El gran dios Brown – Extraño Interludio

Artículo escrito por: Augusto Prieto

Eugene O´Neill parece haber creado sus dramaturgias para que no se representaran nunca.
Extraño interludio es larga, y el tiempo en esa ficción es excesivo, de casi toda una vida. El autor requiere que sus personajes cambien con la edad y con las nuevas características, físicas y emocionales, que ésta trae consigo. Las acotaciones son más propias de una novela que de una obra de teatro, minuciosas en lo que se refiere a la escenografía pero imposibles de cumplir para un director artístico en lo que es la evolución de los personajes. Porque O´Neill se ensaña con ellos en las descripciones.
En ese Extraño interludio que es la vida los personajes hablan, pero también piensan en voz alta en un conflicto interior complicado de interpretar para los actores y también para el público. Una reminiscencia del coro de los griegos.
En El gran dios Brown son las máscaras las que se modifican y evolucionan, se ponen y se quitan, convirtiendo a sus personajes en personas distintas, hasta llegar a la suplantación. La máscara deshumaniza al actor y crea un ser nuevo sobre el escenario. Como en el teatro de los griegos y de los chinos. Como en el chamanismo.
Las protagonistas en ambas obras son mujeres que equivocan su camino hasta el final.
Nina Leeds sabe que vive equivocada. Margaret no. Margaret vive engañada por las máscaras que la persiguen.
Escribe Cándido Pérez Gallego sobre algunas de las mujeres de O ´Neill que parecen salidas de Esquilo y que hubieran ido directamente a Ibsen, tras leer a Freud. Pues sí. Debe de ser eso.
El tema de las dos obras son los amores desacertados. Personajes que son rehenes unos de otros y mantienen relaciones rabiosas de celos, de rencor, de debilidad y de dominio.
O´Neill investiga en estas obras los estratos de la mente humana, la lucha de unas personas con otras, elevadas al cuadrado de sus conflictos interiores. Un asunto complejo, que debe de suponer para los actores un viaje interesante a las profundidades de su propia naturaleza.
El gran dios Brown se escribió en 1926 y Extraño interludio al año siguiente.

Calificación: Interesantes.
Tipo de lector: Aficionado al teatro.
Tipo de lectura: Razonablemente fácil.
Argumento: El conflicto humano.
Personajes: Con varias naturalezas.
¿Dónde puede leerse?: En la sala de espera del psicólogo.
¿Dónde encontrarlo?: Pídelo en tu librería habitual.


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