mar 27 2014

Cásate conmigo

Artículo escrito por: Gabriel Ramírez Lozano

Cásate conmigo es un libro que reúne textos muy breves. Todos hablan del matrimonio. Del antes, del durante y del después. Trata de ser irónico, sarcástico y, si quieren, cómico. Ese es el objetivo de Dan Rhodes. Este es un autor que aplica lo aprendido en una escuela de escritura con exactitud; parece que los textos son soluciones a propuestas explícitas de alguien que quiere potenciar tus habilidades (me refiero al que debió ser su profesor).
Pero esto, que pudiera parecer interesante, deja de serlo pasadas las cinco primeras páginas. Resulta que Rhodes no deja ni un tópico sin aprovechar; resulta que Rhodes hace chistes bastante manoseados -poco literarios, por tanto- que perdieron la gracia hace un siglo; resulta que Rhodes convierte el sarcasmo en un sucedáneo del machismo y del insulto. Es verdad que la escritura es pulcra, de un nivel técnico más que aceptable; pero los textos carecen de alma, son cuadros gélidos. Los personajes no interesan por lo poco que ofrecen a cualquier lector, los escenarios pasan desapercibidos, la expresividad es nula.
Cásate conmigo es un libro que podría hacer reír a unos pocos. Sin embargo, dejará indiferentes a casi todos y muy enfadadas a las mujeres que se tengan un mínimo de respeto (es decir, a casi el cien por cien)

Calificación: Malo.
Tipo de lectura: Molesta por repetitiva y vacía.
Tipo de lector: No se me ocurre.
Argumento: El matrimonio es un asco, las mujeres unas brujas y los hombres unos santos mártires.
Personajes: Tópicos.
¿Dónde puede leerse?: Tampoco se me ocurre nada.


ene 15 2014

Rama Revelada

Artículo escrito por: Gabriel Ramírez Lozano

Rama Revelada es un mal libro. Literatura, lo que se dice literatura, tiene muy poca en sus numerosísimas páginas (casi 600) y la ciencia ficción queda limitada por los autores a un inventario de alienígenas y sus correspondientes naves espaciales. Con esto, el libro se reduce a ser un manual filosófico de tres al cuarto para seres humanos que viajan al espacio sideral; porque los autores salpican los capítulos con ideas muy sobadas, además de peligrosamente mal estructuradas, sobre las cuestiones más fundamentales que afectan al pensamiento del hombre. Son flojísimas las reflexiones que se hacen sobre Dios, el universo, el sentido último de la existencia o la condición humana. Llega a irritar que se afirme una cosa y la contraria de forma constante. Un personaje dice algo y lo razona. Otro hace lo mismo. Y el lector elige. El problema es que hay que elegir entre dos ideas mal desarrolladas y propensas a vaciarse por los cuatro costados.
Rama Revelada es la cuarta entrega de la serie Rama que firma Arthur C. Clarke acompañado por Gentry Lee (ya lo hacía desde RamaII). Esta es la única razón por la que el lector podrá abrir el libro y leerlo. Ser el final de una serie de cuatro y querer saber cómo se plantea el desenlace. Esa es la razón por la que un lector debe tragarse este relato. No se me ocurre otra. Lo peor es que ese desenlace es previsible y chapucero. Al que escribe, esta cuarta entrega de lo que era una buena colección, le parece una estafa.
La lectura de Rama Revelada es fácil. No hay mucho que digerir. Y no debe leerse sin haber pasado por los tres anteriores que van de menos a más en su calidad literaria y originalidad. No tendría sentido alguno. Si me apuran no lo tiene aun habiendo pasado por ellos

Calificación: Flojo, prescindible.
¿Tipo de lectura?: Fácil e innecesaria.
¿Tipo de lector? Muy fans de Cita con Rama. Pero incondicionales, vamos.
Argumento: El espacio sideral es enorme y sabemos poco sobre él. Qué cosas.
Personajes: Casi todos conocidos. Se hacen mayores aunque sólo suman años, de evolución nada.
¿Dónde puede leerse?: La baja intensidad expresiva hace que pueda leerse en cualquier lugar.
¿Dónde puede comprarse?: Pídelo en tu librería habitual.


abr 8 2013

¿Para qué sirve la literatura?

Artículo escrito por: Augusto Prieto

Imagínense que son invitados a una conferencia en París, la sede: el prestigioso y endiosado Collège de France. Asiste la crema y nata de la intelectualidad literaria porque el conferenciante es catedrático de La Sorbona y de la Universidad Columbia de Nueva York. Toma posesión con esta disertación de su cátedra en el Collège: Literatura francesa moderna y contemporánea: (muy importantes los dos puntos) historia, crítica y teoría.

Entre el público, debidamente ocultos en el aura de su prestigio se sientan –por supuesto- como convidados de piedra, las Tres Gracias de la literatura francesa: Madame Bobary llena de cintas, La Berma vestida como Fedra y el capitán Alfred Dreyfus.

Imagínense que se quedan.

El orador comienza a hablar con alusiones y agradecimientos a los gurús de la modernidad y cada vez hay más gente en la sala, se materializan Roland Barthes y Michel Foucault. Ya estamos todos.

Ahora el discurso analiza la utilidad de la literatura, de la narración, la diferencia de visión según el contexto histórico, la ética de lo contado, la tensión entre creación e historia, entre texto y contexto. Baudelaire, Flauvert y Gide se agolpan detrás de las cortinas, dispuestos a saltar sobre el público.

Imagínense que se duermen.

Y se despiertan y Antoine Compagnon sigue hablando y citando a Proust y diciendo cosas que parecen muy interesantes pero ustedes… ¡se vuelven a dormir!

¿Se imaginan la sensación atroz de haberse perdido este momento? ¿De sentir su ignorancia como un pesado manto del que no se pueden librar? ¿Sentirse incapaces de seguir el hilo argumental? Es lo que me ha ocurrido a mí leyendo este ensayo que recoge la conferencia famosa de 2006.

No digo que no sea interesante ni renuncio a intentar de nuevo la lectura del texto prolijo. No de inmediato. No me siento capaz.

Imagínense lo que puede haber sido la conferencia.

Brilla sin embargo la cita proustiana como un diamante, cuando el autor pregunta algo al ascensorista del Gran Hotel de Balbec. “Pero no me respondió, no sé si por la sorpresa que le causaron mis palabras, por la atención debida a su trabajo, por etiqueta, por sordera, por respeto al lugar en que estábamos, por miedo al peligro, por cortedad de la inteligencia o por obediencia a la consigna del director”

¿Para qué sirve la literatura?

Calificación: Denso
Tipo de lector: Estudioso/filosófico
Tipo de lectura: Espesa
¿Dónde puede leerse?: En la playa no
¿Dónde encontrarlo?: En tu librería favorita


mar 17 2013

Momento poco estelares de la humanidad

Artículo escrito por: Gabriel Ramírez Lozano

Existen libros escritos para que el lector se entretenga, para que pase el tiempo riendo o sonriendo, sin buscar nada más. Suelen ser malos libros desde un punto de vista literario aunque, a decir verdad, tampoco buscan nada en ese territorio. Pero ocurre con frecuencia que tampoco entretienen, que son un tostón, que de lo mal escritos que están provocan un rechazo enorme incluso entre los lectores menos exigentes.
Momentos poco estelares de la humanidad es de estos libros diseñados para el divertimento puro. Y de los aburridos. Toni Mata es el autor. El libro se compone de diferentes relatos que fabulan sobre lo que podría haber ocurrido si un hecho concreto hubiera influido de forma distinta en el personaje histórico, si ese hecho se hubiera convertido en algo diferente a lo ideado. Igual que cambia de personaje en cada relato (Fidel Castro, John Lennon, Napoleón o Dalí, por ejemplo) intenta un cambio de registro al narrar. Hace ambas cosas, pero el resultado no convence en absoluto. Todo se llena de clichés, de frases manoseadas mil veces, de chascarrillos y escenas que resultan estupidas. El humor de Toni Mata puede que funcione entre los quinceañeros; lo desconozco, pero entre lectores que buscan en la lectura algo inteligente (quinceañeros incluidos) no creo que cuaje.

Calificación: Malo.
Tipo de lector: No se me ocurre.
Tipo de lectura: Facilona y aburrida.
Personajes: Caricaturas de trazo grueso.
Argumento: No merece la pena.
¿Donde puede leerse?: ¿No tiene usted mejores cosas que hacer?
¿Dónde puede comprarse?: En tu librería habitual.


abr 29 2012

Contra la imaginación

Artículo escrito por: Augusto Prieto

El mismo autor define en la última página de éste libro lo que es, un borrador de manifiesto y en ese sentido me parece un poco indecente que en tal cualidad de borrador lo someta a los lectores.
Porque Contra la imaginación es un texto un poco panfletario que plantea un debate inexistente, y que a falta de una definición sobre lo que Christophe Donner entiende por imaginación y de una defensa coherente de la realidad a la que sitúa como antagonista, se queda en algo descompuesto, fragmentario, con pretensión de brillantez transgresora pero en el que no podemos evitar, al final de cada capítulo, la sensación de que ni el mismo autor sabe lo que está diciendo.
Porque parte de sus afirmaciones no son más que opiniones personales, que no avala con ningún razonamiento, y se pone agresivo en la defensa de su exposición, gratuitamente. Lo notamos un poco resentido contra Pennac y Deleuze, y desesperado ante la utilización de la tercera persona.
Se supone que lo de Donner es una crítica de la transformación de la realidad que –según él- la imaginación produce en la novela, privando a esa realidad de sus raíces literarias.
Así que para demostrarlo va saltando de una cosa a otra, sin profundidad ni excesivo ingenio, poniendo ejemplos literarios que podrían servir para lo que intenta demostrar y también para todo lo contrario.
Y se queda tan tranquilo.
Cayendo uno por uno en todos los errores que censura.

Calificación: Petulante.
Tipo de lector: Aburrido.
Tipo de lectura: Vacía de contenido .
¿Dónde puede leerse?: En La Mancha, debajo de los molinos de viento.
¿Dónde encontrarlo?: En tu librería habitual o en www.uniliber.com


ene 14 2012

Memorias de Pitita

Artículo escrito por: Augusto Prieto

Pitita (Esperanza Ridruejo) nos decepciona y nos defrauda. Nos lo hubiéramos podido imaginar. Ella o sus negros nos aburren (¿tiene negros Pitita?). No se sostiene ni una sola de sus páginas porque no están bien escritas y porque donde esperábamos encontrar anécdotas caprichosas, hallamos humo.

No tiene suficiente Pitita con su tío, el inquietante Ridruejo, ni con los fantasmas de su casa de Roma, ni con sus embajadas. Ni siquiera a las apariciones de la Virgen le saca jugo Pitita.

Espero que nadie piense que el que escribe esto tiene algo en contra de Pitita porque ella es una señora de toda la vida (frotar el índice y el pulgar con la mano derecha levantada a la altura del hombro). No. Ni tampoco porque se atreve a posar en la portada con su perrito favorito, parure de perles y un cardado asombroso. Todo lo contrario. El que escribe tiene algo en contra de Pitita porque considera que es necio no haber aprovechado toda esa fabulación y esa pose.

El editor también se equivoca. Pitita no es un Tema de Hoy.

Hasta las fotos que exhuma para acompañar el texto son ordinarias si exceptuamos la que le hizo Fellini para unas pruebas en Cinecitta que para el caso podría ser falsa.

Pitita le pidió a Carmen Polo que le cambiara la mesa alargada de su residencia por una redonda porque no le servían los manteles. Pues bueno.

Escribió Paco Umbral: “Pitita vive en su mundo de Guermantes”. Yo, que no soy Paco Umbral, la veo más Verdurin. Será por estas memorias.

¡Ay, Pitita, hija, qué pena!

Calificación: Estremecedor.

Tipo de lector: Degradado.

Tipo de lectura: Sencilla, eso sí… mira tú.

Argumento: Su mezquina vida.

Personajes: Los del papel cuché (más su padre).

¿Dónde puede leerse?: En un viaje en el transiberiano para tirarlo después por la ventanilla.

¿Dónde encontrarlo?: No se lo pienso decir.


sep 15 2011

Apocalipsis Z, los días oscuros

Artículo escrito por: Daniel Glez. Irala

Segunda parte de la novela Apocalipsis Z, que iba de zombis y pasaba por ser post-moderna. Sus méritos como best-seller se deben más al auge del género fantástico en el cine, antes que a sus cualidades literarias. De estilo premeditadamente descuidado, esta segunda aventura (ignoro si pasa igual con la primera parte, pues su lectura debiera ser independiente) cuenta con el escollo de estar narrada desde lo más profundo del averno. Y todo por un empeño incomprensible del autor por convertir la peripecia en un partido de fútbol mal contado, obviando las construcciones de atmósferas y seduciendo al público con la llegada a España de una tercera república a raíz de la que se desencadena una guerra civil que echa más leña al fuego a la ya de por sí oscura y extraña historia. La Z del título da ya debida cuenta del despropósito al género de terror, pareciendo a veces cómica y jugando también con clichés de la aventura y el noir, todo ello para convertir lo fácil en algo premeditadamente complejo.
En este cambio de registros se ve que Manel Loureiro quiere encontrar subversión. Se le compara con Stephen King, y ni por asomo miren, ya que se debe tratar este tema en concreto desde el trazado de una frontera y no desde su disolución. El hecho de esta mezcolanza no sólo entorpece la fluidez natural del relato, sino que aburre al más mitómano.
Convertido en genio de márketing a través de Internet, su autor sitúa la acción en torno a la aparición de TSJ, un virus parecido al ébola, por el que sus víctimas son no sólo mortales, sino capaces de resucitar bajo la apariencia de No-Muertos (o No-Vivos); en este mismo concepto no hay más que un profundo galimatías del que jamás se sale.

Calificación: Malo.
Tipo de lector: Dispuesto a dejar tomarse el pelo.
Tipo de lectura: Aburrida, farragosa.
Argumento: Que si quieres pan, Catalina.
Personajes: Diluidos.
¿Dónde leerlo?: Mejor no hacerlo.


sep 2 2011

Por amor a Isis

Artículo escrito por: Daniel Glez. Irala

Ambientada en una época convulsa e intensa, el egiptólogo francés nos sitúa en un clima donde dioses y hombres se pelean en pro del catolicismo o de la religión existente antes del nacimiento de Cristo. El misticismo está en todas partes y también la guerra, seis siglos después de su nacimiento. En Elefantina transcurre la mayor parte de un camino donde Nabsis el guerrero e Isis la sacerdotisa tratan de imponer su criterio. Como novela, la narración hace aguas por muchos sitios y poetiza quizás en exceso en las descripciones. Desde su edición no venal gratuita, pretende manifestar el espíritu de una época de modo amplio, si bien demasiado general.
El hijo al que el corredor de relevos pasa el testigo es File, personaje que detenta el poder de una religiosa ideología, cuyo potencial ni se sugiere, ni se muestra, ni se demuestra por ninguna parte, depositando quizás demasiada confianza en tratar de hacer ver unos usos y costumbres en los oficios tradicionales que optan por resistir.
Se considera cobarde y villano no sólo al que no lucha, sino a quién no trata de soñar por un mundo mejor. Hombre o mujer de poca fe son aquellos que escudándose en una intención o adoración, se postran en el inmovilismo premeditado, quizás porque el autor pretenda que rellenemos los huecos desde la Ítaca de Cavafis.
Posee pues, esta introducción a la obra de Jacq, ese vano alarde de erudición tan común a los malos best-sellers y sus casi 400 páginas, bien hubieran sido invertidas para reciclaje de ese bien tan escaso que es el papel.

Calificación: Prescindible, mal escrito.
Tipo de lector: No sirve ni quién quiera introducirse ni llenarse de Egipto.
Tipo de lectura: Con demasiadas servidumbres.
Argumento: Conflictos bélicos e ideológicos entre el cristianismo y lo anterior.
Personajes: Estereotipos mal embutidos.
¿Dónde leerlo?: En ninguna parte.