ene 19 2014

El libro de arena

Artículo escrito por: Augusto Prieto


El libro de arena se disgrega en cuentos infinitos, como los granos de un desierto habitado por páginas, por sombras, por dobles. Son relatos circulares, que no se terminan de resolver y que continuarán para siempre dando forma a nuestra felicidad y a nuestras pesadillas. En todos los cuentos, Borges produce un español sonoro, rico, preciso, que se diría recién acuñado para nosotros.
En El otro hay un banco en un parque que está en dos lugares y en dos tiempos. El protagonista es el propio Borges, el otro, también.
No son nada frecuentes las historias de amor en los cuentos del maestro argentino, sin embargo hay una en Ulrica y es hermosa.
El congreso es una organización tan ambiciosa que naufraga en su propia sinrazón, un grupo secreto como La secta de los treinta que encierra una reflexión teológica.
La avaricia en El disco, la vanidad en El soborno, son lo mismo que la venganza de Avelino Redondo, sentimientos irracionales que mueven la Historia.
El libro que da nombre al libro participa de las características borgeanas, la metáfora, la reflexión sobre la literatura, sobre el tiempo y sus mutaciones, todo se diluye en el lenguaje y se convierte en relatos.
En varios de ellos hay resonancias de las sagas escandinavas y anglosajonas que el escritor argentino tanto estudió.

Calificación: Muy interesante.
Tipo de lector: Borgeano.
Tipo de lectura: Breve pero intensa.
Argumento: Parecidos en el juego y diferentes en la situación.
Personajes: Eruditos.
¿Dónde puede leerse?: En un banco, en Ginebra, a unos pasos del Ródano.
¿Dónde encontrarlo?: Pídelo en tu librería habitual.


ene 3 2014

Ulises

Artículo escrito por: Augusto Prieto

Ulises es uno de los libros más importantes del siglo XX, una novela experimental en la que el escritor irlandés James Joyce juega con el lenguaje dándole forma a cada una de las técnicas novedosas que revolucionaron la escritura y que abrieron la centuria acompañadas de la propagación del cinematógrafo, del estudio del subconsciente y el psicoanálisis, y de la general divulgación de todas las obras de todas las literaturas.
La más destacada de estas técnicas es el flujo de conciencia, la simulación escrita del pensamiento humano, pero hay otras como son la descripción por acumulación, las listas; la utilización fragmentada e impresionista del discurso, el uso de la jerga, el surrealismo, la creación de palabras nuevas, y la ruptura de las convenciones de espacio, tiempo, género literario, narrador y personaje.
Con todos estos recursos, Joyce redacta lo que viene a ser el manifiesto de una nueva forma de hacer que inicia la era literaria en la que estamos.
El título nos remite a un paralelismo estructural con la Odisea de Homero que es prácticamente imposible de identificar para los lectores comunes salvo porque, de la misma manera que la Odisea es la encubierta representación escrita de un mapa del Mediterráneo, Ulises es una clara cartografía de la ciudad de Dublín.
Ulises es una novela larga, compleja, oscura y –en general- aburrida, en la que sin embargo será difícil que un lector interesado no encuentre un capítulo que le parezca insólito, ocurrente y divertido; un capítulo al menos cuyas acciones pueda comprender y que le de ánimo suficiente para afrontar la lectura completa del libro, más cuanto que se trata de una obra que no es necesario leer de un tirón. Personalmente recomendaría el monólogo de Molli Bloom editado en el capítulo 18, la fascinación enciclopédica del 17, y -para una iniciación- los atisbos de la vida cotidiana de la ciudad de Dublín en los años veinte del siglo pasado compuesta a la manera de flashes en el capítulo 10, o la impagable declaración de principios de Leopold Bloom hacia la mitad del 15:
Estoy a favor de la reforma de la moral municipal y a favor de los diez mandamientos puros y simples. Nuevos mundos en lugar de los viejos. Unión de todos, judíos, musulmanes y gentiles. Una hectárea y una vaca para todos los hijos de la naturaleza. Coches fúnebres modelo berlina. Trabajo manual obligatorio para todos. Todos los parques abiertos al público día y noche. Lavaplatos eléctricos. La tuberculosis, la locura, la guerra y la mendicidad deben cesar inmediatamente. Amnistía general, carnaval todas las semanas, con las licencias del enmascaramiento, gratificaciones para todos, esperanto, fraternidad universal. Se acabó el patriotismo de los políticos de taberna y de los impostores hidrópicos. Dinero libre, amor libre y una iglesia laica libre en un estado laico libre.
Existen infinitas críticas, ensayos y estudios que pueden ayudar al lector en la comprensión del texto y son accesibles en las bibliotecas y en la red, porque Ulises es una novela que no ha dejado indiferente a nadie, ha sido adorada o denostada hasta una exageración desde la que los lectores críticos de hoy tendemos a encontrar un cómodo término medio: no es una obra maestra homogénea e incontestable para cuya comprensión sean obligatorios todos los esfuerzos, pero tampoco el ilegible y pedante cajón de sastre de una mente enloquecida. Es una novela interesante, complicada, meritoria y decisiva.
Para los irlandeses es, además, parte de una confusa identidad nacional.

Calificación: Decisivo.
Tipo de lector: Persistente.
Tipo de lectura: Complicada.
Argumento: Diluido.
Personajes: Rocambolescos.
¿Dónde puede leerse?: Por las calles de Dublín.
¿Dónde encontrarlo?: Pídelo en tu librería habitual.

Nota bene: La traducción de la cita es de José María Valverde.


dic 15 2013

El periodista deportivo

Artículo escrito por: Daniel Glez. Irala

Podría ser autobiografía novelada, o semi, éste considerado por muchos el mejor libro del autor norteamericano Richard Ford que acaba de aterrizar en librerías con Canadá. El atractivo mayor del texto viene de su tendencia a la divagación como producto de querer escribir sobre alguien feliz; y es que a pesar de la molesta ruptura con X y de haber perdido a su hijo Ralph en un accidente, Frank Bascombe se considera, gracias a su capacidad de ensoñación, un tipo afortunado que se refugia en el periodismo deportivo, oficio que queda vilmente diseccionado, y gracias al que consigue dejar de pensar sobre lo frustrante que resulta que su primera novela guardada en un cajón, no se parezca a Cheever.
Apuntes esbozados sobre futuras entrevistas y otra profesión que deviene mal parada, la de profesor, también se hacen protagonistas sin quererlo; eso y tipos como Walter o Herb, denominado éste último el Verbo, por su ultracapacidad para la acción e incapacidad para la reflexión y por supuesto sus conversaciones, que Frank incorpora en su monólogo convenientemente de modo hábil y sin que caiga el conjunto hacia terrenos extraños.
Es, a pesar de estar escrita mayoritariamente en primera persona, algo más que una novela experimental, un conjunto donde gracias a la mentada ensoñación se llega a la lucidez, dando la suma de múltiples lugares comunes, un resultado que no atrofia, sino que logra desnudar verdades auténticas.
En ella se trata de modo amable y casi ensayístico de la inquietud de un superviviente que aún a sabiendas de que toma conciencia de ser personaje y nada más, en virtud de que se contamina de la vida de esos periodistas deportivos, decide comportarse también humanamente con ellos. Las mujeres son la debilidad de Bascombe, especialmente Vicki y sobre todo Catherine, esta última funciona como algo más que símbolo de estatus, pero también. Gracias a ellas, el deporte cobra verosimilitud y se contagia de realidad.
Al contrario que para Kapuscinski, el Frank de Ford considera el periodismo un acto de cinismo, dada su incapacidad para abarcar todo lo que le ocurre, lo que es considerada como una limitación. Se trata pues de una novela de búsqueda, de preguntas más que respuestas, muy siglo XX, descreída y menos escéptica de lo que pudiera parecer, que viene a preguntarnos en todo momento a los lectores si es bueno soñar y para qué.

Calificación: Excelente.
Tipo de lector: Cualquiera.
Tipo de lectura: Divagante.
Argumento: La compleja vida de Frank Bascombe, narrada mayoritariamente por él mismo.
Personajes: Muy buenos.
¿Dónde leerlo?: Junto a los restos (dondequiera que se hallen) del locutor de baloncesto Andrés Montes.


oct 8 2013

Los nombres

Artículo escrito por: Augusto Prieto

Una vaga trama de asesinos obsesionados con el lenguaje da pié al escritor norteamericano Don DeLillo para hacer un retrato del mundo al inicio de la década de los ochenta del siglo XX. Un retrato que nos da las claves para entender todos los acontecimientos que sucedieron después.
Se destaca así como escritor de la contemporaneidad. Construyendo la historia como algo multiforme, multicultural, caleidoscópico. Con una manera impresionista y visual de trabajar los diferentes momentos de la novela. Mediante la conversión de lo lejano en próximo, de lo exótico en cotidiano. Por una aparición súbita –no por menos latente- de una agresividad que domina todas las relaciones.
Choque de civilizaciones. Alguien después le puso nombre.
Es un mundo convulso y hostil para los estadounidenses que, no obstante, tejen sus turbios manejos alrededor del planeta. Élites expatriadas en movimiento perpetuo.
Y de aquellos polvos vienen estos lodos.
Es una novela muy compleja. Funciona mejor en la formulación de una crítica o la producción de una reflexión del lector sobre el mundo moderno –las sociedades interconectadas- que en la composición de unas tramas entrelazadas y muy sutiles que a veces se escapan de la atención del lector, sumergido como está en un océano de lenguaje, de signos contradictorios, y de rupturas inesperadas de los parámetros de espacio-tiempo.
El complicado triángulo formado por un matrimonio roto pero reunido por un hijo, un niño bastante especial, aporta el conflicto íntimo en una novela en la que todas las partes parecen relacionarse de alguna manera. No nos queda claro de cual.
Muy interesante en cualquier caso.

Calificación: Muy interesante.
Tipo de lector: Con ganas de intensidad.
Tipo de lectura: Espesa.
Argumento: Evanescente.
Personajes: Peculiares.
¿Dónde puede leerse?: De viaje por el mundo, de avión en avión.
¿Dónde encontrarlo?: Pídelo en tu librería habitual.


ago 31 2013

La niebla, tres veces

Artículo escrito por: Augusto Prieto

La niebla porque aparece siempre, tres veces porque son tres novelas cortas las que se presentan. Ya habían sido publicadas por separado.
Cada una de ellas es una gran metáfora.
La escritora se delata al hablar de un acertijo al borde del significado.
Menchu Gutiérrez utiliza la visualidad en su escritura, la capacidad de usar las palabras para contar una historia con imágenes. El lector deberá dejarse llevar y buscar similitudes con su vida, parecidos sucesos a ese mundo simbólico.
La soledad, el miedo, el aprendizaje, la carga culpable de la religión. Todo eso está en Viaje de estudios, un relato que consigue desasosegarnos.
En La tabla de las mareas se habla sobre el bien y el mal, lo oscuro y lo luminoso, las dos orillas de la vida, las edades del hombre y de la mujer. Son visiones poéticas que nos transmiten sensaciones en un mundo dual.
La mujer ensimismada es un juego zodiacal. Un libro de horas lleno de miniaturas. Vidas, situaciones, intimidades. Interiores. Se basa en una tradición de símbolos. Abre para nosotros la puerta hacia prodigios que se producen sin que haya ojos para contemplarlos. Como espejos abandonados.
La de Menchu Gutiérrez es una de las prosas más bellas de la literatura. Diferente, independiente, imaginativa.

Calificación: Extraordinario.
Tipo de lector: Cualquiera con cierto espíritu poético.
Tipo de lectura: Singular.
Argumento: Intimista.
Personajes: Sensibles.
¿Dónde puede leerse?: En la niebla.
¿Dónde encontrarlo?: Pídelo en tu librería habitual


ago 27 2013

Luz de Agosto

Artículo escrito por: Gabriel Ramírez Lozano

Leer a William Faulkner es encontrarse con la literatura, con el auténtico arte de escribir. Tal y como están las cosas, es reconciliarse con todo ello.
Creo que fue Arturo Pérez Reverte el que acusó -a los escritores españoles de una época concreta- de seguir a Faulkner para quedar bien, de leer sus novelas y cuentos porque así quedaban dentro del círculo de los escritores de alto copete. Digo acusó porque lo afirmó con bastante mala baba. Y, una de dos, o no ha leído a William Faulkner o, si lo ha hecho, no se ha enterado de nada.
Leer a este autor es un trabajo duro, entenderle todavía lo es más, comprender el sentido del humor que utiliza este autor sólo está al alcance de los que no se toman en serio ni el mundo ni a sí mismos ni, por supuesto, la literatura. Porque el mundo construido por Faulkner es grandioso, es gracioso, es profundo, es odioso. Es nuestro mundo disfrazado con harapos. Un universo atrapado por un aliento en la escritura difícil de seguir, por un tono altísimo en el que cada palabra elegida parece que estuviera allí esperando a ser utilizada; un universo plagado de personajes llenos de aristas, de escenarios retorcidos sobre su propia decadencia, de muerte, de ignorancia, de desidia.
Luz de Agosto no es el libro más difícil de Faulkner. Ni el mejor. Pero en cada página se puede encontrar más literatura que en libros enteros. La trama policial ayuda a que el ritmo de lectura no sea duro en exceso y, sobre todo, la voz creada por el autor nos lleva de un lugar a otro sin esfuerzos añadidos. Una voz de alternancia limitada que va de personaje en personaje para que, desde el núcleo argumental, crezca un mundo entero en el que cada cosa aporta sentido a otra. El movimiento del foco que realiza el autor es espectacular, definitivo. Porque el narrador se acerca o se distancia para aportar luz suficiente en cada pliegue de los personajes. Leer esta novela y pensar que lo importante es la trama es un error. Lo fundamental está detrás de cada alma dibujada.
Un aspecto técnico muy interesante de la novela se encuentra en las zonas en las que se representan los flujos de consciencia de los personajes. Los precede un monólogo interior que da paso a ese flujo que abre las puertas de la psicología de cada personaje. Se reconocen por la letra cursiva (innecesaria aunque el autor la utiliza).
El final de la novela delata lo que era Faulkner escribiendo: ironía pura.
Luz de Agosto es una novela imprescindible. El que quiera comprender en qué consiste la creación de un personaje en toda su dimensión no debe dejar de leerla. El que quiera comprender en qué consiste la creación de un universo no debe dejar de leerla. En realidad, nadie debería dejar de leerla.

Calificación: Excelente.
Tipo de lectura: Una novela de Faulkner exige una lectura atenta.
Tipo de lectura: Debería gustar a todo el mundo.
Personajes: Perfectos.
Argumento: Todo en este mundo se reduce a lo que el individuo es.
¿Dónde puede leerse?: En Yoknapatawpha. Existe en cuanto se abre el libro. En la literatura de Faulkner siempre está aunque la acción no suceda allí.
¿Dónde puede comprarse?: Pídelo en tu librería habitual.


ago 22 2013

Ru

Artículo escrito por: Gabriel Ramírez Lozano

Ru es un libro delicioso. Kim Thúy construye un universo asombroso escribiendo cuadros que aparecen con leves trazos, con colores desconocidos, rasgos ancestrales, dolor, angustia, peligros, esperanza y regresos a las raíces. No es un relato en la que la trama tenga especial importancia. Al contrario, es un simple vehículo para transitar espacios únicos que nacen de la pluma de la autora con una elegancia desprovista de cualquier artificio molesto.

Las sensaciones, el recuerdo o una forma de interpretar la realidad que une lo material y lo trascendente a través de imágenes grabadas en la consciencia de la autora; son los elementos que articulan el relato. Pinceladas aquí y allá que terminan por mostrar un espacio que nos acerca al autor, pero que, al mismo tiempo, nos recuerda la tragedia de un país entero. Alejada de las imágenes estereotipadas a las que estamos tan acostumbrados, nos relata un horror imperdonable y olvidado cuando no llega en formato cinematográfico.

La escritura de Kim Thúy es elegante, expresiva y busca la imagen como apoyo imprescindible para entender su literatura. Una forma de entender las cosas evocadora y en auténtica búsqueda de la construcción más épica del narrador desde una lírica demoledora.

Ru es un libro breve e intenso; una obra de una autora joven que agradece a la vida haber encontrado el estímulo para escribir puesto que es la tabla de salvación necesaria en el destierro. Ru es un excelente relato para saborear con tiempo, con la tranquilidad de una lectura que busca el nexo entre las vivencias vicarias y las de uno mismo.

Calificación: Muy bueno.
Tipo de lectura: Intensa aunque fácil.
Tipo de lector: Interesados en la expresividad del lenguaje.
Argumento: El arraigo en ninguna parte.
Personajes: Casi mágicos.
¿Dónde puede leerse?: En un lugar tranquilo.
¿Dónde puede comprarse?: Pídelo en tu librería habitual.


jun 10 2013

99 ejercicios de estilo

Artículo escrito por: Gabriel Ramírez Lozano

Del mismo modo que Raymond Queneau en sus Ejercicios de estilo mostraba distintas opciones de escribir textos en prosa, Matt Madden lo hace en sus 99 ejercicios de estilo. Pero Madden es dibujante y su libro es un cómic.
El autor juega con el diseño de página, con el cambio de planos, con un punto de vista u otro, con formatos (encontramos desde mapas a anuncios que intentan contar lo mismo), con el color o con las herramientas de trabajo (las suyas como dibujante).
¿Dónde está lo interesante? En la respuesta del lector. Un único mensaje convertido en 99 porque la forma de presentarlo lo matiza de modo que se modifica y modifica al receptor. Este es un cómic que, bajo la apariencia de la práctica absoluta, encierra una carga teórica enorme. Y, como avanza el autor en un breve prólogo, un intento de demostrar que en cualquier manifestación artística, es el conjunto del trabajo lo que determina y no elementos aislados.
Conviene saber que, a pesar de ser un excelente cómic, no todo el mundo se sentirá interesado en él. 99 ejercicios de estilo requiere un tipo de lector que vaya más allá de la lecturas de cómics buscando entretenimiento, un tipo de lector que se interese por cómo y por qué se hacen las cosas.

Calificación: Bueno.
Tipo de lector: Interesado en procesos narrativos, en técnicas de narración.
Tipo de lectura: Fácil aunque requiere cierto grado de reflexión una vez realizada. Puede leerse de forma aleatoria y en distinto orden cada vez.
¿Dónde puede leerse?: En cualquier sitio en el que se permita estar atento a detalles y propuestas.
¿Dónde puede comprarse?: Pídelo en tu librería habitual.