La buena letra

Artículo escrito por: Augusto Prieto

Ana hace un amargo repaso de su vida durante la guerra civil y sus posteriores miserias -materiales y morales- un relato que va destinado a un hijo ausente y que se convierte en un ejercicio de transmisión de la memoria a beneficio de inventario, para que su destinatario tome las enseñanzas, pero pueda desechar las fatigas.
Quizás el hijo ausente es el lector.
La creación del personaje de Ana es perfecta, no se puede decir menos ni más. Por ser un género epistolar, por ser las cartas de una madre, por acercar aquel mundo de pequeñas decepciones con el nuestro –de innegable bienestar a pesar de los pesares- nos resulta cercano y entrañable.
La buena letraque esconde las mentiras- es la pequeña historia del siglo XX en el Levante español, el recuento de una vida de tristezas, una nueva visión de las dos Españas; pero esto no debe hacernos pensar en algo cansino o ya leído, porque utilizando una economía de medios estricta, Rafael Chirves construye una novela corta que nos atrapa desde la primera línea por su sinceridad, por la limpieza de la mirada de Ana, por la verdad que sale de las páginas que convierte la novela en algo hermoso, en una pequeña obra maestra.
Por eso Rafael Chirves es un escritor con un enorme prestigio en los cenáculos literarios y ha recibido destacados galardones y fascina a los lectores que se acercan a sus novelas, de Mimoun (1988) a Crematorio (2007).

Calificación: Obra maestra.
Tipo de lector: Cualquiera debería leerla.
Tipo de lectura: Ágil y breve.
Argumento: Una vida.
Personajes: Muy cercanos.
¿Dónde puede leerse?: En cualquier pueblo de España, sentado en una plaza.
¿Dónde encontrarlo?: Pídelo en tu librería habitual


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