feb 22 2014

Estudio en escarlata

Artículo escrito por: Augusto Prieto

Fue su primera aparición pública, pero Sherlock Holmes ya apuntaba maneras, aunque el protagonismo lo adquieren en esta novela, sobre todo, la voz narrativa del doctor Watson y una trama vengativa y justiciera que nos sitúa, como lectores, en donde no esperábamos.
Estudio en escarlata es un híbrido entre una novela romántica de aventuras y un caso de investigación, y es mucho mejor y más interesante la primera que lo segundo. Empiezan ya a perfilarse las características del detective que se convertirá después de cuatro novelas y muchos relatos en un ser real, un golem salido de la mente de un escritor británico, Arthur Conan Doyle, una entidad con vida propia que recorrerá las ondas radiofónicas y el cinematógrafo, las publicaciones de masas pero también los estudios de los eruditos, todo gracias a su perspicacia intuitiva, a su capacidad de interpretar pequeños rastros y detalles en la búsqueda de los criminales.
Una cierta imagen de Londres, de sus bajos fondos y su niebla espesa, es inseparable de la de uno de sus más ilustres habitantes -221B Baker Street- así como ciertas puntillosas características de la organización británica como los prolijos horarios de los trenes, los coches de punto de tracción animal y la comunicación telegráfica; aunque también hay aquí un inesperado viaje al corazón salvaje de la América profunda.
La redacción de la novela, los principios que mueven a los personajes, nos resultan hoy encantadoramente obsoletos.

Calificación: Curioso.
Tipo de lector: Aficionado a la novela policíaca.
Tipo de lectura: Algo anacrónica.
Argumento: Mixto como se ha escrito.
Personajes: Destacados.
¿Dónde puede leerse?: En Londres, una noche con niebla.
¿Dónde encontrarlo?: Pídelo en tu librería habitual.


nov 28 2013

Lo que más quieras

Artículo escrito por: Gabriel Ramírez Lozano

Andreu Martín es un excelente autor de novela policíaca. Logra ambientar con absoluta credibilidad sus relatos; construye personajes con facilidad; y suele rematar las tramas con solvencia. Por otra parte, hace un uso de los diálogos bastante aceptable. Aunque no utiliza el recurso para mostrar fricción entre los egos construidos (prefiere utilizar la voz narrativa para perfilar la psicologías de los personajes) sí logra con ellos que los tiempos y el tempo casen bien entre ellos. Los trabajos de Andreu Martín son muy divertidos y, desde luego, gustan al que sea amante del género policíaco.
Lo que más quieras es un relato duro, árido, hostil con él mismo. El autor nos arrastra a lo profundo de una sociedad castigada por las drogas, por la prostitución, por la avaricia y la venganza.
La trama se construye (bien) con un expresidiario como protagonista que se va rodeando de otras almas marcadas por una vida tremenda. Hierro, el protagonista, recibe un encargo y todo va creciendo hasta que leemos la última frase. Lo sórdido, crece; la violencia, crece; la maldad, crece. Y crece la tensión narrativa hasta llevarnos a necesitar saber cómo se resuelve un asunto que asusta por sus tintes negruzcos y carentes de cualquier tipo de esperanza.
Lo que más quieras es una pequeña novela (tal vez sea un cuento con algunas páginas más de lo normal) que se lee con facilidad. De un tirón. Merece la pena. Aunque los lectores más remilgados se encontrarán en apuros a medida que avancen en la narración. Los bajos fondos que se llenan de putas, proxenetas, amenazas, juego y drogas, no gustan ni en las novelas.

Calificación: Muy bueno.
Tipo de lectura: Fácil. El asunto que se trata es feo.
Tipo de lector: El que esté dispuesto a pisar fangos.
Argumento: Así es la vida.
Personajes: Bien diseñados. El protagonista se desarrolla muy bien. El resto, los secundarios, quedan algo desdibujados. Quizás unas páginas más no hubieran sobrado.
¿Dónde puede leerse?: En un bar de barrio. Cuanto más cutre mejor.
¿Dónde puede comprarse?: Pídelo en tu libraría habitual.


oct 20 2013

Vivir de Noche

Artículo escrito por: Daniel Glez. Irala
Ambientada en Boston y en Cuba, nos encontramos ante una novela rica en detalles, profusa y bastante caótica que próximamente será llevada al cine interpretando su papel principal Ben Affleck. El autor es el mismo que pergeñó las tramas de Mystic River y Shutter Island, protagonizadas por Sean Penn y Leo di Caprio, respectivamente.
Partiendo de una premisa poética, el protagonista es un mafioso que opta por enfrentarse a la corrupción política y policial de frente durante la época de la Ley Seca, mientras contrabandea con ron. Por si esto fuera poco, tiene al Klu-Klux Klan en su contra, una organización que por aquel tiempo no distinguía entre afroamericanos y latinos.
La novela empieza y termina con el motivo principal de perdición de Joe Coughlin; su nombre, Emma Gould, especie de Paris Hilton descarnada, que acaba desmaquillando su rostro en nombre del oficio más antiguo del mundo. Las intenciones nacen, mueren y se interrumpen. Por Emma se cumple una estúpida condena que se podía perfectamente haber evitado y que cambiará el modo de ver el mundo del protagonista que se niega a irse con su hermano a Los Ángeles a trabajar al cine, porque dice preferir a los intermediarios antes que a quienes roban a manos llenas, y así le irá.
Porque cuando no hay bancos, hay usura y cuando vivir de noche es la regla, hay que tener cuidado donde pisas, pues la hierba no vuelve a crecer; con esta especie de metáfora, el escritor, Dennis Lehane, juega a que su criatura nade en aguas enfangadas, creyendo que está en lo correcto; es por ello una suerte de Sam Spade trotamundos al que no le conviene ciudad alguna, un perdedor marrullero y poco dado a concesiones, capaz de todo y nada al mismo tiempo.
De este modo y antes que recurrir a una melancólica canción desesperada, Vivir de noche debe mucho a las cloacas, pero también a la necesidad de aferrarse a algo (aunque sean éstas mismas) para creer que se está vivo de algún modo.
Calificación: Buena.
Tipo de lector: Aficionado al género negro.
Tipo de lectura: Obsesiva.
Argumento: Coughlin y su también necesidad de ser desmaquillado.
Personajes: Camaleónicos e impredecibles.
¿Dónde leerlo?: Paseando por cualquier zona deprimida de Boston.


sep 24 2013

El candor del padre Brown

Artículo escrito por: Daniel Glez. Irala

Son doce relatos en clave policíaca pergeñados por el escritor británico G.K. Chesterton, cuya vida cruzó dos siglos; en ellos, la estela de grandes autores del género negro se deja ver con mayor o menor evidencia según el caso.
El mismo autor reconoce citando a Poe de modo ocasional, la influencia en cuanto a trama de La cruz azul sobre la original La carta robada; también hace lo propio con Wilkie Collins. Y es que en este ayudante de detective metido a sacerdote, hay mucho también de inspector Maigret e incluso de Sherlock Holmes, sin que su ayudante Flambeau sea para nada suerte de Watson, sino más bien otro testigo pericial más.
Con estos cuentos se pretende demostrar y criticar el cientifismo y precisamente esa manía tan connatural a lo detectivesco de sacar conclusiones  precipitadas antes de tiempo.
El padre Brown no es más que un torpe religioso con grandes dotes de observación y ese sentido común que da la vivencia y praxis en terrenos humanísticos.
En El jardín secreto empieza a esclarecerse a partir del robo anterior, una posible coyuntura de asesinato; son relatos que tienen como narrador principal a Flambeau, desdoblándose más tarde la voz de un Brown, que ante su humildad y franqueza, no tiene más remedio que mostrarse tierno a nuestra imaginación.
Piezas como El martillo de Dios de final sorpresivo o El ojo de Apolo, que cuenta con la presencia de otro sacerdote cuya falta es la soberbia o falta de luces, constan entre los favoritos de un repertorio completo en sí mismo, donde la figura literaria de este a veces tomado por excéntrico escritor, consigue alzarse como figura a tener en consideración.
Ya en el armazón o estructura, se deja ver esa posible excentricidad y si bien el ceñirse a los hechos, le hace estar representado con calidad en el género, suelen existir injerencias que pudieran molestar a descreídos o ateos.

Calificación: Excelente.
Tipo de lector: Avisado y/o no.
Tipo de lectura: Desprejuiciada.
Argumento: Un sacerdote y su ayudante esclarecen casos policiales.
Personajes: Brown, muy grande; los demás cumplen con creces su función dramática.
¿Dónde puedes leerlo?: Después de ver un discurso de Francisco I, en cualquier parte.
¿Dónde puedes comprarlo?: En tu librería habitual.


may 19 2013

Doctor No

Artículo escrito por: Gabriel Ramírez Lozano

Uno de los personajes más famosos de la historia de la literatura es James Bond, el agente secreto del MI6 británico. Su creador, el londinense Ian Fleming, no llegó a saber la dimensión que tomó 007 al morir de un infarto antes de que alcanzara la fama que tiene.
Bond es duro, astuto, bien parecido, valiente. No duda un instante si tiene que apretar el gatillo, pero no abandona jamás a un amigo en peligro. Es el icono de una época en la que los rusos y los chinos eran los enemigos de todos los demás; la forma -tal vez, la única- de hacer frente a los malos.
Fleming dejó que su experiencia vital se arrastrase hasta su obra literaria. Dicen que el parecido entre autor y personaje era inmenso. Lo que es seguro es que muchas cosas de las que cuenta Fleming ya las había vivido él durante su época de agente de los servicios secretos británicos.
Debe ser por ello por lo que Fleming consigue relatos fáciles y fluidos en los que apenas se encuentran fisuras. La literatura de Fleming no es gran literatura aunque los amantes de la novela policiaca o de espías se divertirán desde la primera página de cualquiera de sus obras. Buen diseño de personajes, tramas sin trampas narrativas o información sesgada y que fluye con facilidad pasmosa, unos remates de la acción coherentes.
Doctor No es muy divertida. Con un arranque solido, Fleming teje una trama en la que 007 despliega todos sus encantos y toda su potencia como agente serio, implacable y casi invencible. El villano, un chino llamado Doctor No (nombre falso que incluye el título de doctor para parecer más importante y el no como negación de la figura del padre) es un villano extraordinario que el autor sabe manejar con precisión para que la tensión narrativa sea intensa en todo momento. Honey es el personaje que acompaña a Bond gran parte de la novela. Encantadora, inocente y guapa. Es el mismo personaje que interpretó Ursula Andress en la película que adaptó la novela al cine.
Doctor No es una novela que cualquier joven leería sin enterarse. Lenguaje sencillo, trama sencilla, nada de alardes literarios que compliquen un viaje apasionante junto al agente secreto más famoso de la historia.
¿Quiere usted que su hijo o sobrino o nieto lea? Pues inténtelo con Fleming y su 007. Comenzar con Faulkner o Proust es mucho más complicado. Pero no se preocupe. Después de Ian Fleming llega lo demás.

Calificación: Muy divertido y de calidad.
Tipo de lectura: Amena, fácil.
Tipo de lector: Cualquier aficionado a la novela policiaca o de espías. Jóvenes y adultos.
Argumento: 007 viaja a Jamaica para pasar unos días al sol y acaba con un peligro mundial.
Personajes: Redondos para lo que se espera de una novela de estas características.
¿Dónde puede leerse? Junto al reproductor de DVD’s. Después del libro es emocionante ver la película Agente 007 contra el D.r No.
¿Dónde puede comprarse?: Está prácticamente agotado. Aún pueden conseguirse ejemplares en Casa del Libro. O en librerías de viejo, claro.


may 17 2013

El largo adios

Artículo escrito por: Augusto Prieto

La novela negra surge de uno de los puntos de encuentro entre lo real y lo ficticio: el crimen, que encierra en sí mismo algo de pesadilla, pero de cuya realidad no podemos dudar porque nos rodea constantemente como lo vemos en los diarios. Pero el acto criminal es solo la parte visible de un iceberg y los autores de novela negra se sitúan en su parte sumergida, porque el ser pensante tiende a intentar descifrar los hechos ocultos que guían la mente criminal para poder entenderla.
En su novela El largo adiós, Raymond Chandler crea una serie de circunstancias posibles y casuales que rompen con la causalidad del mundo real de la que el lector está siempre dispuesto a huir. Chandler se crece en la creación de los personajes, la construcción de los ambientes y las conversaciones ambiguas que nos introducen en el hampa. El hilo conductor es la curiosidad, del escritor, del lector, del protagonista. No hay una resolución del caso en el sentido clásico, sino una revelación de secretos, hechos que se han querido ocultar y que el detective espera que se presenten, de una manera ciertamente azarosa, hasta tomar sentido.
Philip Marlowe se convierte así en arquetipo del detective-confesor que seduce con la palabra, simpático. Un pobre diablo arriesgado y astuto, bebedor informado y constante, adorador de las mujeres hermosas.
Las referencias nos mantienen en Los Ángeles, ciudad desubicada e infinita en la que habita el engaño de las apariencias y la maldad, un laberinto de ambientes singulares y atractivos.
Marlowe es irónico, arrogante, perceptivo, excelente narrador, no se guarda los ases en la manga aunque existen inevitablemente y será el lector quien deba ordenarlos. Nos demuestra una personalidad arrolladora.
El largo adiós es una novela perfectamente visual y ha sido utilizada para el cine. Está considerada una de las novelas más logradas de Chandler y una de las cumbres de la novela negra.

Calificación: Buena.
Tipo de lector: Aficionado a la novela negra.
Tipo de lectura: Fluida.
Argumento: Enrevesado.
Personajes: Espléndidos.
¿Dónde puede leerse?: En L.A.
¿Dónde encontrarlo?: Búscalo en tu librero habitual de nuevo o de lance.


abr 15 2013

Gambito de caballo

Artículo escrito por: Augusto Prieto

Se llama gambito, en el juego del ajedrez, al sacrificio intencionado de una pieza al comienzo de la partida en espera de una ventaja posterior, y queremos creer que William Faulkner utilizó la treta para esta colección de relatos policiacos, una medida cadencia entre las informaciones y los silencios, un narrador parcial que, en vez de ir al grano, se enreda en detalles marginales para despistarnos, cuando serán estos detalles diminutos los que construyan la historia.
El astuto investigador de todos ellos es Gavin Stevens, fiscal del distrito de Yoknapatawpha, que representa la Ley y el Orden.
Como en sus novelas, el escritor norteamericano construye un mundo rural cerrado sobre sí mismo, implacable y austero; una sociedad salvaje, poblada por personajes ausentes, disminuidos, emocionalmente deficientes, sobrevolados por la presencia del Mal.
Una sociedad en la que el crimen se paga siempre y que, en torno al apacible ciclo de las cosechas y el paso de las estaciones, encubre fraudes, arreglos testamentarios, enfrentamientos familiares, venganzas soterradas, crímenes.
En el relato que da título a la obra –por supuesto- un caballo será decisivo para la trama.
Cierta parte de la crítica literaria señala la manera en que el escritor utiliza los recursos psicoanalíticos para la construcción de sus obras.
William Faulkner es uno de los grandes escritores norteamericanos, su obra estará siempre unida a los estados del Viejo Sur al que retrata de manera magistral.
Obtuvo el Premio Nobel de Literatura en 1949.

Calificación: Estupendos.
Tipo de lector: Aficionado a la literatura policiaca.
Tipo de lectura: Algo enredosa.
Argumento: Intrigantes.
Personajes: Especiales.
¿Dónde puede leerse?: Navegando por el Viejo Sur.
¿Dónde encontrarlo?: Pídelo en tu librería habitual de lance o de nuevo.


mar 4 2013

Los hombres mojados no temen la lluvia

Artículo escrito por: Gabriel Ramírez Lozano

Los mecanismos técnicos utilizados por los escritores son, algunas veces, traicioneros. Hay que ser cuidadoso en la elección para que el lector no detecte ese elemento como una trampa narrativa. Si la novela leída o analizada se encuadra en el género que conocemos como novela negra, la cosa se puede complicar y mucho.
Juan Madrid es un buen escritor. Y la novela negra es su especialidad. Esto es algo que nadie puede negar. Gustará más o menos su trabajo, pero es lo que es, un buen trabajo. Ahora bien, el autor es poco cuidadoso con algunos aspectos que afean algo el resultado final.
Alianza acaba de publicar la última de la novelas de Juan Madrid. Los hombres mojados no temen la lluvia. Una buena novela que podría interesar a cualquier tipo de lector y gustará mucho a los amantes de la novela negra. Sobre una trama compleja y bien desarrollada, Juan Madrid crea algunos personajes más que interesantes y logra que evolucionen con cierta coherencia aunque (todo hay que decirlo), del mismo modo, alguno de ellos es excesivamente plano o toma una importancia desde el diálogo que, más tarde, no se justifica. Todos los ingredientes de la novela negra están presentes y colocados en el lugar justo. Es una novela muy cómoda de leer. Un abogado, traiciones, mujeres fatales, policías, asesinos a sueldo, el conflicto del protagonista con el entorno y consigo mismo. Todo se pone a funcionar como piezas que buscan el encaje exacto dentro del conjunto. La riqueza, la pobreza o las diferencias sociales, son, esta vez, excusas que utiliza el autor para hablar de algo que no trata de esconder: de la literatura y de su labor como escritor.
Digo esto porque Juan Madrid apoya un narrador sobre otro (el protagonista sobre un escritor) para que, aún estando muy pegado a la acción, el narrador pueda reflexionar sin que parezca una clara injerencia autoral. Pero lo parece. Mucho. Esta es uno de los grandes problemas del relato. Juan Madrid (que en la novela se llama Juan Delforo) reivindica su forma de hacer, el uso que hace de la literatura para mostrar y defender su ideología, su relación con la crítica.
Por otra parte, el relato es algo previsible. A pesar de los esfuerzos del autor, el desenlace se ve llegar desde mucho antes de ser planteado. Tal vez todo está motivado por el exceso de tópicos con el que se encuentra el lector desde muy pronto.
En cualquier caso, Los hombres mojados no temen la lluvia es una buena novela. Como tantas otras llenas de defectos (en los diálogos, por ejemplo, se siente una falta de profundidad notable que haga avanzar la acción).
En España, casi nadie escribe novela negra. Al menos casi nadie lo hace bien. Juan Madrid se libra de esta carga y se acerca mucho a lo que debe ser el género. Además, intentando introducir asuntos de interés. Con trampas muy visibles al utilizar registros en busca de la credibilidad que escatiman información al lector. Eso sí.

Calificación: Buena.
Tipo de lectura: Fácil y entretenida.
Tipo de lector: Desde jóvenes hasta ancianitos.
Personajes: Algo desdibujados algunos y mejor terminados otros.
Argumento: Bien trenzado aunque algo previsible.
¿Dónde puede leerse?: En el parque del Retiro madrileño.
¿Dónde puede comprarse?: En tu librería habitual.