Vivir de Noche

Artículo escrito por: Daniel Glez. Irala
Ambientada en Boston y en Cuba, nos encontramos ante una novela rica en detalles, profusa y bastante caótica que próximamente será llevada al cine interpretando su papel principal Ben Affleck. El autor es el mismo que pergeñó las tramas de Mystic River y Shutter Island, protagonizadas por Sean Penn y Leo di Caprio, respectivamente.
Partiendo de una premisa poética, el protagonista es un mafioso que opta por enfrentarse a la corrupción política y policial de frente durante la época de la Ley Seca, mientras contrabandea con ron. Por si esto fuera poco, tiene al Klu-Klux Klan en su contra, una organización que por aquel tiempo no distinguía entre afroamericanos y latinos.
La novela empieza y termina con el motivo principal de perdición de Joe Coughlin; su nombre, Emma Gould, especie de Paris Hilton descarnada, que acaba desmaquillando su rostro en nombre del oficio más antiguo del mundo. Las intenciones nacen, mueren y se interrumpen. Por Emma se cumple una estúpida condena que se podía perfectamente haber evitado y que cambiará el modo de ver el mundo del protagonista que se niega a irse con su hermano a Los Ángeles a trabajar al cine, porque dice preferir a los intermediarios antes que a quienes roban a manos llenas, y así le irá.
Porque cuando no hay bancos, hay usura y cuando vivir de noche es la regla, hay que tener cuidado donde pisas, pues la hierba no vuelve a crecer; con esta especie de metáfora, el escritor, Dennis Lehane, juega a que su criatura nade en aguas enfangadas, creyendo que está en lo correcto; es por ello una suerte de Sam Spade trotamundos al que no le conviene ciudad alguna, un perdedor marrullero y poco dado a concesiones, capaz de todo y nada al mismo tiempo.
De este modo y antes que recurrir a una melancólica canción desesperada, Vivir de noche debe mucho a las cloacas, pero también a la necesidad de aferrarse a algo (aunque sean éstas mismas) para creer que se está vivo de algún modo.
Calificación: Buena.
Tipo de lector: Aficionado al género negro.
Tipo de lectura: Obsesiva.
Argumento: Coughlin y su también necesidad de ser desmaquillado.
Personajes: Camaleónicos e impredecibles.
¿Dónde leerlo?: Paseando por cualquier zona deprimida de Boston.


Comentarios cerrados.