jun 2 2013

Obsesionado

Artículo escrito por: Gabriel Ramírez Lozano

Es muy difícil que alguien narre con detalle la realidad quedándose pegado a lo material. La realidad es eso que vemos, que podemos tocar; pero, también, aquello que no tenemos delante aunque sabemos con certeza que existe. Lo transcendente, lo sagrado, lo onírico, las creencias, los deseos o lo oculto.
Philippe Dupuy lo sabe y se acerca a la zona onírica para intentar construir un universo que no tendría sentido sin revisar lo más íntimo de un sujeto. Sueños, narración fragmentada, viajes absurdos por el espacio y el tiempo, relevancia del silencio.
El trazo de Dupuy no es preciosista. Es todo lo contrario. Casi infantil aunque certero y preciso. No hace falta mucho más para expresar lo que él quiere. Además, la confusión de un sueño requiere de algo así para ser expresado del modo que el autor pretende.
No es un cómic que vaya a gustar a cualquiera. La complejidad narrativa no es poca (siempre que se transitan esos territorios suele ocurrir); el dibujo no es llamativo o bello, los diálogos encierran ideas que deben interpretarse por lo que el esfuerzo intelectual es mayor. Pero, si el lector se deja arrastrar, el resultado es extraordinario.
Un buen cómic para los lectores que están acostumbrados a este tipo de obras. Un descubrimiento para los que llegan nuevos a este territorio.

Calificación: Muy bueno.
Tipo de lectura: Aparentemente fácil. Exigente.
Tipo de lector: Amantes del cómic.
Argumento: El mundo según los sueños.
Personajes: Redondos. Hasta los más planos tienen fondo.
¿Dónde puede leerse?: En un parque lleno de corredores.
¿Dónde puede comprarse?: En tu librería habitual.