El juicio de Paris

Artículo escrito por: Augusto Prieto

Pretendiendo un paralelismo con la mitología clásica, que termina haciéndose un poco remoto, El juicio de Paris es una novela de sociedad, porque más allá de las vicisitudes de su protagonista, Philip Warren, refleja la sociedad mundana con la que un joven escritor americano podía encontrarse en la inmediata postguerra en Europa y el próximo Oriente, Roma, Luxor y París.
Tiene también un tono de novela de aprendizaje, lo que los alemanes llaman bildgunsroman, la búsqueda que lleva a cabo un joven indeciso durante su año sabático, que incluye reflexiones sobre la vida, la política y lo sentimental, con especial atención a lo periférico.
En El juicio de Paris hay muchas divagaciones, alguna injerencia consciente del autor que busca ser ingeniosa, una brillante construcción de las situaciones y de los personajes, lugares evocadores, pintados con precisión pero sin estereotipos. Hay también instantes de genialidad y un par de incursiones en lo delirante, en una trama que no se caracteriza por la acción, sino más bien por la reflexión.
Gore Vidal murió el 31 de julio de 2012 en Los Ángeles; homosexual declarado, no es de extrañar que retrate con astucia y conocimiento unos ambientes que tuvo que conocer y que los incluya en este libro, anterior en el tiempo a las obras que lo consagraron como escritor: novelas como Juliano el apóstata, ensayos como Estados Unidos, y la nunca suficientemente reconocida participación en guiones de cine como Ben Hur, de William Wyler, 1959; o Calígula, de Tinto Bras, 1979.

Calificación: Bueno.
Tipo de lector: Cualquiera.
Tipo de lectura: Hay que adaptarse al tono.
Argumento: Leve.
Personajes: Interesantes.
¿Dónde puede leerse?: En Roma, Luxor, o París.
¿Dónde puede encontrarse?: Pídelo en tu librería habitual.


Comentarios cerrados.