may 31 2013

Finales infelices

Artículo escrito por: Mar Franco

Siempre que releo alguno de mis libros favoritos con finales fatales (como algunas mujeres), tengo la inocente e imposible esperanza, según devoro páginas, de que el final será otro, diferente al que ya conozco.
Te toca el turno a ti, Madame Bovary, Emma para los amigos. Cuando te casaste con Charles, un mediocre y regordete médico de provincias, para escapar de la aburrida casa de tu padre, te convertiste en Emma Bovary. No voy a contar tu vida, ni la que soñaste vivir en París, con lujos y amores de película y que, te arrastró a envenenarte con arsénico, tampoco la que viviste, también cargada de veneno, aunque fuera el tuyo propio.
Confieso que la última vez que te leí, estaba más predispuesta hacia Charles, el único hombre que te quiso de verdad. Al fin y al cabo, tú sólo eras una egoísta con la cabeza llena de pájaros pero, entre desilusiones y fracasos, me ibas seduciendo, como a todos. Hasta en el último momento, después de ingerir tu pócima letal, con el pobre Charles destrozado, llorando en tu regazo, tenía la esperanza de que, finalmente, te salvarías y te resignarías a seguir viviendo con él y la pequeña Berthe. Los libros ya están escritos cuando empiezas a leerlos, y los finales son… inexorablemente definitivos, no admiten cambios ni devoluciones.
León Tolstoi, seré breve contigo, nunca te perdonaré que castigaras a Ana Karenina por adúltera (palabra en claro desuso), obligándola a arrojarse a las vías del tren. Cada vez que veo alguna película sobre tu libro, de las que periódicamente nos llegan de Hollywood, me sacude la misma inquietud y el mismo anhelo infantil, inútil y estúpido por mi parte, de que Anna se salve, pero su suerte ya estaba echada.
Scott, ¿sabes una cosa? Si tuviese que elegir un apellido irlandés, elegiría el tuyo, Fitzgerald, suena a jazz, a alcohol, a los locos años veinte ¿Quieres saber algo más? Nunca podré reponerme del impacto de la muerte de Jay, mi querido Gran Gatsby, de esa última vez en que se le ve con vida, poco antes de lo de la piscina. También he soñado con otro final para él, pero también estaba escrito ya, como el tuyo propio, como el de todos. Me supongo.
¿Cómo acabo esto? Ya sé, siempre elijo finales felices o al menos, reparadores, para mis historias. Va a resultar que soy optimista o medio gilipollas, lo mismo todo es culpa de la paroxetina.


may 30 2013

Jezabel

Artículo escrito por: Augusto Prieto

Con una estructura muy atractiva, la novela se abre con el juicio a una mujer que no habla, pero tampoco niega su crimen. Todo lo que se diga lo dirán otros. El lector percibirá zonas oscuras, piezas que no encajan, así que oscilará entre los hechos evidentes y el silencio.
Tras ese preámbulo eficaz se expone la vida de Gladys Eysenach al juicio del lector, parece que la autora ya la ha condenado con el título, como la ha condenado también el tribunal de la ficción. Porque no podía ser de otra forma.
Irène Némirovsky no va a dejar al lector ningún asidero para absolver a la señora Eysenach, née Burnera. Ese es uno de los puntos débiles de la novela, indica falta de profundidad psicológica en la creación del monstruo y eso le resta verdad y hace que percibamos a la protagonista como un personaje previsible, sin aristas, ni siquiera antipática.
Pero la novela funciona y consigue mantener la atención hasta la última línea, porque la escritora, de origen ruso y lengua francesa, escribe con ganas, con equilibrio entre el diálogo y la narración, primando el desarrollo del relato sobre todo lo demás, escribe de una manera elegante pero cercana, y sitúa la historia en un medio atractivo, lujoso y cosmopolita.
Los temas en Jezabel son la caducidad de la belleza, el poder de la atracción, el uso de las armas de la coquetería y la frivolidad, y la obsesión por la juventud eterna.
Hay también una lucha generacional, una rebelión de los jóvenes contra los viejos y su egoísmo burgués, acomodado.
Son temas a los que Némirovsky se enfrenta con realismo.
Nos aterra pensar en la posibilidad de que la autora se haya inspirado para su protagonista en personas de su entorno familiar, en su propia madre. Que pueda haber algo autobiográfico en ese horror.

Calificación: Bueno.
Tipo de lector: Cualquiera.
Tipo de lectura: Amena.
Argumento: Desgraciado.
Personajes: Vanos.
¿Dónde puede leerse?: En París, en un banco al borde del Sena.
¿Dónde encontrarlo?: Pídelo en tu librería habitual.


may 28 2013

Imán

Artículo escrito por: Augusto Prieto

Ramón J. Sender vivió en primera persona, prestando servicio militar, la Guerra del Rif, el desastre de Annual.
Ésta novela se basa en aquellos acontecimientos.
Es una redacción estremecedora por lo detallada, parece que el escritor haya detenido el tiempo para poder aprehender, retener y dar forma mediante la palabra a cada fugaz momento de una batalla consiguiendo concitar una imagen perfecta no solo de las acciones, los paisajes y la vida de campamento y de campaña, sino también de los sentimientos: el miedo, la desesperación, la fatiga, la violencia engendrada y recibida por unos muchachos encerrados en una trampa mortal.
Novela cruda, precisa, minuciosa, que es también crónica veraz.
Los hechos desnudos la convierten en una crítica de la guerra, del patriotismo vano, del belicismo inútil.
Con sus palabras –que de manera insólita valen aquí más que mil imágenes- el escritor alumbra un mundo en ruinas, no el que queda después de la batalla sino el que existe durante la misma, dentro, envuelto en una nube de pesadilla que ojalá fuera una ficción, que ojalá solo hubiera ocurrido una vez, que ojalá que solo fuera parte del pasado.
El estilo literario de Ramón J. Sender alcanza en Imán una altura excepcional, con frases contundentes, con la implicación de un narrador hiperestésico y hábiles partes dialogadas que aportan color y dan vida a los personajes.

Calificación: Excelente.
Tipo de lector: Voluntarioso e interesado.
Tipo de lectura: Densa.
Argumento: El de una campaña militar, la muerte.
Personajes: Nítidos.
¿Dónde puede leerse?: En Marruecos.
¿Dónde encontrarlo?: Pídelo en tu librería habitual.


may 26 2013

La luz de la noche

Artículo escrito por: Augusto Prieto

Los mitos son La luz de la noche de la humanidad, el faro que nos guía (y que oportunamente aparece dibujado en la cubierta de la edición).
Pietro Citati se adentra en la profundidad de esa noche con un resultado desigual, que va a depender de las preferencias y de los intereses de cada uno de sus lectores.
Es una opinión personal, pero la recreación del Imperio de los Mexicas en el momento de la conquista (Caída de México), la descripción del universo del Inca (La muerte de los dioses), la visión de China que sobrecogió a los jesuitas en su misión (China y el cristianismo, La ciudad del emperador), o Roma en su desmesura (El sueño de Nerón), son pasajes soberbios, difícilmente superables, de gran belleza y poderosa capacidad de evocación, verdaderos viajes en el tiempo. Lo mismo sucede con los capítulos sobre Los escitas, o sobre Los reyes de Micenas, en los que Citati investiga, intuye, nos pone en situación. En el mismo registro, el ensayista italiano se extiende sobre El sueño del pabellón rojo, la más famosa de las novelas chinas, acercándonos a su complejidad e interpretándola para nosotros en un ensayo magnífico.
Los capítulos que tocan el hecho religioso son rigurosos y bien planteados, nos llevan a las religiones y nos explican sus orígenes desde un cierto gnosticismo: Alá el misericordioso, La Biblia vista desde el islam, Los juegos del Tao, Un pagano lee a san Pablo, El exilio de la Shekhina.
El Mesías que renegó rescata a un personaje enigmático y olvidado.
En cuanto a los personalísimos ensayos de Pietro Citati sobre libros –Las mil y una noches, El Paraiso, El Apocalipsis- se sitúan en curiosos puntos de vista para comentar esas obras y no dejan de ser interesantes.
Sin embargo hay partes más arduas, que quizás sean ideales para una consulta concreta, más que para la lectura conjunta (Retrato de Montaigne, El infinito según Leopardi) y algunos, como los que investigan el mundo de los mitos griegos, son más espesos y se adentran en zonas literarias que han sido más expuestas por historiadores, ensayistas y escritores.
Hay también curiosidades como El mundo de las hadas.
Una obra peculiar, indefinible, sólida e interesante, sobre la que volver sin duda en posteriores ocasiones.
La luz de la noche, un estudio sobre algunos de Los grandes mitos en la historia del mundo.

Calificación: Muy interesante.
Tipo de lector: Aficionado a los mitos, la historia, la literatura, las religiones.
Tipo de lectura: Irregular.
¿Dónde puede leerse?: Viajando, por aquí y por allá.
¿Dónde encontrarlo?: Pídelo en tu librería habitual.


may 21 2013

El azar de la mujer rubia

Artículo escrito por: Gabriel Ramírez Lozano

Manuel Vicent invita al lector en El azar de la mujer rubia a jugar con la historia y la ficción, con lo posible y lo que creemos cierto, con la verdad y la otra verdad que aporta la literatura (tal vez más verdadera).
Tres personajes soportan la trama. Adolfo Suárez, el rey Juan Carlos I y Carmen Díez de Rivera. Tres personajes que aparecen y desaparecen en la consciencia perdida del que fuera presidente del gobierno. Junto a ellos desfilan, por una mente dañada e incapaz de almacenar nada, Franco, Santiago Carrillo, Felipe González o Tierno Galván por citar a alguno de ellos. Todo se enreda y Vicent, con una ironía exquisita, desgrana lo que sucedió o pudo suceder en España durante los últimos setenta y cinco años.
El texto se presenta como un conjunto de cuadros que se explican entre ellos, casi siempre, aunque tienen autonomía propia.
Con el soporte de una memoria perdida, aunque a punto de inventarse cada segundo por ella misma, Vicent nos deja escritas las posibles conversaciones entre los personajes que toman forma definitiva cuando las coloca junto a episodios históricos concretos.
La importancia de la obra llega, no desde la calidad literaria (que no falta aunque no se convierte en fundamental por ser el lenguaje cercano al periodismo o de columna muchas veces) sino desde el desparpajo con que el autor presenta situaciones que hace unos años (pocos) nadie hubiera sido capaz de manejar ni con el camuflaje de una ficción de quita y pon y nada aparatosa.
Estropean algo el conjunto algunas repeticiones innecesarias y sorprendentes en un autor de la talla de Manuel Vicent. Aunque, a decir verdad, no son de gran importancia.

Calificación: Entretenido. Bueno.
Tipo de lector: Es una obra muy asequible. Cualquiera puede leer algo así.
Tipo de lectura: Amena y fácil.
Argumento: Todo tiene un porqué y en política puede ser surrealista.
¿Dónde puede leerse?: En un pinar.
¿Dónde puede comprarse?: En tu librería habitual.


may 20 2013

La buena letra

Artículo escrito por: Augusto Prieto

Ana hace un amargo repaso de su vida durante la guerra civil y sus posteriores miserias -materiales y morales- un relato que va destinado a un hijo ausente y que se convierte en un ejercicio de transmisión de la memoria a beneficio de inventario, para que su destinatario tome las enseñanzas, pero pueda desechar las fatigas.
Quizás el hijo ausente es el lector.
La creación del personaje de Ana es perfecta, no se puede decir menos ni más. Por ser un género epistolar, por ser las cartas de una madre, por acercar aquel mundo de pequeñas decepciones con el nuestro –de innegable bienestar a pesar de los pesares- nos resulta cercano y entrañable.
La buena letraque esconde las mentiras- es la pequeña historia del siglo XX en el Levante español, el recuento de una vida de tristezas, una nueva visión de las dos Españas; pero esto no debe hacernos pensar en algo cansino o ya leído, porque utilizando una economía de medios estricta, Rafael Chirves construye una novela corta que nos atrapa desde la primera línea por su sinceridad, por la limpieza de la mirada de Ana, por la verdad que sale de las páginas que convierte la novela en algo hermoso, en una pequeña obra maestra.
Por eso Rafael Chirves es un escritor con un enorme prestigio en los cenáculos literarios y ha recibido destacados galardones y fascina a los lectores que se acercan a sus novelas, de Mimoun (1988) a Crematorio (2007).

Calificación: Obra maestra.
Tipo de lector: Cualquiera debería leerla.
Tipo de lectura: Ágil y breve.
Argumento: Una vida.
Personajes: Muy cercanos.
¿Dónde puede leerse?: En cualquier pueblo de España, sentado en una plaza.
¿Dónde encontrarlo?: Pídelo en tu librería habitual


may 19 2013

Doctor No

Artículo escrito por: Gabriel Ramírez Lozano

Uno de los personajes más famosos de la historia de la literatura es James Bond, el agente secreto del MI6 británico. Su creador, el londinense Ian Fleming, no llegó a saber la dimensión que tomó 007 al morir de un infarto antes de que alcanzara la fama que tiene.
Bond es duro, astuto, bien parecido, valiente. No duda un instante si tiene que apretar el gatillo, pero no abandona jamás a un amigo en peligro. Es el icono de una época en la que los rusos y los chinos eran los enemigos de todos los demás; la forma -tal vez, la única- de hacer frente a los malos.
Fleming dejó que su experiencia vital se arrastrase hasta su obra literaria. Dicen que el parecido entre autor y personaje era inmenso. Lo que es seguro es que muchas cosas de las que cuenta Fleming ya las había vivido él durante su época de agente de los servicios secretos británicos.
Debe ser por ello por lo que Fleming consigue relatos fáciles y fluidos en los que apenas se encuentran fisuras. La literatura de Fleming no es gran literatura aunque los amantes de la novela policiaca o de espías se divertirán desde la primera página de cualquiera de sus obras. Buen diseño de personajes, tramas sin trampas narrativas o información sesgada y que fluye con facilidad pasmosa, unos remates de la acción coherentes.
Doctor No es muy divertida. Con un arranque solido, Fleming teje una trama en la que 007 despliega todos sus encantos y toda su potencia como agente serio, implacable y casi invencible. El villano, un chino llamado Doctor No (nombre falso que incluye el título de doctor para parecer más importante y el no como negación de la figura del padre) es un villano extraordinario que el autor sabe manejar con precisión para que la tensión narrativa sea intensa en todo momento. Honey es el personaje que acompaña a Bond gran parte de la novela. Encantadora, inocente y guapa. Es el mismo personaje que interpretó Ursula Andress en la película que adaptó la novela al cine.
Doctor No es una novela que cualquier joven leería sin enterarse. Lenguaje sencillo, trama sencilla, nada de alardes literarios que compliquen un viaje apasionante junto al agente secreto más famoso de la historia.
¿Quiere usted que su hijo o sobrino o nieto lea? Pues inténtelo con Fleming y su 007. Comenzar con Faulkner o Proust es mucho más complicado. Pero no se preocupe. Después de Ian Fleming llega lo demás.

Calificación: Muy divertido y de calidad.
Tipo de lectura: Amena, fácil.
Tipo de lector: Cualquier aficionado a la novela policiaca o de espías. Jóvenes y adultos.
Argumento: 007 viaja a Jamaica para pasar unos días al sol y acaba con un peligro mundial.
Personajes: Redondos para lo que se espera de una novela de estas características.
¿Dónde puede leerse? Junto al reproductor de DVD’s. Después del libro es emocionante ver la película Agente 007 contra el D.r No.
¿Dónde puede comprarse?: Está prácticamente agotado. Aún pueden conseguirse ejemplares en Casa del Libro. O en librerías de viejo, claro.


may 17 2013

El largo adios

Artículo escrito por: Augusto Prieto

La novela negra surge de uno de los puntos de encuentro entre lo real y lo ficticio: el crimen, que encierra en sí mismo algo de pesadilla, pero de cuya realidad no podemos dudar porque nos rodea constantemente como lo vemos en los diarios. Pero el acto criminal es solo la parte visible de un iceberg y los autores de novela negra se sitúan en su parte sumergida, porque el ser pensante tiende a intentar descifrar los hechos ocultos que guían la mente criminal para poder entenderla.
En su novela El largo adiós, Raymond Chandler crea una serie de circunstancias posibles y casuales que rompen con la causalidad del mundo real de la que el lector está siempre dispuesto a huir. Chandler se crece en la creación de los personajes, la construcción de los ambientes y las conversaciones ambiguas que nos introducen en el hampa. El hilo conductor es la curiosidad, del escritor, del lector, del protagonista. No hay una resolución del caso en el sentido clásico, sino una revelación de secretos, hechos que se han querido ocultar y que el detective espera que se presenten, de una manera ciertamente azarosa, hasta tomar sentido.
Philip Marlowe se convierte así en arquetipo del detective-confesor que seduce con la palabra, simpático. Un pobre diablo arriesgado y astuto, bebedor informado y constante, adorador de las mujeres hermosas.
Las referencias nos mantienen en Los Ángeles, ciudad desubicada e infinita en la que habita el engaño de las apariencias y la maldad, un laberinto de ambientes singulares y atractivos.
Marlowe es irónico, arrogante, perceptivo, excelente narrador, no se guarda los ases en la manga aunque existen inevitablemente y será el lector quien deba ordenarlos. Nos demuestra una personalidad arrolladora.
El largo adiós es una novela perfectamente visual y ha sido utilizada para el cine. Está considerada una de las novelas más logradas de Chandler y una de las cumbres de la novela negra.

Calificación: Buena.
Tipo de lector: Aficionado a la novela negra.
Tipo de lectura: Fluida.
Argumento: Enrevesado.
Personajes: Espléndidos.
¿Dónde puede leerse?: En L.A.
¿Dónde encontrarlo?: Búscalo en tu librero habitual de nuevo o de lance.