dic 12 2013

El extraño caso de Gaspar Ganijosa

Artículo escrito por: Augusto Prieto

Muchas veces la literatura se disfraza con las máscaras de lo cómico y de lo grotesco para que seamos capaces de ver la realidad que nos rodea, porque el escritor, como un médium, es quien tiene la capacidad de abrirnos los ojos a cosas en las que, de otra manera no nos fijaríamos.
Y de mezclar lo sublime y lo chabacano, lo vulgar y lo poético.
Leopoldo Alas crea en este extraño caso una composición bastante acertada de personajes, que bajo una apariencia de frívola banalidad, nos acerca a una peculiar visión de la condición humana, de lo que se esconde debajo de los tics y de las máscaras, de los canales ocultos que relacionan la soledad con el deseo. Riéndose de un ambiente cerrado y excluyente que conoció, y sobre el que improvisa una fábula y una parodia.
No es una novela demasiado profunda, se deja arrastrar por lo que parece una desbordante capacidad para escribir, pero El extraño caso de Gaspar Ganijosa, lleno de irreverentes revelaciones no deja de tener su interés. No deja indiferente.
Encontramos toda la frivolidad y la transgresión que se supone a un género, el de la novela gay, pero también autoflagelación y falta de complacencia con los caminos por donde nos lleva la sociedad moderna.
Una novela sobre lo que existe dentro y fuera del armario. Una crítica social que, no por muy evidente en algunos momentos, deja de valer.

Calificación: Curioso.
Tipo de lector: Cualquiera.
Tipo de lectura: Ligera.
Argumento: Inverosímil.
Personajes: Ambiguos.
¿Dónde puede leerse?: En el café Figueroa.
¿Dónde encontrarlo?: Pídelo en tu librería habitual.


nov 28 2013

Lo que más quieras

Artículo escrito por: Gabriel Ramírez Lozano

Andreu Martín es un excelente autor de novela policíaca. Logra ambientar con absoluta credibilidad sus relatos; construye personajes con facilidad; y suele rematar las tramas con solvencia. Por otra parte, hace un uso de los diálogos bastante aceptable. Aunque no utiliza el recurso para mostrar fricción entre los egos construidos (prefiere utilizar la voz narrativa para perfilar la psicologías de los personajes) sí logra con ellos que los tiempos y el tempo casen bien entre ellos. Los trabajos de Andreu Martín son muy divertidos y, desde luego, gustan al que sea amante del género policíaco.
Lo que más quieras es un relato duro, árido, hostil con él mismo. El autor nos arrastra a lo profundo de una sociedad castigada por las drogas, por la prostitución, por la avaricia y la venganza.
La trama se construye (bien) con un expresidiario como protagonista que se va rodeando de otras almas marcadas por una vida tremenda. Hierro, el protagonista, recibe un encargo y todo va creciendo hasta que leemos la última frase. Lo sórdido, crece; la violencia, crece; la maldad, crece. Y crece la tensión narrativa hasta llevarnos a necesitar saber cómo se resuelve un asunto que asusta por sus tintes negruzcos y carentes de cualquier tipo de esperanza.
Lo que más quieras es una pequeña novela (tal vez sea un cuento con algunas páginas más de lo normal) que se lee con facilidad. De un tirón. Merece la pena. Aunque los lectores más remilgados se encontrarán en apuros a medida que avancen en la narración. Los bajos fondos que se llenan de putas, proxenetas, amenazas, juego y drogas, no gustan ni en las novelas.

Calificación: Muy bueno.
Tipo de lectura: Fácil. El asunto que se trata es feo.
Tipo de lector: El que esté dispuesto a pisar fangos.
Argumento: Así es la vida.
Personajes: Bien diseñados. El protagonista se desarrolla muy bien. El resto, los secundarios, quedan algo desdibujados. Quizás unas páginas más no hubieran sobrado.
¿Dónde puede leerse?: En un bar de barrio. Cuanto más cutre mejor.
¿Dónde puede comprarse?: Pídelo en tu libraría habitual.


nov 18 2013

El tango de la guardia vieja

Artículo escrito por: Daniel Glez. Irala

Max Costa es un consumado bailarín de tango que seduce a mujeres millonarias en el Cap Pollonio, trasatlántico que cruza diversos lugares de Europa. Esta imagen y la de la ralla fina de su pantalón impecablemente planchado recorre la  última novela del periodista de Cartagena, Arturo Pérez Reverte, durante gran parte de su extensión. Eso y su tremendo affaire a ritmo de baile y preciso ajedrez con Mecha Irunza, esposa de un compositor que le mira celosamente desde el otro lado del bar, calculando movimientos y posibles presunciones de infidelidad. Pero de esto hace tiempo, los dorados veinte aproximadamente.
Comenzando con una disección histórica más que interesante sobre el baile argentino, vamos descubriendo los orígenes arrabaleros y suburbiales, así como su limpieza en los movimientos a la hora de practicar los pasos con Mecha.
Ella se da cuenta de que está poseída de un furor, dejándole como huellas de esa Perdición tan a lo Billy Wilder, un guante y un collar.
Por otro lado es eficiente la trama de espías situada entre la época de la 2ª Guerra Mundial, pasando por la Civil Española y amontonándose con el conflicto del Telón de Acero en Rusia. Y es que el hijo de ella, consumado ajedrecista que utiliza el gambito de caballo, más como una injerencia que como una forma de enaltecer el ego, o no tanto, necesita unos libros que tienen que ver con las claves de la caja fuerte de un señor que sospechamos le da igual ser pagado y/o cobrado por el Fascio italiano o la República española. Desde Niza a San Sebastián se respira que la República es más torpe, si bien esto no es más que ideología barata. Nada que ver con lo que hace tirarle de la sisa del pantalón a Max para que la ralla permanezca impecable.
Por encima de cualquier cosa es ésta una novela de amor como nunca le había salido a su autor, sin esos caballeros o héroes cansados, acercándose a la novela negra y de espías como un Le Carré español.
Es por ello un libro recomendable, quizás en ocasiones demasiado profuso en descripciones, que rentabiliza su misión de entretener con creces.
La imagen de Edward Quinn, gracias al paralelismo Grace Kelly-Irina, supone un homenaje al cine que está presente no sólo en el calado histórico, sino también en la forma de contar.

Calificación: Muy bueno.
Tipo de lector: Escrutador de buenas historias. Ilustrado.
Tipo de lectura: Muy completa.
Argumento: Trufado de referencias de todo tipo.
Personajes: Enriquecidos de anécdotas.
¿Dónde leerlo?: Cerca de Buenos Aires.
¿Dóde comprarlo?: Pídelo en tu librería habitual.


nov 17 2013

El juicio de Paris

Artículo escrito por: Augusto Prieto

Pretendiendo un paralelismo con la mitología clásica, que termina haciéndose un poco remoto, El juicio de Paris es una novela de sociedad, porque más allá de las vicisitudes de su protagonista, Philip Warren, refleja la sociedad mundana con la que un joven escritor americano podía encontrarse en la inmediata postguerra en Europa y el próximo Oriente, Roma, Luxor y París.
Tiene también un tono de novela de aprendizaje, lo que los alemanes llaman bildgunsroman, la búsqueda que lleva a cabo un joven indeciso durante su año sabático, que incluye reflexiones sobre la vida, la política y lo sentimental, con especial atención a lo periférico.
En El juicio de Paris hay muchas divagaciones, alguna injerencia consciente del autor que busca ser ingeniosa, una brillante construcción de las situaciones y de los personajes, lugares evocadores, pintados con precisión pero sin estereotipos. Hay también instantes de genialidad y un par de incursiones en lo delirante, en una trama que no se caracteriza por la acción, sino más bien por la reflexión.
Gore Vidal murió el 31 de julio de 2012 en Los Ángeles; homosexual declarado, no es de extrañar que retrate con astucia y conocimiento unos ambientes que tuvo que conocer y que los incluya en este libro, anterior en el tiempo a las obras que lo consagraron como escritor: novelas como Juliano el apóstata, ensayos como Estados Unidos, y la nunca suficientemente reconocida participación en guiones de cine como Ben Hur, de William Wyler, 1959; o Calígula, de Tinto Bras, 1979.

Calificación: Bueno.
Tipo de lector: Cualquiera.
Tipo de lectura: Hay que adaptarse al tono.
Argumento: Leve.
Personajes: Interesantes.
¿Dónde puede leerse?: En Roma, Luxor, o París.
¿Dónde puede encontrarse?: Pídelo en tu librería habitual.


oct 30 2013

La sonrisa de las mujeres

Artículo escrito por: Daniel Glez. Irala

Mitad libro de recetas culinarias, mitad novela, este exquisito libro del trotamundos y tímido escritor, Nicolás Barreau, primerizo francés; tiene de lo primero apenas algún apunte que complementa la historia, y de lo segundo una reflexión metaliteraria más que interesante y gozosa que entronca con la tradición de un Cyrano que se parece al protagonista de Sostiene Pereira.
La receta tiene altas dosis de elementos latinos y alguno anglosajón, está escrita con ironía y trata de mostrar la psicología femenina de una forma peculiar e interesante, si bien lo hace de manera desordenada y caótica.
Existe mucha ingenuidad a la hora de proponer historias y subtramas, lo que aporta un componente dulce al conjunto que se tamiza a través de la utilización de dos narradores personajes bien diferenciados que se corresponden con la, en un principio, anodina Aurelie y el escamado editor André, de cuya relación nace una lodosa y nada estática relación.
Otros ingredientes los aporta un dentista inglés reconvertido en escritor bohemio con perro y cottage, una apasionada lectora, un librero parecido a Marc Chagall o una ancianita que ofrece Gaulouisses a la insigne en un escenario que no lo es menos.
Muy cinematográfica en su modo de narrar y, sin embargo, bien distinta a la multireferenciada en estas lides, Como agua para chocolate.
Edita Espasa con la solvencia que da descubrir a autores noveles, en una época en que las industrias editoriales han escogido a España como tercer o cuarto país, tras el éxito alemán y francés.
Imagino que como sucede con La elegancia del erizo, este es un libro que con mejor márketing hubiera adquirido mayor visibilidad. Un pudo haber sido y no fue hacia un posible best-seller cómodo, agradable y fácil de leer.

Calificación: Interesante.
Tipo de lectura: Agradable.
Tipo de lector: Que busque lo ídem.
Argumento: El equívoco y su potencial.
Personajes: Bonitos.
¿Dónde leerlo?: Paseando por los Campos Elíseos.


oct 20 2013

Vivir de Noche

Artículo escrito por: Daniel Glez. Irala
Ambientada en Boston y en Cuba, nos encontramos ante una novela rica en detalles, profusa y bastante caótica que próximamente será llevada al cine interpretando su papel principal Ben Affleck. El autor es el mismo que pergeñó las tramas de Mystic River y Shutter Island, protagonizadas por Sean Penn y Leo di Caprio, respectivamente.
Partiendo de una premisa poética, el protagonista es un mafioso que opta por enfrentarse a la corrupción política y policial de frente durante la época de la Ley Seca, mientras contrabandea con ron. Por si esto fuera poco, tiene al Klu-Klux Klan en su contra, una organización que por aquel tiempo no distinguía entre afroamericanos y latinos.
La novela empieza y termina con el motivo principal de perdición de Joe Coughlin; su nombre, Emma Gould, especie de Paris Hilton descarnada, que acaba desmaquillando su rostro en nombre del oficio más antiguo del mundo. Las intenciones nacen, mueren y se interrumpen. Por Emma se cumple una estúpida condena que se podía perfectamente haber evitado y que cambiará el modo de ver el mundo del protagonista que se niega a irse con su hermano a Los Ángeles a trabajar al cine, porque dice preferir a los intermediarios antes que a quienes roban a manos llenas, y así le irá.
Porque cuando no hay bancos, hay usura y cuando vivir de noche es la regla, hay que tener cuidado donde pisas, pues la hierba no vuelve a crecer; con esta especie de metáfora, el escritor, Dennis Lehane, juega a que su criatura nade en aguas enfangadas, creyendo que está en lo correcto; es por ello una suerte de Sam Spade trotamundos al que no le conviene ciudad alguna, un perdedor marrullero y poco dado a concesiones, capaz de todo y nada al mismo tiempo.
De este modo y antes que recurrir a una melancólica canción desesperada, Vivir de noche debe mucho a las cloacas, pero también a la necesidad de aferrarse a algo (aunque sean éstas mismas) para creer que se está vivo de algún modo.
Calificación: Buena.
Tipo de lector: Aficionado al género negro.
Tipo de lectura: Obsesiva.
Argumento: Coughlin y su también necesidad de ser desmaquillado.
Personajes: Camaleónicos e impredecibles.
¿Dónde leerlo?: Paseando por cualquier zona deprimida de Boston.


oct 2 2013

La verdad de las mentiras

Artículo escrito por: Daniel Glez. Irala

Las ficciones las pueblan gentes, tanto desde el punto de vista de quién las hace, las lee, las protagoniza o las vive, según sea esta experiencia así viviremos el acto de leer, que en cualquier caso nos convertirá en diferentes o indiferentes. El Premio Nobel peruano, Mario Vargas Llosa, nos presenta su propio canon literario (que diría Harold Bloom) en forma de curso de lectura crítica inolvidable, ya que cuando son las imágenes las que narran, parece que nos encontramos con la secreta objetividad que las pueblan; llevar este ideario a la necesidad de contar con palabras lleva a una lucha entre antagónicos por el que vemos deslizarse lo sombrío y lo brillante de una forma subjetiva; se invita de este modo a ver todo relato escrito como una decisión escogida desde la ideología y la moral, describiendo una trayectoria que va de fuera hacia dentro y desde la que se trata de practicar el humanismo, esa historia de las ideas y el pensamiento practicable según la vida de persona(je)s escogidos.
A lo largo de treinta y seis ensayos que tratan de no hacer la vista gorda sobre lo más significativo, se nos presentan en orden cronológico, desde la vetusta y modernísima El corazón de las tinieblas, antecediéndonos en los orígenes que van más allá de la locura del viaje de un occidental al Congo, tierra subabastecida que hace nacer por el clima y la aventura los horrores de lo considerado salvaje, hasta Sostiene Pereira del ya fallecido escritor Antonio Tabucchi, una fábula sobre el poder de lo pequeño y sencillo, a través de las que se evoluciona hacia maneras más globales de contar.
Son dos los autores sobre los que repite ensayo: Graham Greene y Ernest Hemingway; del primero se concluye que tuvo la mala fortuna de, a pesar de haber escrito mucho y bien, no culminar en obra maestra algo que tuvo bien cerca con El fin del romance; Hemingway, en cambio, considerado a sí mismo hombre de acción que escribía, asociaba el éxito literario al personal, sin tener en cuenta sus oprobiosos esfuerzos más en París era una fiesta que en The sun also rises.
Tampoco se obvia la importancia de obras más vanguardistas o experimentales, como Nadja de André Breton, u otras de rango intermedio como los de la feliz hada madrina Isak Dinesen o las magníficas novelas corales, Un mundo feliz, American Transfer o La rebelión de los animales de Orwell, todas ellas corresponsables de la disipación de ideologías que quizás en ciertos casos no eran las de su autor.

Calificación: Muy interesante.
Tipo de lector: Amante de la literatura y otros puntos de vista.
Tipo de lectura: Agradable, además.
Argumento: Clásicos de a partir del siglo XX convenientemente desmenuzados.
Personajes: Todos y uno.
¿Dónde leerlo?: Dando la vuelta al mundo en avión.
¿Dónde se puede comprar?: Pídelo en tu librería habitual.


sep 22 2013

A la caza del amor

Artículo escrito por: Augusto Prieto

Los libros de Nancy Mitford guardan más cosas de las que aparentan. Detrás de la novela amable, del inteligente humor británico y de una narrativa creada con la intención de entretener, la autora británica -celebrada en vida- hace un retrato exacto de su época y de su clase social, que cobran vida para el lector con sus luces y sus sombras.
Perfectamente graduadas.
Las luces son las de la civilización llevada a su grado más alto. Las sombras llegan con la guerra, el sometimiento de la mujer a las convenciones, los traumas familiares.
Los ambientes, que la autora conoció bien, son las grandes casas de campo de los Costwolds, con sus cacerías y la vida familiar, también los esquemas sociales de la temporada en Londres o el París feliz de la drôle du guerre.
Unos mundos que desaparecerán.
Pero hay momentos en los que Mitford desliza su ingenio hacia lo escalofriante, como lo que refiere de la Guerra Civil española, y lo domina para revelar grandes verdades, que pocas veces se reconocen mejor que en la opinión de un extraño civilizado.
La autora se crió en el medio de la saga que retrata, una familia excéntrica y chocante. Cada una de las hermanas Mitford seguiría después caminos diferentes e insólitos.
La materia literaria le venía dada, quizás también el barniz de la ironía y del humor. Pero dejarlo escrito para nosotros es un esfuerzo de catarsis y un mérito personal.

Calificación: Exquisito.
Tipo de lector: Cualquiera.
Tipo de lectura: Muy amena y entretenida.
Argumento: Algo delirante aunque se va conteniendo según avanza, solidificándose.
Personajes: Excéntricos.
¿Dónde puede leerse?: En los Costwolds, of course.
¿Dónde encontrarlo?: Pídelo en tu librería habitual.