Desayuno por la tarde

Artículo escrito por: Gabriel Ramírez Lozano

El año 2005, Andi Watson presentaba su cómic Desayuno por la tarde. Hoy, casi a mediados de 2013, el trabajo de Watson tiene la misma vigencia e importancia.
Ambientado en la Inglaterra de Tony Blair, el relato se centra en un momento de la vida de Rob y Louise. Ambos pierden el puesto de trabajo. Sus actitudes frente a una situación similar son bien distintas. Mientras el primero se encierra sobre sí mismo y comienza a perder una perspectiva clara sobre la realidad, ella se afana por sacar adelante su vida incluyendo su relación con Rob. En un final algo complaciente (tal vez sea la gran pega de este cómic) Watson deja abierta la esperanza a cualquier tipo de solución. Un final feliz es posible.
Los diseños de las páginas se van entremezclando y da la sensación de que no queda desaprovechado ni un milímetro de papel. Cada etapa de la trama, presentada con una elipsis, da paso a páginas con un solo dibujo que marca estados anímicos de los personajes o cambios significativos en ellos y en el propio relato.
El grafismo es cuidadoso y detallista además de acercarse a un modernismo muy atractivo.
Se añaden algunos bocetos originales y su evolución hasta que fueron publicados.
Una historia corriente, cercana, vivida ya por muchos, llena de matices deliciosos, que logra meter al lector dentro de ella desde la primera viñeta.

Calificación: Bueno.
Tipo de lectura: Fácil y agradable.
Tipo de lector: Dadas las circunstancias, cualquiera. Con trabajo o sin él, a punto de perderlo, con o sin esperanza.
Argumento: El hombre se dignifica con el trabajo aunque no debe sentirse esclavo de él.
Personajes: Muy bien diseñados. Con amplios arcos dramáticos.
¿Dónde puede leerse?: En la cola de la oficina de empleo.
¿Dónde puede comprarse?: En tu librería habitual.


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