sep 20 2010

Muerte en la vicaría

Artículo escrito por: Carmen Neke

Se celebra estos días el 120 aniversario del nacimiento de Agatha Christie. Una conmemoración que sirve como excusa para que los autores actuales de novela policíaca se despachen a sus anchas contra la abuela del género: sus novelas serían inconsistentes, artificiales, con personajes arquetípicos y sin crítica alguna hacia la sociedad de lujo que se refleja en ellas. El único mérito de la autora consistiría en haber sabido mantener su popularidad durante decenios, aunque en la actualidad sus novelas amarilleen en librerías de viejo.

Como bien diría la señorita Marple: cuánta maldad hay en el mundo. Agatha Christie no escribió literatura ni pretendió jamás que sus obras tuvieran dimensión literaria alguna. Eran las suyas novelas de entretenimiento, con una intriga insólita en el mejor de los casos y muy predecible en los otros, que se situaban en los ambientes que la autora conocía bien: los pueblos de la campiña inglesa, el Londres de entreguerras, las colonias británicas en Oriente Medio. Sin grandes derroches de color local, son los diálogos los que van trazando las situaciones, los ambientes y la psicología de los personajes, lo mismo que los comentarios al margen de esos narradores en primera persona tan deliciosos y tan tendenciosos de los que se sirve en muchas de sus obras. Con una sana dosis de cinismo, Christie supo convertir en héroes novelescos a los personajes socialmente más inaceptables, como era el caso de una vieja cotilla o un extranjero ridículo de marcado acento francés. Y así como de pasada fue plasmando de manera implacable los peores defectos de la sociedad en la que vivía, su racismo, su xenofobia, su clasismo trasnochado y su nostalgia por un imperio que se estaba desmoronando. Todo ello sin perder jamás la sonrisa ni el debido respeto a las formas, que la escritora era toda una dama.

Muerte en la vicaría es una novela prototípica de Agatha Christie. La intriga es banal y el elenco de personajes presenta todos los prototipos imaginables de la vida de un pequeño pueblo inglés. Pero en esta novela también se pone de manifiesto el mayor acierto de la autora, y el motivo por el que sus novelas se sigan leyendo con el mismo gusto sesenta años después de su publicación. La señora Christie vivió en el campo y en la ciudad, viajó por el mundo y trabajó en excavaciones arqueológicas. Y todo esto le enseñó que los motivos que mueven a los seres humanos son siempre los mismos, en todos los lugares, todas las culturas y todos los tiempos. Agatha Christie supo ver lo universal de los instintos humanos, y supo plasmarlos en sus novelas con un estilo único lleno de contención, ironía y buenas maneras. Los amores, odios, rencillas, envidias y simpatías de St Mary Mead van a seguir siendo muy reconocibles para los lectores del siglo XXI.

Calificación: Encantador, con su punto de angostura.
Tipo de lector: Cualquiera, absolutamente cualquiera.
Tipo de lectura: Limpianeuronas, es como una sauna mental.
Engancha desde la primera línea.
Argumento: El típico caso del cadáver que aparece en la vicaría, los múltiples sospechosos y las pistas falsas que pretenden despistar al lector. El argumento es lo de menos, lo delicioso son los diálogos y las frases como aguijones que va intercalando la autora en ellos.
Personajes: Los sospechosos habituales en este tipo de novelas, con un papel estelar para la señorita Marple y sus anécdotas pueblerinas que siempre la llevan a pensar lo peor de todo el mundo y de esta manera descubrir la verdad.
¿Dónde puede leerse? Perfecto para el metro o el autobús, o para no volverse loco durante las fiestas patronales de su lugar de residencia.


ago 3 2010

Tango para un copiloto herido

Artículo escrito por: Carmen Neke

El mes de agosto pide bebidas frescas, comidas ligeras y lecturas fáciles de digerir. Es cierto que hay quien se lee Guerra y paz en verano, pero la mayoría de los mortales prefiere otro tipo de lecturas durante los meses estivales.

Digerible no tiene por qué ser sinónimo de mal escrito, simple o absurdo. Hay novelas de entretenimiento con un transfondo muy serio, historias de detectives con personajes bien construidos e intrigantes, y argumentos históricos que no buscan el escándalo religioso sino una reconstrucción bien documentada de sucesos poco conocidos. Una novela así es Tango por un copiloto herido de David Torrejón, cuya lectura les recomiendo. Un libro inclasificable, lo que le honra en estos tiempos de etiquetas y novelas de fórmula, un cóctel de intriga, humor, historia, drama, coches y chicas guapas que consigue no caer en el tópico o en el lugar común, y que va a hacer las delicias de cualquier aficionado a la buena lectura.

Calificación: Inclasificable.

Tipo de lector: Que busque entretenimiento de calidad, o novelas de calidad entretenidas.

Tipo de lectura: Para leer de un tirón.

Engancha desde la primera línea.

Personajes: Atípicos, con mucho carácter y llenos de sorpresas.

¿Dónde puede leerse? En algún sitio fresquito.

¿Dónde comprarlo? Puede pedirlo directamente en la web de la editorial La Discreta http://www.ladiscreta.com/torrejon_tango.htm, que tiene un servicio al cliente impecable. O puede encargárselo a su librero habitual, que cada vez que compramos un buen libro en una buena librería estamos ayudando a combatir un poco la barbarie que nos rodea.


jun 20 2010

Último bus a Woodstock

Artículo escrito por: Carmen Neke

Último bus a Woodstock fue la novela con la que Colin Dexter estrenó en 1975 el personaje que habría de convertirse para muchos aficionados al género en la quintaesencia del detective británico: el inspector Morse (“solamente Morse”, como él mismo suele decir). Un personaje desprovisto de atractivo físico y poseedor de un carácter cínico y huraño , un ser solitario que solamente se relaciona con las muchas cervezas y whiskies que ingiere a lo largo del caso, en su mayoría pagadas por su fiel y sufridor subordinado, el sargento Lewis. Este sargento tendrá que aguantar toda la carga de sarcasmo y erudición de su jefe y llevará a cabo todas las tareas necesarias del trabajo policial mientras que Morse se dedica a pensar al son de la música de Wagner. Cuando no está pensando, Morse irá expresando su opinión, muy políticamente incorrecta, sobre la liberación femenina, los chicos melenudos, el nivel educativo de la población en general y todos los problemas que afectan a la ciudad de Oxford, donde transcurre la acción.

¿Qué tiene un personaje tan desagradable que ofrecer al lector? Mucho, realmente. Una trama detectivesca muy bien trabajada, inteligente y sin soluciones fáciles pero al mismo tiempo plausible. Un delicioso humor negro muy británico. Citas eruditas y literarias, fragmentos musicales, pistas de crucigramas que se dejan sin resolver para que el lector encuentre (o no) la respuesta. El contraste entre el erudito y pedante Morse y el sencillo Lewis, buena persona pero hasta un límite, que como don Quijote y Sancho se irán influyendo mutuamente a lo largo de la serie de novelas llegando a adquirir, como pasa en los mejores matrimonios, una compenetración silenciosa y una estima mutua que siempre se negarán a admitir.

Último bus a Woodstock no es la mejor novela de la serie, pero es la primera. Recomiendo leerlas en orden cronológico, porque los personajes van a ir evolucionando en una línea temporal que llevará hasta el último libro, que será el último de verdad. Una serie de novelas con un principio y un final, y de las cuales, sin desmerecer en nada a las anteriores, la última es la mejor. No se las pierda.

Calificación: Estupendo.

Tipo de lector: Amante de las novelas británicas de detectives en las que la trama es más importante que el sensacionalismo.

Tipo de lectura: Muy gratificante.

Engancha desde el principio.

Argumento: La ciudad de Oxford, la universidad y sus profesores y alumnos, la gente que vive en la ciudad y los turistas, las cosas que pasan con tanta gente diferente viviendo en el mismo sitio.

Personajes: Muy verídicos, trazados con fina ironía en algunos casos y con gran sensibilidad en otros.

¿Dónde puede leerse? Lectura vacacional perfecta.


jun 6 2010

Los hombres que no amaban a las mujeres

Artículo escrito por: Carmen Neke

 ”Kalle Blomkvist es un niño muy inteligente y habilidoso para resolver los casos más dificiles.” Con esta frase empieza la sinopsis de “Superdetective Blomkvist”, libro infantil de la escritora sueca Astrid Lindgren. Y Mikael Blomkvist es el nombre del periodista de investigación que protagoniza Los hombres que no amaban a las mujeres de Stieg Larsson. Lo que hace que sus compañeros de prensa le llamen, irónicamente, “Kalle”, algo que no le gusta nada de nada. El chiste continuará cuando Mikael conozca a Lisbeth Salander, una especie de Pipi Calzaslargas postmoderna y afterpunk. Pero a diferencia de Mikael, que como protagonista carece de la personalidad y el magnetismo necesarios para desempeñar bien ese papel, la Salander es una de las figuras femeninas más intrigantes e inquietantes de la novela contemporánea. Cuando la intriga y la inquietud se disuelvan en las dos siguientes entregas de la trilogía, igualmente se disolverá el interés de las novelas y se convertirán en unos thrillers del montón.

Pero la primera novela de la trilogía Millennium es una lectura absolutamente compulsiva, de lo mejorcito del género que me he leído últimamente. Y se agradece que no salga ni un templario, ni el Santo Grial, ni la Sábana Santa, ni nada por el estilo. La trama es inteligente, prosaica y bien actual, por desgracia la intriga detectivesca y el desenlace no están a la misma altura. En todo caso, una lectura muy recomendable para pasar un buen rato.

Calificación: Muy entretenido.

Tipo de lector: Amante de la novela negra más que de la novela policíaca.

Tipo de lectura: Fácil y accesible.

Engancha desde el principio.

Alguna página que otra le sobra, sobre todo al final.

¿Dónde puede leerse? Lectura playera o piscinera, se puede leer con un ojo mientras con el otro se vigila a la prole.


may 23 2010

Veneno mortal

Artículo escrito por: Carmen Neke

Hace cosa de un año tuve un almuerzo muy agradable en el que se habló de novela policíaca inglesa, y de sus grandes autoras. Mi interlocutor expresó una gran sorpresa al oír que yo nunca había leído nada de Dorothy Sayers, aún peor nunca había oído hablar siquiera de esa autora. Y un par de días más tarde, esta misma persona tuvo el detalle de regalarme Veneno mortal, para cubrir uno de los muchos agujeros en mi cultura.

Al principio cuesta acostumbrarse al estilo, no en vano la novela fue publicada por primera vez en 1930, y la novela negra no siempre envejece igual de bien. Pero una vez que entras en situación, empiezas a disfrutar enormemente de los personajes, británicos en grado sumo, y de humor y la ironía tan sutiles de los que hace gala la autora. Y al final es justamente el estilo lo que te cautiva, más que de la propia intriga que carece de los vericuetos psicológicos a los que estamos acostumbrados en la actualidad.

Como dice P.D. James en su prólogo a este libro:  “Como todos los buenos escritores, (Dorothy Sayers) creó un mundo único y de inmediato reconocible al que aún podemos escapar para reconfortarnos y volver a oír, con alivio y nostalgia, su voz inmensamente personal, divertida y confiada.”

Calificación: Delicioso.

Tipo de lector: Cualquier amante del género negro en su vertiente británica.

Tipo de lectura: Relajada, para desconectar.

Engancha desde la primera línea.

No le sobra nada.

Argumento: Lord Peter Wimsey, el detective más distinguido de Inglaterra, se enfrenta en esta ocasión a un caso que parece a punto de cerrarse para siempre. Harriet Vane, escritora de novelas policiacas y experta en venenos, ha sido acusada de envenenar y asesinar a su amante.  ¿Podrá lord Peter salvar a esa mujer que empieza a ser para él mucho más que la protagonista de otro misterio?

Personajes: Muy británicos, de los que ya no se hacen más.

¿Dónde puede leerse?  En una hamaca a la orilla del mar o al borde de una piscina.


Carlos Santana And Michelle BranchThe Game of Love


may 7 2010

Reunión Tumultuosa

Artículo escrito por: Daniel Glez. Irala

Graciosa, delirante y entretenida novela del autor de “Wilt”, Tom Sharpe. Centra la acción en Piembuco (Sudáfrica), colonia inglesa por excelencia, donde los enfrentamientos entre zulúes negros y blancos liberales deja ver todo un escenario vivido por su autor. El comandante van Heerden es el protagonista, un agente de las autoridades estatales que oficia de policía, junto con Els y otro teniente. En concreto, nos presentan el caso del asesinato de un cocinero negro, llamado Cinco Peniques, que trabaja en una casa aristocrática llamada Jacarandá Park, donde viven dos peculiares hermanos, pertenecientes ambos a la familia Hazelstone: ella es una aparente mujer fatal que por simplicidad es autora de su muerte, pero que debido a que es su amante, el Policía lo rechaza como móvil por principio; él es un obispo la mar de creyente que va a su aire y debe someterse al poco tacto, indiferencia y malas pulgas de una patrulla de incompetentes que se ponen nerviosísimos a la mínima, debido a que desde unos matorrales les disparan, siendo la nómina inicial de diez de ellos muertos.

Hay que decir que la crítica social a la burguesía como clase media, que prolifera desde la entrada de unos anglosajones a un territorio salvaje, aquí cumple su función; el subcomandante Els, como no puede creer que unos matorrales estén vivos, acaba en el frenopático por alucinaciones, si bien se repondrá. Gracias al primer contacto con la señorita Hazelstone, el protagonista descubrirá que el cocinero negro sufría de eyaculación precoz y, sin nunca dárselas de apenada, reconoce su predilección en el juego sexual por las formas y por intentar espabilar a sus novios con una inyección de novocaína en el pene.

Calificación:  Divertida.

Tipo de lector: No demasiado exigente, dispuesto a pasar un buen rato, aficionado a la comedia como género también en los libros.

Tipo de lectura: Amena, dispuesta para conflictos donde el movimiento no sólo se demuestra andando.

Argumento: Realismo delirante al servicio de unos personajes algo desquiciados, pero muy tiernos.

Personajes: Muy bien perfilados

¿Dónde puede leerse? En casa tranquilo, pues una lectura ruidosa puede contribuir a no disfrutar debidamente el texto.


Mayte Martin-Tete MontoliuContigo aprendi


abr 18 2010

El sindicato de policía yiddish

Artículo escrito por: Carmen Neke

El sindicato de policía yiddish es una novela policíaca, pero esta trama detectivesca no es más que una percha donde Michael Chabon cuelga el motivo principal del libro. Los personajes son judíos descendientes de inmigrantes euorpeos que consiguieron salvarse de los campos de exterminio gracias a que Estados Unidos les permitió instalarse en Alaska. Pero este permiso era solo por un tiempo limitado, y dentro de poco tendrán que desocupar los territorios y buscar un nuevo lugar donde vivir.

El motivo de la vida de los judíos en Alaska no es mera fantasía, es historia alternativa. La idea está basada en una propuesta que se hizo al presidente Franklin Roosevelt de admitir en los EE UU a un gran número de refugiados judíos que huían de la persecución nazi y asignarles un territorio propio. Pero esta propuesta no llegó a prosperar. El autor se pregunta qué hubiera pasado si ese estado judío hubiera podido ser fundado en Alaska, lo que habría podido salvar la vida a millones de judíos, y lo que a su vez habría disminuido la importancia y el poder del estado de Israel en Oriente Medio. La idea del libro, según el autor, le vino a causa de un librito llamado “Say it in Yiddish”, un libro de frases de viaje para comunicarse en yiddish. Este librito de 1958 llenó al autor de tristeza y admiración, porque no existe ningún país al que se pueda viajar donde se hable yiddish en el aeropuerto, el hotel o el médico. Esto fue lo que le dio la idea de la historia alternativa, la posibilidad de un estado donde la lengua oficial fuera el yiddish (y no el hebreo como en Israel).

Chabon es un gran escritor, la recreación del ambiente, el transfondo histórico, el retrato psicológico de los personajes son estupendos. Pero lo mejor son los diálogos, auténticos y escuetos, con una fuerza expresiva y emocional tal que son capaces de cortar la respiración del lector. Sin embargo, la intriga policíaca no ayuda nada a la novela, Chabon no tiene ningún arte para este género. El estilo de novela negra está muy bien conseguido, pero la historia en sí es aburrida de muerte y enrevesada. El lector está deseando que los detectives terminen de investigar para que vuelvan a su casa y se pongan a hablar de sus cosas, que es lo que realmente interesa. Michael Chabon debería haber vuelto a escribir una novela de recreación histórica (real o ficticia) como Las aventuras de Kavalier y Clay en lugar de meterse en el género policíaco, que claramente no es lo suyo. Pero esto es lo peor que se puede decir de este magnífico libro.

Calificación: Muy bueno.
Tipo de lector: Capaz de leer entre líneas y sacar sus propias conclusiones.
Tipo de lectura: Algo completamente diferente, un cruce entre Raymond Chandler y John Irving.
Engancha desde el principio, pero algunos pasajes cuestan.
Alguna página que otra le sobra, pero no muchas.
Argumento: El detective Meyer Landsman, sus problemas, su trabajo, su familia, sus amigos. Y Alaska como telón de fondo.
Personajes: Muy especiales, excéntricos y humanos, perfectamente dibujados en toda su complejidad.
¿Dónde puede leerse? Un buen libro para llevarse de viaje a tierras salvajes.


Ella FitzgeraldOne note samba


abr 12 2010

Out

Artículo escrito por: Gabriel Ramírez Lozano

De esta novela han dicho que es una obra maestra, un potente cóctel de frustación urbana, feminismo perverso y justicia al margen de la ley, sensacional y que no se puede dejar de leer. Mentira. Todo eso es mentira. Out de Natsuo Kirino es una de las peores novelas policiacas que se han editado en los últimos cutrocientos cincuenta años (o así).

La idea con la que arranca la narración lo tiene todo para convertirse en una apasionante novela, pero, escribiendo de este modo, resulta del todo imposible. Pondré un ejemplo. Poco antes de cerrar la trama ocurre algo entre la mujer protagonista y el malo malísimo. Y Kirino cuenta eso que pasa desde dos puntos de vista. Eso está muy bien, pero es que cuenta exactamente lo mismo. Es decir, la autora cree que un punto de vista es un recurso retórico sin mayor importancia. El que conoce un poco esto del escribir (un poquito, nada del otro mundo) sabe que una misma acción narrada con diferentes narradores, aún siendo la misma cosa, no puede ser lo mismo. ¿Será igual contar un asesinato desde el punto de vista del asesino o desde el de un testigo que resulta ser hermana del asesinado?Pues claro que no. Los estados de ánimo son distintos, las motivaciones, las reacciones ante una cosa u otra, o lo que sea. Todo menos lo que hace esta chica. Y esto es un ejemplo. El resto de la novela es un desastre narrativo. Y un desperdicio estúpido de una idea muy original.

Quien tenga una novelita policiaca apañada que la envíe a Japón. Se hará famoso. Seguro.

Calificación: Espantosa.
Tipo de lector: Cualquiera que decida que el tiempo se puede perder.
Tipo de lectura: Muy facilona, pero muy aburrida.
Imposible que enganche a personas humanas.
Le sobran todas las páginas excepto en la que dice “fin”.
Argumento: No está nada mal, pero desaprovechado desde el principio.
Personajes: Nada del otro mundo.
¿Dónde puede leerse?: Mejor ni lo intente.


Manhattan TransferSoul Food to go