No cambies nunca

Artículo escrito por: Gabriel Ramírez Lozano

No sé si lo más perturbador de No cambies nunca es que se llena de transexuales que se degradan hasta parecer alienígenas, monstruos de laboratorio, sexo con monos y padres asesinos o la sensación (al terminar la lectura) de querer entender y saber que es casi imposible.
David Sánchez es un autor claramente influenciado por David Lynch (así lo ha reconocido él mismo) en su concepto narrativo y por Ware o Burns en el trazo. Es verdad que de estos últimos arrastra, del mismo modo, esquemas en los relatos. Pero esa influencia que se descubre en No cambies nunca no tapa al autor. Algo que en Tú me has matado sí parecía ocurrir.
El dibujo de David Sánchez busca la perfección. El trazo es limpio hasta la obsesión, no hay una sola mancha en las viñetas; ni una sola. Los colores en este trabajo son mortecinos, deprimentes puesto que nos colocan dentro de centros clínicos por sí mismos. Evocan el olor a éter y pañal usado (de adulto), el olor de aséptico tan característico de la muerte cercana. Eso o a puticlub decadente. Lo que prefieran. El diseño de página va de la simetría (3×2 viñetas por página) a las imágenes ocupando la página entera que coinciden con perspectivas cenitales del personaje o del objeto, bien buscando continuidad narrativa (a ese tipo de página le sigue otra igual) o marcando la importancia inmensa de la imagen.
Los personajes son asombrosos y horribles. El zoo que presenta el autor es amplio y espantoso. Y, claro, sólo a personajes así les pueden pasar las cosas que cuenta el David Sánchez. Cosas que tienen una relación endogámica difícil de descubrir (eso es lo que parece, al menos), cosas que invitan a una segunda o tercera lectura y que no terminamos de ver con claridad. Pero es algo perturbador, algo que se agarra a la consciencia del lector y no suelta.
David Sánchez deja muchos huecos abiertos, muchos lugares que el lector debe visitar y rellenar en su lectura. El que que no esté dispuesto a poner de su parte no podrá saborear un trabajo como este. Porque No cambies nunca es un trabajo excelente, una máquina diabólica para el pensamiento. No se lo pierdan.

Calificación: Brillante.
Tipo de lector: Dispuesto a colaborar.
Argumento: Si cambias la jodes. Algo así. O si no cambias te cambian. Qué sé yo.
¿Dónde puede leerse?: A la puerta de una clínica de investigación de escasa reputación. O a las puertas de un lugar que no le guste a usted nada de nada.
¿Dónde puede comprarse? Pídelo en tu librería habitual. Puedes sacarlo de la biblioteca pública. Suele estar.


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