La tercera generación

Artículo escrito por: Daniel Glez. Irala

Sobre la vergüenza que implica el racismo trata esta demoledora novela del autor, Chester Himes, de la carcelaria Por el pasado llorarás. Este escritor que bebe de los contrastes acuciantes de la novela negra con fervor y patetismo, consigue en este texto, prohibido en su día en los Estados Unidos, hacer algo más que un retrato autobiográfico, un intento de alegato a una clase oprimida por su color de piel (la de los africanos en el continente del tío Sam) en base a una peripecia escabrosa y vívida, mental y sentimental, que se prolonga tanto en los filmes policiacos de Sydney Poitier, como en otros dramas más furibundos y horrendos, Precious, por ejemplo.
Y es que Charles, el hijo de los Taylor en quién tanto se apoya un narrador elocuente, vive dentro de esa discapacidad que le hace tan humano como bestia, tanto víctima como (si pudiera) verdugo. También asoman a este respecto referencias más temáticas que estilísticas con Huckleberry Finn, aquella criatura que Twain creó al modo en que después caminaría aquí en España gente como el Pijoaparte de Marsé, salvando las distancias, claro está.
Empieza la acción con un atropello que no será único, que desestabiliza el tierno mundo de William, hermano de Charles, sólo que a este su hermano le espera otra vida, la del estudiante que se hará un hombre de provecho, responsabilidad que le es inculcada por su madre según motivos probablemente evangelizadores, pero en cualquier caso insuficientes.
La novela sabe a sangre, sudor y hiel, ya que se juega a que ese Charles (¿Himes?) habite en nosotros como criatura identificable.

Calificación: Tremenda.
Tipo de lector: Dispuesto a todo.
Tipo de lectura: Agradecida aunque algo truculenta.
Argumento: Sobre padres sufridos, madres racistas a pesar de ser víctimas del racismo,…
Personajes: Todos oportunos.
¿Dónde leerlo?: En una biblioteca de Harlem.


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