jun 12 2012

Nietzsche

Artículo escrito por: Gabriel Ramírez Lozano

Extraordinario y apasionante cómic este que firman Michael Onfray y Maximilien Le Roy, siendo el primero el que aporta los guiones y parte del pensamiento del filósofo y el segundo el que ilustra esta biografía gráfica.
No sólo se centran los autores en la vida Nietzsche. Las ideas fundamentales de su filosofía, la relación con los editores, con la familia, con los amigos y su más íntimo punto de vista sobre cuestiones que más tarde se convertirían en un estigma, están presentes en la obra. Es más que interesante esa vuelta de tuerca que da Onfray cuando habla de las ideas antisemitas del filósofo. En vida, Nietzsche dijo, por activa y por activa, que él hablaba de unos judíos ya muertos dos mil años antes, de un Dios desaparecido con ellos, de la tortura en que consistía arrastras durante tanto tiempo unas ideas anacrónicas. Sin embargo, sus ideas se convirtieron en un arma arrojadiza que muchos utilizaron contra un pueblo entero, contra las clases más débiles. Parece ser que fue su hermana la que ayudo a que eso pasara, entre otras cosas porque no eliminó todo aquello que el filósofo escribió estando completamente loco.
Es destacable cómo los autores del cómic nos muestran al hombre asomándose al abismo, la imposibilidad del retorno.
Desde un punto de vista gráfico, el cómic es impecable. Las tonalidades se distribuyen en cada página haciendo que las viñetas tomen fuerza; la composición de las páginas es inteligente y busca, siempre, un ritmo demoledor e, incluso, los cambios en el trazo corresponden a estados de ánimo extraordinarios del personaje. Todo ello hace que la comprensión de la consciencia de un hombre tan difícil de entender sea asequible hasta para los que no conozcan la obra de Nietzsche.
La técnica narrativa se soporta en el gran número de elipsis que se utilizan por parte de los autores. Es verdad que se tienen que apoyar en avisos sobre fechas porque de no ser así sería imposible de encajar la gran cantidad de material narrativo y, sobre todo, la evolución de las ideas que se presentan.
En definitiva, una obra extraordinaria que merece la pena tener a mano.

Calificación: Imprescindible.
Tipo de lectura: Reposada.
Tipo de lector: Cualquiera que esté interesado en la vida y obra de Nietzsche. Cualquiera interesado en el pensamiento moderno.
Personajes: Perfectos en todas las facetas.
¿Dónde puede leerse?: Venecia, Basilea…
¿Dónde puede comprarse?: En tu tienda habitual de cómics.


may 26 2012

Nadie es más que nadie

Artículo escrito por: Gabriel Ramírez Lozano

Miguel Ángel Revilla es político. Ha sido durante algunos años presidente de la comunidad cántabra. Y, sobre todo, es un tipo divertido, campechano y buena gente.
No suelo leer este tipo de libros en los que los políticos cuentan sus batallitas y sus grandes logros. Me aburren mucho y no recibo a cambio de mi atención nada que merezca la pena. No los leo porque, además, suelen estar muy mal escritos.
Sin embargo, en este caso, cuando abrí el libro y comencé a leer no pude dejar de hacerlo hasta el final. Entre otras cosas porque me pareció ver mucha verdad desde las primeras páginas. El libro no está mal escrito aunque no es ninguna demostración de gran calidad literaria. Lo que aporta desde un punto de vista artístico es cero (tampoco creo que hubiera esa intención por parte del autor). Pero es tremendamente divertido. Revilla lo salpica de anécdotas entrañables; de recuerdos que van de la niñez a su madurez como persona y político; de retratos accesibles de personajes de suma importancia (el rey de España, presidentes de la nación o políticos de diverso pelaje). Hasta aquí un libro más. Pero lo que diferencia este libro de todos los demás es la honestidad y la cercanía con la que nos llega una información que no nos cambiará la vida, pero que, sin embargo, nos recuerda que detrás de un cargo político (a veces y sólo a veces) encontramos a una persona normal y corriente. La solemnidad queda al margen, afortunadamente.
Como todos estos libros, incluye algunas fotografías del autor. Siendo niño, joven, político, padre y esposo. No aportan nada de nada como suele pasar.
Me quedo con un aspecto que me ha parecido especialmente sugerente. La relación de Revilla con el fundador de ETA cuando la banda armada no existía. Y, por otro lado, ese mensaje que envía Revilla que viene a decir que sin esfuerzo nada es posible. Un esfuerzo que se convierte en conflictos con los más poderosos y, sobre todo, con uno mismo.
Que nadie espere una sola frase para anotar. Que nadie espere confesiones incendiarias. Que nadie espere algo que no sea un rato de entretenimiento. Que nadie lo espere, pero si tienen un rato, no dejen de leer un más que agradable volumen lleno de honestidad.

Calificación: Interesante y divertido.
Tipo de lectura: Muy sencilla.
Tipo de lector: Cualquiera que este intersado en echar un vistazo a la España de hoy.
Argumento: Revilla y sus anchoas.
¿Dónde puede leerse?: De camino a Santander. No en AVE porque les dejaron colgados.
¿Dónde puede comprarse?: Dadas las fechas, en la Feria del Libro de Madrid. Hay que visitarla y dejarse unos euros.


abr 7 2012

Natalie Barney

Artículo escrito por: Augusto Prieto

Natalie Barney fue y será para siempre la Amazona de Remy de Gourmont.
Ilustre lesbiana, escritora, poetisa y mecenas, durante más medio siglo su salon en la rue Jacob de París fue el epicentro de la vida intelectual: Colette, Lyane de Pougy, André Gide, Pierre Loüys, Anatole France, Lily Gramont, Paul Claudel, Jean Cocteau, Louis Aragon, Djuna Barnes, Gertrude Stein, Ezra Pound, Ford Madox Ford, Isadora Duncan, Tamara de Lempicka… continuar con esta lista no tiene sentido.
Por encima de todo Natalie fue una mujer libre y una precursora.
Tras un repaso bastante tedioso a los antecedentes familiares –el único reproche que cabe hacer al libro-, Suzanne Rodriguez inicia una tesis detallada sobre la vida de la escritora norteamericana y una vez que se inicia su carrera, el lector se siente incapaz de dejar de leer.
Porque es una buena biografía, excelentemente informada y anotada, atenta a todas las facetas de la vida compleja de su protagonista, que no se extiende en lo escabroso; sobria y bien contextualizada se convierte en un repaso apasionante del siglo XX.
Nos revela una vida que ha permanecido envuelta en la leyenda de un nombre, los detalles de una obra prácticamente desconocida, y una concatenación de relaciones amorosas a las que no cabe poner definición.
Natalie Barney fue una mujer admirable y poderosa. Cierto que una vida ajena a las preocupaciones económicas influyó decisivamente en su libertad personal, pero podía haberla malgastado como otras mujeres de su época y sin embargo la capitalizó, dejándonos el testimonio de una vida convertida en arte, como quiso Montaigne.

Calificación: Muy interesante.
Tipo de lector: interesados en la historia cultural del siglo XX, lesbianas.
Tipo de lectura: Amena.
Argumento: Increíble.
Personajes: Decisivos.
¿Dónde puede leerse?: En París.
¿Dónde encontrarlo?: En tu librería habitual o en www.libreriaberkana.com


mar 25 2012

Vidas imaginarias

Artículo escrito por: Augusto Prieto

Los pequeños apuntes biográficos que forman este libro tienen una premisa desconcertante, porque su autor, Marcel Schwob, ha tomado como punto de partida a personas que existieron –o que intuimos que pudieron existir- para inventar sobre sus existencias una serie de esbozos rápidos y preciosistas.
Son –claro está- vidas imaginadas, imaginarias.
La exactitud de los datos y lo verosímil de sus desarrollos las hacen auténticas, porque si no fueron así, hubieran podido serlo, y esta posibilidad constituye la base de la literatura. La certeza de los nombres y de los hechos hace que converjan en cada vida lo imaginario y lo real.
Las biografías recorren los siglos, arrancan en la Magna Grecia de Empédocles y se suceden hasta el siglo XIX que el autor habitó. Todas son breves y concisas, con la concentración que alumbra las obras maestras.
Las primeras tienen resonancias clásicas; en las postreras, algunos piratas y un pescador de tesoros nos remiten a Stevenson, a quien Schwob admiró tanto que solo murió tras seguir su huella por los mares del Sur.
Son también un retrato de la intrahistoria, esa acumulación de pensamientos, emociones y deseos que construyen el motor de las edades.
Conviene recordar que Plutarco escribió otras vidas, que no por paralelas son menos imaginadas, ni menos reales, que las de Schwob; y lo mismo ocurre con las de Vasari. Borges considera a su Historia universal de la infamia tributaria de estas Vidas imaginarias.
Y en el fondo siempre está la línea que separa la realidad y la ficción, lo inventado de lo intuido.
Conocemos a otros hombres y otras mujeres, creados de la misma manera en las pinturas de Alma-Tadema, de Waterhouse, los retratos de Millais y de Scherrer, y nunca nos hemos extrañado de sus realidades fabulosas.

Calificación: Obra maestra.
Tipo de lector: Cualquiera, ilusionados por la Historia.
Tipo de lectura: Intensa.
Argumentos: Prodigiosos.
Personajes: Extraordinarios.
¿Dónde puede leerse?: En el rincón de una galería o un museo, un Thyssen, una Tate Britain, un Orsay.
¿Dónde encontrarlo?: Pídelo en tu librería habitual, por ejemplo en www.lacentral.com de Barcelona.


mar 9 2012

Genio y figura de Manuel Mujica Lainez

Artículo escrito por: Augusto Prieto

Manuel Mujica Lainez es uno de mis escritores favoritos, muy irregularmente reconocido tanto en su patria, la República Argentina, como en España; porque tiene lectores fascinados e incondicionales, mientras que hay otros para quienes su nombre resulta lejano; tras esto hay vagos reproches de conformismo político, modas que descartan, y generaciones que se suceden desprendiéndose de un eslabón literario, que es de oro en este caso.
La Editorial Universitaria de Buenos Aires publicó su biografía en 1977 y la reeditó en 1996.
El crítico y ensayista Jorge Cruz hace en ella una semblanza convencional del escritor que repasa la obra y reseña sus circunstancias públicas más conocidas, pero que nos hurta al hombre y al personaje –el genio y la figura- detrás de los que intuimos algo más.
Porque se conforma con lo que nos quiso contar de sí mismo, y yo no.
Prende el entusiasmo en una primera juventud recuperada sobre declaraciones y entrevistas publicadas en la prensa después de una introducción festiva y evocadora, digna de Manucho; pero después se va diluyendo en detalles que influyeron –y se reconocen- en sus libros, en la relación de viajes y misiones diplomáticas.
Claro que aquí y allá aparecen los grandes rasgos que animan al escritor y sus historias: el fetichismo, la pasión por los objetos; el choque entre la fantasía y la realidad siempre presente en sus obras; la restitución al pasado de su dimensión humana, su cotidianeidad; y la posesión, el hechizo de los personajes sobre su creador.
Pero se echa de menos profundidad en el análisis de la obra, y sentido crítico en lo que es un estudio canónico, con su cronología y su apéndice bibliográfico a los que se añaden, de interesante, las escasas páginas de un libro inacabado, Los Libres del Sur, pergeñadas y sospechosas de autobiográficas; aunque falta un estudio de contexto de las corrientes literarias entre las que se movió Manuel Mujica Lainez.
Una biografía correcta y bien planteada pero escasa.

Calificación: Interesante.
Tipo de lector: Estudiosos e interesados en el escritor argentino.
Tipo de lectura: Amena.
¿Dónde puede leerse?: En el jardín botánico de Buenos Aires.
¿Dónde encontrarlo?: En www.libreriadelcentro.net junto con una selección de literatura latinoamericana y de españoles en el exilio.


ene 14 2012

Memorias de Pitita

Artículo escrito por: Augusto Prieto

Pitita (Esperanza Ridruejo) nos decepciona y nos defrauda. Nos lo hubiéramos podido imaginar. Ella o sus negros nos aburren (¿tiene negros Pitita?). No se sostiene ni una sola de sus páginas porque no están bien escritas y porque donde esperábamos encontrar anécdotas caprichosas, hallamos humo.

No tiene suficiente Pitita con su tío, el inquietante Ridruejo, ni con los fantasmas de su casa de Roma, ni con sus embajadas. Ni siquiera a las apariciones de la Virgen le saca jugo Pitita.

Espero que nadie piense que el que escribe esto tiene algo en contra de Pitita porque ella es una señora de toda la vida (frotar el índice y el pulgar con la mano derecha levantada a la altura del hombro). No. Ni tampoco porque se atreve a posar en la portada con su perrito favorito, parure de perles y un cardado asombroso. Todo lo contrario. El que escribe tiene algo en contra de Pitita porque considera que es necio no haber aprovechado toda esa fabulación y esa pose.

El editor también se equivoca. Pitita no es un Tema de Hoy.

Hasta las fotos que exhuma para acompañar el texto son ordinarias si exceptuamos la que le hizo Fellini para unas pruebas en Cinecitta que para el caso podría ser falsa.

Pitita le pidió a Carmen Polo que le cambiara la mesa alargada de su residencia por una redonda porque no le servían los manteles. Pues bueno.

Escribió Paco Umbral: “Pitita vive en su mundo de Guermantes”. Yo, que no soy Paco Umbral, la veo más Verdurin. Será por estas memorias.

¡Ay, Pitita, hija, qué pena!

Calificación: Estremecedor.

Tipo de lector: Degradado.

Tipo de lectura: Sencilla, eso sí… mira tú.

Argumento: Su mezquina vida.

Personajes: Los del papel cuché (más su padre).

¿Dónde puede leerse?: En un viaje en el transiberiano para tirarlo después por la ventanilla.

¿Dónde encontrarlo?: No se lo pienso decir.


nov 16 2011

Mi madre, in memoriam

Artículo escrito por: Gabriel Ramírez Lozano

Los escritores de ficción, para construir su obra, arrastran la experiencia propia o la vicaria para poder contar. Disfrazan de ficción la realidad para poder hacer de ese artificio una herramienta útil. No entendemos la realidad; está desordenada. Escribamos una novela, un poema, un cuento, algo que haga imprescindible nuestra labor y que se integre en las consciencias de otros como algo cierto aun siendo una farsa. Ese es el razonamiento de muchos buenos escritores. Nunca el de los que quieren escribir con el objetivo de publicar o ganar dinero.
Pero las cosas tienen su poder. Y ante algunas de ellas no tenemos otra posibilidad que la de un espectacular desnudo intelectual o afectivo. No basta la ficción, no sirve de nada la técnica más depurada de todas. O no apetece. La realidad en forma de sentimientos, de recuerdos o reposando sobre un estado de ánimo imposible de soportar, se imponen a todo.
Richard Ford narra en Mi madre, in memoriam; cómo era esa mujer, cómo fue su vida, cómo ha llegado él a ser lo que es por influencia de la relación entre madre e hijo. Lo hace desde muy cerca intentando, supongo, un homenaje y, de paso, ordenando las ideas. No es un libro de calidad literaria notable, pero si una forma de conocer -cómo no- a Richard Ford. Se trata de una obra breve e interesante. Alejada de la técnica habitual del autor, cercana a la corrección sutil y exquisita de una buena prosa, Ford deja este ejemplo de debilidad que cualquier escritor tiene alguna vez durante su carrera. Los sentimientos profundos suelen arrasar con el pudor de todos. No esperen encontrar frases redonditas sobre el amor del hijo hacia la madre o sobre lo que es capaz de hacer una madre por su hjo. Al fin y al cabo, estamos ante un libro firmado por uno de los grandes escritores de la actualidad.

Calificación: Interesante.
Tipo de lector: Huérfanos. O candidatos a serlo. Es decir, casi todos.
Tipo de lectura: Muy fácil y amena.
Persoanjes: Madres e hijos.
Argumento: La vida del autor.
¿Dónde puede leerse?: Cerca del retrato de ella.
¿Dónde puede comprarse?: En la librería habitual.


oct 30 2011

El último emperador

Artículo escrito por: Augusto Prieto

El esplendor de la película con éste título (1987), de Bernardo Bertolucci, encubre con su brillo desmesurado a una personalidad antipática, destruida por los sucesos de su infancia, las memorias empañadas por la manipulación de un ser débil y despreciable, convertido en hombre nuevo por la gracia de la reeducación comunista.
Pu Yi Aisin-Gioro murió como simple ciudadano de la República Popular China en 1967, había nacido hijo de un príncipe en 1906, dos años más tarde fue entronizado como Hsuan Tung, el Dragón Sagrado, emperador del Gran Chin, Hijo del Cielo y Señor de los Diez Mil Años. Las circunstancias de su vida fueron excepcionales e ingratas.
Su autobiografía es manipuladora y engañosa, porque más allá del alucinante retrato que hace de la última corte imperial en la Ciudad Prohibida, la narración se limita al relato sesgado de una sucesión de acontecimientos históricos y termina con una complaciente auto justificación. Pero la escritura no puede encubrir a un hombre sin personalidad ni proyectos políticos, cruel, frágil y desgraciado, una persona frustrada en lo sentimental y en lo sensual, un incapaz; una desdichada marioneta desde el día de su nacimiento hasta su muerte.
Algo muy triste.
Y la novela, la verdadera biografía, debemos de buscarla en lo que no nos cuenta, porque no quiso, no supo o –una vez más- no le dejaron.
Como siempre sucede con un relato histórico, este nos recuerda sucesos que no deberíamos olvidar si es que queremos entender el mundo de hoy: la violación que las potencias europeas realizaron sobre China y sus motivaciones espurias, el expansionismo fanático de Japón y sus crímenes, una revolución histérica como reacción a la realidad de una tiranía feudal y anacrónica, una guerra civil cuyas heridas no se han cerrado y los quistes de un imperio aun por descolonizar: China.

Calificación: Interesante.
Tipo de lector: Interesados en la Historia.
Tipo de lectura: Se hace algo enredosa por las continuas referencias a hechos puntuales y lejanos, y la ingratitud mnemotécnica de los nombres chinos.
Argumento: Informativo.
Personajes: Mezquinos, todos.
¿Dónde puede leerse?: En la plaza de Tian´anmen, frente a la Ciudad Prohibida.
¿Dónde encontrarlo?: Búscalo entre tus libreros de lance.