feb 26 2014

Desgaste vital

Artículo escrito por: Augusto Prieto

Violencia.
A pesar de su aparente conformismo, los jóvenes perciben una violencia estructural que ha borrado de un plumazo los ideales y que condena a la mayoría de ellos a la mera supervivencia. De todas las maneras posibles se rebelan contra eso. Daniel, el protagonista de ésta novela, lo hará sumergiéndose en una espiral autodestructiva que tiene mucho de crítica social.
Desgaste vital es la Naranja mecánica de una generación para la que ya no quedan letras en el alfabeto, la de unos jóvenes a los que les han quitado incluso el anestésico de una vida cómoda y que se enfrentan a una realidad que precipita. La jerga de la novela de Burguess se transforma aquí en un estilo minucioso, prolijo, es el de los jóvenes sobradamente preparados aunque no saben para qué. La música sigue presente, sí, como paliativo, pero desafortunadamente la sociedad no es ya una distopía, sino la que vemos cada día cuando salimos a la calle: estudios, fiesta, vacío y botellón. No hay futuro. No hay nada más que Desgaste vital.
Paulo García Conde, escritor gallego nacido en plena generación Y, firma el manifiesto de la rabia ante una época de incertidumbre, lo hace regresando al realismo literario, huyendo de todo experimento, centrándose en dominar el lenguaje y en componer con éste el ambiente urbano y emocional de la ausencia de perspectivas, en una ciudad que es cualquiera de nuestras ciudades, con unos personajes que reconocemos próximos.
Es el retrato de la frustración después de una gran impostura. Con una voz narrativa descreída y sarcástica veremos a Daniel desdoblarse en su gemelo malvado, en un ejercicio de bipolaridad que entronca con una larga tradición literaria en la investigación sobre ese lado oscuro de la mente humana.

Calificación: Muy interesante.
Tipo de lector: Cualquiera.
Tipo de lectura: Fluida.
Argumento: Inquietante.
Personajes: Oscuros.
¿Dónde puede leerse?: En un parque, de noche.
¿Dónde encontrarlo?: Pídelo en tu librería habitual o en www.editorialcirculorojo.com


ene 2 2014

El vino de la juventud

Artículo escrito por: Daniel Glez. Irala

De los veinte relatos incluidos en el último libro publicado en España de John Fante, escritor italo-americano, trece fueron publicados en su país bajo el nombre de Dago Red (hoy Vinazo) y los otros siete son inéditos y redescubiertos posteriormente. Se nota una línea común en los primeros, ya que la utilización de la primera persona, el tema de la educación religiosa o el baseball son acontecimientos más que comunes. Muy presente está en ellos La senda del perdedor de Bukowski, del que seguramente fue deudor.
Ya el autor de Factotum dijo solemnidades sobre el modo de tratar las emociones de John Fante, a lo que hay que añadir la utilización, en este caso, de la precisión más que cerebral del lenguaje, una precisión basada en la honestidad brutal que a ambos caracteriza y que hace que el libro se goce como una celebración y a pequeños sorbos no resulte nada indigesta.
Dos piezas sobresalen personalmente sobre el resto de Dago Red, y son Una esposa para Dino Rossi, que a pesar de su longitud o precisamente por ello y gracias al humor, sale más que airosa, narrando los cuernos del padre Albañil en la nieve a una sufrida madre, mientras esta contempla la indolencia necesaria de un ser bueno como posible pretendiente; el otro es Camino del infierno. Todos parecen ser esbozos para llegar a estos dos magistrales relatos. En Camino del infierno se consigue recrear la represión ensayada ya del colegio de monjas y los castigos que a los chicos se les procuran por sisar a través de travesuras guantes o pelotas.
El tema de la religión da para más de un artículo de opinión, ya que en casi todas las criaturas hay una genética que les predispone a sentirse culpables y desgraciados. En el caso del alter ego joven, el personaje (que no el narrador) sabe rezar esta vez a un Dios más mundano, un Dios que se mezcla con el Cristo de las escrituras desde un punto de vista arcaicamente directo.
De los siete relatos inéditos, celebramos los dos últimos: El soñador y Helen, tu belleza es para mi; en éste último un pobre hombre y un universitario filipino quieren conseguir a la misma mujer. El pobre hombre escribe versos que el asiático trata de corregir. El concepto de amor tradicional se desmorona quedando todos insatisfechos.
Se trata pues de un libro ideal para regalar, donde encontraremos perlas diversas, escritas siempre en tono medio bajo, sencillas y duras como fueron las vidas de su escritor.
Existe además tal coherencia en la propuesta que hasta podría existir cierta unidad novelesca, de tal modo que cada cuento contribuye a matizar la idea principal y en muchos casos, cada capítulo de relato, también.

Calificación: Obra maestra.
Tipo de lector: Quién todavía vea en lo humano atisbos de pasión.
Tipo de lectura: Precisa.
Argumento: La infancia de uno, la infancia de todos.
Personajes: Magistrales.
¿Dónde leerlo?: Entre la parroquia y pizzería más cercanas.
¿Dónde comprarlo?: Pídelo en tu librería habitual.


dic 15 2013

El periodista deportivo

Artículo escrito por: Daniel Glez. Irala

Podría ser autobiografía novelada, o semi, éste considerado por muchos el mejor libro del autor norteamericano Richard Ford que acaba de aterrizar en librerías con Canadá. El atractivo mayor del texto viene de su tendencia a la divagación como producto de querer escribir sobre alguien feliz; y es que a pesar de la molesta ruptura con X y de haber perdido a su hijo Ralph en un accidente, Frank Bascombe se considera, gracias a su capacidad de ensoñación, un tipo afortunado que se refugia en el periodismo deportivo, oficio que queda vilmente diseccionado, y gracias al que consigue dejar de pensar sobre lo frustrante que resulta que su primera novela guardada en un cajón, no se parezca a Cheever.
Apuntes esbozados sobre futuras entrevistas y otra profesión que deviene mal parada, la de profesor, también se hacen protagonistas sin quererlo; eso y tipos como Walter o Herb, denominado éste último el Verbo, por su ultracapacidad para la acción e incapacidad para la reflexión y por supuesto sus conversaciones, que Frank incorpora en su monólogo convenientemente de modo hábil y sin que caiga el conjunto hacia terrenos extraños.
Es, a pesar de estar escrita mayoritariamente en primera persona, algo más que una novela experimental, un conjunto donde gracias a la mentada ensoñación se llega a la lucidez, dando la suma de múltiples lugares comunes, un resultado que no atrofia, sino que logra desnudar verdades auténticas.
En ella se trata de modo amable y casi ensayístico de la inquietud de un superviviente que aún a sabiendas de que toma conciencia de ser personaje y nada más, en virtud de que se contamina de la vida de esos periodistas deportivos, decide comportarse también humanamente con ellos. Las mujeres son la debilidad de Bascombe, especialmente Vicki y sobre todo Catherine, esta última funciona como algo más que símbolo de estatus, pero también. Gracias a ellas, el deporte cobra verosimilitud y se contagia de realidad.
Al contrario que para Kapuscinski, el Frank de Ford considera el periodismo un acto de cinismo, dada su incapacidad para abarcar todo lo que le ocurre, lo que es considerada como una limitación. Se trata pues de una novela de búsqueda, de preguntas más que respuestas, muy siglo XX, descreída y menos escéptica de lo que pudiera parecer, que viene a preguntarnos en todo momento a los lectores si es bueno soñar y para qué.

Calificación: Excelente.
Tipo de lector: Cualquiera.
Tipo de lectura: Divagante.
Argumento: La compleja vida de Frank Bascombe, narrada mayoritariamente por él mismo.
Personajes: Muy buenos.
¿Dónde leerlo?: Junto a los restos (dondequiera que se hallen) del locutor de baloncesto Andrés Montes.


dic 6 2013

El pabellón nº 6 y otros relatos

Artículo escrito por: Daniel Glez. Irala

El relato principal de este volumen prologado nada menos que por el coetáneo de Anton Chéjov, Maxim Gorki, se nos presenta y digiere, como gran nouvelle que es, durante la mayor parte de las páginas de este breve, triste y magnífico libro. La Rusia decimonónica que en él se nos dibuja es más actual de lo que pudiera parecer. Un médico hace amistad con un loco, volviéndose de su contacto, tal; más allá de hablarnos de la fragilidad humana y del vanitas vanitatum que menciona, tanto André como Ivanovitch son dos seres tan humanos como incapacitados para medrar o trepar en el escalafón social en virtud de una inteligencia que, en el caso del primero debe ir acompañada de una solidaridad que le pierde, y en el segundo, de una idea de lo religioso a través de la purificación en el dolor, muy de aquel tiempo.
El relato tiene otros personajes básicos para el engranaje de la historia, pero menos principales, como son, el ayudante de André con el que entra por primera vez en el pabellón nº6 donde sólo viven cinco personas, la esposa del tedioso doctor o el nuevo jefe de zona, de quién entendemos que es el típico progre que no discute sobre las necesidades de los enfermos de ningún tipo, consiguiendo gracias a ello ascender y hacerse dueño y señor de éstos y aquellos lares.
En El hombre enfundado, Chejov convierte la preocupación por la educación y el que dirán en motivo de asfixia existencial, siempre con la misma delicadeza y lirismo.
Construido a través de la imagen de un aristócrata que deshace una fruta para comérsela con nocturnidad y sin que nadie lo vea, el narrador de La grosella empieza a jugar a engañarnos desde la autocrítica no sólo a su hermano, sino a él mismo, hombre en principio probo como André, que no sabe utilizar su propia honradez.
Por último, Del amor, más incluible en el libro El beso y otros relatos, nos habla de los celos de un trabajador empeñado en pagar las deudas de su padre y sobrevivir, mientras la mujer del vecino se casa con un obeso acomodado.
De nuevo, la mano en la traducción de Ricardo San Vicente, hace que ésta de Alianza sea una edición cuidada, nada convencional ni acomodaticia de este bien elegido surtido de cuentos más de hoy que de ayer.

Calificación: Extraordinarios.
Tipo de lectura: Literaria.
Tipo de lector: Cualquiera.
Argumento(s): Enjundiosos.
Personajes: Inolvidables.
¿Dónde leerlo?: En cualquier lugar, sin reparos.
¿Dónde comprarlo?: Pídelo en tu librería habitual.


dic 2 2013

Earth. Door. Sky. Door

Artículo escrito por: Augusto Prieto

El Alto Mustang es una de las zonas habitadas más remotas de la tierra, accesible para los viajeros solo desde la apertura parcial del área restringida en 1992. Un auténtico tesoro geológico, etnográfico y artístico. Es también el reino de un arte plástico que se ha mantenido aislado, que está dominado por la fuerza de los colores y por un carácter primitivo que sorprende a quien lo ve por primera vez. Un arte primordial y telúrico, enraizado en las montañas de las que proviene, que emerge como éstas de las entrañas de la tierra, de donde proceden sus colores: blanco, gris, rojo, negro; con símbolos y formas que vienen del bön, la religión tibetana no budista.
Robert Powell recorrió el Alto Mustang y la antigua ciudad amurallada de Lo Mantang a lo largo de tres campañas, en un proyecto multidisciplinar de la Deustsche Forschungs Gemeinschaft, la Fundación Alemana para la Investigación, que incluyó tibetólogos, prehistoriadores, arqueólogos, geógrafos, cartógrafos, dendrocronólogos y paleozoólogos, recogió en una serie de acuarelas excepcionales los edificios, cuevas, muros, chortengs, y detalles arquitectónicos. Se permitió incluso improvisar algunas variaciones sobre las formas artísticas.
Es un trabajo minucioso que evoca un mundo alucinante con un realismo que supera a la fotografía porque no depende, como ésta, del juego de las luces y de las sombras, y que puede permitirse perspectivas imposibles para el fotógrafo y una nitidez absoluta.
Un trabajo destacado que sorprenderá a los que se acerquen a él, como si emergiera del mundo de fantasía de una de las grandes sagas literarias.
Un breve texto de Roberto Vitali, estudioso de la civilización tibetana, pone el marco histórico y realiza una breve introducción al trabajo de Powell y a los territorios del valle del Kali Gandaki.

Calificación: Excepcional.
Tipo de lector: Interesados en el arte tibetano.
Tipo de lectura: Breve.
¿Dónde puede leerse?: En Jomson
¿Dónde encontrarlo?: Puede intentarse en www.amazon.com


oct 20 2013

Vivir de Noche

Artículo escrito por: Daniel Glez. Irala
Ambientada en Boston y en Cuba, nos encontramos ante una novela rica en detalles, profusa y bastante caótica que próximamente será llevada al cine interpretando su papel principal Ben Affleck. El autor es el mismo que pergeñó las tramas de Mystic River y Shutter Island, protagonizadas por Sean Penn y Leo di Caprio, respectivamente.
Partiendo de una premisa poética, el protagonista es un mafioso que opta por enfrentarse a la corrupción política y policial de frente durante la época de la Ley Seca, mientras contrabandea con ron. Por si esto fuera poco, tiene al Klu-Klux Klan en su contra, una organización que por aquel tiempo no distinguía entre afroamericanos y latinos.
La novela empieza y termina con el motivo principal de perdición de Joe Coughlin; su nombre, Emma Gould, especie de Paris Hilton descarnada, que acaba desmaquillando su rostro en nombre del oficio más antiguo del mundo. Las intenciones nacen, mueren y se interrumpen. Por Emma se cumple una estúpida condena que se podía perfectamente haber evitado y que cambiará el modo de ver el mundo del protagonista que se niega a irse con su hermano a Los Ángeles a trabajar al cine, porque dice preferir a los intermediarios antes que a quienes roban a manos llenas, y así le irá.
Porque cuando no hay bancos, hay usura y cuando vivir de noche es la regla, hay que tener cuidado donde pisas, pues la hierba no vuelve a crecer; con esta especie de metáfora, el escritor, Dennis Lehane, juega a que su criatura nade en aguas enfangadas, creyendo que está en lo correcto; es por ello una suerte de Sam Spade trotamundos al que no le conviene ciudad alguna, un perdedor marrullero y poco dado a concesiones, capaz de todo y nada al mismo tiempo.
De este modo y antes que recurrir a una melancólica canción desesperada, Vivir de noche debe mucho a las cloacas, pero también a la necesidad de aferrarse a algo (aunque sean éstas mismas) para creer que se está vivo de algún modo.
Calificación: Buena.
Tipo de lector: Aficionado al género negro.
Tipo de lectura: Obsesiva.
Argumento: Coughlin y su también necesidad de ser desmaquillado.
Personajes: Camaleónicos e impredecibles.
¿Dónde leerlo?: Paseando por cualquier zona deprimida de Boston.


ago 27 2013

Luz de Agosto

Artículo escrito por: Gabriel Ramírez Lozano

Leer a William Faulkner es encontrarse con la literatura, con el auténtico arte de escribir. Tal y como están las cosas, es reconciliarse con todo ello.
Creo que fue Arturo Pérez Reverte el que acusó -a los escritores españoles de una época concreta- de seguir a Faulkner para quedar bien, de leer sus novelas y cuentos porque así quedaban dentro del círculo de los escritores de alto copete. Digo acusó porque lo afirmó con bastante mala baba. Y, una de dos, o no ha leído a William Faulkner o, si lo ha hecho, no se ha enterado de nada.
Leer a este autor es un trabajo duro, entenderle todavía lo es más, comprender el sentido del humor que utiliza este autor sólo está al alcance de los que no se toman en serio ni el mundo ni a sí mismos ni, por supuesto, la literatura. Porque el mundo construido por Faulkner es grandioso, es gracioso, es profundo, es odioso. Es nuestro mundo disfrazado con harapos. Un universo atrapado por un aliento en la escritura difícil de seguir, por un tono altísimo en el que cada palabra elegida parece que estuviera allí esperando a ser utilizada; un universo plagado de personajes llenos de aristas, de escenarios retorcidos sobre su propia decadencia, de muerte, de ignorancia, de desidia.
Luz de Agosto no es el libro más difícil de Faulkner. Ni el mejor. Pero en cada página se puede encontrar más literatura que en libros enteros. La trama policial ayuda a que el ritmo de lectura no sea duro en exceso y, sobre todo, la voz creada por el autor nos lleva de un lugar a otro sin esfuerzos añadidos. Una voz de alternancia limitada que va de personaje en personaje para que, desde el núcleo argumental, crezca un mundo entero en el que cada cosa aporta sentido a otra. El movimiento del foco que realiza el autor es espectacular, definitivo. Porque el narrador se acerca o se distancia para aportar luz suficiente en cada pliegue de los personajes. Leer esta novela y pensar que lo importante es la trama es un error. Lo fundamental está detrás de cada alma dibujada.
Un aspecto técnico muy interesante de la novela se encuentra en las zonas en las que se representan los flujos de consciencia de los personajes. Los precede un monólogo interior que da paso a ese flujo que abre las puertas de la psicología de cada personaje. Se reconocen por la letra cursiva (innecesaria aunque el autor la utiliza).
El final de la novela delata lo que era Faulkner escribiendo: ironía pura.
Luz de Agosto es una novela imprescindible. El que quiera comprender en qué consiste la creación de un personaje en toda su dimensión no debe dejar de leerla. El que quiera comprender en qué consiste la creación de un universo no debe dejar de leerla. En realidad, nadie debería dejar de leerla.

Calificación: Excelente.
Tipo de lectura: Una novela de Faulkner exige una lectura atenta.
Tipo de lectura: Debería gustar a todo el mundo.
Personajes: Perfectos.
Argumento: Todo en este mundo se reduce a lo que el individuo es.
¿Dónde puede leerse?: En Yoknapatawpha. Existe en cuanto se abre el libro. En la literatura de Faulkner siempre está aunque la acción no suceda allí.
¿Dónde puede comprarse?: Pídelo en tu librería habitual.


ago 5 2013

Aama (La multitud invisible)

Artículo escrito por: Gabriel Ramírez Lozano

Segunda entrega de la serie aama de Frederik Peeters. Excelente y completísima. El relato es escalofriante, explosivo, está lleno de suspense, deja que los personajes vayan creciendo hacia donde corresponde. El dibujo es detallista con el que se recrea un mundo hostil que los seres humanos deben conquistar o morir. El uso del color es espectacular y el autor abre la paleta para que cualquier tonalidad tenga cabida. Además, dependiendo del momento narrativo en el que nos encontremos, esos colores, los degradados y las sombras, aparecen y desaparecen para ayudar al lector y para definir con claridad lo que representa ese momento en la vida de Verloc, personaje principal.
En este volumen, Frederik Peeters juega con los tiempos históricos de forma magistral. Aunque todo llega desde su diario (por lo que sólo una pequeña parte llega desde ese presente histórico puro y el resto se soporta sobre el apoyo del narrador). Así, nos lleva de una parte a otra, de un instante a otro, sin complicaciones ni giros bruscos o absurdos, utilizando una viñeta en la que algo se mueve en dirección a otro lugar que el lector reconoce en el siguiente dibujo y que corresponde a otro tiempo narrativo.
Lo que cuenta el autor tiene mucho que ver con algo que le dijeron al personaje principal mucho antes. Ya sabían el riesgo que corrían dejando que la naturaleza decidiera por ustedes. Porque aama, una sustancia capaz de generar vida y elegir, hace que la vida aparezca en un planeta árido y poco evolucionado, siendo esa vida caótica, misteriosa hasta el punto de que sus creadores no pueden controlar su evolución ni su sentido. Y el hombre allí en medio, entre animales y plantas convertidas en un peligro y un verdadero horror.
Magnífica segunda entrega de aama. Si en la primera ya tuvimos que mostrarnos alerta, en esta ya sabemos que estamos ante un cómic de gran categoría.

Calificación: Excelente.
Tipo de lectura: Inquietante. Divertida.
Tipo de lector: Jóvenes y adultos. Lo pasarán en grande.
Argumento: El hombre ante lo desconocido.
Personajes: Redondos, perfectos, intentando encontrarse siempre con ellos mismos.
¿Dónde puede leerse?: En cualquier parque. Mirando los bichitos de soslayo.
¿Dónde puede comprarse?: Pídelo en tu librería habitual. Si andas mal de dinero ve a la biblioteca del barrio. Seguro que lo encuentras.