La Invasión de los Ladrones de Cuerpos

Artículo escrito por: Mar Franco

En la época en que viajaba en metro, para ir a trabajar, algunos avezados lectores despertaban mi curiosidad. No ellos exactamente, sino sus libros.
Quedaban exentos los acérrimos a Caballo de Troya y a Los Pilares de la Tierra que, para pilares sí que debían servir, pero por su grosor y volumen, más que nada. Con todos mis respetos para los amantes de ese tipo de narrativa.
No solía llevar lectura propia, me mareaba, pero siempre cotilleaba sigilosamente lo que tenía a diestra y siniestra. En más de una ocasión, me quedé con ganas de preguntar de qué título se trataba, pero por prudencia no lo hacía. Nunca se sabe la reacción que puede tener una persona, hacinada y bajo la presión de un vagón de metro…
Estas personas, espiadas en su lectura, solían actuar de dos formas diferentes. Las había generosas, especialmente las de género masculino, que cuando se percataban de que miraba su libro con interés, como quien no quiere la cosa, lo desplazaban ligeramente hacia mi lado. ¡Qué agradecida les quedaba!
Por el contrario, otras, celosas de su intimidad libril, lo alejaban de mí. Cualquiera diría que estaban leyendo Las 50 sombras de Grey que, en aquella época ni tan siquiera había sido publicado. Esa gente, por lo general, me caía mal y, me daba por pensar que, seguramente era igual de huraña y rácana en su vida personal.
Ahora, cuando me desplazo al centro de la ciudad, suelo ir en tren, y a horas no-punta, por lo que gozo de bastante espacio y, el asiento de al lado, suele estar ocupado por mi bolso y demás pertenencias. Además, desde que tengo mi smartphone, voy ensimismada con Facebook y Twitter, o bien haciendo fotitos. Ya no me interesa lo que leen los demás.
Va a ser verdad que, la red nos va abduciendo, alejándonos poquito a poco de la literatura y de las personas de carne y hueso, creando unos lazos virtuales que se apoderan de nuestras mentes. Todo ésto, me ha recordado una película de culto: La Invasión de los Ladrones de Cuerpos (“Invasion of the Body Snatchers”, 1956), la cual recomiendo a quienes no la hayan visto.


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