Tres navidades

Artículo escrito por: Gabriel Ramírez Lozano

En navidad, parece que el cuerpo demanda algo caliente, algo de marisco, escuchar los tormentosos villancicos tan resistentes al paso del tiempo y algo de literatura frente a la chimenea o, menos idílico, sentado en el sofá con la manta sobre las rodillas. Si esa literatura habla del espíritu de la época, mejor.
Quim Monzó presentó, en 2003, un volumen de relatos que colocan la acción en mitad de la navidad. Más o menos. Pero de navideños, esos relatos tienen poco. Porque ese tiempo se convierte en momento de ironía y de sarcasmo. Bien escritos (más por el ingenio que por una puntuación algo incompleta y, por tanto, algo incorrecta), bien agrupados.
El primero de los relatos, Blanca navidad, nos cuenta cómo se coloca un nacimiento y lo que pasa por la cabeza del que pone figuritas aquí y allá, cómo se las ingenia para aprovechar lo de otros años. La cerillera, segundo de los relatos, es una reescritura del cuento tradicional en la que Monzó juega con los materiales narrativos intentando entrar en la consciencia del personaje. Finalmente, La comisión, es un texto que el autor aprovecha para mofarse de la estupidez y mostrar su punto de vista sobre las reuniones en las que se deciden las cosas o se imponen incluso teniendo que ver con la navidad.
Poco espíritu navideño en este libro. Curiosos relatos.

Calificación: Interesante.
¿Tipo de lectura?: Fácil.
¿Tipo de lector?: El Grinch y sus seguidores.
Argumento: Esto de la navidad es para echarse a llorar.
Personajes: Bien, perfilados con poca cosa.
¿Dónde puede leerse?: Lejos de un pesebre.
¿Dónde puede comprarse?: Pídelo en tu librería habitual.


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