nov 21 2012

El juego del ajedrez o dechado de fortuna

Artículo escrito por: Augusto Prieto

En las primeras décadas del mil trescientos, el lombardo Jacobo de Cessolis redactó en latín el que sería conocido después como Ludus scacchorum, Juego del ajedrez, una obra ampliamente difundida en Europa durante los dos siglos siguientes.
Consta de tres partes: en la primera se traza una historia, más o menos mítica, de la invención y la difusión del juego de los escaques; la segunda es la más extensa y aprovecha la descripción de cada una de las figuras del juego para definir el modelo social de la época, cada figura representará a un estamento y los peones a los distintos oficios; fábulas e historias moralizantes intentan fijar y evitar los vicios en cada una de ellas; así la manera de moverse en el tablero cada una de las piezas –última parte de la obra- es el pretexto ideal para definir la forma en que han de comportarse los individuos en atención a sus oficios o sus responsabilidades como notables.
Es una obra escrita con evidente finalidad moralizante, nos da la foto de una sociedad de la alta Edad Media muy jerarquizada e inamovible. El juego se usa como pretexto para mostrar el mundo como un tablero de ajedrez, con una partida en marcha en la que luchan las fuerzas del bien contra las del mal.
A lo largo del texto está presente la misoginia medieval y todos los tópicos de la época.
Es una obra curiosa y desfasada.

Calificación: Curioso.
Tipo de lector: Interesado en el ajedrez y la historia medieval.
Tipo de lectura: Sencilla.
¿Dónde puede leerse?: Delante de un tablero de juego.
¿Dónde encontrarlo?: Es una edición agotada, puede intentarse en www.uniliber.com


feb 13 2012

Sir Gawain y el Caballero Verde

Artículo escrito por: Augusto Prieto

Sir Gawain y el Caballero Verde forma parte del Ciclo Artúrico y por lo tanto de una serie de historias que arrancan de la leyenda y en las que el rey Arturo y los caballeros de la Mesa Redonda son los protagonistas.
Destaca en el corpus literario medieval por su esquema cerrado, su solvente estructura narrativa, el colorismo de las escenas, la intencionalidad de los personajes y sus curiosos diálogos. Novela completa y canónica en la versión castellana de Siruela (la primera de la Selección de lecturas medievales) es, en su original, un poema aliterativo que forma parte del manuscrito denominado Nero A X, de la British Library, fechado en el último tercio del siglo XIV.
El relato comienza con la aparición de un Caballero Verde, un fantasma surgido del reino de las hadas, invulnerable y brillante como un esmalte, que da lugar a una sucesión de hechos asombrosos en una relación coherente, cargada de simbolismo, que –a diferencia de otras novelas de caballería- no está sometida meramente a la acción, donde la utilización de lo fantástico es incidental y en absoluto arbitraria, y que no presenta lagunas en la linealidad de la composición.
Son especialmente fascinantes las descripciones de las partidas de caza, la representación de la vida de los castellanos, y la elaboración del paso del tiempo.
Siempre interesantes los textos de Luis Alberto de Cuenca y Jacobo F. J. Stuart que completan la edición.
Sir Gawain y el Caballero Verde es una buena lectura para iniciarse en la novela de caballería, especialmente los más jóvenes.

Calificación: Muy interesante
Tipo de lector: Cualquiera
Tipo de lectura: Entretenida
Argumento: Bien tramado
Personajes: Firmes y valientes
¿Dónde puede leerse?: En una floresta o un castillo
¿Dónde encontrarlo?: Inténtalo en tus libreros de lance


oct 20 2010

La Morte D´Arthur (Suite)

Artículo escrito por: Augusto Prieto

Como ya se ha dicho, Thomas Mallory funde los contenidos de libros anteriores que recogen leyendas remotas: el romance anónimo Perlesvaus o el Alto Libro del Graal; Vida de Merlín e Historia Regum Britanniae, ambas de mano de Geoffrey de Monmouth y la secuela de Wace, Roman de Brut; El Caballero del León de Chrétien de Troyes; Li Livres dou Graal, de Robert de Boron; Parzival, de Wolfram von Eschenbach; y los libros del llamado Ciclo de La Vulgata, de autoría desconocida: Estoire del Sant Graal, Estoire de Merlín, Lancelot Propre, Queste del Saint Graal y Mort Artu.
Su influencia en la posteridad, sobre todo en el mundo anglosajón,  es inmensa y llega hasta hoy, a través de la literatura de Tennyson con Los Idilios del Rey, que iluminó Gustave Doré; de Steinbeck por Los Hechos del Rey Arturo y sus Nobles Caballeros, que es seguramente la manera más acertada para acercarse al ciclo artúrico por vez primera en la edad adulta; y de White, que produjo Camelot, La Leyenda del Rey Arturo; influyendo en las Crónicas de Narnia de Lewis y en La Tierra Baldía, de T.S.Eliot. En el Cine con la superproducción Excálibur (1981), de John Boorman, que sigue a una larga estela de filmes, entre los cuales: Los Caballeros del Rey Arturo de Richard Thorpe (1953); The Sword in the Stone (1963), titulada en España Merlín el Encantador, dirigida por Wolfgang Reitherman, la última animación estrenada en vida de Walt Disney; o Camelot (1967) de Joshua Logan.
King Arthur, de Henry Purcell con libreto de Dryden, es quizás la ópera más evocadora de las que prolongan La Morthe d´Arthur, porque la que construye el mito, el Parsifal de Richard Wagner viene directamente de von Eschenbach; Lo continúan Guinevere de Hubert Parry; Arthús de Amedeu Vives; Merlín, de Isaac Albéniz; Le Roi Arthus de Ernest Chausson; The Bird of Arthur y The Round Table, de Rutland Boughton; y Gawain de Harrison Birtwistle.
Cesamos la enumeración advirtiendo que Tristán e Isolda (que están en Mallory) viene de Gottfried von Strassburg y engendra un ciclo propio, y que sería excesivo enumerar la influencia de la novela en el cómic –El Príncipe Valiente de Hal Foster (Prince Valiant in the Days of King Arthur) o El Caballero Negro de Marvel Comics-; en la música moderna, con las canciones A Past and Future Secret y Mordred’s Song de Blind Guardian; y los álbumes de Rick Bakeman, The Myths and Legends of King Arthur and the Knights of the Round Table; de Grave Digger, Excalibur; o de SuidAkrA, Emprise to Avalon; en la televisión: Las Brumas de Avalon (2001) o Merlín (2008) entre muchas otras; y en el teatro con los libretos de Mike Poulton y Cristian Vélez, por no hablar de la parodia musical Monty Python´s Spamalot, secuela de la película Monty Python and the Holy Grail, que en España se tituló Los Caballeros de la Mesa Cuadrada y sus Locos Seguidores, rematando el absurdo.
Además de Doré, y de Arthur Rackam, el gran Aubrey Beardsley ilustró La Muerte, de Mallory para una edición de lujo en 1893, siendo su primer gran encargo. Lo hicieron también Walter Crane y Howard Pyle.
Sin embargo, si ha habido una manifestación artística para la que la obra de Sir Thomas Mallory ha sido definitivamente inspiradora es para la pintura, en especial entre los prerrafaelitas y los historicistas victorianos: John Willian Waterhouse, Tristán e Isolda; James Archer, La Muerte del Rey Arturo; G.F.Wats, Sir Galahad; o Edward Burne-Jones a cuyo Sueño del Rey Arturo en Avalón dedicó los últimos diecisiete años de su vida, con la intención de dejar a la posteridad un legado mágico.
A lo largo de las páginas aparecen falsos caballeros y caballeros que cabalgan invisibles, sus nombres, y los de los lugares en los que el romance acontece, han sido preservados por el traductor en un encanto evocador, que atraviesa los dialectos medievales: Sagramore le Desirous; Breunor Le Noir, llamado el Caballero de La Cote Mal Tallé; el Castillo Orgulous y la Isla de Turmance; Sir Gromore Somir Jaure, sir Breunis Saunce Pité, sir Balin le Savage y sir Alexander le Orphelín; está el Castillo Desirous y el Agua de Mortaise. Sir Galahad, el Caballero Mancebo que se sienta en la Silla Peligrosa. Sir Safer el Sarraceno y su hermano Palomides que persigue la demanda de la Bestia Gañidora; sir Ironside, llamado el Caballero de las Landas Bermejas, y que encabeza una serie de alucinantes caballeros de colores: Azur, Negro, Verde, Blanco y Bermejo. También están sir Ozanna le Curé Hardi, sir Persant de la India y el Castillo Abblasoure. Hay cientos.
La leyenda artúrica es una religión y ésta obra es su libro canónico.

Calificación: Indispensable.
Tipo de lector: Todos. Aficionados a los libros de caballería.
Tipo de lectura: Hay que afrontar con paciencia innumerables batallas pero merece la pena.
Argumento: El de una saga.
Personajes: Al final se van formando de alguna manera en la cabeza y no nos abandonan.
¿Dónde puede leerse?: ¿En la ciudad de Camelot, después  llamada Winchester?
¿Dónde encontrarlo?: La edición de Siruela, con suerte en www.uniliber.com


oct 12 2010

Le Morte d´Arthur

Artículo escrito por: Augusto Prieto

Le Morte d´Arthur es una novela de caballería. La recopilación de todo el ciclo artúrico que llevó a cabo Sir Thomas Mallory y publicó William Caxton, primer editor de Inglaterra, en 1485. Es la obra más ambiciosa y más extensa sobre las aventuras del rey Arturo y los caballeros de la Mesa Redonda, donde se refunden historias de distinta procedencia que se basan en la leyenda y en las gestas guerreras que propiciaron la unión de los reinos británicos bajo una única corona.
Merlín el Mago, la reina Morgana el Hada y los célebres caballeros Lanzarote del Lago, Perceval de Gales o Tristán de Lionís, aparecen en una serie de cortos relatos sucesivos que suelen repetir el mismo esquema: un caballero sale por las florestas en busca de aventuras que son doncellas cautivas, gigantes que aterran a los moradores de un país, y caballeros, malvados o corteses, a los que hay que vencer en duelos y justas según las reglas de la caballería. Por todas partes hay hechos de magia y hechicería, encantamientos y acontecimientos asombrosos. Es una obra bastante entretenida de leer, con destellos de humor e ingenuidad que atraviesan el tiempo. La composición de los personajes es muy irregular, la imagen de algunos se va formando -su personalidad- de una manera tenue pero firme a lo largo del libro; de algunos importantes, no hay apenas apuntes psicológicos y otros, sin embargo brillan por la sola fuerza de sus nombres. Muchos entran en contradicciones que se han de entender en el marco de la novela de caballerías, donde interesa más la aventura y el mito, que la continuidad narrativa.
La trama incluye el nacimiento de Arturo, su guerra improbable contra el Emperador de Roma, los místicos episodios en los que se relata la demanda del Santo Grial, llevado desde la Tierra Santa por José de Arimatea, y culmina con una guerra entre los Caballeros, la división de los reinos y la muerte de los protagonistas. No deja de ser curioso que el fin de Arturo contradiga -en cierta- forma al título. Se continúan en el relato las predicciones que adelantan el desarrollo de los acontecimientos.
Son sus temas el honor, la valentía y la nobleza de sangre y de armas, con fidelidad a los estrictos códigos caballerescos, y retrata una sociedad homosocial e idealizada, que arroja sobre el lector de hoy, una inevitable sombra de ambigüedad.
Las versiones modernas se publican contrastadas con el manuscrito de Winchester, que estuvo en el taller de Caxton y solo existe una vertida al castellano por el prestigioso traductor Francisco Torres Oliver, altamente premiado. La produjo el Caballero Jacobo (F.J.) Estuardo.
Es una traducción notable en la que se ha conseguido conservar el sabor histórico junto con hermosas construcciones gramaticales, sin que la lectura se haga ardua.

Calificación: Imprescindible por el universo que presupone y que genera.
Tipo de lector: Todos. Aficionados a los libros de caballería.
Tipo de lectura: Amena, a veces cansan un poco las batallas y se hace monótono el desarrollo. No es obra para leer de un tirón, tanto más cuanto que está dividida por Caxton en cómodos capítulos breves.
Argumento: Hay un plan general, somero, construido sobre una sucesión de relatos breves.
Personajes: En general, difusos, esto es lo propio de la época.
¿Dónde puede leerse?: En un bosque profundo.
¿Dónde encontrarlo?: En tu librería favorita o tu librero de lance.