosas para las familias humildes. La niñez y juventud del personaje nos aporta un punto de vista fresco y desenfadado (a veces, casi infantil); el relato salta de anécdota en anécdota sin olvidar profundizar en la psicología de los personajes y, por tanto, sin abandonar el relato en la cuneta de la falta de sentido.
El trabajo de Emmanuel Guibert es sorprendente por su diseño. Cada página puede aportar un nuevo matiz gráfico que hace de la lectura un rato agradable y fascinante. Del mismo modo, se alternan viñetas que incluyen viejas fotografías que el autor retoca para que formen parte del conjunto narrativo sin alterarlo. El autor elimina (no pocas veces) todo lo que rodea al personaje y le hace aparecer como algo único y exclusivo en el mundo.
Aunque la grandeza de este trabajo radica en la desaparición del filtro que supone el autor. Guibert no aparece por ninguna parte, se inhibe con inteligencia para que Alan y su entorno sean protagonistas absolutos.
El guión es sencillo aunque visita los lugares imprescindibles. Por ello, este libro es muy recomendable para lectores jóvenes. Tal vez, 12 ó 13 años sean suficientes para acceder a esta novela gráfica sin dificultades. El límite por arriba no existe. Los adultos pueden disfrutar mucho con este cómic.
De lo pequeño sale cualquier libro. Es posible que de lo enorme no salga nada de nada. Lo grande abruma. Incluso a los artistas.

Calificación: Muy bueno.
Tipo de lector: Desde 12 años en adelante.
Tipo de lectura: Amena y gratificante.
Personajes: Muy bien perfilados.
Argumento: El mundo desde la niñez y la humildad.
¿Dónde puede leerse?: Sentado en un banco del barrio.
¿Dónde puede comprarse?: Pídelo en tu librería habitual.


jun 16 2013

Twilight of the Romanovs

Artículo escrito por: Gabriel Ramírez Lozano

Twilight of the Romanovs (A photographics Odyssey Across Imperial Russia) es un libro de gran formato editado por Thames & Hudson. Un libro elegante, de cuidada edición y de una belleza arrolladora.
Fotografías en blanco y negro, fotografías en color, textos de Nabokov, Lermantov o Chéjov, por poner un pequeño ejemplo. Todo estructurado para poder recorrer un imperio zarista imponente, de este a oeste o de norte a sur; una Rusia hambrienta, violenta, rural y oculta. La Rusia de los zares.
Los textos aparecen sin excepción, en inglés. Desde luego, conocer el idioma hace que el encuentro con este volumen sea gratificante y fructífero. Pero los que no entiendan el idioma pueden acercarse de la misma forma porque la belleza visual no tiene impedimentos.
El lector disfrutará de imágenes de los zares mientras que lo eran y de alguno cuando ya dejó de serlo; de sus familias, de militares, de campesinos, de revolucionarios de fábricas, de paisajes colosales y desconocidos.
Twilight of the Romanovs es un libro caro, muy interesante, que nos traslada a un tiempo en el que un imperio dejó de serlo de la noche a la mañana.

Calificación: Muy interesante.
Tipo de lectura: Agradable, reconfortante.
Tipo de lector: Cualquiera que esté interesado en la Rusia zarista. O en la fotografía.
¿Dónde puede leerse?: A bordo de un tren cruzando Rusia.
¿Dónde puede comprarse?: Pídelo en tu librería habitual.


may 19 2013

Doctor No

Artículo escrito por: Gabriel Ramírez Lozano

Uno de los personajes más famosos de la historia de la literatura es James Bond, el agente secreto del MI6 británico. Su creador, el londinense Ian Fleming, no llegó a saber la dimensión que tomó 007 al morir de un infarto antes de que alcanzara la fama que tiene.
Bond es duro, astuto, bien parecido, valiente. No duda un instante si tiene que apretar el gatillo, pero no abandona jamás a un amigo en peligro. Es el icono de una época en la que los rusos y los chinos eran los enemigos de todos los demás; la forma -tal vez, la única- de hacer frente a los malos.
Fleming dejó que su experiencia vital se arrastrase hasta su obra literaria. Dicen que el parecido entre autor y personaje era inmenso. Lo que es seguro es que muchas cosas de las que cuenta Fleming ya las había vivido él durante su época de agente de los servicios secretos británicos.
Debe ser por ello por lo que Fleming consigue relatos fáciles y fluidos en los que apenas se encuentran fisuras. La literatura de Fleming no es gran literatura aunque los amantes de la novela policiaca o de espías se divertirán desde la primera página de cualquiera de sus obras. Buen diseño de personajes, tramas sin trampas narrativas o información sesgada y que fluye con facilidad pasmosa, unos remates de la acción coherentes.
Doctor No es muy divertida. Con un arranque solido, Fleming teje una trama en la que 007 despliega todos sus encantos y toda su potencia como agente serio, implacable y casi invencible. El villano, un chino llamado Doctor No (nombre falso que incluye el título de doctor para parecer más importante y el no como negación de la figura del padre) es un villano extraordinario que el autor sabe manejar con precisión para que la tensión narrativa sea intensa en todo momento. Honey es el personaje que acompaña a Bond gran parte de la novela. Encantadora, inocente y guapa. Es el mismo personaje que interpretó Ursula Andress en la película que adaptó la novela al cine.
Doctor No es una novela que cualquier joven leería sin enterarse. Lenguaje sencillo, trama sencilla, nada de alardes literarios que compliquen un viaje apasionante junto al agente secreto más famoso de la historia.
¿Quiere usted que su hijo o sobrino o nieto lea? Pues inténtelo con Fleming y su 007. Comenzar con Faulkner o Proust es mucho más complicado. Pero no se preocupe. Después de Ian Fleming llega lo demás.

Calificación: Muy divertido y de calidad.
Tipo de lectura: Amena, fácil.
Tipo de lector: Cualquier aficionado a la novela policiaca o de espías. Jóvenes y adultos.
Argumento: 007 viaja a Jamaica para pasar unos días al sol y acaba con un peligro mundial.
Personajes: Redondos para lo que se espera de una novela de estas características.
¿Dónde puede leerse? Junto al reproductor de DVD’s. Después del libro es emocionante ver la película Agente 007 contra el D.r No.
¿Dónde puede comprarse?: Está prácticamente agotado. Aún pueden conseguirse ejemplares en Casa del Libro. O en librerías de viejo, claro.


abr 30 2013

El beso y otros cuentos

Artículo escrito por: Daniel Glez. Irala

Selección realizada y prologada por Ricardo San Vicente para Alianza de doce memorables cuentos del escritor ruso de entresiglos, Antón Chéjov. Concebida en torno a la idea de libertad ganada, perdida o recuperada, un eje temático en el que cabe desde el popular La señora del perrito a otros más curiosos y no por ello menos sugestivos como son El profesor de lengua, El estudiante o La novia. Algunos son como pequeñas nouvelles; otros, como el segundo mentado, parecen querer discernir qué hay de leyenda y qué de realidad en la negación durante tres veces consecutivas de Pedro a Jesucristo tras la última cena.
Uno no tiene más remedio que recurrir a la poesía tal y como la concebimos hoy para comprenderlos y empaparse no sólo de su trascendencia y tristeza, sino para ser debidamente contextualizado en una Rusia zarista poblada por mujiks o terratenientes pudibundos que esclavizan a Los campesinos.
El volumen resulta ambicioso en su edición y pretende no decepcionar al lector tanto tradicional como moderno. Y es que en ellos se empiezan a mover los impulsos anímicos de los personajes de un modo que empieza a ser singular para la época en que están escritos; la palabra oída, sentida y volcada en el papel hace que imaginemos las situaciones de una manera meridiana sin necesidad de haber recorrido el Volga o de conocer Moscú o Yalta.
Realmente lo bueno y rico de ellos es que cuentan con la lectura social debidamente acompasada con la vital en todos ellos, y eso en tiempos donde la coherencia parece un disvalor, es más que un alarde.

Calificación: Imprescindibles.
Tipo de lector: Dispuesto a descubrirse a través de ellos.
Tipo de lectura: Honda y ágil.
Argumento: Menos en La Nueva Dacha o Por asuntos del servicio de alta carga reivindicativa, la vida misma y el amor.
Personajes: Magistrales.
¿Dónde leerlo?: En zona rural junto a chimenea, a ser posible.


abr 12 2013

Doktor Faustus

Artículo escrito por: Augusto Prieto

Doktor Faustus es -bajo los aspectos formales de una novela- un ensayo sobre el proceso de la creación musical y sobre las profundidades de la mente del artista, entendido como genio, y su ansia de trascendencia.
Una obra ardua, larga, aburrida para un lector común por lo pesada, y porque salvo los musicólogos o los melómanos altamente formados alcanzarán a entender en su totalidad las disertaciones de Serenus Zeitblom, el narrador, sobre la composición musical, sus teorías y sus desarrollos.
Profundamente filosófica además, la novela pretende recoger cierta herencia del espíritu alemán, hasta el punto de que el propio narrador teme en algún momento de la obra, que pueda ser intraducible a otro idioma desde la lengua alemana que Zeitblom nos recuerda salida no hacía mucho tiempo de la anarquía gramatical.
Con estos antecedentes, ¿qué es lo que nos lleva a continuar con la lectura sin claudicar, hasta concluir las más de setecientas páginas de la novela?
En parte es el hecho de que el escritor construye la novela como un salon, en donde se disfruta de buena compañía, se agudiza el ingenio y se adquieren conocimientos mediante la conversación, que es la lectura; se habla de música –sobre todo- a muy alto nivel, con profundo conocimiento e instinto crítico, y no solo de gustos o de modas sino sobre la metafísica de la música. La atención de los lectores que no llegamos a ese nivel puede desertar en algún momento –y el narrador lo sabe- pero en otros atendemos a la narración que asoma, a la descripción de las personas y de los paisajes que afectan a lo contado, nos entretenemos en fin, con charlas sobre las profundidades abisales, o la Vía Láctea, o la revolución religiosa de Salomón, o la gravedad alemana.
Quizás sea también la creación de una atmósfera teológica, en esa búsqueda de las razones últimas de la creación artística, y de la entrega incondicional que motiva y que requiere.
Es –en cualquier caso- el correlato con el momento en el que el narrador nos dice que la escribe -el momento en el que Thomas Mann la escribió- el del colapso de Alemania tras desatar el infierno sobre el mundo, la caída del Tercer Reich, el Ocaso de los dioses. Porque todo en Doktor Faustus tiende a Wagner.

Ésta Vida del compositor alemán Adrian Leverkühn narrada por un amigo es la biografía detallada de un genio, de su pensamiento y sus motivaciones, de la composición de cada una de sus obras con la explicación de sus procesos formales y constructivos. Pero es una ficción, y esto es lo maravilloso.
Mann analiza lo fáustico en la obra de arte, la búsqueda constante de nuevos conocimientos y experiencias -lo oscuro de la vida del artista, ser maldecido incapaz de amar, sometido a su obra, como dios- en donde puede haber cierta parte de reflexión sobre su propia vida y su propia obra.
A pesar de la intensidad, Thomas Mann consigue una fascinación inevitable.
Fuera del texto encontramos información sobre el paralelismo de las vidas de Adrian Leverkühn y Friedrich Nietzsche, la plasmación del pensamiento estético de Arnold Schönberg, padre del dodecafonismo, y la influencia de Theodor Adorno.
Doktor Faustus bascula sobre su capítulo XXV, en el que la aparición de un Ángel del Infierno resume -en una lucha entre lo real y lo fantástico, la racionalidad del norte y el poder seminal del sur, entre el sueño y la vigilia, la voluntad y la inspiración – la intención de la novela, remitiéndola al mundo mitológico y literario germánico.

Calificación: Arduo.
Tipo de lector: Muy intenso.
Tipo de lectura: Ardua.
Argumento: Deshecho en la teoría.
Personajes: Magistralmente compuestos.
¿Dónde puede leerse?: En una casa en un bosque, si es en Alemania, mejor.
¿Dónde encontrarlo?: Pídelo en tu librería habitual.


dic 26 2012

Los pasos perdidos

Artículo escrito por: Augusto Prieto

La creación de un mundo. Eso es lo que define la obra de los grandes escritores, entre los que se encuentra el cubano Alejo Carpentier. Un mundo con sus propias leyes y una perfecta sincronización de las piezas que lo arman: colores, ciudades, personajes, ambientes y sonidos, envueltos en la niebla creacional de los fenómenos de la atmósfera.
Sin que nos demos cuenta en Los pasos perdidos nos vemos inmersos en situaciones de las que ya no podemos salir, hechizados por lo que sucede en ellas, pero también por la propia metafísica de su realidad.
Trama y relato sometidos a la elaboración literaria como tema.
Como en otros escritores latinoamericanos nos encontramos con una prosa que alterna lo épico, lo solemne, la soberbia de la alucinación y la materialidad de lo tangible.
Y la música.
La música sin la que la obra de Carpentier no se puede comprender y que está en el trasfondo de sus novelas, generando un ritmo especial, indisociable de la escritura.
Aquí el motor de la novela es la búsqueda, en lo remoto de la selva, de raros instrumentos musicales, esto le sirve al narrador-protagonista para guiarnos por un viaje al corazón de las tinieblas que es el origen de la música, en una gran aventura americana a través de un Nuevo Mundo inmenso, desbordante de maravillas, una búsqueda de El Dorado, una nueva Odisea que se inicia en un espacio inusual, entre las bambalinas de un teatro, para avanzar por ciudades latinoamericanas en eterna revolución, cordilleras primigenias, selvas; sintiéndonos tras Los pasos perdidos de los primeros conquistadores que obsesionan a Carpentier.
Es efectiva, por ejemplo, la descripción de una ciudad por las imágenes que materializan en ella quince faroles, narración –pues- creada con impresiones de palabras y de sonidos.
Los pasos perdidos es el deambular los hombres -por el planeta, por el tiempo- en busca del conocimiento, de la comprensión de la naturaleza, de una inocencia de paraíso perdido.
Nítidas referencias nos guían por la intención de la novela.
Podemos decir que Alejo Carpentier publicó esta novela en 1951, que había recibido en su juventud una formación musical que marcaría su persona y su obra, que suele citarse El siglo de las luces como su novela fundamental; y que -por su tono alto, la utilización soberbia del vocabulario y la intensidad de su trasfondo- Los pasos perdidos es una novela apasionante.

Calificación: Obra maestra.
Tipo de lector: Cualquiera, aficionados al realismo mágico.
Tipo de lectura: Intensa pero factible.
Argumento: Desgarrado en la narración.
Personajes: Verdaderos y fascinantes.
¿Dónde puede leerse?: En la selva.
¿Dónde encontrarlo?: Pídelo en tu librería habitual o en www.machadolibros.com


oct 1 2012

Esperanza: una tragedia

Artículo escrito por: Laura Kvaternik
Shalom Auslander es un rebelde, un agitador. Un adolescente con ganas de tocar las narices. Puedo afirmarlo con tan solo conocer el título de su primera novela, Lamentaciones de un prepucio
(pendiente de lectura), y el contenido de la segunda, Esperanza: una tragedia.
Educado en la ortodoxia judía, este columnista de importantes publicaciones estadounidenses como The New York Times y The New Yorker, se rebela contra su pueblo a través de la literatura. Y
lo hace con descaro y con un humor exquisito que escandalizará a muchos, pero que provocará en el resto de sus lectores unas sonoras y sanísimas carcajadas.
Yo me quito el sombrero ante esta novela; por su argumento sorprendente, por las ideas fascinantes que plantea, por las escenas desternillantes que protagoniza el desgraciado de Kugel… Y, ante
todo, por alcanzar todas estas pretensiones con una simplicidad solemne, alejándose de esa sobrecarga que a menudo nos hace pesadísimas lecturas potencialmente buenas.
Esperanza: una tragedia es una radiografía de la culpa en nuestra sociedad y, especialmente, en las entrañas del pueblo judío. A Solomon Kugel le corroe la culpa por haber traído a su hijo a este
mundo (Lo siento son las primeras palabras que le dirigió al nacer).
También le corroe el odio hacia la culpa que siente su madre por haber sido otros judíos, y no ella, las víctimas del Holocausto, hasta el punto de afirmar que sí lo fue cuando, en realidad, nació pasada
la Segunda Guerra Mundial. Por supuesto, a Kugel le corroe la culpa por ese odio a su madre y a sus raíces. Y es precisamente esa culpa la que le lleva a aceptar hospedar a dos viejas insoportables en su casa: una es su madre; la otra, una mujer que encuentra en su desván y que dice ser la mismísima Ana Frank. Todo ello a costa de su matrimonio. Porque sí, Kugel está casado. Kugel tiene una mujer, y un hijo inteligente, y un trabajo en el que destaca, y hasta una casa nueva. Kugel lo tiene todo, ¡debería ser feliz! Debería…, pero no lo es. Porque, sobre todo, a Solomon Kugel le corroe la esperanza. Eso es lo que le asegura su terapeuta, el excéntrico pero brillante profesor Jove, que considera la esperanza el mayor y más nocivo vicio de la raza humana. El opio del pueblo, que diría Marx.
Auslander nos presenta esta y otras fantásticas ideas con un envoltorio de ácida ironía, todo lo cual hace de esta rompedora novela un caramelo delicioso que conviene saborear.
Calificación: Brillante.
Tipo de lectura: Divertidísima.
Tipo de lector: Gente que aprecie lo políticamente incorrecto. Puritanos, absténganse.
Argumento: Un judío cansado de toda esa mierda del Holocausto que encuentra a Ana Frank en su desván intenta ser feliz.
Personajes: Excepcionales. Divierten tanto como irritan, o más.
¿Dónde puede leerse?: Cualquier lugar es bueno. Lugares en los que te sientas a disgusto, para aprender a tomártelo con humor.
¿Dónde puede comprarse?: En tu librería habitual o en la web de Blackie Books, una jovencísima editorial barcelonesa pionera en generar un fenómeno fan: http://www.blackiebooks.org/


sep 3 2012

Te dejo es jódete al revés

Artículo escrito por: Gabriel Ramírez Lozano

Para cualquier lector, un libro tiene un momento reservado único y especial. Si hoy no puedes con Faulkner ya llegará el día que te lo tragues sin pestañear. ¿Cuántos muchachos renuncian a El Quijote durante su época escolar? Bueno, este es un mal ejemplo, porque, a pesar de lo que dicen unos y otros, son pocos los que encuentran huecos para la obra de Cervantes. Si alguien asegura haber leído El Quijote no se fíe de él. El caso es que los libros deben llegar en el momento justo. De no ser así, la lectura se atasca y no hay forma; o, lo que es peor, uno se traga una buena novela pensando que es una castaña pilonga.
Del mismo modo, cada autor tiene reservada la novela justa. Salinger no hubiera escrito nunca jamás Guerra y Paz. Esto tiene su cara amable (un buen autor encuentra la escritura y narra lo que la literatura necesita de él) y su cara espantosa (Sánchez Dragó no para de escribir por si hay suerte; pero nada, ni para él ni para el resto que sigue aguantando mecha con esos textos que presenta).
Purificación García, Señorita Puri en internet, ha encontrado su libro y, lo que es más importante, su público. Ha escrito una novela divertida, fácil de leer; ha dibujado un personaje muy vital que transita el universo de la narración con seguridad, acercando la vista a los lugares que le interesan y resultan ser comunes y fáciles de reconocer para los lectores; ha sabido utilizar un lenguaje acertado para conseguir lo que yo creo que es su gran objetivo: divertir al lector, divertirse ella y explicarse las cosas desde el lugar en el que más cómodas se sienten (autora y personaje). Porque este no es un libro que tienda a la profundidad (salvo en uno de sus últimos capítulos que, por cierto, no está nada mal) ni a utilizar recursos pomposos ni a servir de escaparate de ideas nunca vistas. Afortunadamente para los lectores, el interés es claro de principio a fin. Si hubiera sido de otra forma, si la autora se hubiera animado con algún alarde por el camino, la novela hubiera perdido toda la gracia.
Todo esto se convierte en un pequeño problema a medida que avanza la narración. Por una parte, se acumulan más tópicos de los que serían necesarios y, por otra, la autora comete alguna injerencia. Pero en un libro con esta vocación esto es un problema menor.
Un libro estupendo para pasar el rato, para disfrutar de un personaje sin pliegues, que narra sus peripecias sin buscar sorpresas baratas. Un libro estupendo para disfrutar de una forma de hacer literatura transparente. No todo tiene que ser Faulkner. No todo tiene que ser Cervantes. Además, casi nadie los lee. Digan lo que digan

Calificación: Muy, muy divertido.
Tipo de lectura: Más que agradable.
Tipo de lector: Creo que no podría excluir a nadie.
Personajes: Bien dibujados. No pierdan de vista a Simona.
Argumento: El mundo según Puri.
¿Dónde puede leerse?: Sobre una de esas cintas en las que ponemos los yogures antes de que nos cobren un IVA despiadado.
¿Dónde puede comprarse?: En tu librería habitual.