feb 16 2014

Llenos de vida

Artículo escrito por: Daniel Glez. Irala

Obra menor e íntima del escritor de origen italiano, John Fante, cuya vida transcurrió en L.A. Narra las peripecias de John Fante personaje, su esposa Joyce y el ya conocido abuelo albañil ultracatólico, que pone al joven padre en más de un brete. La crítica en su momento dijo que este John está más cerca de lo que pudiéramos pensar de Arturo Bandini, su alter ego en otras ficciones más afortunadas; se escribieron ríos de tinta sobre la capacidad opresiva del padre o más bien sobre el carácter marginal que su mandato somete al protagonista, un guionista de la Paramount, que quiere recuperar la literatura aun a costa de comer hormigas de la corteza de un árbol, y en ese empeño contará con su mujer, que lee libros de Chesterton y panfletos recopilados en la Iglesia, así como ensayos vinculados a la idea de tener que criar una prole de hijos cuanto más numerosa, mejor.
John duda que pueda salir ileso tanto de la voluntad de su padre como de su esposa; de hecho gracias a su actitud tan condenadamente razonable como a veces de gallito, consigue que se alíen ambos en su contra cuando al abuelo se le ocurre construir una chimenea, obligándose Joyce a cargar de un lado a otro de la casa con los pesados materiales, aún a sabiendas de que ello puede pasarle factura en su incipiente embarazo.
Hay quién dice que se tienen hijos para descubrirse jugando con una nueva adquisición; aquí John no da tregua a ningún tipo de desencanto, simplemente deja ver que los recursos son lo que son.
Uno no tiene más remedio que preguntarse quienes son esos tipos tan llenos de vida, sobre todo si espera encontrar un retrato sobre la beautiful people del Hollywood de la época; pues ya les advierto que de beautiful, nada; esta historia quizás debiera adscribirse más a la tradición de aquella película rodada hace unos años llamada Gente corriente.
Por lo demás, aparece un sacerdote que más que religioso al uso parece un vendedor de cosméticos.
La calificamos de obra menor, pero aún así y, a pesar de lograr otros propósitos y estar algo descabalgada en su producción, la capacidad innata para el diálogo y la narración, no pierden nervio en ningún momento.

Calificación: Muy buena.
Tipo de lectura: Ágil.
Tipo de lector: Acostumbrado a las travesuras Fante.
Argumento: Más autobiográfico si cabe que en otros casos.
Personajes: Redondos, orgánicos.
¿Dónde leerla?: Junto a alguna película firmada por su autor.


ene 19 2014

El libro de arena

Artículo escrito por: Augusto Prieto


El libro de arena se disgrega en cuentos infinitos, como los granos de un desierto habitado por páginas, por sombras, por dobles. Son relatos circulares, que no se terminan de resolver y que continuarán para siempre dando forma a nuestra felicidad y a nuestras pesadillas. En todos los cuentos, Borges produce un español sonoro, rico, preciso, que se diría recién acuñado para nosotros.
En El otro hay un banco en un parque que está en dos lugares y en dos tiempos. El protagonista es el propio Borges, el otro, también.
No son nada frecuentes las historias de amor en los cuentos del maestro argentino, sin embargo hay una en Ulrica y es hermosa.
El congreso es una organización tan ambiciosa que naufraga en su propia sinrazón, un grupo secreto como La secta de los treinta que encierra una reflexión teológica.
La avaricia en El disco, la vanidad en El soborno, son lo mismo que la venganza de Avelino Redondo, sentimientos irracionales que mueven la Historia.
El libro que da nombre al libro participa de las características borgeanas, la metáfora, la reflexión sobre la literatura, sobre el tiempo y sus mutaciones, todo se diluye en el lenguaje y se convierte en relatos.
En varios de ellos hay resonancias de las sagas escandinavas y anglosajonas que el escritor argentino tanto estudió.

Calificación: Muy interesante.
Tipo de lector: Borgeano.
Tipo de lectura: Breve pero intensa.
Argumento: Parecidos en el juego y diferentes en la situación.
Personajes: Eruditos.
¿Dónde puede leerse?: En un banco, en Ginebra, a unos pasos del Ródano.
¿Dónde encontrarlo?: Pídelo en tu librería habitual.


ene 15 2014

Rama Revelada

Artículo escrito por: Gabriel Ramírez Lozano

Rama Revelada es un mal libro. Literatura, lo que se dice literatura, tiene muy poca en sus numerosísimas páginas (casi 600) y la ciencia ficción queda limitada por los autores a un inventario de alienígenas y sus correspondientes naves espaciales. Con esto, el libro se reduce a ser un manual filosófico de tres al cuarto para seres humanos que viajan al espacio sideral; porque los autores salpican los capítulos con ideas muy sobadas, además de peligrosamente mal estructuradas, sobre las cuestiones más fundamentales que afectan al pensamiento del hombre. Son flojísimas las reflexiones que se hacen sobre Dios, el universo, el sentido último de la existencia o la condición humana. Llega a irritar que se afirme una cosa y la contraria de forma constante. Un personaje dice algo y lo razona. Otro hace lo mismo. Y el lector elige. El problema es que hay que elegir entre dos ideas mal desarrolladas y propensas a vaciarse por los cuatro costados.
Rama Revelada es la cuarta entrega de la serie Rama que firma Arthur C. Clarke acompañado por Gentry Lee (ya lo hacía desde RamaII). Esta es la única razón por la que el lector podrá abrir el libro y leerlo. Ser el final de una serie de cuatro y querer saber cómo se plantea el desenlace. Esa es la razón por la que un lector debe tragarse este relato. No se me ocurre otra. Lo peor es que ese desenlace es previsible y chapucero. Al que escribe, esta cuarta entrega de lo que era una buena colección, le parece una estafa.
La lectura de Rama Revelada es fácil. No hay mucho que digerir. Y no debe leerse sin haber pasado por los tres anteriores que van de menos a más en su calidad literaria y originalidad. No tendría sentido alguno. Si me apuran no lo tiene aun habiendo pasado por ellos

Calificación: Flojo, prescindible.
¿Tipo de lectura?: Fácil e innecesaria.
¿Tipo de lector? Muy fans de Cita con Rama. Pero incondicionales, vamos.
Argumento: El espacio sideral es enorme y sabemos poco sobre él. Qué cosas.
Personajes: Casi todos conocidos. Se hacen mayores aunque sólo suman años, de evolución nada.
¿Dónde puede leerse?: La baja intensidad expresiva hace que pueda leerse en cualquier lugar.
¿Dónde puede comprarse?: Pídelo en tu librería habitual.


ene 13 2014

La letra escarlata

Artículo escrito por: Augusto Prieto

Nathaniel Hawthorne paga con ésta hermosa novela la culpa contraída por sus antepasados, que fueron maldecidos desde el cadalso por sus víctimas; creadores, pero también prisioneros de una sociedad puritana, intolerante, aislada en un confín del mundo, acechada por las sombras de los bosques y por sus habitantes hostiles: la Nueva Inglaterra de los primeros colonos.
Sus protagonistas viven cautivos del mal y tanto su caída como su redención llegará de la mano de la ética individual, de un dios interior podríamos decir, superior en sus dictámenes a cualquier otra deidad que pueda ser creada por la mente de los hombres. En este sentido el libro entero está empapado de trascendentalismo, una doctrina a la que su autor se acercó y que desarrolla el pensamiento intuitivo, uniendo a dios, a la naturaleza y a los humanos en un todo panteísta e indisociable.
Hawthorne trabaja con sus personajes relativizando el mal, sometiendo los principios morales a la propia naturaleza y a los deseos intrínsecamente buenos –o malos en el caso de Chillingworth- e impresiona la cantidad de matices en los que multiplica sus estados emocionales.
El tema elegido también es excepcional por lo temprano: el silencio como venganza y como penitencia, como triunfo sobre los otros, los que no conocen, los que no saben; la culpa como remordimiento, como liberación y como chantaje. El pecado como mal social. Exclusivamente.
La letra escarlata es el estigma de una mujer que osa vivir libremente.
La novela tiene un pulso narrativo sostenido, poderoso y una interesante estructura dramática.

Calificación: Muy bueno.
Tipo de lector: Cualquiera.
Tipo de lectura: Atractiva.
Argumento: Oculto.
Personajes: Desbordados por la vida.
¿Dónde puede leerse?: En Nueva Inglaterra.
¿Dónde encontrarlo?: Pídelo en tu librería habitual.


ene 6 2014

Siete noches

Artículo escrito por: Augusto Prieto

Siete noches son siete ensayos, siete conferencias dictadas por Jorge Luis Borges que giran en torno a los temas más queridos por el escritor argentino, sobre los que aporta interesantes reflexiones aderezadas con su experiencia personal, su profunda erudición, y su capacidad lectora.
Tienen el tono culto, pero irónico y cercano, que se espera de un conferenciante.
La más conmovedora es quizás la que habla sobre una circunstancia personal, La ceguera, que le lleva de lo particular a lo general, de la desgracia a la compensación, de los placeres del mundo a la vida interior.
Hace una interpretación personal de La cábala y El budismo en otros textos que ayudarán al lector a situarse en esos sistemas, y que son eficaces por la capacidad de condensación con la que están compuestas.
Sabemos que Las mil y una noches y La divina comedia son parte inseparable del universo borgeano, el propio autor nos desvela porqué, qué ha encontrado en esas obras que le fascine.
También analiza los resortes de La poesía, algo destacado viniendo de un maestro.
El estudio sobre La pesadilla y sus mecanismos, sobre lo literario en los sueños y las pesadillas en la literatura, sobre sus pesadillas que crearon literatura es quizás, por lo infrecuente, el que yo encuentro más sugerente. Interesantes son todos.

Calificación: Muy interesante.
Tipo de lector: Cualquiera con necesidad de cultura.
Tipo de lectura: Amena.
Argumentos: Variados.
Personajes: Él.
¿Dónde puede leerse?: En la gran sala de un ateneo.
¿Dónde encontrarlo?: Pídelo en tu librería habitual.


ene 2 2014

El vino de la juventud

Artículo escrito por: Daniel Glez. Irala

De los veinte relatos incluidos en el último libro publicado en España de John Fante, escritor italo-americano, trece fueron publicados en su país bajo el nombre de Dago Red (hoy Vinazo) y los otros siete son inéditos y redescubiertos posteriormente. Se nota una línea común en los primeros, ya que la utilización de la primera persona, el tema de la educación religiosa o el baseball son acontecimientos más que comunes. Muy presente está en ellos La senda del perdedor de Bukowski, del que seguramente fue deudor.
Ya el autor de Factotum dijo solemnidades sobre el modo de tratar las emociones de John Fante, a lo que hay que añadir la utilización, en este caso, de la precisión más que cerebral del lenguaje, una precisión basada en la honestidad brutal que a ambos caracteriza y que hace que el libro se goce como una celebración y a pequeños sorbos no resulte nada indigesta.
Dos piezas sobresalen personalmente sobre el resto de Dago Red, y son Una esposa para Dino Rossi, que a pesar de su longitud o precisamente por ello y gracias al humor, sale más que airosa, narrando los cuernos del padre Albañil en la nieve a una sufrida madre, mientras esta contempla la indolencia necesaria de un ser bueno como posible pretendiente; el otro es Camino del infierno. Todos parecen ser esbozos para llegar a estos dos magistrales relatos. En Camino del infierno se consigue recrear la represión ensayada ya del colegio de monjas y los castigos que a los chicos se les procuran por sisar a través de travesuras guantes o pelotas.
El tema de la religión da para más de un artículo de opinión, ya que en casi todas las criaturas hay una genética que les predispone a sentirse culpables y desgraciados. En el caso del alter ego joven, el personaje (que no el narrador) sabe rezar esta vez a un Dios más mundano, un Dios que se mezcla con el Cristo de las escrituras desde un punto de vista arcaicamente directo.
De los siete relatos inéditos, celebramos los dos últimos: El soñador y Helen, tu belleza es para mi; en éste último un pobre hombre y un universitario filipino quieren conseguir a la misma mujer. El pobre hombre escribe versos que el asiático trata de corregir. El concepto de amor tradicional se desmorona quedando todos insatisfechos.
Se trata pues de un libro ideal para regalar, donde encontraremos perlas diversas, escritas siempre en tono medio bajo, sencillas y duras como fueron las vidas de su escritor.
Existe además tal coherencia en la propuesta que hasta podría existir cierta unidad novelesca, de tal modo que cada cuento contribuye a matizar la idea principal y en muchos casos, cada capítulo de relato, también.

Calificación: Obra maestra.
Tipo de lector: Quién todavía vea en lo humano atisbos de pasión.
Tipo de lectura: Precisa.
Argumento: La infancia de uno, la infancia de todos.
Personajes: Magistrales.
¿Dónde leerlo?: Entre la parroquia y pizzería más cercanas.
¿Dónde comprarlo?: Pídelo en tu librería habitual.


ene 1 2014

Pórtico

Artículo escrito por: Gabriel Ramírez Lozano

Algunas novelas marcan un antes y un después en la vida lectora de las personas.
Cada libro tiene su momento. Por ejemplo, la recomendación (obligación) que se hace a los estudiantes de ESO y Bachillerato con El Quijote suele ser un desastre. Demasiado jóvenes para enfrentarse a esa novela. No sé si por exceso de hormonas o por falta de interés por la literatura o porque las obligaciones suelen funcionar mal. Lógicamente, hay excepciones aunque muchas menos de lo que se quiere ver. Sin embargo, algunos de los que no pudieron pasar del primer capítulo, leen la obra de Cervantes más adelante y quedan fascinados.
Un libro que llega en el momento adecuado es una alegría y una forma (la única) de encontrar en la lectura el entretenimiento y el refugio necesarios para un entendimiento mejor del mundo real. Los padres desesperados deben entender que la clave es la paciencia y no la obligación. Cuando el cuerpo pide otra cosa no hay remedio posible. Lo mejor es asumirlo sin dramas y esperar.
Pórtico es una novela de ciencia ficción, la primera de la tetralogía sobre los Heechee, que llegó a manos del que escribe hace ya muchos años. Sin éxito. Ahora, al regresar, le ha fascinado.
La firma Frederik Pohl y narra cómo los hombres se enfrentan a un descubrimiento que les convierte en microbios respecto a la ciencia (respecto a su propia humanidad siempre lo fueron, lo somos). Quinientos mil millones de años antes, unos seres bautizados como heechee, abandonaron un asteroide que, ahora, encuentra el hombre. Allí hay un gran número de naves que viajan a lugares del espacio previamente programados por los que fueron sus creadores. Pueden ir hasta lugares maravillosos o terribles, peligrosos. En algunos puntos se encuentran tesoros heechee. Los prospectores humanos (como se hizo en el continente americano, por ejemplo) viajan sin saber si regresarán o lo harán convertidos en puré o ricos para siempre. Mientras, en la Tierra, el hambre y la superpoblación son insoportables. Tanto que el ser humano ha tenido que buscar nuevos lugares de residencia (otros planetas; ya saben, en mundos imposibles que obligan a vivir en túneles como ratas). Tanto que los alimentos son sintéticos (el norte de América es el gran productor).
El narrador es Robinette Broadhead (la elección de este narrador personaje es uno de los grandes aciertos de Pohl puesto que sus características aportan una enorme credibilidad al relato). Además, es el personaje principal. Pohl logra construir esta voz con maestría. A base de sugerencias, de ocultaciones que el lector va detectando, incluso de mentiras que no puede disimular el personaje. Se alternan momentos pasados y presentes. Broadhead fue prospector. Indeciso; atenazado, siempre, por el miedo; en definitiva, cobarde. Nos cuenta cómo llegó a Pórtico, cómo era su vida en la Tierra, sus experiencias como explorador espacial. Y, también, sus actuales sesiones frente a un robot que hace las veces de psicoterapeuta. La culpa, el arrepentimiento, le impiden vivir con normalidad a pesar de la gran fortuna que acumuló en uno de sus viajes interestelares. La construcción de su condición sexual es una auténtica maravilla literaria. Un giro de la cabeza, una actitud que no se puede entender bien, la proximidad de alguien. El mundo que dibuja el autor acepta la homosexualidad como algo normal, como lo que es. Y buena parte de la novela debe entenderse desde ese territorio.
Frederik Pohl dosifica la información magistralmente. De los Heechee apenas sabemos nada. De esto va el relato. Del no saber, de la imposibilidad de entender por parte del ser humano. Creemos ser los reyes de la galaxia y no somos más que un pequeñísimo granito de arena en el universo. Además de alternar capítulos sobre el presente y el pasado del personaje, se insertan (en recuadros aparte) anuncios, documentos, fragmentos de charlas o clases, informes sobre vuelos en naves Heechee, que nos ayudan a entender la vida en Pórtico. Muchos de estos pequeños textos son irónicos, otros tremendos y, sólo un par de ellos, aportan información directa sobre lo que es el protagonista. Son el reflejo de un mundo decadente e insoportable. El conjunto nos brinda una panorámica, perfectamente detallada, que va tomando forma con rapidez.
El mundo de Pórtico es, en realidad, el nuestro aunque en él se amplifiquen los problemas. Hambre, desilusión, compañías que acumulan beneficios disparatados mientras la gente muere del hambre o las mujeres se prostituyen para poder alimentar a sus hijos, venta de órganos para que los ricos puedan seguir viviendo. La ignorancia respecto a lo que somos es inmensa, casi vergonzosa. Y, también, en Pórtico hay cosas intocables, eternas: el amor, la culpa, el arrepentimiento.
El ritmo narrativo y la tensión argumental van a más y llegan a alcanzar un nivel extraordinario. No por la trama ni por lo que sabemos. No, el gran secreto de esta obra está en la otra orilla, en la orilla de lo oculto, de lo que no sabemos ni podemos llegar a saber. La ignorancia y el miedo que esto provoca es el gran asunto que Pohl quiere tratar. Por ello, el recurso de dosificar la información, la poca información, funciona de maravilla. El clima de desconcierto en el lector es abrumador; lo mismo que el de los humanos desplazados hasta Pórtico.
Es muy posible que la literatura de ciencia ficción tome una relevancia mucho mayor que la que tiene actualmente. Y serán novelas como Pórtico las que abran las puertas de ese camino que parece inevitable. Ya lo he dicho otras veces: la ciencia ficción trata de explicar nuestro mundo, nunca otros. Y tiene intactas muchas posibilidades mientras otro tipo de novelas se encuentran en callejones sin salida retorciéndose sobre sí mismas.

Calificación: Excelente.
Tipo de lectura: Apasionante. Entre dudas e ignorancia. Como cada día que pasa, vaya.
Tipo de lector: Aficionados a la ciencia ficción, desde luego. Pero cualquier lector se debería acercar a esta obra para descubrir otra forma de entender la literatura y, por tanto, el universo.
Argumento: El ser humano es ignorante y eso le convierte en un ser débil y vulnerable. Aunque, a pesar de todo, sale adelante.
¿Dónde puede leerse?: En el planetario.
¿Dónde puede comprarse?: Pídelo en tu librería habitual.


dic 23 2013

Quiéreme bien (Una historia de maltrato)

Artículo escrito por: Gabriel Ramírez Lozano


El problema es que piensas demasiado; tú no pienses, haz lo que tengas que hacer y punto. Dicho así podría parecer algo inofensivo. Sin embargo, estas son dos frases, tan sólo un ejemplo, que podrían ser la señal de lo que llega en una relación. Mañana se podrían convertir en no pienses; haz lo que te digo y punto. No cambian tanto las palabras, pero si el estado de las cosas. Cuidado con las señales. Conviene fijarse en ellas y tratar de comprender.
Quiéreme bien es un cómic de Rosalind B. Penfold. Cuenta la historia de una relación de pareja. Un desastre absoluto en el que el maltrato aparece como protagonista desde el primer momento. Primero como un detalle, como lo que podría parecer una confusión o un arrebato circunstancial; finalmente como algo físico, violento. Mientras, maltrato psicológico con el que ella termina odiándose, siendo una mujer insegura. Mientras, infidelidades y celos. Mientras, mentiras y una actitud amenazadora con la mujer, con los niños.
Brian, el marido, dice que una vez que la persona se siente insegura, puedes hacer con ella lo que quieras. Eses es el proceso, una evolución hacia el maltrato, hacia una descomunal tragedia que podría terminar con la vida de las personas.
El dibujo de la autora es sencillo. A veces, casi infantil. Aunque expresa muy bien los sentimientos, cómo fue lo que pasó. Pone los pelos de punta algún pasaje y, desde luego, el libro es un relato espeluznante de lo que supone una situación como la que se relata.
Se trata de un libro que deberían leer los jóvenes, los adultos, todo tipo de personas, sea cual sea su situación social o sentimental. Porque en él quedan reflejadas todas aquellas señales visibles o no que anuncian lo que llamamos violencia de género, maltrato en el matrimonio o noviazgo.
En la página www.friends-of-rosalind.com hay información muy útil para personas que tengan alrededor una situación sospechosa o conocida.

Calificación: Muy bueno.
¿Tipo de lector?: Mujeres y hombres con un mínimo de sensibilidad ante este problema.
¿Tipo de lectura?: Pone los pelos de punta.
Argumento: El proceso habitual de un caso de violencia de género.
Personajes: Redondos.
¿Dónde puede leerse?: En compañía de tu pareja, en el sofá de casa.
¿Dónde puede comprarse?: Pídelo en tu librería habitual.