Café Budapest

Artículo escrito por: Gabriel Ramírez Lozano

Café Budapest es un cómic de Alfonso Zapico. Entregó el trabajo el año 2008 y fue publicado por Astiberri.
Se trata de un buen tebeo aunque el autor –en ese momento- no contaba con la madurez exquisita que exhibe actualmente. Eso se deja notar sobre todo en una forma de narrar que es demasiado evidente, unas veces, y demasiado cercana al mensaje propio de un idealista que repite ideas algo arquetípicas, otras. En algún momento la lectura se desliza hasta zonas algo blandas que rechinan y hacen que el lector se pregunte cómo es posible que esos altibajos sean posibles. Se compensan las dudas y el excesivo uso de lo explícito con un buen trazo cercano a un realismo que se disfraza de caricatura o casi.
Zapico narra un momento de la vida del joven judío Yechezkel Damjanich. Sitúa el comienzo de la trama en Budapest durante el año 1947. El muchacho, junto a su madre (superviviente de un campo de exterminio nazi), viajan a Jerusalén invitados por su tío. En la ciudad conviven todo tipo de personas, todo tipo de religiones, bajo la custodia inglesa. Y llega el momento en que la ONU decide repartir el territorio palestino. Es el final de cualquier tipo de convivencia posible. El desastre, que ya se veía llegar, se instala en ese territorio y la violencia aparece para acabar con todo.
Zapico reviste la idea central con historias de amor, con momentos pasados de algunos personajes, con la desintegración del presente, intentando explicar lo que sucedió allí, en Jesusalén, una vez que los británicos se retiraron dejando a su suerte a miles de personas.
Café Budapest es un buen cómic. Seguramente, hoy, este autor, elegiría otra forma de hacer las cosas. Eso es algo que siempre ocurre. Pero, sin embargo, conviene echar un vistazo al trabajo porque contiene detalles estupendos (casi todos desde el dibujo, puesto que el texto peca de ser inocente en exceso). Los personajes quedan bien retratados aunque algunos se presentan más caricaturizados de lo que sería necesario.
Café Budapest es perfecto para jóvenes que quieren conocer la novela gráfica. Su lectura es muy amena, muy sencilla y, por tanto, la comprensión es muy accesible.

Calificación: Bueno.
Tipo de lectura: Muy fácil. Divertida.
Tipo de lector: Ideal para jóvenes aunque los adultos, también, la disfrutarán.
Personajes: Perfilados correctamente algunos de ellos. Otros se quedan en la zona anecdótica.
Argumento: El destrozo inevitable de la política y de, por supuesto, la violencia fanática y religiosa.
¿Dónde puede leerse?: Por supuesto, en Jerusalén.
¿Dónde puede comprarse?: Pídelo en tu librería habitual. Puede encontrarse en las bibliotecas públicas.


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