feb 19 2011

Viaje al abandono

Artículo escrito por: Augusto Prieto

Como indica su título, Viaje al Abandono es un libro de viajes, sobran las banderas y las fotografías de la portada que lo travisten de activismo político.
Como en todo buen libro de viajes, el escritor realiza un trayecto físico que es pretexto para el viaje interior, en donde integra ensayo histórico, novela en marcha e investigación, para componer una crónica en la que importa menos el destino, que lo que se ve en el camino.
El 26 de febrero de 1976, mientras el país se tambalea al borde del abismo, el ejército abandona una de las provincias. Es la más grande de todas, pero también la más alejada de la capital, la número cincuenta y tres; los coches matriculados en ella llevan las letras “SH” en las placas y como en el resto del territorio, bajo dictadura militar, sus habitantes reciben pocas ilusiones al nacer, nada más que un libro de familia que certifica lo que son: españoles.
En el curso de unos pocos días se suspenden las clases en los colegios, y se cierran los hospitales, la élite de la población es evacuada precipitadamente, mientras que se abandona al resto con el territorio. A su suerte.
Eduardo Soto-Trillo viaja en su libro a la búsqueda –hoy- de esos otros españoles; de sus hijos, que han quedado atrapados en un agujero jurídico, en una trampa de la Historia. Y los busca en todos los lugares donde están. Sin crear héroes ni villanos. Dando vida a palabras cuyo significado ha quedado sumergido en la banalidad, por la repetición incesante de palabras huecas: Polisario, campamentos, ocupación, colaboración, activismo, causa, conversaciones.
Es una obra honesta y bien planteada. Un trabajo solvente. Porque el autor maneja con habilidad todos los recursos del buen narrador de viajes.
Escuchar a todos los que se encuentra en el camino, no intentar convencer con sus ideas, porque los hechos persuaden por la propia fuerza de la existencia. Crear un relato interesante, dinámico y ameno; y hacer del lector un cómplice en su búsqueda de conocimiento.
Eduardo Soto-Trillo es intuitivo y no se deja engañar; desenmascara lo repugnante del carnaval humanitario y las mafias que crea la dependencia de esa abstracción tan engañosa que se llama ayuda humanitaria. Capta lo que fluye, subterráneo como los ríos del desierto, en un paisaje, una persona o una reunión de ellas. Porque todos tienen al menos una razón.
Consigue transmitir así una visión en la que lo único mordaz es la realidad tozuda, y bordea la conspiración con elegancia sin aventurar hipótesis ni señalar con el dedo. Sin oportunismo.
Es una mirada que no está deformada por la del periodista, por la del viajero profesional, ni por la del activista. Es simplemente la mirada del sentido común.
El hecho de que el autor sea un experto en derecho internacional no le hace situarse por encima del texto en una posición implacable, algo que hubiera sido fácil; lo que permite al lector cumplir con su obligación: leer, interpretar y decidir.
Cuando asistimos –cada día- a la manipulación de lo que pasa en el mundo por omisión de datos, o por desproporción a la hora de exponerlos, se echa siempre de menos un libro así, en el que habitan personas. Un trabajo generoso.
Innecesario el subtítulo, con una pregunta cuya respuesta es lo único que sabemos antes de empezar a leer (Porqué no permiten al Sáhara ser libre) y falta un anexo con algunos documentos que se mencionan y que sería interesante que estuvieran ahí.

Calificación: Interesante.
Tipo de lector: Interesados en literatura de viajes y política internacional, que viene a ser lo mismo.
Tipo de lectura: Amena.
Argumento: El que tiene toda vida humana.
Personajes: Personas, como ustedes y como yo, mezquinas y generosas.
¿Dónde puede leerse?: Antes de acudir a una manifestación, para enterarse bien de todo.
¿Dónde encontrarlo?: Pídelo en tu librería habitual o en la de Casa Árabe www.baibars.com


ene 20 2011

Cosmópolis

Artículo escrito por: Augusto Prieto

Un libro de crónicas de viaje. Seleccionadas y prologadas por Beatriz Colombí.
La novedad está en la selección de los viajeros: hispanoamericanos.
Faltaríamos a la verdad si dijéramos que no hay nada notable hasta el final del libro, en que nos encontramos con Pablo Neruda y el poder de su evocación de Ceilán. Porque toda apreciación, por parte de escritores de oficio es interesante testimonio y retrato congelado en el tiempo.
A mediados del siglo XIX, con las independencias americanas y el inicio del periodismo, los latinoamericanos comienzan a viajar, a descubrir el mundo; lo hacen empezando por lugares comunes como Paris (Amado Nervo, o Cesar Vallejo en el velorio de la Duncan), Londres (Flora Tristán) y Tánger (Ruben Darío); pero también por focos de atracción que no encontramos entre los cronistas europeos, como Niagara Falls (Miguel Cané) o la Exposición Colombina de Chicago (Paul Groussac).
La visión más particular es –quizás- la de los argentinos, son tremendos; en un momento en el que su patria se veía encaminada a ocupar un lugar de privilegio entre las naciones, salen a campo abierto, mirando levemente por encima del hombro. Lucio V. Mansilla, compara la base de la pirámide de Keops con el perímetro de la plaza 11 de Septiembre; y Eduardo Wilde a Cleopatra con una de sus amigas de cuando visitaba, de estudiante, a la aristocracia de la calle Garay; para ellos el mundo fue pañuelo. Son realistas, poco románticos y menos inspirados por el aura histórica que otro tipo de viajeros.
España -la madrastra que no recuperará su prestigio hasta el exorcismo del 98- es ácidamente maltratada por Domingo Faustino Sarmiento en El Escorial, un cadáver fresco; y Lucio V. López se ceba sobre los provincianos rastacueros sudamericanos, que realizan etapa de su particular grand tour europeo en la Ville-Lumière. Enrique Larreta, Ricardo Palma o César Vallejo reivindicarán después las atmósferas de Ávila, Córdoba y Toledo; y Guillermo Cabrera Infante cierra la edición con un impresionista y soberbio retrato de Londres en 1999.
Un imaginario sudamericano de lo interesante, de lo exótico y de lo memorable.

Calificación: Interesante.
Tipo de lector: Aficionado a la crónica de viajes.
Tipo de lectura: Sencilla, con el lenguaje ampuloso propio de la época.
¿Dónde puede leerse?: Puede ser ideal para un viaje, son crónicas breves.
¿Dónde encontrarlo?: Por ejemplo, en Madrid, en Tipos Infames www.tiposinfames.com, es edición argentina.


ene 16 2011

Los Trazos de la Canción

Artículo escrito por: Augusto Prieto

La de Bruce Chatwin ha sido una de las personalidades interesantes del siglo XX. Viajero y gran fabulador.
En este libro de viajes, intentó condensar los estudios y las anotaciones de largo tiempo dedicado a reflexionar sobre el nomadismo, a meditar sobre las respuestas a una pregunta que todo viajero –que no turista- se hace mientras que viaja, pero también antes de partir; se la hizo Rimbaud: ¿Qué hago aquí?
El lugar buscado para esta reflexión es el gran outback australiano.
Los Trazos de la Canción son caminos invisibles, evocados con el sonido, con los que los aborígenes australianos establecieron una especie de mapa del territorio; una malla de lugares sagrados que se anuda sobre los complejos mitos de la creación del mundo. Es un sistema de una complejidad desconcertante, difícil de entender, sobre todo, por las restricciones que la cultura aborigen impone sobre su difusión y su conocimiento.
Por lo menos Chatwin lo intentó. Conocimiento y acercamiento en unos difíciles años setenta en los que la exclusión y el racismo marcaban la (des)integración de los propietarios tradicionales en la sociedad australiana.
Los Trazos de la Canción es una obra romántica, ambiciosa, y quizás fallida; no llega a la penetración psicológica que el escritor alcanzó con su libro anterior, En la Patagonia, y solo consigue arañar la corteza de esos trazos sin llegar a ponerlos en conexión feliz con este viaje.
Aun así es una obra interesante.
Está el sarcasmo en la descripción de las personas y la astucia para captar el detalle y re-crear el momento. Es el retrato de una sociedad dividida y extraña, el intento de establecer una geografía totémica y de conectarla con otros mitos ancestrales, porque estos no son más, para Chatwin, que fragmentos de vida espiritual del hombre primitivo que apremia reconocer.
Son de gran interés las reflexiones sobre la violencia humana que salpican el libro, siguiendo a un encuentro con Konrad Lorenz, y sabrosas las anotaciones sacadas de las libretas de apuntes que conectan nomadismo, instinto y evolución e investigan la tendencia humana a desplazarse incansablemente de un lugar a otro; en ellas brilla el talento de Bruce Chatwin.
El escritor, aunque muy crítico con él, no deja de reconocer la deuda con los estudios de Strehlow (Aranda Traditions, Songs of Central Australia) y con El Pensamiento Salvaje de Lévi-Strauss.

Calificación: Interesante.
Tipo de lector: Aficionados a la antropología y los libros de viaje. Viajeros por Australia.
Tipo de lectura: Sencilla.
Argumento: El imprescindible para fijar sus reflexiones.
Personajes: Como siempre en Chatwin excéntricos y grotescos.
¿Dónde puede leerse?: Viajando hacia Australia.
¿Dónde encontrarlo?: En cualquier librería de viajes deberían tenerlo, por ejemplo www.deviaje.com o www.orixa.com


dic 10 2010

Londres

Artículo escrito por: Augusto Prieto

Viajamos hacia atrás en el tiempo.
Los nueve artículos editados ahora bajo el título de Londres fueron enviados desde esa ciudad por Henry James a diferentes publicaciones periódicas de Norteamérica, con las que colaboró en las últimas décadas de mil ochocientos.
Son crónicas literarias, en un tono que a un lector habituado a los artículos periodísticos de hoy, pueden resultar espesas, a causa del lenguaje y de la disgresión. Giran alrededor de los tópicos y las curiosidades sobre las que suponemos a los americanos ávidos de información; topoi que han creado una idea de la tenebrosa y moderna Babilonia y de la idiosincrasia británica: la niebla, el humo y el hollín; las casas de campo y la temporada social, el pintoresquismo de los cockneys, el esplendor de los parques y el sport, Oliver Twist.
James se muestra a través de las líneas como un gran observador y un gran solitario, con una visión muy subjetiva de la realidad social y usando de una exageración admirativa por esa ciudad en la que se acogió en adopción y en la que falleció en 1916.
Algunos artículos son inconexos y desarticulados; otros, como el dedicado a la regata Oxford-Cambridge, se centran en el apunte del natural y en los de más allá se revela su autor como un improvisado crítico de arte, caprichoso y parcial.
Brillan sorprendentes conexiones que retuercen los epítetos: espaldas intensamente gremiales, descripciones reducidas a la mendicidad, suburbios ingeniosamente vulgares; ahí es en dónde  destaca el genio y la mordacidad del autor de Los Papeles de Aspern y Retrato de una Dama.
James nos da noticia –por lectores interpuestos- de la gran exposición londinense de Gustave Doré y de la erección del Albert Memorial. No deja de interesarnos.
Una guía necesaria para reconstruir parte de un laberinto roto que Borges vio en El Aleph.
Era Londres.

Calificación: Interesante.
Tipo de lector: Jamesiano.
Tipo de lectura: Subjetiva y pintoresca.
¿Dónde puede leerse?: En el vuelo de ida o de regreso.
¿Dónde encontrarlo?: Por ejemplo en Madrid, en La Buena Vida, Café del Libro: http://labuenavidaweb.wordpress.com/


jul 27 2010

Alejandría historia y Guía. Faros y Farallón

Artículo escrito por: Augusto Prieto

Escribió Durrell en Clea: “Una ciudad se convierte en un Mundo cuando se ama a uno de sus habitantes” y posiblemente lo escribió, hablando en la misma ciudad, sobre la experiencia personal de E.M. Forster, autor de Howard´s End, Habitación con Vistas, Pasaje a la India o Maurice.

Forster viajó a Alejandría en 1915 para colaborar con la Cruz Roja y esa ciudad se convirtió para él en “un Mundo” tras conocer al joven Mohamed el Adl. Iba a vivir por vez primera una relación sentimental plena y a través de ella se enamoró de la ciudad. El resultado fueron dos obras menores que quiso que fueran un homenaje a la ciudad fundada por Alejandro.

La primera de ellas: Alexandría, A history and a guide, es una breve historia de que interactúa con una interesante guía, es resumen de muchas otras obras y destaca por la lucidez con la que pasa revista a las formas heréticas en la que germinaron las religiones en esta parte de levante. La guía es breve, precisa y bastante irónica. La primera edición salió en 1922 y ardió casi completa, en ella Forster descubría a Constantino Cavafis para los europeos con la feliz publicación de su poema El dios abandona a Antonio. La edición se acompañaba de planos y diagramas.

Pharos and Pharillon, se publicó posteriormente y se compone de una colección de relatos breves, de atmósfera histórica los primeros y los otros de crónica contemporánea, muchos de los cuales habían sido colaboraciones periodísticas del literato británico. Algunos del último grupo son cínicamente divertidos. La editó la Howard Press de Leonard Wolf.

Ambas obras se publican, juntas, por vez primera en castellano. Las acompaña la publicación de la carta emocionada que Forster escribió a su amante muerto, unas curiosas anotaciones con las que el escritor quiso recordar la forma de hablar del joven y numerosas notas del autor y de los editores como prólogos a las distintas ediciones. También retazos de una conferencia, un extenso estudio introductorio, anotaciones y bibliografía.

El proyecto es encomiable y la labor de Miriam Allot que la prologa y anota (en el original inglés) habrá sido severa. Se hace -no obstante- en mi opinión, fastidiosamente reiterativa. Tenemos pues una publicación valiosa como consulta por inédita, pero es de lamentar que se haya perdido la frescura y la intención de las pequeñas obras de Forster que en un libro de gran envergadura como es este, se hacen inmanejables y pierden valor cuando se les concede una importancia desmesurada.

Otra forma de editarlos, quizás en una colección de libritos, hubiese sido más consecuente y oportuna. Esto no le quita valor a la publicación, ni mérito a editores e investigadora, a los que disculpa el mito que rodeaba a estas dos obras por lo destacado de su autoría y lo limitado de su distribución. Sería ingrato no reconocer su tesón.

Los espíritus de los fantasmas ilustres siguen escondidos en Alejandría: Alejandro Magno, la Biblioteca y el Faro, Antonio y Cleopatra, Atanasio e Hipatia, Calímaco, Ptolomeo…  se unen al coro las hermosas presencias del viejo poeta, del gran escritor que fue Edward Morgan Forster y del joven el-Adl que ya le acompañará siempre.

No digas que fue un sueño.

Calificación: Muy interesante.

Tipo de lector: Curioso

Tipo de lectura: Amena

¿Dónde puede leerse?: Sentado en los viejos cafés de Alejandría.

¿Dónde encontrarlo?: La edición que se reseña en tu librería favorita. El lujo de pasear las ediciones originales eventualmente en www.ilab.org


jul 12 2010

India Lonely Planet

Artículo escrito por: Augusto Prieto

A pesar de sus defectos, para un viaje por toda la India (o para varios viajes a India) la guía de Lonely Planet es un clásico y no hay otra que se le pueda comparar.

Perdonamos sus defectos precisamente por eso, porque es única, porque alguno de ellos, como su tamaño excesivo para acarrearla en un viaje, lo podemos solventar, heterodoxos, con una cuchilla; y otros, como la excesiva compresión de los capítulos que tratan la historia o las religiones, pues sabemos que es la guía de un país infinito e incomprensible. Increíble. Y es difícil ser guiados por algo en lo que no podemos creer. La imprecisión de las direcciones de algunos establecimientos, la falta de información de algunas ciudades que no obstante deberemos cruzar, la escasez de planos. Todo es perdonable porque no se puede hacer más ni hace nadie mayor esfuerzo actualizador que Lonely en sus ediciones sucesivas.

Porque es la única guía que nos permite salir de cualquier aprieto, aconseja con acierto sobre alojamientos y restaurantes, es rigurosa en cuanto a la relación entre calidad y precio, se revela luminosa con mil consejos acertados y casi siempre da información precisa sobre los transportes y las visitas. Además, los recuadros informativos sobre mil anécdotas y detalles son valiosos como información y como entretenimiento durante el viaje.

Para el Rajastán, el alojamiento en los palacios y los trenes de los Maharajas y para el circuito clásico, existen otras guías visuales útiles como compañía y como recuerdo a las que la editora australiana opone la facilidad única de la venta del destino en capítulos digitales mediante el sistema mix&pics, válido también para otras regiones. Para un viaje general y para destinos específicos en el Indostán, Lonely despliega una colección sin parangón. Imposible un viaje activo sin Trekking in the Indian Himalaya, ni una inmersión cultural sin el Hindi, Urdu & Bengali Phrasebook o el India Phrasebook que no es más que una gota en el océano de veintidós lenguas y cuatro alfabetos que ahoga el Indostán. Pero una gota.

En francés, en inglés o en castellano, averigua y elige siempre la última edición disponible. Es importante. No lo hagas buscando las fotos aunque tiene algunas y hermosas. No busques otra porque no la hay.

India Lonely Planet. Cuando no hay elección posible.

Calificación: Soberbia

Tipo de lector: Viajeros alternativos a la India, claro.

Tipo de lectura: concreta y precisa.

¿Dónde puede leerse?: Antes, durante y después.

¿Dónde encontrarlo?: En tu librería habitual de viajes o en www.lonelyplanet.com


jul 8 2010

Viajes con Herodoto

Artículo escrito por: Daniel Glez. Irala

A medio camino entre el ensayo periodístico, el libro de viajes y la Historia está este trabajo del humanista y reportero polaco Ryszard Kapuscinsky, cuya labor fue digna de gran cantidad de premios, considerándose para este oficio, uno de los mejores del mundo. Narrado en forma de dietario o diario, nos cuenta a raíz de la lectura de Historia de Heródoto y subrayando pasajes especiales de ésta, su ruta desde la India hasta África en busca de senderos que ayuden a esclarecer su misterioso acceso trágico y aventurero, donde importa más hacer hablar a los paisanos y saber escucharlos, antes que dejarnos arrastrar por lo que pudieran parecer ideas brillantes a explotar desde el territorio común de la ficción.

En India, el autor descubre que en el canon oriental, está antes el ser que el pensar o sentir; esto lo descubre no sólo por lo que dice Heródoto, sino por las conversaciones con gente más contemporánea. Así, sin desdeñar la idea que desde Grecia o Egipto se da, ésta sería incomprensible sin que entrásemos en las inquietudes que de niño tuvo alguien como Rabindanath Tagore en Calcuta, o tantos y tantos oriundos de poblaciones bengalíes o referentes a los diferentes sustratos, lengua, cultura e inquietudes del país. Al considerar La India como una colonia inglesa, se desdeña desde nuestro canon la necesidad de oír otras voces, no por más marginales, menos constitutivas de un entorno que el griego entendió en su base mucho mejor que nosotros, desde el estudio de las batallas, los mitos y las leyendas, que sólo un sabio se podía permitir saber y que hoy, al no preponderar en nuestras vidas, caen en saco roto u olvido.

Continúa el autor en Viajes con Herodoto con reflexiones, sin olvidar a Heródoto, sobre el taoísmo y budismo en torno a su traslado a China, continuando con Persia, Egipto, Congo, Etiopía,…

Calificación: Excelente.

Tipo de lector: De mente abierta, más lector de divulgación que de intensa ficción dramática, aunque igualmente intenso a veces.

Tipo de lectura: Amena y reposada, aunque para conocer al autor quizás se recomiende mejor empezar por Ébano. Quizás sobren reflexiones al hilo.

Argumento: El viajero tratando de comprender facciones de un mundo que convierte en suyo en virtud de que existe.

Personajes: Interesantes.

¿Dónde leerlo? En un oasis cerca de un desierto.


jun 29 2010

Maldives

Artículo escrito por: Augusto Prieto

Sin duda ninguna, Lonely Planet es la mejor colección de guías para viajar. Mejores que otras en la mayoría de los destinos y sin competencia en países asiáticos, Hispanoamérica y el mundo árabe.

No siempre se encuentras el destino buscado en español, pero la posibilidad del francés y el inglés multiplican enormemente la oferta y eso está muy bien.

Para Europa ya hay ediciones más trendy y más especificas que le hacen sombra.

Maldivas es un destino exclusivo, pero con esta guía (inglés), actualizada después del tsunami, tendremos acceso a lo que los privilegiados no ven y merece mucho la pena, Male, la capital, con su ambiente cosmopolita y sus mezquitas del siglo XVII talladas en piedra coral y los centros de buceo asequibles del atolón de Addu Atoll. Muy difícil encontrar esa información en otro sitio y merece la pena el viaje independiente a las islas.

Muy correctas descripciones de los resorts de lujo, donde se relacionan casi todos aunque los detalles no pueden competir con las fotografía de catálogo de las agencias o las fabulosas web de Soneva o One&Only.

Detallado todo lo relacionado con el buceo y breves pero excelentes introducciones geo-histórica y de vida salvaje.

Indispensable en la mochila y en el bolso de Prada.  Tom Masters la firma en solitario después de sus colaboraciones con el editor para Rusia y los países del Este.

Para Maldivas la mejor. Sin competencia.

Calificación: Buena.

Tipo de lector: Viajero alternativo.

Tipo de lectura: Amena. Inglés estándar.

¿Dónde puede leerse?: Durante el larguísimo vuelo.

¿Dónde encontrarlo?: www.orixa.es ; www.deviaje.es