La última estación

Artículo escrito por: Mar Franco

Acabo de leer La última estación (Jay Parini). Una maravillosa novela, sobre el último año en la vida de León Tolstoi. Disfruté tanto con el libro que, cuando me enteré de que había una película sobre el mismo, no lo dudé y, me encaminé hacia la biblioteca que lleva su mismo nombre Leon Tolstoi ¡Vaya casualidad! Buscando por la U, me encontré un montón de películas que comienzan por el último, la última, los últimos…
En El último emperador, qué pesadito se nos pone Bertolucci. Después de viajar a China, debió pensar que nos debía muchos minutos de rodaje pero, menos es más, la mayoría de las veces.
El último tango en París, sigue dando morbo, por aquello de la mantequilla, con un Marlon Brando, realmente creíble en su papel.
El último monicaco, perdón, mohicano, me aburrió un poquito, se me nota, ¿verdad?
La última noche del Titanic. ¿Qué harían los pasajeros y tripulantes del trasatlántico más catastrófico de la historia aquella noche? Seguro que muchos de ellos, vivieron otros momentos de intensidad durante la travesía, pero con menos  gancho de cara al espectador.
La última tentación de Cristo, Marco Zeffirelli. Puestos a hablar de tentaciones, seguro que el Mesías, debió de tener otras muchas más a lo largo de su vida. Nunca se sabe, lo mismo, hasta hubiese preferido ser el fundador de Apple y, en lugar de predicar la biblia, transmitir el famoso discurso en Standford que, catapultó a Steve Jobs como uno de los mitos de nuestro tiempo.
Hasta mi querido Woody Allen, tiene una película en este grupo: La última noche de Boris Grushenko, muy divertida, aunque no esté en la lista de mis favoritas de este director.
De La última vez que vi París, sólo recuerdo a una joven y guapísima Elizabeth Taylor y una colorida y bulliciosa ciudad, muy alejada de la estética de películas en blanco y negro, protagonizas por actores como Yves Montand o Simone Signoret.
Me dejo muchas pelís de la U (El último golpe, Ultimo testigo, El último adiós, La última película, La última escapada, El último deber, El último patriota, La última batalla, El último metro, La última primavera, El último hombre vivo, etc.), pero no quiero abrumaros.
Una pregunta, ¿con qué beso os quedáis?, ¿con el primero o con el último? Yo, como buena viajera, disfruto con los del trayecto, aunque sean menos comerciales.
Para finalizar, encontré La última parada en la biblio, pero me aburrió y no la terminé. Mucho mejor el libro.


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