ene 27 2014

Días de lengua roja

Artículo escrito por: Beatriz Silva

Uno tarda unos instantes en decidirse a abrir Días de lengua roja. Los que tarda en examinar la preciosa encuadernación japonesa que lo envuelve. Y, cuando lo hace, es como si hubiera abierto uno de esos libros mágicos, en los que las imágenes saltan de cada página. Leerlo es recrearse en la cadencia y en el Verbo, en la sonoridad que llena la boca como las especias. Uno se ve, de pronto, transportado al desierto, sentado en corro alrededor de un fuego, asistiendo al devenir de los tiempos. Batallas, jinetes, traiciones, lunas, sangre, nostalgias, todo surge en medio de la noche. El poder evocador de la palabra, en manos de Pilar Salamanca, es enorme. Rotundo. El de la Palabra hermosa, musical, casi olvidada, de los bellos vocablos de origen árabe que subsisten en nuestra lengua, y a los que la autora rinde homenaje en estos versos. Poemas en los que nos narra, rememorando y recreando la tradición oral, la historia de un pueblo. El poemario, con un total de 53 poemas, se divide en tres partes. Tres lenguas. Las dos primeras, Lengua vieja y Lengua rota, a pesar de estar separadas, y diferenciadas, forman una unidad (poemas I a XXXV), inspirándose, respectivamente, en la expulsión de los moriscos en el siglo XVII, y en el levantamiento de las tribus árabes contra el Imperio Otómano, con Lawrence de Arabia como enviado del aún Imperio Británico. La tercera parte Lengua Roja, está dedicada a los sentimientos actuales del pueblo palestino. Muy recomendable.

Calificación: Hermoso.
Tipo de lector: Amante de las palabras.
¿Dónde puede leerse?: Bajo la noche del desierto, real o imaginaria.
¿Dónde encontrarlo?: Librería Vorágine.


ene 21 2014

Insekt

Artículo escrito por: Gabriel Ramírez Lozano

Las diferencias, la exclusión social, la injusticia, los cambios repentinos que sufrimos en la vida, la construcción de un monstruo. Estos son los mimbres sobre los que se mantiene el cómic de Sascha Hommer, Insekt.
Pascal vive en una ciudad en la que la polución no permite ver más allá de un metro de distancia. Pascal es distinto a los demás. Ni él, ni ellos, son capaces de percibir esas diferencias entre el espeso humo. Pascal comienza a despuntar en clase y todo cambia.
El autor, influenciado por el universo Kafka, cuenta cómo un chaval normal se convierte en otra cosa cuando aparece el éxito, el amor o la fantasía. No despliega grandes recursos técnicos para construir el tebeo. Blanco y negro, trazo fácil y sencillo. Eso sí, con poco consigue perfilar personajes más que bien.
El diseño de la página permite que las elipsis encajen perfectamente en el tiempo narrativo sin afectar al ritmo pausado que intenta el autor. Pausado aunque no lento o pesado.
La metáfora, algo evidente y explícita, que lleva al personaje principal a ser reconocido (su verdadero aspecto, lo que es, sale a la luz; en el libro va de un lugar contaminado al campo donde luce el sol) es el gran mensaje de este libro. Esa luz puede ser cegadora, brutal, motivo de alegría o trágica. Eso depende del punto de vista desde el que se mire.
Pascal podemos ser cualquiera de nosotros esa mañana que nos levantamos habiéndonos convertido en un insecto enorme.

Calificación: Bueno.
Tipo de lectura: Muy fácil. Amena. Muy sugerente.
Tipo de lector: Amantes del cómic.
Argumento: ¿Qué pasa si me convierto en un bicho?
Personajes: Bien perfilados.
¿Dónde puede leerse?: En la sierra madrileña. Con buena luz.
¿Dónde puede comprarse?: Pídelo en tu librería habitual. Se puede encontrar en las bibliotecas públicas.


ene 20 2014

El triunfo de la muerte

Artículo escrito por: Augusto Prieto

Gabriel D´Annunzio celebra El triunfo de la muerte sobre el amor, sobre todas las cosas, porque para él, el amor es la vida.
Ya en el prólogo hace una declaración de principios deseando la brillantez de sonidos, formas y colores; y la verdad es que el escritor italiano se muestra en esta novela como un maestro de la composición, con una perfecta orquestación del texto, ordenando los sentimientos, las personalidades, las atmósferas y el mismo aire libre, y el mar, en una suma de cosas inseparables, con temas que se escalan o se repiten, con instrumentos que predominan, o callan y su silencio es expresivo. Va alcanzando con la prosa vibraciones y coloraturas, creando una melodía que, siendo la misma, avanza, progresando en sus evoluciones hacia un final inefable.
El triunfo de la muerte es una sinfonía, la narración detallada de un idilio sobre el que planea una sombra de fatalidad, la de un amor-posesión. La imposibilidad de amar en cada momento es la desazón provocada en Jorge por el sentimiento amoroso. Es también la disección de una relación amorosa extraña e intensa.
Como fondo, se desliza algo popular en las páginas, telúrico, cercano a la tierra y a los rituales antiguos, una fuerza atávica transformada por la religión y convertida en una mística extraña, en la observación antropológica de una Italia profunda y primordial.
Gabriel D´Annunzio fue un hombre destacado por su vida y por sus letras.

Calificación: Especial.
Tipo de lector: Sensual.
Tipo de lectura: Sensorial.
Argumento: Rígido.
Personajes: Estrictos en su entrega amorosa.
¿Dónde puede leerse?: En uno de los pueblos de la Italia profunda.
¿Dónde encontrarlo?: Pídelo en tu librería habitual.


ene 19 2014

El libro de arena

Artículo escrito por: Augusto Prieto


El libro de arena se disgrega en cuentos infinitos, como los granos de un desierto habitado por páginas, por sombras, por dobles. Son relatos circulares, que no se terminan de resolver y que continuarán para siempre dando forma a nuestra felicidad y a nuestras pesadillas. En todos los cuentos, Borges produce un español sonoro, rico, preciso, que se diría recién acuñado para nosotros.
En El otro hay un banco en un parque que está en dos lugares y en dos tiempos. El protagonista es el propio Borges, el otro, también.
No son nada frecuentes las historias de amor en los cuentos del maestro argentino, sin embargo hay una en Ulrica y es hermosa.
El congreso es una organización tan ambiciosa que naufraga en su propia sinrazón, un grupo secreto como La secta de los treinta que encierra una reflexión teológica.
La avaricia en El disco, la vanidad en El soborno, son lo mismo que la venganza de Avelino Redondo, sentimientos irracionales que mueven la Historia.
El libro que da nombre al libro participa de las características borgeanas, la metáfora, la reflexión sobre la literatura, sobre el tiempo y sus mutaciones, todo se diluye en el lenguaje y se convierte en relatos.
En varios de ellos hay resonancias de las sagas escandinavas y anglosajonas que el escritor argentino tanto estudió.

Calificación: Muy interesante.
Tipo de lector: Borgeano.
Tipo de lectura: Breve pero intensa.
Argumento: Parecidos en el juego y diferentes en la situación.
Personajes: Eruditos.
¿Dónde puede leerse?: En un banco, en Ginebra, a unos pasos del Ródano.
¿Dónde encontrarlo?: Pídelo en tu librería habitual.


ene 17 2014

Las ilusiones

Artículo escrito por: Florencia del Campo

Las ilusiones es un libro sobre una película sobre el cine. Que es como decir: un libro sobre cine sobre cine. Que apilando un poco más da algo así como: literatura sobre cine sobre cine. Es que en Jonás Trueba cine y literatura no se separan y se confunden.
La película Los ilusos y el libro Las ilusiones (Editorial Periférica) son dos obras del hijo del director Fernando Trueba que fluyen paralelas. ¿Se complementan? ¿Se citan mutuamente? ¿Una es hija de la otra? ¿Se pegotean? ¿Se repiten? Pues de todo un poco y de todo nada.
Antes de preguntarse qué les pasa a los personajes de Las ilusiones habría que preguntarse si existen esos personajes. ¿Las ilusiones es un texto literario de ficción o es la posibilidad de un texto literario de ficción? ¿Existen sus personajes y sus tramas o el texto literario es anterior a ambos y es, en realidad, un ensayo de las posibilidades de existencia de esos personajes y esas tramas?
Cuando leemos Las ilusiones (título excelente por acertado) estamos leyendo un relato en primera persona, un relato del yo, algo de este Jonás Trueba tomando notas (¿mentales?, ¿escritas?) sobre una película que sea sobre el cine, pero que tenga mucho de la vida y poco de cine, nos advierte este narrador volátil que se mueve como pompas de jabón que atraen la mirada de los niños en una plaza.
Las ilusiones son las ilusiones de los ilusos. Los ilusos son los actores (en el sentido bourdieuniano de la palabra, aunque en este caso también en el referido a las artes escénicas) que quieren ganarse la vida actuando o con el cine en general; y toda una serie de seres desgraciados que tuvieron la mala fortuna de nacer en un mundo en el que no hacer nada está mal visto, o mejor: en el que los artistas deben lidiar con un hacer aparentemente nada. Las ilusiones, además, es un buen título cuando no es referente solo de la trama y de los personajes sino cuando lo tomamos como referente del texto en sí, de su forma: una posibilidad de algo pero no una trama concreta. Las notas de lo que podría pasar y de quiénes podrían ser los personajes sin un marco sólido, sin una realidad (dentro de la ficción, por supuesto) concreta.
Estamos ante algo así como una literatura del yo o diario sobre el proceso de creación de una película. Un diario que nos muestra un poco lo anterior al rodaje (por momentos podríamos pensar que estamos ante notas al margen de un guión cinematográfico a corregir profundamente, o símil) pero que advierte, anticipadamente, que la película que quiere hacer este yo es una película sobre el síndrome post-rodaje o el cine sin cine; y las notas, o el diario, o el yo reflexionan sobre la necesidad de hacer cine y sobre su contrario (acerca del cual yo me pregunto: ¿es la desilusión?).
Las ilusiones está cargado de referencias a la literatura y al cine: mucho Fellini, no tanto citado textualmente sino mucha imaginación de escenas fellinescas, como la imborrable de mi memoria que imagina a los ilusos caminando por la Plaza Mayor mientras la cámara los toma desde lo alto; y citas al cine sobre el cine, claro, a La vida últil, la maravillosa y entrañable película uruguaya sobre la Cinemateca de Montevideo pero también y sobre todo, como quiere Jonás Trueba para su obra o su cine o su literatura, sobre la vida. De hecho este narrador lo dice: … una película sobre la vida que parece una película sobre el cine. Sobre la relación y los límites entre vida y cine.
El no-cine. El no-texto. Tan solo la posibilidad o el ensayo del cine o del texto. O la posibilidad del texto sobre el cine. ¿Por qué? Porque hay algo anterior: la imposibilidad. Entonces: una escritura que es posibilidad porque se apoya y se fundamenta en una imposibilidad. Un texto sobre el no-cine. Un texto sobre una película que trate de todas las ideas y no como suele ser: una película sobre, o realizada a partir de, una y tan solo una idea. Esta multiplicación de ideas hasta el punto de saturar el proyecto y preguntarse si filmar o no filmar y encontrar, cómo no, en esa pregunta la materia prima para la película (no para el texto, que es la búsqueda y las preguntas en sí mismas).
La materia o la posibilidad en la imposibilidad: las ilusiones de los ilusos, que normalmente sería una declaración de pertenencia un tanto tautológica pero que aquí es toda la materia y la poética de este libro de Jonás Trueba que salpica de ideas y sensaciones sin pudores ni repasos. Un buen ejercicio de espontaneidad del yo para reflexionar sobre el arte, pero sobre todo, una buena entrega a la transparencia, palabra o concepto tan adorado por Jonás a la que sin duda le hace honor tanto en este libro como en la película Los ilusos.

Calificación: Diferente
Tipo de lector: Cinéfilo
Tipo de lectura: Rápida
Argumento: Carece de él y esa es su esencia
Personajes: En una página se hace un listado de los posibles personajes y nombres de los personajes
¿Dónde puede leerse?: En un viaje en tren de 40 minutos se puede leer por completo
¿Dónde encontrarlo?: Pídelo en tu librería habitual


ene 13 2014

La letra escarlata

Artículo escrito por: Augusto Prieto

Nathaniel Hawthorne paga con ésta hermosa novela la culpa contraída por sus antepasados, que fueron maldecidos desde el cadalso por sus víctimas; creadores, pero también prisioneros de una sociedad puritana, intolerante, aislada en un confín del mundo, acechada por las sombras de los bosques y por sus habitantes hostiles: la Nueva Inglaterra de los primeros colonos.
Sus protagonistas viven cautivos del mal y tanto su caída como su redención llegará de la mano de la ética individual, de un dios interior podríamos decir, superior en sus dictámenes a cualquier otra deidad que pueda ser creada por la mente de los hombres. En este sentido el libro entero está empapado de trascendentalismo, una doctrina a la que su autor se acercó y que desarrolla el pensamiento intuitivo, uniendo a dios, a la naturaleza y a los humanos en un todo panteísta e indisociable.
Hawthorne trabaja con sus personajes relativizando el mal, sometiendo los principios morales a la propia naturaleza y a los deseos intrínsecamente buenos –o malos en el caso de Chillingworth- e impresiona la cantidad de matices en los que multiplica sus estados emocionales.
El tema elegido también es excepcional por lo temprano: el silencio como venganza y como penitencia, como triunfo sobre los otros, los que no conocen, los que no saben; la culpa como remordimiento, como liberación y como chantaje. El pecado como mal social. Exclusivamente.
La letra escarlata es el estigma de una mujer que osa vivir libremente.
La novela tiene un pulso narrativo sostenido, poderoso y una interesante estructura dramática.

Calificación: Muy bueno.
Tipo de lector: Cualquiera.
Tipo de lectura: Atractiva.
Argumento: Oculto.
Personajes: Desbordados por la vida.
¿Dónde puede leerse?: En Nueva Inglaterra.
¿Dónde encontrarlo?: Pídelo en tu librería habitual.


ene 12 2014

Drácula

Artículo escrito por: Augusto Prieto

A finales del siglo XIX Drácula entra en la literatura con esta novela para convertirse, como nos recuerda Juan Antonio Molina Foix en la edición de Cátedra, en uno de los seres de ficción más importantes del siglo XX. Sus secuelas y reinterpretaciones continúan sin que parezcan agotar el filón que el novelista británico Bram Stoker encontró en antiguas leyendas y mitologías. Lo aderezó con frases bíblicas, y le dio apariencia de realidad con la mención de los incipientes avances médico-científicos de la época, en especial los estudios sobre el subconsciente.
Pero Stoker alcanza definitivamente su mérito por haber conseguido un personaje poderoso y atractivo. No deja de ser curioso que la riqueza de matices con los que dota a los perversos, con el conde a la cabeza, contraste con la limitada capacidad de sorprender de los héroes de la novela. Porque sin duda el autor, como el lector, se siente atraído por el mal y por las fuerzas oscuras.
Drácula es el culmen de la literatura gótica. Presenta algunos rasgos del romanticismo que hoy nos resultan obsoletos, como cierta tendencia al melodrama y mucha exageración de los sentimientos; y aciertos notables como el correlato con el paisaje y la creación de atmósferas siniestras. Está compuesta como una acumulación de textos: cartas, noticias, informes y diarios que modulan la voz narrativa y van dosificando la información en una composición eficaz.
Los roles son sexistas, clasistas, arquetípicos: las mujeres solo pueden ser perfectas consejeras y débiles almas sensibles o bien lascivos demonios; los caballeros, salvo el degenerado conde Drácula, son intrépidos, desinteresados y honorables; y los trabajadores rudos y primarios pero de buen corazón.
El prólogo de Juan Antonio Molina Foix apunta cosas interesantes, está muy bien documentado, y las notas son sabrosas aunque a veces excedan su cometido.

Calificación: Muy interesante.
Tipo de lector: Aficionados al fantaterror y la novela gótica.
Tipo de lectura: Fluida.
Argumento: Aventurero.
Personajes: Ya se ha dicho.
¿Dónde puede leerse?: En un castillo.
¿Dónde encontrarlo?: Pídelo en tu librería habitual.


ene 6 2014

Siete noches

Artículo escrito por: Augusto Prieto

Siete noches son siete ensayos, siete conferencias dictadas por Jorge Luis Borges que giran en torno a los temas más queridos por el escritor argentino, sobre los que aporta interesantes reflexiones aderezadas con su experiencia personal, su profunda erudición, y su capacidad lectora.
Tienen el tono culto, pero irónico y cercano, que se espera de un conferenciante.
La más conmovedora es quizás la que habla sobre una circunstancia personal, La ceguera, que le lleva de lo particular a lo general, de la desgracia a la compensación, de los placeres del mundo a la vida interior.
Hace una interpretación personal de La cábala y El budismo en otros textos que ayudarán al lector a situarse en esos sistemas, y que son eficaces por la capacidad de condensación con la que están compuestas.
Sabemos que Las mil y una noches y La divina comedia son parte inseparable del universo borgeano, el propio autor nos desvela porqué, qué ha encontrado en esas obras que le fascine.
También analiza los resortes de La poesía, algo destacado viniendo de un maestro.
El estudio sobre La pesadilla y sus mecanismos, sobre lo literario en los sueños y las pesadillas en la literatura, sobre sus pesadillas que crearon literatura es quizás, por lo infrecuente, el que yo encuentro más sugerente. Interesantes son todos.

Calificación: Muy interesante.
Tipo de lector: Cualquiera con necesidad de cultura.
Tipo de lectura: Amena.
Argumentos: Variados.
Personajes: Él.
¿Dónde puede leerse?: En la gran sala de un ateneo.
¿Dónde encontrarlo?: Pídelo en tu librería habitual.