nov 4 2013

The final imperial National examination paper of the number one scholar

Artículo escrito por: Augusto Prieto

Durante más de mil trescientos años, la meritocracia china se asentó sobre los exámenes imperiales, un proceso selectivo abierto, basado durante las dinastías Ming y Qing en el estudio de los Cuatro libros, las reglas políticas y morales establecidas por Confucio.
El examen en el que Zhao Bingzhong obtiene el número uno es el único ejemplo de la dinastía Ming que ha llegado hasta nosotros, se conserva en el museo de Quingzhou y es uno de los tesoros nacionales de China. El documento pasó de padres a hijos dentro de la misma familia hasta que fue donado al museo en 1983.
Se reseña al inicio el nombre del examinado y el de sus ancestros hasta la tercera generación, como era habitual, seguido de un cuerpo con el propio ensayo, que está sancionado en letras rojas como número uno en el examen por el propio emperador Wanli, entronizado en 1598. Mide tres metros de largo y está compuesto por diecinueve páginas de papel montadas sobre seda, escritas en parte en imitación de los caracteres Song.
El joven Zhao Bingzhou desarrolla el tema de los ideales que deben de regir la administración del emperador: el ejemplo del gobernante, la búsqueda de la armonía y la prosperidad del pueblo, y el castigo para los corruptos basado en el imperio de la ley. Resulta un texto libre y valiente.
Como oficial del estado, parece que Zhao Bingzhong no tuvo una carrera demasiado brillante debido a su honestidad, y que esta culminó a la muerte del emperador Wanli, al ser apartado de las tareas de la administración por intrigas cortesanas. Había nacido en 1573 y murió en 1626.
Existen ediciones facsímiles del texto, una de ellas montada en cartón estampado y presentada en un estuche forrado de brocado amarillo -color imperial- que contiene también una separata con el texto del ensayo en caracteres chinos y su versión inglesa, y el certificado de supervisión del museo de Qingzhou.

Calificación: Curioso.
Tipo de lector: Bibliófilos.
Tipo de lectura: Interesante, porque sigue vigente para los gobernantes de hoy.
¿Dónde puede leerse?: En el museo de los exámenes imperiales, de Pinyao.
¿Dónde encontrarlo?: En el mismo museo.


ene 9 2012

Apocalipsis figurado de los Duques de Saboya

Artículo escrito por: Augusto Prieto

Se atribuye -tanto por la documentación histórica como por el aparato heráldico- al mecenazgo de los duques de Saboya el encargo de una transcripción fragmentada del Apocalipsis, iluminada y comentada.
El códice pasó a la Casa de España a través del legado de Margarita de Austria y se conserva en la biblioteca del Real Sitio de San Lorenzo de El Escorial.
Texto e imágenes siguen la estela exegética de los beatos de Liébana aunque situados en un cómodo pos-milenarismo.
El libro demoró casi un siglo en producirse, y fue a partir de 1428 cuando participaron en su diseño al menos un escriba y tres ilustradores que integran en sus cuarenta y nueve folios un repertorio pictográfico y ornamental de gran belleza e importancia capital que transita entre lo medieval y lo renacentista.
La edición facsímil de Edilán, de 1980, permite estudiar con detenimiento la superposición de informaciones que contiene, a saber: un cuerpo iconográfico compuesto por noventa y siete cuadros que interpretan la visión que Juan tuvo en Patmos, enmarcados en excepcionales orlas de miniatura, de página y de caja, auténticas selvas intrincadas de flores, ramas, pájaros y motivos en las que las letras capitulares brillan como joyas, copia fiel del original mediante la estampación directa de película metálica para el oro, proceso que se realizó para esta edición por primera vez en nuestro país; revisitar el sueño del apóstol, una visión demencial de simbolismo arcano pero enorme belleza poética que adelanta las investigaciones surrealistas; conocer los rebuscados comentarios de Berengarius, que hacen coincidir las visiones con la historia de la iglesia, en un afán de interpretar lo imposible; dejarnos guiar en las miniaturas por los comentarios de Carmen Santiago Agut, y poner, en fin, la obra en su contexto con su presentación e introducciones.
Todo es notable, singularmente la conclusión en imágenes que cada uno de los ilustradores saca del texto bíblico, que oscilan entre la fidelidad a lo descrito, la búsqueda de una belleza formal, y una libertad imaginativa e ingenua con la que elaboran una verdadera narración gráfica, en la que destaca por lo curioso la presencia del autor, Juan, en sucesivos cuadros subordinados, como espectador de lo revelado, en los que demuestra todos los posibles estados de ánimo que suscita lo contado.
La obra se presenta en una excepcional encuadernación, en plena piel color sangre con estampaciones en oro, con un tomo complementario.

Calificación: Excepcional.
Tipo de lector: Interesados en iconografía y estudios bíblicos.
Tipo de lectura: La guía de las miniaturas es muy útil y cómoda de seguir.
¿Dónde puede leerse?: En la sala del tribunal, durante un juicio.
¿Dónde encontrarlo?: Libreros especializados y subastas.


dic 4 2011

Libros en llamas: Historia de la interminable destrucción de bibliotecas

Artículo escrito por: Augusto Prieto

Escribe Diódoro que en la entrada de la biblioteca del Rameseum, en Tebas, podía leerse: “casa de los sueños del alma”, y Berosio, sacerdote y adivino, atestigua que antes del Diluvio Universal, la capital del mundo se llamaba Todos los Libros.
Desde el desaparecido primer libro de la humanidad, el improbable De nominubus animantium -en el que Adán nombraba todo lo que se movía en el jardín del Edén- sumergido bajo las aguas aquel Diluvio, hasta el incendio que devastó la biblioteca de Sarajevo, la historia de la humanidad es la enumeración de una encadenada destrucción de libros; incendios –provocados o fortuitos-, guerras, autos de fe, involuciones fanáticas, ignorancia.
Lucien X. Polastron investiga, recopila y enumera en un escalofriante ensayo extensamente documentado.
Y el estudio vuelve a recrear para nosotros paraísos de libros perdidos para siempre: las treinta y seis bibliotecas de Bagdad arrasadas por los mongoles; la destrucción de las colecciones del Templo del Sol, en el Cuzco, grabadas sobre planchas de oro y arrancadas de los muros por los hombres de Pizarro; la hecatombe de todos los códices aztecas de Méjico –todos- y posteriormente la de los libros mayas en Mesoamérica, que permitiría a García de Palacio pronunciar una afirmación escalofriante sobre las ruinas de Copán: creo que queda un solo libro, y lo tengo yo. El saqueo del Palacio de Verano de Pekín o la pérdida de la Biblioteca Imperial de Constantinopla.
En torno a 590, el papa Gregorio I ordena quemar todos –de nuevo todos- los libros que quedaban de la antigua Roma.
Destrucción, el número de obras perdidas para siempre es incalculable.
Pero cada catástrofe es la semilla de un nuevo renacer; como sucede con los mártires de las religiones monoteístas, las bibliotecas se suceden a sí mismas, a veces en el mismo lugar, recompuestas una y otra vez por fanáticos de los libros, en un alineamiento de eliminación-dispersión-acumulación interminable.
Libros en llamas es una fuente de bibliografía y documentación apabullante, su autor se pone incendiario hacia el final, censor de las modernas destrucciones de libros, ignoradas por los ciudadanos y ordenadas por las grandes instituciones públicas o inducidas por la nueva tecnología, oscureciendo con su ingenio el futuro de las colecciones de soportes digitales y microfilmados; juntando las calamidades de ficción compuestas en la literatura y a los escritores pirómanos que aconsejan la desaparición como paso a un nuevo renacer.
Libros en llamas. Historia de la interminable destrucción de bibliotecas, ha sido premio de ensayo de la Societé de Gents de Lettres en 2004, y ha sido editado con el apoyo de la Embajada de Francia en Méjico.

Calificación: Muy interesante.
Tipo de lector: Bibliófilos e investigadores.
Tipo de lectura: Técnica pero chispeante y sencilla.
Argumento: La Historia de la humanidad.
¿Dónde puede leerse?: En/frente a una biblioteca; en la corniche de Alejandría.
¿Dónde encontrarlo?: Pídelo en tu librería habitual.


oct 30 2010

L´Ornement Polichrome

Artículo escrito por: Augusto Prieto

Publicado bajo suscripción en una primera edición en París, en 1869 a la que siguió una segunda dos años más tarde, L´Ornement Polichrome es uno de los más importantes repertorios de ornamentación que produjo el siglo XIX.
Auguste Racinet, dibujante de la colección Soltikoff, dirigió un equipo de más de una decena de artistas que concibieron y diseñaron las cien planchas cromolitográficas que componen el volumen y cuya ejecución (Firmin-Didot Frères, etc., Imprimeurs de L´Institut)  es de una precisión que no fue superada nunca.
Es un libro de una belleza excepcional porque reúne más de dos mil motivos decorativos dispuestos en panoplias y seleccionados por la belleza de su trazo, la suntuosidad de su colorido, y la perfección de su diseño, de entre las artes decorativas de todas las civilizaciones.
El volumen se abre con una breve introducción general que repasa los rasgos principales de los motivos artísticos, agrupados pragmáticamente en cinco grandes grupos, a saber: Primitivo, Antiguo, Asiático, Bizantino y Occidental; en esta introducción hay dibujos y descripciones, se definen las características esenciales acompañadas de citas textuales, en su mayor parte de arqueólogos o estudiosos en Arte Antiguo de la categoría de Vasari, Viollet-le-Duc o Champollion-Figeac, se acompaña de apéndices sobre óptica y cromática que ayudan a descifrar las planchas.
La teoría podría ser cuestionada con los conocimientos añadidos a la Historia del Arte desde la publicación del libro, pero no por ello pierde su valor intrínseco; porque de una manera un tanto ingenua -pero efectiva- vincula la elaboración de los motivos con la formación de las civilizaciones, analizándolos de forma generalista.
Lo que sí es incuestionable es el esplendor de las planchas. Se presentan los motivos ornamentales en sí mismos, agrupados ingeniosamente de manera armoniosa, excusando determinar las reglas, a cambio del ejemplo de mostrar los códigos.
Es más un manual de estilo para la decoración que un libro de arte -en puridad- y si se precia de destacar el arte occidental con casi la mitad de las planchas, lo cierto es que los ojos de hoy prefieren lo primitivo y lo oriental a la catalogación de los Luises y del Renacimiento.
Se debe destacar la minuciosidad de la joyería etrusca (Pl.VII), la belleza de la sedería china (Pl.XIII) y de los esmaltes cloisonnés chinos y japoneses (Pls.XI y XII), los nielados indios (Pl.XVI) y persas (XXI) en resplandecientes estampaciones en oro y plata; o la elegante selección de la plancha XXIX, con motivos de mosaicos y terracotas esmaltadas de la Alhambra de Granada y el Alcázar de Sevilla. La selección medieval (manuscritos iluminados, vidrieras, bordados, motivos celtas) es prolija por obvios motivos históricos, y los repertorios renacentistas y barrocos se han seleccionado entre los más exquisitos diseños de Europa: las logias del Vaticano, el Gradual de la Catedral de Siena, la Sala Grande del Parlamento de Normandía y en los más destacados castillos, bibliotecas, museos y palacios de Francia. Brillan las pinturas decorativas de las galerías del Louvre (Pl.LXXIX).
L´Ornement Polichrome es causa y efecto de los movimientos historicistas de finales del XIX que se prolongaron en toda Europa en los inicios del XX y tuvo una influencia decisiva en la decoración.

Calificación: Suntuoso.
Tipo de lector: Exquisitos y decoradores.
Tipo de lectura: Informativa de las planchas.
¿Dónde puede leerse?: Sentado en la biblioteca porque se imprimió en Gran Folio.
¿Dónde encontrarlo?: En anticuarios y subastas.


sep 6 2010

Atlas maior

Artículo escrito por: Augusto Prieto

Mediado el siglo XVII, el mundo se desperezaba. Los ricos comerciantes de Portugal y los Países Bajos navegaban los mares; y británicos y españoles habían completado, por fin, la visión de las costas de los territorios descubiertos en los siglos anteriores.

El sueño pertinaz del hombre de acercarse a los dioses y poseer todos sus conocimientos, llevó a un holandés, Willem Janzoon Blaeu a concebir la aventura editorial más importante de todos los tiempos, la cartografía del Universo: Atlas maior, sive cosmographia Blaviana, qua solum, salum, coelum, accuratíssime describuntur.

Se publicó en latín, en 1662 y de las prensas salieron once volúmenes, que contenían casi seiscientos mapas y vistas de ciudades. Impreso en tintas negra y roja, muchos conjuntos fueron coloreados a mano y algunos ejemplares, miniados con oro y plata. Fue regalo de reyes y emperadores. La belleza de los mapas, decorados con escudos heráldicos, con figuras alegóricas, con rosas de los vientos, lo convierten en una obra excepcional y han sido también su maldición, puesto que desde antiguo, las láminas fueron dispersadas para ornato de burgueses.

La corrección de las distancias y de los accidentes geográficos es lo más exacta que se pudo conseguir en la época para cada región y en algunos casos, asombrosa.

Como en la crónica del impostor Suárez Miranda, fechada en Lérida en 1658, en la que los cartógrafos de un imperio grandioso concibieron la tarea demente de levantar un mapa que tenía el tamaño del Imperio mismo y que coincidía puntualmente con él; aquí aparecen regiones enteras de bosques cuyos árboles están dibujados uno a uno, ciudades como Moscú en las que se puede recorrer las calles casa por casa, de la misma manera que podemos ver la flota amarrada entre las fortificaciones de la dársena de Brabante. Un prodigio. La vista completa del monasterio de San Lorenzo, en El Escorial y todas sus planimetrías dan nota de la importancia documental de esta obra.

Se imprimió después en otras lenguas, vulgares para la época, como el francés y el holandés; la edición en español quedó para siempre incompleta por el incendio de la imprenta que destruyó las planchas y el sueño de una cosmología que solo cabe imaginar. Se conoce como Geografía Blaviana.

Para esta obra singular Joan Blaeu, junto con su hermano Cornelius, y Wilhem, padre de ambos, se basaron en las cartografías de Ortelius y en los cartularios a su alcance. Solo existen colecciones completas en las más importantes bibliotecas del mundo. En algunos palacios e institutos oficiales se diseñaron muebles exclusivos para exponerlas, es excepcional  el ejecutado por  Johannes Schrinerii para el príncipe John William de Orange, Gobernador de Frisia, que se conserva en el Tresoar de Leeuwarden. Los grandes señores europeos encargaron fastuosas encuadernaciones con sus armas grabadas en superlibris.

Un atlas completo, que el que escribe estas líneas tuvo el privilegio de ojear, era una edición francesa deslumbrante, encuadernada en pergamino romano y su precio superaba los trescientos mil euros.

Existe una impresión francesa, facsímilada, y recientemente Tachen ha publicado una recopilación en un volumen inmenso, muy interesante para acercarse a la obra, algunos de cuyos ejemplares originales pueden consultarse en línea desde las bases de datos de prestigiosas instituciones.

La petición de imágenes de Atlas Blaeu, en uno de los motores de búsqueda de la red global, arroja de inmediato, sobre la pantalla del computador un mundo fragmentado y prodigioso. Cuenta también Suarez Miranda en su Viajes de Varones Prudentes, que en los Desiertos del Oeste del Imperio, perduraban todavía ruinas del mapa, habitadas por animales y por mendigos.

Calificación: El Rey de los Atlas.

Tipo de lector: Cualquiera.

Tipo de lectura: Descriptiva y simpática.

¿Dónde puede leerse?: En el silencio de una biblioteca, viajando.

¿Dónde encontrarlo?: En la red o en importantes bibliotecas. La edición de Taschen en librerías especializadas en arte y viajes.


ago 2 2010

In Ezechielem Explanationes

Artículo escrito por: Augusto Prieto

Los comentarios a la visión del profeta Ezequiel y la descripción del Templo de Salomón es, quizás, la aventura editorial más importante del reinado de Felipe II y sobra el quizás si pasamos por alto la Biblia Regia de Arias Montano.

Prado y Villalpando, andaluces como no podía ser menos y miembros de la compañía de Jesús, conciben la más ambiciosa tentativa jamás emprendida de reconstruir el Templo de Salomón y se extienden en una descripción exhaustiva y agotadora del edificio, recreándolo en sus menores detalles y elaborando las planimetrías de los cimientos y las de los dos primeros templos, sus alzados y cortes arquitectónicos, llegando a definir la decoración interior con los objetos de culto que el santuario desaparecido contenía y elaborando un estudio pormenorizado de su coste de construcción y de mantenimiento. Se basan para ello en los retazos de los textos sagrados que hablan de la obra arquitectónica, en la visión de Ezequiel, que el mismo San Jerónimo había considerado  mysteriorum Dei Labyrinthum, y en las más peregrinas deducciones e investigaciones.

La importancia del estudio radica en la consideración de Dios como Supremo Arquitecto y la reconstrucción es, por tanto, la manera de continuar el diseño divino. Esta obra influyó decisivamente en la construcción del Monasterio de El Escorial pues Juan de Herrera estaba vinculado ya con las ideas de Villalpando al menos desde 1570.

Los jesuitas recrean el Templo como microcosmos perfecto vinculando la astrología con el simbolismo numérico presente en el libro sagrado.

Consta de tres tomos conocidos habitualmente bajo el título genérico del primero de ellos, In Ezechielem explanationes et apparatus urbis, ac templi hierosolytami; de los que solamente se hizo una edición en gran folio en Roma entre los años 1595 y 1606. Los dos últimos tomos van firmados solo por Villalpando, muerto el otro autor que era mayormente escriturista y exégeta.

Obra de la imaginación desbordante de unos visionarios absolutamente convencidos de la verdad de lo que hacían.

El aparato iconográfico es abundante y bellísimo y algunos de los grabados se encuentran entre los más hermosos que se imprimieron en el Renacimiento. Destacan entre todos, el gran plano de Jerusalén, el alzado del conjunto del Templo y la representación del Mar de Bronce.

Calificación: Una joya de la alta bibliofilia.

Tipo de lector: Interesados en arquitectura.

Tipo de lectura: La obra está en latín. Existe una edición completa en castellano que editó Siruela.

¿Dónde puede leerse?: En una biblioteca.

¿Dónde encontrarlo?: En las grandes bibliotecas de referencia. Excepcionalmente en anticuarios o subastas internacionales.


jun 4 2010

Turris Babel

Artículo escrito por: Augusto Prieto

Gran sabio, conocedor de todas las materias, Athanasius Kircher es uno de los personajes más interesantes del siglo XVII. Escribió numerosas obras que abarcaron los diferentes campos del saber.

Fue jesuita y sus búsquedas prologaron la ilustración porque intentó trascender las cerradas opiniones de su siglo, sin conseguirlo del todo, a causa del peso de las fuentes bíblicas y los dogmas religiosos,  que le impidieron dar un paso definitivo más allá. Porque era incompatible casar la razón con la tradición cristiana. Pero lo intentó y en ese momento tuvo un mérito enorme.

Esta es una de sus obras más singulares, reconstruye la antigua Babilonia y todo lo que hubo en torno a la construcción de la torre de Babel. Analiza las que se consideraban maravillas de mundo antiguo que se ilustran mediante espectaculares grabados: el laberinto, los jardines colgantes de Babilonia, el alcázar de Semíramis.

Pero el grabado más emblemático de todos es, sin duda el que representa a doble página la Torre de Babel, dibujada por Creyl seguramente siguiendo la iconografía de Brueghel el Viejo.

Obra excepcional del grabado del seiscientos.

Kircher realiza complejos cálculos para deducir la altura que llegó a alcanzar el monumento y se extiende, en la última parte del estudio sobre uno de sus temas favoritos, la búsqueda de la lengua común previa a la maldición divina que pretende denominador de los idiomas que se conocían y que el polímata comparó y estudió en profundidad

Turris Babel se imprimió en Amsterdam en la oficina de Janssonius van Waesberg, en formato de gran folio en el año del Señor de 1679. El frontispicio dibujado por Laires, está grabado por Munnichuysen y representa la construcción de la torre bajo la atenta mirada del ojo de Dios.

Si mis informaciones son correctas, no existen traducciones del latín a ninguna lengua.

Calificación: Obra maestra de la bibliofilia.

Tipo de lector: Exquisitos.

Tipo de lectura: Imposible para los que no puedan hacerla en latín.

¿Dónde puede leerse?: En una biblioteca.

¿Dónde encontrarlo?: En una gran biblioteca de referencia o excepcionalmente en anticuarios o subastas internacionales.


may 26 2010

Voyage Pittoresque de La Syrie, de La Phenicie, de La Palestina et De Le Basse Egypte

Artículo escrito por: Augusto Prieto

El dibujante francés de origen catalán Jean-François Cassas, acompañó en 1784 a Choiseul-Gouffier en su embajada ante la Sublime Puerta y prolongó a continuación su viaje por Oriente durante tres años realizando bocetos y dibujos para una magna obra que hubiera debido de componerse con más de cuatrocientos grabados.

La mayoría de los dibujos son de monumentos pero también de piezas arquitectónicas, animales, trajes y escenas costumbristas.

Son característicos, porque en ellos, el autor hace una recreación teatral en la que sueña una atmósfera, representando los monumentos vivos, habitados por cortejos a caballo, hendidos por el humo que asciende de los pebeteros hacia el cielo. Destacan por encima de los demás, los de las pirámides de Gizeh, Tebas, el templo de Denderah, las ruinas de Palmira, las mezquitas de El Cairo y los templos libanes de Baalbec.

Desafortunadamente la belleza y la perfección de los grabados, ejecutados por Racine, de la única edición de París -1799, tres volúmenes en uno, In Folio- ha sido causa de la destrucción de muchos ejemplares para ser vendidos despiezados. Un desastre común a casi todos los libros ilustrados.

Son 180 grabados de los cuales 28 lo son a doble página. Existen suntuosos ejemplares coloreados a mano que nunca alcanzan la belleza de los que carecen de color.

Calificación: Maravilloso

Tipo de lector: Privilegiados

¿Dónde puede leerse?: Al regresar de Oriente para evocar las sensaciones

¿Dónde encontrarlo?: Bibliotecas, anticuarios, subastas internacionales


haendelsarabande