Insekt

Artículo escrito por: Gabriel Ramírez Lozano

Las diferencias, la exclusión social, la injusticia, los cambios repentinos que sufrimos en la vida, la construcción de un monstruo. Estos son los mimbres sobre los que se mantiene el cómic de Sascha Hommer, Insekt.
Pascal vive en una ciudad en la que la polución no permite ver más allá de un metro de distancia. Pascal es distinto a los demás. Ni él, ni ellos, son capaces de percibir esas diferencias entre el espeso humo. Pascal comienza a despuntar en clase y todo cambia.
El autor, influenciado por el universo Kafka, cuenta cómo un chaval normal se convierte en otra cosa cuando aparece el éxito, el amor o la fantasía. No despliega grandes recursos técnicos para construir el tebeo. Blanco y negro, trazo fácil y sencillo. Eso sí, con poco consigue perfilar personajes más que bien.
El diseño de la página permite que las elipsis encajen perfectamente en el tiempo narrativo sin afectar al ritmo pausado que intenta el autor. Pausado aunque no lento o pesado.
La metáfora, algo evidente y explícita, que lleva al personaje principal a ser reconocido (su verdadero aspecto, lo que es, sale a la luz; en el libro va de un lugar contaminado al campo donde luce el sol) es el gran mensaje de este libro. Esa luz puede ser cegadora, brutal, motivo de alegría o trágica. Eso depende del punto de vista desde el que se mire.
Pascal podemos ser cualquiera de nosotros esa mañana que nos levantamos habiéndonos convertido en un insecto enorme.

Calificación: Bueno.
Tipo de lectura: Muy fácil. Amena. Muy sugerente.
Tipo de lector: Amantes del cómic.
Argumento: ¿Qué pasa si me convierto en un bicho?
Personajes: Bien perfilados.
¿Dónde puede leerse?: En la sierra madrileña. Con buena luz.
¿Dónde puede comprarse?: Pídelo en tu librería habitual. Se puede encontrar en las bibliotecas públicas.


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