dic 2 2013

Earth. Door. Sky. Door

Artículo escrito por: Augusto Prieto

El Alto Mustang es una de las zonas habitadas más remotas de la tierra, accesible para los viajeros solo desde la apertura parcial del área restringida en 1992. Un auténtico tesoro geológico, etnográfico y artístico. Es también el reino de un arte plástico que se ha mantenido aislado, que está dominado por la fuerza de los colores y por un carácter primitivo que sorprende a quien lo ve por primera vez. Un arte primordial y telúrico, enraizado en las montañas de las que proviene, que emerge como éstas de las entrañas de la tierra, de donde proceden sus colores: blanco, gris, rojo, negro; con símbolos y formas que vienen del bön, la religión tibetana no budista.
Robert Powell recorrió el Alto Mustang y la antigua ciudad amurallada de Lo Mantang a lo largo de tres campañas, en un proyecto multidisciplinar de la Deustsche Forschungs Gemeinschaft, la Fundación Alemana para la Investigación, que incluyó tibetólogos, prehistoriadores, arqueólogos, geógrafos, cartógrafos, dendrocronólogos y paleozoólogos, recogió en una serie de acuarelas excepcionales los edificios, cuevas, muros, chortengs, y detalles arquitectónicos. Se permitió incluso improvisar algunas variaciones sobre las formas artísticas.
Es un trabajo minucioso que evoca un mundo alucinante con un realismo que supera a la fotografía porque no depende, como ésta, del juego de las luces y de las sombras, y que puede permitirse perspectivas imposibles para el fotógrafo y una nitidez absoluta.
Un trabajo destacado que sorprenderá a los que se acerquen a él, como si emergiera del mundo de fantasía de una de las grandes sagas literarias.
Un breve texto de Roberto Vitali, estudioso de la civilización tibetana, pone el marco histórico y realiza una breve introducción al trabajo de Powell y a los territorios del valle del Kali Gandaki.

Calificación: Excepcional.
Tipo de lector: Interesados en el arte tibetano.
Tipo de lectura: Breve.
¿Dónde puede leerse?: En Jomson
¿Dónde encontrarlo?: Puede intentarse en www.amazon.com


abr 18 2012

El chico, el efebo en las artes

Artículo escrito por: Augusto Prieto

Este es un libro sobre la belleza masculina, un estudio de la iconografía del adolescente en las artes.
Germaine Greer demuestra ser buena observadora para el análisis iconográfico, conocedora del aparato mitológico que sustenta la imaginería clásica, intuitiva para la selección de las obras, y acertada en la elección de los temas: la mirada femenina, el chico soldado, el chico como objeto de deseo; o chicos para todo, en donde se centra en la función de los pajes en la vida cotidiana de las clases acomodadas y de ahí su presencia en la pintura áulica.
Como es un estudio serio, cabría exigir un poco más de rigor en la selección –centrarse en el muchacho- y puesto que el planteamiento es global, que hubiera compensado la perspectiva clásica con un estudio más profundo de la imagen del adolescente en la modernidad -especialmente en la fotografía- y de la repercusión de los iconos en las sociedades de la información; ciertamente apunta estos temas pero no los desarrolla suficientemente y es una pena.
Por lo demás es una mirada de inteligente voyeuse, reivindicativamente femenina, sobre cuerpos jóvenes, escasamente vestidos por lo general, donde los de siempre, David (de Donatello, de Miguel Ángel, de Mercié), Caravaggio (especialmente su San Juan Bautista) y el Sátiro Farnese, triunfan junto a afortunados hallazgos de Germaine Greer como el retrato del conde de Carlisle, de Reynolds; un Cupido (y Psiqué) de Jean-Louis David; o El martirio de san Lorenzo, de Valentín de Boulogne. Es especialmente acertada la selección de los retratos de grupo: los Nadadores de Thomas Eakins, Agosto azul de Henry Scott Tuke, o Los jugadores de bolos de William Blake, en el capítulo titulado juegos de chicos.
Un buen tema para una exposición que nadie se atreverá a presentar.

Calificación: Interesante.
Tipo de lector: Aficionados al arte, la iconografía, o los muchachos.
Tipo de lectura: Técnica.
¿Dónde puede leerse?: En Italia, que alberga una parte destacada de las obras.
¿Dónde encontrarlo?: Búscalo en tu librería habitual o en www.panta-rhei.es


mar 1 2012

En la bahía

Artículo escrito por: Daniel Glez. Irala

Novela de experiencias sensoriales a través de la naturaleza, pergeñada por Katherine Mansfield, escritora neozelandesa a la que se ha emparentado con el grupo de Bloomsbury por su experimentalismo formal, tendente a dar al mar, los pájaros y la vegetación salvajes que circundan unas casas urbanizadas en forma de bungalows, algo más que un carácter de atmósfera, un impasse a través del que se llega también por medio de unos personajes casi rurales por su primitivismo, a un estado de calma chicha y rutina placentera tras un episodio trágico. El lector asiste, mientras tanto, a un sentido de las cosas que acaban a través del ocaso del paisaje que es paisanaje y a su vez es vida.
Con influencias de Virginia Woolf, el punto de vista se hace si acaso más poético que en la autora de Las olas, y también quizás por ello, más incognoscible y complejo. La bahía adquiere algo más que protagonismo, evolución y los seres que la pueblan son meros adjetivos muchas veces.
Como en El corazón de las tinieblas, se utilizan vivencias espectrales, voces deslumbrantes y el movimiento de una forma bien distinta a la que estamos acostumbrados. Sumergirse en sus páginas requiere a la vez agudeza e imaginación visual, así como comprensión ante el abandono.
Novela donde las palabras adquieren proporción a través del temor a los espacios abiertos, ofrece una visión desmesurada de los elementos que da todo tipo de tonalidades: desde la luz que ciega la vista hasta una opacidad que igualmente y desmereciendo menos de lo que parece, celebra a Faulkner.

Calificación: Muy buena.
Tipo de lector: Debe buscar algo más que entretenimiento.
Tipo de lectura: Difícil, exigente.
Argumento: La familia en un entorno que estalla y se apacigua.
Personajes: No necesariamente humanos.
¿Dónde leerlo?: Lejos del mundanal ruido.


jun 1 2011

Hicksville

Artículo escrito por: Gabriel Ramírez Lozano

Imprescindible. El tebeo de Dylan Horrocks es una joya del género. Divertido, profundo y ácido, se presenta como un homenaje al cómic, a sus autores y a la forma de vida que representa (para bien o para mal) eso de contar historias utilizando todo nuestro vocabulario (dibujo y palabra).
En un blanco y negro demoledor (esto es posible que haga dudar al posible lector) cuenta la historia de un crítico de tebeos, de un escritor de cómics pequeños y muy personales, de un famoso autor, de un faro extraño que contiene un secreto, de amores, de lo cotidiano. Las piezas que van apareciendo, poco a poco, encajan sin forzar la maquinaria narrativa, con precisión. Los gráficos se van acomodando a lo que se cuenta en cada momento convirtiendo el libro en un conjunto magnífico de registros.
No es extraño que este tebeo sea uno de los más vendidos en el mundo o que esté traducido a diferentes idiomas. No es extraño que se convirtiera en un tebeo de culto con rapidez. No es extraño que los aficionados a la novela gráfica lo recomienden siempre que pueden. Como yo hago desde aquí.

Calificación: Extraordinario e imprescindible.
Tipo de lectura: No es fácil hasta que el lector entiende lo que el autor trata de hacer. Pero muy, muy apasionante.
Tipo de lector: No estaría mal leer algo más sencillo antes.
No sobra una sola viñeta. Engancha desde la introducción (maravillosa) del autor.
Personajes: Dibujados con perfección. En todos los sentidos.
Argumento: Lo que pasa alrededor de un pueblo en el que todos quisiéramos vivir.
¿Dónde puede leerse?: Al borde del mar. Viendo un faro lejano.
¿Dónde puede comprarse?: No hay problemas para adquirir ejemplares.


jun 1 2010

La muerte de Bunny Munro

Artículo escrito por: Nuria A. Quintero

Confieso que compré esta novela empujada por la música que compone Nick Cave. Me constaba, porque lo había leído, que su primera novela, Y el asno vio al ángel, había sido un churro espectacular y que se le recomendó que continuara componiendo temas musicales, cantando, que abandonara lo de escribir, que no era lo suyo. Pero como a toda “star”, las recomendaciones le importaron un comino. Así que, veinte años más tarde, vuelve a presentar una nueva novela.
La muerte de Bunny Munro es la segunda novela de Nick Cave. Ferozmente promocionada, se ha utilizado todo tipo de estrategias para conseguir que el lector adquiera el libro. Entre ellas, las referencias a renombradas cantantes pop como integrantes del mundo onírico y onanista, no sólo del personaje, sino incluso del propio autor. Otro elemento: Una pintura de Gustave Coubert utilizado como cubierta del libro, en la que se muestra una vagina en todo su esplendor. Con todo ello, se  pretende situar al lector frente a algo que se supone va a ser transgresor y novedoso. Pero, no va a ser ni una ni otra cosa.
El argumento del libro: La historia de un hombre, Bunny Munro, representante de productos cosméticos que los vende a domicilio. Un personaje alcoholizado, adultero y según llega a definirse “adicto al sexo”,  que tiene que dedicarse al cuidado de su hijo, un niño de nueve años, después de que su esposa se suicide. Bunny Munro es un tipo acabado,  sórdido, un perdedor en toda regla.
Esta novela, que nos muestra la obsesión de un tipo por las vaginas, me parece realmente patética. El argumento es flojito y desde luego cojea por todas partes. No sé si Madonna, ni Kyle Minogue o Avril Lavinge estarán muy contentas por su utilización como recursos sexuales en el libro pues, como digo, no deja de ser una novelita sin nada que ofrecer pese a lo pretenciosa que parece a priori.
Cave no aporta nada nuevo. El personaje de Bunny Munro, sobre el que gravita toda la novela, es un personaje muy mal configurado. Nos los muestra como un  adultero, un obseso, un amante esposo incluso un padre entregado. Características que parecen no casar unas con otras por lo chocantes y contradictorias que son, pero así nos lo viste. Y el personaje cojea, también, caminando en su futuro pues no sabemos qué es lo que ha llevado a Munro a ese estado tan degradado con la que se nos presenta.
Supongo que esas cosas pasan con los que, siendo buenos en lo suyo, pretenden entrar en terrenos a los que no deberían ni arrimarse. Pero imagino que a Nick Cave todo eso se la trae al pairo. Alguien debería decirle que continuara cantando y que los libros los dejara para otros.
En definitiva, una novela mentirosa.

Calificación: Una estafa.

Tipo de lectura: Sencilla y expectante porque siempre esperas llegar a algo que no llega, ni llegará.

Tipo de lector: Adulto.

Argumento: La vida de un tío más salido que las pistolas de “Bufalo Bill” que tiene que ocuparse de su hijo tras el suicidio de su esposa, mientras se cepilla todo lo que tiene a su alcance.

Personaje: Desdibujados.

Donde puede leerse: Donde no les incomode que su vecino lea por encima del hombro.